webislam

Lunes 30 Marzo 2020 | Al-Iznain 05 Shaban 1441
701 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Noticias

?idn=7460

Es necesario evaluar los procesos de paz y vincularlos a la agenda de desarrollo, según los expertos reunidos en Madrid

14/10/2006 - Autor: Centro de Investigaciones para la Paz - Fuente: Webislam
  • 0me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación

Logotipo del Centro de Investigaciones para la Paz
Logotipo del Centro de Investigaciones para la Paz
Durante los días 4 y 5 de octubre de 2006, tuvo lugar el Seminario Internacional "La construcción de la paz y prevención de conflictos. Un reto para la cooperación española" organizado por el Centro de Investigación para la Paz (CIP-FUHEM) en colaboración con The North-South Institute (NSI), y el apoyo de la AECI, la Dirección General de Planificación y Evaluación de Políticas para el Desarrollo (DGPOLDE) y la Embajada de Canadá. En el seminario se han analizado cuáles son las principales oportunidades y obstáculos para la rehabilitación y construcción de la paz en los países que han sufrido una guerra. Se analizaron los casos de Afganistán, Guatemala, Haití y Mozambique.

Actualmente se está elaborando la estrategia de prevención de conflictos y construcción de la paz en el marco de la cooperación española y este seminario quiere contribuir con ideas y propuestas a la definición de la misma. Esta iniciativa tiene su precedente en la aprobación del Plan Director de la Cooperación Española 2005-2008, en el que se incluye por primera vez la prevención de conflictos y la construcción de la paz, como una de las estrategias prioritarias. Esto supone un gran avance para el reconocimiento explícito de la cooperación al desarrollo como un instrumento efectivo para promover la construcción de la paz, así como para abordar los factores socioeconómicos, socioculturales y políticos que están en las raíces de la violencia.

El NSI, un importante think-tank canadiense, aportaba las conclusiones del proyecto “What Kind Of Peace is Possible?” (WKOP, por sus siglas en inglés), un estudio comparativo realizado por equipos del Norte y del Sur, que estudia las experiencias de recuperación de la paz en seis países: Guatemala, Mozambique, Haití, Afganistán, Palestina y Sri Lanka. Stephan Baranyi, investigador del proyecto, destacaba la fragilidad de estos procesos y la necesidad de evaluarlos desde una óptica de medio y largo plazo. “Entre 2003 y 2004, todos estos países estaban viviendo un proceso de paz. Hoy sólo los casos de Guatemala y Mozambique se consideran un éxito relativo. En Haití y Palestina, tras ambiciosos intentos de construcción de la paz, la violencia ha resurgido de forma virulenta. Afganistán y Sri Lanka evidencian la dificultad de avanzar hacia reformas sólidas y procesos participativos que contribuyan a una paz sostenible”.

Los expertos reunidos en Madrid han destacado la necesidad de realizar un seguimiento y una evaluación de los procesos de paz a largo plazo. “Es necesario que haya un acompañamiento de los procesos de reconstrucción y rehabilitación, una vez que dejan de estar en la agenda de los medios de comunicación. También evaluarlos para identificar los errores y los logros, para que se puedan aplicar a otros países que salen de la guerra. Un proceso de paz debe contar al menos con la perspectiva de cinco años”. Entre las enseñanzas aprendidas, los especialistas destacaban, en primer lugar, la reforma y la democratización de las instituciones nacionales y locales. En segundo lugar, la relación de los procesos de paz con la agenda de desarrollo, para que los cambios positivos de la paz afecten positivamente a las poblaciones y éstas se sientan implicadas en los procesos.

La relación entre las agendas de desarrollo y de paz se puso de manifiesto en el análisis de caso sobre Mozambique. Respecto al país africano, Eduardo Sitoe, investigador del Centro de Estudios de Democracia y Desarrollo (CEDE) de Mozambique destacaba: “A pesar del abandono de las armas y la aparente recuperación económica, el Estado continua distante de las personas y su actuación es irrelevante en lo que afecta a su vida cotidiana, una situación que no favorece una paz duradera. En este contexto, explicó Sitoe, resulta pertinente aplicar todas las conclusiones del estudio: “la consolidación de la paz requiere, por un lado, profundizar en el proceso político de descentralización democrática y, por otro, reducir el número de personas que viven en condiciones de pobreza absoluta y eliminar los desequilibrios regionales y de género”.

Gabriel Aguilera, director del Programa de Participación y Democracia (PPD), de Guatemala analizaba los éxitos y tareas pendientes del proceso de paz guatemalteco, que el próximo mes de diciembre cumplirá diez años. “Entre los éxitos hay que citar la recuperación de la democracia política, la mejor situación de los derechos humanos, la desmilitarización, el reconocimiento de los pueblos indígenas, el regreso de los desplazados y el programa de desarme, desmovilización y reinserción de los ex-combatientes”. Reconociendo un efecto positivo modesto de todos estos logros, Aguilera apuntaba los retos actuales: “ahora hay que revitalizar la paz desde abajo, trabajando con los que han estado más excluidos del proceso, que son las mujeres y los indígenas. También hay que combatir dos graves problemas: el nivel de violencia y la desigualdad económica y la pobreza”.

Wenche Hauge, investigadora del Peace Research International de Oslo (PRIO), aportó las conclusiones de un estudio de campo realizado entre ex-combatientes de la guerra de Guatemala del que se pueden extraer, según la investigadora, muy buenas enseñanzas del proceso de Desarme, Desmovilización y Reinserción (DDR). “Existe la necesidad de buscar distintas respuestas para los distintos tipos de ex-combatientes y, en este sentido, los donantes deben tener en cuenta los propios sueños y proyectos de los actores armados, para favorecer su integración en la sociedad. El proceso de paz debe integrar a todos los grupos, lo que no significa que todos ellos tengan que participar en las negociaciones de paz”. Hauge insistió también en la vinculación del desarrollo y la paz: “las desigualdades socio-económicas dificultan el proceso de democratización y participación política de estos actores”. Como ejemplo, citó el caso de los miembros de la URNG (Unidad Revolucionaria Nacional de Guatemala): “fue un movimiento que trabajó mucho por la paz y que pasaron de la guerrilla a convertirse en partidos políticos legales. Sin embargo, los problemas de financiación impiden que continuen su labor al igual que los otros partidos, lo que limita su participación en el sistema democrático”.

Manuela Mesa, directora del Centro de Investigación para la Paz, consideró un gran avance que la construcción de la paz figure entre las líneas de acción de la cooperación española, formando parte del Plan Director, y explicó la necesidad del debate sobre el tema: “Con casos como el de Afganistán o el de Haití sobre la mesa, es muy importante definir que se entiende por construcción de la paz, las líneas de actuación que integra y aprovechar las lecciones aprendidas”. Mesa destacó también el papel de que la ONU y la UE pueden desempeñar, junto con otras redes internacionales, en materia de prevención de conflictos: “Los casos de Bosnia-Herzegovina, el despliegue rápido en el Congo, el despliegue de una fuerza de policía en Kinshasa y las intervenciones en Macedonia y Congo ante el riesgo de colapso de ambos estados, constituyen ejemplos de logros conjuntos. Sin embargo, será necesaria una gran voluntad e implicación política para poder aprovechar todo el potencial que tiene la UE en materia de prevención de conflictos”.

Afganistán es uno de los países que está ahora mismo en el centro del debate y plantea muchas preguntas a los gobiernos cuyas tropas están allí. Algunas de ellas se plantearon en el Seminario: “¿Es una operación de mantenimiento de paz o de lucha contra la insurgencia? ¿Cuál es la contribución de los fondos destinados a Afganistán a la paz y al desarrollo del país? ¿Se está subordinando el papel de las ONG a directrices geopolíticas y militares? ¿Se está poniendo en riesgo el principio de neutralidad humanitaria?”. En relación al caso de Afganistán, Nuria del Viso, investigadora del Centro de Investigación para la Paz (CIP-FUHEM), explicó que el país atraviesa el peor momento desde que comezara la operación Libertad Duradera liderada por EEUU: “la producción de opio, los niveles de pobreza y el terrorismo han aumentado hasta cotas máximas, mientras la popularidad de Karzai cae y los afganos recelan, cada vez más, de las presencia extranjera en el país”. La correlación entre construcción de la paz y desarrollo es claro en el caso de Afganistán, a juicio de la investigadora: “El 70% de los fondos internacionales destinados a Afganistán se han dedicado a cuestiones militares y de seguridad. Cinco años después del inicio del proceso de paz se observa que la falta de recursos destinados a la mejora de las condiciones de vida de la población, la mala distribución de estos recursos y la falta de mejoras en el sistema de justicia están poniendo en peligro la paz que se había alcanzado, lo que podría derivar en una guerra abierta entre la insurgencia y las tropas extranjeras presentes en el país”.

El otro caso de proceso de paz fallido analizado en el Seminario fue el de Haití. Según María Villellas, investigadora de la Escola de Cultura de Pau de Barcelona, este país se enfrenta a tres grandes retos: “el primero, la consolidación de la transición política y democrática, puesto que amplios sectores del país aún consideran a Aristide como el gobierno legítimo. En segundo lugar, lograr un mayor nivel de seguridad, para lo que será preciso reformar la policía nacional haitiana y desarmar y desmovilizar a las bandas armadas. Por último, el tercer reto es conseguir el desarrollo económico del país, donde dos tercios de la población sobreviven con menos de un dólar al día”.

(FIN)


Documentación del Seminario:
Entre la documentación que se ha entregado en el Seminario cabe destacar una serie de informes del NSI, integrados en su proyecto What Kind of Peace is Possible? Estos informes han sido publicados en español por el Centro de Investigación para la Paz y se pueden descargar desde su página web: www.fuhem.es/cip
(Estos informes son: “Estados frágiles y construcción de la paz sostenible”, de Stephen Baranyi; “¿Estabilización o paz sostenible?¿Qué clase de paz es posible después del 11-S?”, de Stephen Baranyi; “El papel del desarrollo rural en la consolidación de la paz. El caso de Afganistán”, por Omar Zakhiwal y Jane Murphy Thomas; Descentralización y construcción de una paz sostenible en Mozambique: recomponer las piezas de nuevo”, por Eduardo J. Sitoe y Carolina Hunguana, y “El fracaso de la consolidación de la paz y la relación entre seguridad y buen gobierno. El caso de Palestina: 1993-2005”, por Khalil Shikaki).

Más información:
Ana B. Martín Vázquez, Responsable de Comunicación
Centro de Investigación para la Paz (CIP-FUHEM)
Tels. Directos: 914350094 – 91 5779550 – Móvil: 677775270
Correo electrónico: anamartin@fuhem.es
Anuncios



Escribir comentario

Debes iniciar sesión para escribir comentarios.

Si no estás registrado puedes registrarte en un minuto.

  • Esta es la opinión de los internautas, no de Webislam
  • No están permitidos comentarios discriminatorios, injuriantes o contrarios a la ley
  • Céntrate en el tema, escribe correctamente y no escribas todo en mayúsculas
  • Eliminaremos los comentarios fuera de tema, inapropiados o ilegibles

play
play
play
play
Colabora


 

Junta Islámica - Avda. Trassierra, 52 - 14011 - Córdoba - España - Teléfono: (+34) 957 634 071

 

Junta Islámica
https://www.webislam.co/noticias/47773-es_necesario_evaluar_los_procesos_de_paz_y_vincularlos_a_la_agenda_de_desarrollo.html