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Crisis en Argentina: ¿economía o geopolítica?

29/07/2002 - Autor: Eduardo Carlos Rodríguez *
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A partir de la caída de los regímenes comunistas, la desintegración de la Unión Soviética y el surgimiento del mundo unipolar bajo el poder económico y militar de los Estados Unidos, el gobierno de este país está reformulando el lenguaje de su estrategia de seguridad nacional. Ya no es el "peligro comunista" el punto central, o en todo caso, el justificativo para las acciones de intervención política y militar en los países extranjeros que no se alinean con los dictados de Washington. Las "amenazas" que ahora se mencionan como de importancia prioritaria para ese país son, según el asesor en materia de seguridad nacional del pasado gobierno Clinton: "el terrorismo, la proliferación de armas de destrucción masiva, los conflictos étnicos y la degradación del medio ambiente" 1, a lo que se puede agregar la cuestión del narcotráfico. Todos ellos son problemas que, de acuerdo con la óptica de los Estados Unidos, están ubicados o tienen su origen en países del Tercer Mundo.

Al mismo tiempo, los escritos del gobierno norteamericano coinciden en señalar una situación por demás crítica para estos países: "El pronóstico a largo plazo para el Tercer Mundo no es prometedor. Una confluencia de tendencias políticas, económicas, de salud, ecológicas, sociales y de seguridad es portadora de peligro, quizás incluso desastre". Señalando la posibilidad de una reversión de los procesos de democratización de los últimos años: "En tanto las naciones del Tercer Mundo se tornan ingobernables y los regímenes democráticos se muestran incapaces de enfrentar las crisis ecológicas, el crecimiento poblacional, el estancamiento económico y los nuevos problemas de seguridad, muchos caerán en el autoritarismo y el extremismo carismático...En su forma extrema, la ingobernabilidad genera ‘Estados quebrados’ caracterizados por un declinante o inexistente orden público, creciente violencia interna, estancamiento económico y deterioro de la infraestructura."2

Por las repercusiones que todo ello tiene en los propios países desarrollados, y ante la necesidad de asegurar la estabilidad política que permita mantener los extremos niveles de explotación económica a que hoy se ven sometidos los países del Tercer Mundo -recursos naturales, mano de obra barata, ganancias extraordinarias a través de mercados locales controlados monopólicamente, maniobras de especulación financiera- los escritos estadounidenses sobre seguridad nacional señalan que "con el fin de la guerra fría, el Tercer Mundo se volvió la pieza central de la estrategia de seguridad nacional norteamericana. Europa sigue siendo importante, pero las más graves cuestiones de seguridad –operaciones de paz de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Haití, Somalia, Irak, Corea del Norte, proliferación- son problemas del Tercer Mundo. Los conflictos regionales más importantes en el Tercer Mundo se han vuelto el bloque básico para la construcción de los conceptos de la estrategia militar de los Estados Unidos." 3

En definitiva, dado que las acciones de intervensionismo político y militar de los Estados Unidos para apoyar sus intereses económicos y estratégicos desde mediados del siglo XIX hasta el presente siempre tuvieron por objetivo a países del Tercer Mundo -con la obvia salvedad de las dos guerras mundiales-, lo que en realidad cambia para la "seguridad nacional" norteamericana es la necesidad de elaborar una nueva estrategia argumentativa que logre el apoyo de la opinión pública internacional y del público norteamericano a las intervenciones políticas y militares en el exterior como lo había logrado en buena parte el argumento del "peligro comunista", pero que ahora debe apoyarse sobre problemas atribuidos directamente a estos países, al no poder ya ser justificadas las intervenciones mediatizándolas a través del "comunismo" o la Guerra Fría.

Para el caso particular de los Estados Unidos, si bien regiones como Europa o el Medio Oriente por sus recursos petrolíferos y su ubicación geográfica son importantes para este país, es indudable que la situación por la que están atravesando los países de Latinoamérica tiene un significado fundamental, por ser tradicionalmente el área de influencia indiscutida de este país frente al resto de potencias internacionales, y más aun dada la presente tendencia a la conformación de bloques económicos a nivel internacional, dentro de la cual Europa Occidental tiende a ajustar su control sobre los recursos, mano de obra y mercados de los países del ex bloque comunista de Europa Oriental y sobre África, y Japón sobre el sudeste asiático. Por lo que "El futuro de los Estados Unidos yace en una más estrecha cooperación política e integración económica con el Hemisferio Occidental". 4

Pero el diagnóstico que se hace sobre esta región no es de menor gravedad que el señalado para el conjunto de países del Tercer Mundo. En recientes declaraciones a la prensa, el director de la Agencia Central de Inteligencia (en inglés: CIA) expresó que la región está tornándose "crecientemente volátil" en tanto aumenta su "potencial de inestabilidad". Incluso, en estudios efectuados en relación al futuro de los Estados Unidos y el momento en que probablemente se produzca su reemplazo como potencia hegemónica, como ocurre con todo imperio -quizás a manos de China, que hoy está creciendo a impresionantes tasas del Producto Interno Bruto (PIB) anual cercanas al 10 %-, se señala la creciente crisis en Latinoamérica como uno de los factores principales: "Los estudios europeos pronostican que para el año 2050 será la caída de los Estados Unidos y que ésta será precipitada por la pobreza, el hambre y los movimientos sociales del continente." 5

Dentro de esta situación general son los países del Área Andina los que aparecen como los más conflictivos, con epicentro en la guerra en Colombia que ya lleva 40 años y cuyas repercusiones en los restantes países del área se suman a los propios problemas internos de estos últimos. Como escribió Henry Kissinger: "Una desintegración nacional en Colombia sería una bomba para el progreso económico de la región, generaría una oleada de refugiados que inevitablemente llegaría  a orillas de los vecinos de Colombia y a los Estados Unidos y acabaría con las limitadas acciones de control al narcotráfico que existen actualmente en el país...Esta crisis es, en diferentes órdenes, mucho más seria que la inestabilidad en Haití que precipitó la malhadada intervención de la administración Clinton, o en Panamá, que llevó a una respuesta militar de la administración de George Bush" 6 El secretario adjunto de los Estados Unidos para el hemisferio occidental señaló además la posibilidad de desborde de la guerra: "Cuando hay grupos armados como los hay en Colombia y cuando las fronteras son tan abiertas, siempre existe el peligro de que pueda correr la violencia de un lado a otro." Una guerra en la que la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ya cuenta con un ejército de 20 000 hombres armados y el apoyo de milicias civiles que llegan a los 36 000, llegando a 8 000 los hombres armados dentro de los grupos paramilitares, y en la que se observa el creciente involucramiento de los Estados Unidos, si bien hasta ahora en forma indirecta a través de los Boinas Verdes que están entrenando al ejército colombiano, de la ayuda militar y de la contratación de auxiliares civiles y militares. Aunque hechos como el derribo por las FARC de un helicóptero norteamericano que intervenía en tareas de fumigación de cultivos relacionados con la producción de drogas y el ataque a soldados de ese país que participaban en un intento de rescate, hace posible decir que "Estados Unidos ya se encuentra en guerra en Colombia." 7

Entre los restantes países del área la situación económica y política también es crítica, Ecuador se vio sacudido en los últimos años por fuertes crisis económicas y políticas. G. Novoa, el quinto presidente en cinco años asumió el cargo luego de un intento de golpe de Estado promovido por sectores militares en apoyo a movilizaciones campesinas e indígenas que arribaron a la capital procedentes del interior. La debilidad militar del país le impide reaccionar frente a la creciente penetración de las diferentes fuerza colombianas en guerra, así como de las actividades ligadas al narcotráfico a través de su frontera con ese país. De acuerdo con fuentes colombianas, Ecuador ha devenido en la principal fuente de abastecimiento para las FARC, incluyendo alimentos, medicinas, armas, municiones, uniformes. 8 El establecimiento de una base militar norteamericana en sus costas del Pacífico hace temer que la situación del país devenga en una similar a la de Panamá en años anteriores y en un mayor involucramiento del país en el conflicto colombiano.

En Perú, si bien se observa una mayor solidez del Estado y un mayor poder en sus fuerzas armadas, también se sucedieron graves crisis políticas, como el estallido del gobierno Fujimori tras su involucramiento en el contrabando de armas para la guerrilla colombiana, así como las derivaciones de las violaciones a los derechos humanos durante los diez años de guerra sucia contra la guerrilla de Sendero Luminoso. Tampoco se pueden evitar las crecientes incursiones de la guerrilla colombiana en su territorio. La intensificación militar del conflicto en Colombia lleva a la creciente transferencia de actividades del narcotráfico a su territorio así como de capitales ilegales procedentes de la misma.

La posición independiente de la influencia de los Estados Unidos que adoptó el presidente Chávez en relación al conflicto de Colombia, oponiéndose al enfoque predominantemente militarista con que ese país encara la pretendida solución del mismo, y el apoyo a una solución negociada, más las intenciones reformistas de su gobierno, ponen a Venezuela como uno de los países recurrentemente mencionados por los funcionarios del gobierno de los Estados Unidos como focos de tensión en la región.

Otro país de la región andina, aunque no limita directamente con Colombia, Bolivia, también presenta graves problemas sociales y económicos. Si el programa de fumigación para la erradicación de plantaciones de coca emprendido por el presidente y ex dictador, Hugo Bánzer mostró un resultado eficaz en un primer momento, el rechazo al mismo por parte del campesinado, así como la incapacidad de ese gobierno por ofrecer cultivos alternativos, generalizó las protestas con movilizaciones, enfrentamientos con las fuerzas represivas y cortes de rutas en todo el país, con numerosos muertos y heridos. Paradójicamente, el éxito en el plan de erradicación del cultivo de coca, con la consiguiente caída en las exportaciones de ese producto redujo sensiblemente el ingreso de divisas al país y acentuó la crisis económica y social.

El Plan Colombia, presentado por los gobiernos de los Estados Unidos como una acción dirigida al combate al narcotráfico debido a que el Congreso norteamericano no permite el involucramiento directo de fuerzas militares de ese país en el conflicto militar colombiano, muestra en forma cada vez más clara su verdadero sentido: "El Plan Colombia no es, fundamentalmente, un plan antinarcóticos...es un proyecto de fumigaciones masivas y de guerra contrainsurgente...dirigido a destruir el movimiento guerrillero, especialmente las FARC, y a disciplinar el país en una perspectiva ligada con el proyecto homogeneizante y globalizador del ALCA." 9 La instrumentación del Plan Colombia es acompañada por la creciente presencia de fuerzas militares de los Estados Unidos en Centro y Sudamérica, como ocurre con la instalación de la base de Manta, en Ecuador, las bases de Aruba y Curaçao, islas cercanas al litoral venezolano, y otras bases de los Estados Unidos en El Salvador y Honduras, el reforzamiento de la Base de Tresesquinas y la ampliación de la pista de la base de Larandia, en el departamento de Caquetá, Colombia.

Esta situación pone a Estados Unidos en una posición en la que cualquier incidente más o menos grave puede desencadenar una vietnamización del problema. Al respecto, también Kissinger escribió que. "En estas circunstancias el Plan Colombia carga con el mismo momento desesperanzador que condujo a América a involucrarse en Vietnam, primero un punto muerto y, después, la frustración: hacia afuera los Estados Unidos limitan su involucramiento al entrenamiento y al suministro de equipo militar vital –en este caso grandes helicópteros de ataque. Pero luego de que los esfuerzos sobrepasan un cierto punto, los Estados Unidos, para evitar el derrumbe de las fuerzas locales en las cuales han invertido su propio prestigio y tesoro, serán llevados a tomar el terreno por sí mismos. Cuando los intereses están a estas alturas es peligroso emprender la empresa sin el apoyo de, por lo menos, algunos de los principales países latinoamericanos. La cooperación hemisférica, sin embargo, ha sido dolorosamente escasa con respecto al Plan Colombia." 10

Es esta posibilidad lo que llevó a los Estados Unidos a intentar "colectivizar" el Plan Colombia, es decir: "...preparar las condiciones para una eventual ‘acción colectiva’ con la participación de los países de América latina y, sobre todo, de los vecinos, en un tipo de intervención que tendría  una apariencia de legitimidad en su propósito de una eventual ‘defensa’ o ‘restauración’ de la democracia en Colombia" 11

De tal forma, los Estados Unidos intentan aplicar en este caso la estrategia que viene observándose en otros conflictos militares en los que intervino este país: Irak, Yugoslavia, Afganistán, después de la caída del comunismo y del fin de la Guerra Fría. La desaparición del argumento comunista dificulta la legitimación de las acciones militares de los Estados Unidos y hace aun más urgente tener en cuenta los efectos producidos en el exterior y entre la propia ciudadanía norteamericana por la participación en la guerra de Vietnam: "En Vietnam, cuanto más nosotros asumíamos responsabilidad por un débil gobierno en Saigón, éste se volvió más dependiente y más abierto a la acusación de ser un régimen títere sostenido desde fuera...sobrevalorar la bienvenida que nos dan, finalmente alimenta el resentimiento por nuestra presencia y provee un fácil blanco a quien culpar cuando las cosas no salen bien...ese blanco somos nosotros." Además de facilitar la utilización del concepto de imperialista para la política norteamericana. 12

Es por eso que desde los años 90, los estudios oficiales sobre seguridad nacional de los Estados Unidos recomiendan que las acciones de intervención militar en el exterior adopten un carácter "multilateral", mediante la participación de las fuerzas militares de otros países junto a las de los Estados Unidos, de forma tal que el ataque aparezca como efectuado por parte de una "Alianza" o directamente por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN): "Está más allá de todo debate que la acción multilateral tiene ciertas ventajas. Puede distribuir los costos de la acción...puede fortalecer el apoyo global...puede asegurar aceptación...pocos de los que se oponen al multilateralismo pueden dudar de la utilidad de la acción a través de organizaciones como la OTAN, el FMI o el GATT." 13

Y dado que son las naciones del Primer Mundo, las "civilizadas", las que forman tales alianzas en contra de países subdesarrollados que en efecto tienen graves problemas de desigualdad e injusticia social, tales acciones son presentadas como orientadas a defender la "democracia", los "derechos humanos" y, en general, son calificadas por el nuevo vocabulario de la política exterior norteamericana como acciones de "intervención humanitaria", o formando parte de la "agenda humanitaria" de la política exterior de ese país. 14 Contando además con la legitimación que dan las Naciones Unidas a este tipo de acciones. De tal forma, como escribió la ex Secretario de Estado Madeleine Albright. "un agresivo multilateralismo" debe ser la "piedra fundamental"  de la política exterior de los Estados Unidos. 15

Al incluir en esta estrategia a organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Acuerdo General sobre Tarifas y Comerico (en inglés: GATT), se está haciendo mención de otro mecanismo promovido con especial intensidad desde la posguerra fría como parte de la reformulación de las estrategias de "seguridad nacional" para impulsar la política exterior de los Estados Unidos: las presiones de carácter económico contra las naciones que se oponen a los intereses de Washington. Con la caída del bloque soviético y la expansión de la globalización capitalista bajo la hegemonía de los Estados Unidos, los países pobres quedan crecientemente subordinados a los manejos económicos de ese país. Esta herramienta de política exterior se refuerza aun más con la inclusión del mayor número posible de países dentro de organizaciones de carácter "económico" y "multilateral", aunque bajo la influencia determinante de los Estados Unidos -FMI, GATT, el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), la Organización Mundial de Comercio (OMC) y el Acuerdo de Libre Comercio para América del Norte (NAFTA; en español: TLC)-, obligándolos a adecuar sus políticas económicas a los dictados de las mismas, entre ellas una mayor vinculación a los mercados internacionales comerciales y financieros controlados por las grandes potencias, y dejándolos así en una situación de extrema vulnerabilidad frente a acciones de represalia dirigidas desde los centros del poder político y financiero mundial. De ahí que en los escritos sobre seguridad nacional se señale que el "TLC sea una de las más altas prioridades del Presidente...y que el TLC y el GATT se ubiquen tan alto en nuestra agenda de seguridad." 16 Sobre este tipo de estrategia o de arma económica se señala que la administración Clinton "...diseñó para los Estados Unidos una estrategia económicamente dirigida para reemplazar a la política exterior militarmente dirigida de los últimos 50 años." 17

Es en este sentido de la necesidad de "globalizar" las acciones militares que en un escrito acerca de la situación en la región andina la autora recomienda que la intervención de los Estados Unidos debe darse en el marco de la construcción de "...más estrechas y más cooperativas relaciones de seguridad dentro del círculo de los Estados afectados alrededor de Colombia." 18 Y de la misma forma un informe de la Rand Corporation, centro de estudios que asesora a la Casa Blanca en materia de defensa y seguridad nacional, aconseja la creación de "un sistema de respuesta multilateral" para el caso de necesidad de una intervención militar dirigida desde los Estados Unidos.

La dificultad para los Estados Unidos para aplicar tal política en el conflicto colombiano reside en la inexistencia en el continente americano de una organización de carácter militar públicamente conocida y aceptada como la OTAN en Europa. Es por eso que desde los años noventa son recurrentes las propuestas por parte del gobierno de ese país para formar este tipo de organización. El ex secretario de defensa del gobierno Clinton, William Perry, propuso la creación de una fuerza militar conjunta a nivel continental en el marco de la Organización de Estados Americanos (OEA). También lo hizo la delegación estadounidense en la XXIX Asamblea General de esta organización: "...para intervenir en conflictos internos que amenacen la democracia en los países latinoamericanos...levantando la oposición de Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú y Venezuela." 19

Los países de la región se oponen tanto a este tipo de organización y a su utilización para darle una salida militar al conflicto en Colombia, como al carácter militarista del Plan Colombia, apoyando en su lugar una salida negociada, puesto que el incremento de la guerra en ese país intensificaría el traslado de las actividades del narcotráfico y de la guerrilla a sus territorios, llevando a la regionalización del conflicto y, en definitiva, como de hecho ya está ocurriendo, al avance de la presencia militar permanente de los Estados Unidos desde Centro hacia Sudamérica.

En particular es la oposición de los gobiernos de Venezuela y Brasil lo que más se resiente desde Washington. La orientación política del presidente Chávez, su acercamiento al gobierno de Cuba y, más concretamente, la extensa frontera con Colombia que haría de Venezuela el primer afectado por un desborde del conflicto, pone a este país como uno de los principales opositores a la política belicista de Washington. Según expresó el presidente Chávez: "Nosotros queremos la paz, pero la paz no puede lograrse con Blackhawks o entrenadores militares, sino mediante el diálogo. Por eso es un tremendo error lo que están haciendo los gobiernos de Estados Unidos y Colombia. Nosotros advertimos que el conflicto puede escalar y volverse otro Vietnam." 20 En general, "Venezuela se mantiene firme, bajo Chávez, en rechazar operaciones antidrogas de los Estados Unidos en territorio nacional venezolano y se opone a autorizar vuelos de supervisión antidrogas en su espacio aéreo por parte de los Estados Unidos. En este sentido, las autoridades venezolanas sugieren que la nueva base norteamericana en Aruba y Curaçao no representan otra cosa que una plataforma para la invasión de Sudamérica por los Estados Unidos...Chávez busca mostrar su independencia frente a los Estados Unidos, entre otras cosas, desarrollando estrechas relaciones con Cuba, y volcándose hacia la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) a través de un acercamiento con Sadam Hussein, incluyendo una visita a Irak y una planeada a Irán." 21

En el caso de Brasil, este país comparte la preocupación de Venezuela por que la presencia militar de los Estados Unidos amenace la estabilidad regional. Aunque un problema considerado como prioritario por las autoridades brasileñas es el de resguardar la región del Amazonas de la creciente expansión del narcotráfico, éste es considerados como un problema doméstico por lo que también critican los métodos propuestos por el Plan Colombia: "Mientras apoyan un arreglo negociado, se oponen a lo que es visto como una visión militar del problema. Temen la intervención de los Estados Unidos en la región, les preocupa la cuestión de la soberanía y desean preservan sus propias opciones de liderazgo como el mayor poder regional...Además de su reluctancia a cooperar en términos militares formales con proyectos que impliquen a los Estados Unidos...Brasil también teme la perspectiva de la presencia de fuerzas armadas de los Estados Unidos en sus fronteras debido a antiguas sospechas acerca de las intenciones de los Estados Unidos en la región del Amazonas." 22

Frente a estas diferencias de carácter fundamentalmente político con los países de la región, los Estados Unidos apelan a la vía, mencionada más arriba, de buscar acuerdos de integración económica. Una integración que no puede ser más que subordinada, dadas las diferencias abismales entre las economías estadounidense y las del resto de países del continente. Y a partir de esta subordinación económica, que comienza con el TLC y continúa con el proyectado ALCA, avanzar hacia la subordinación política y militar.

Además de los objetivos económicos, el primero de estos tratados, el TLC tiene claros objetivos de política exterior para los Estados Unidos, como son: "...asegurar la estabilidad política de México y consolidar su nueva posición predominante pro-americana y de economía de mercado", puesto que a través del tratado "México adquirirá un amarre institucional de las reformas neoliberales", evitándose que "futuros gobiernos anulen los pasos de la liberalización", aunque ello haya sido al precio de "disminuir la soberanía y la capacidad de manejo de las opciones económicas." Así como buscar solucionar problemas considerados ahora de seguridad nacional como medio ambiente y migración. 23 Como lo afirmó el subsecretario de Estado para asuntos económicos, R. Zoellick: "Es por eso que el TLC es tan importante. El es una oportunidad especialmente fuerte para asegurar, reforzar y desarrollar nuestra base continental, económica y políticamente, en una forma que promoverá la agenda de política exterior estadounidense, nuestra fortaleza y liderazgo económicos y la influencia global de los Estados Unidos." 24. Por lo que "El TLC es mucho más que eso, creo que es la más importante medida geopolítica de estos momentos...nuestra decisión sobre el TLC representa una extraordinaria estrategia para los Estados Unidos." 25 Como lo expresó el embajador de los Estados Unidos en México en la ceremonia de toma de posesión del cargo en Washington:

Sobre este acuerdo "comercial" el gobierno de los Estados Unidos ya avanzó en el plano militar: "El Pentágono estadounidense ha sostenido conversaciones con los ejércitos de Canadá y México para integrar un plan de defensa continental terrestre, aéreo y marítimo denominado comando de América" 26 Esta conexión entre economía, geopolítica y estrategia militar también aparece en relación a la política de dolarización de las economías latinoamericanas: "Además de Ecuador y Panamá en 1904, adoptó la dolarización El Salvador el 1 de enero de 2001. Guatemala sancionó una ley que permite la libre circulación y el pago de sueldos en dólares. En Costa Rica el Banco Central insiste en la posibilidad de hacer oficial la dolarización. Una curiosidad –tal vez casual- es que la dolarización viene acompañada de la instalación de bases militares norteamericanas: la base aérea de Manta en Ecuador, el operativo ‘Nuevos Horizontes’ en Guatemala y Paraguay, el Centro Regional de Drogas en El Salvador y un plan de patrullaje conjunto con Costa Rica" 27

Y en el mismo sentido, se promueve ahora desde Washington la integración económica a nivel continental a través del ALCA, con el objetivo explícito de crear una zona de libre comercio desde Alaska hasta Tierra del Fuego para reducir la deuda y aumentar las inversiones y como medio para estimular las reformas económicas y articular un reforzamiento de la orientación hacia el hemisferio occidental. Pero también en este caso se señala que "La consideración del comercio de Estados Unidos con el conjunto de América Latina como motivo para la construcción del ALCA no es legítima, ya que la mayor parte de ese comercio lo efectúa con México. Por ello Latinoamérica ocupa el papel de demandante económico y debe consentir en las exigencias políticas. Ambos objetivos son compatibles, en el sentido de una compensación por la cual Latinoamérica, a cambio de la observancia de los intereses prioritarios de los Estados Unidos, recibe libre acceso a su mercado." 28 Con ello los Estados Unidos alcanzan "casi naturalmente un rol de dirección", utilizando al ALCA como "...un instrumento disciplinador frente a Latinoamérica para mantener el buen comportamiento de los Estados del subcontinente mediante la estrategia de ‘mostrar la zanahoria’ ("keep the carrot")." 29

Pero para lograr este objetivo los Estados Unidos "...deben evitar cualquier alianza entre naciones latinoamericanas que pudiera retar el dominio hemisférico de los Estados Unidos y que ninguna nación latina debe llegar a ser lo suficiente fuerte para lograr ese fin" 30 Como escribe Jaime Turriago, "La globalización para esta parte del mundo tiene las características de envolverse en la idea tan acariciada desde antiguo de una anexión-absorción de nuestras sociedades en el marco de un proyecto único y unilateral de integración que desvertebra todas las otras integraciones, sean ellas subregionales, locales, alternativas o liberadoras..." 31

En este sentido es el MERCOSUR, su importante relación comercial con Europa, y el papel de Brasil a través de este acuerdo como competidor con los Estados Unidos por la hegemonía regional lo que se presenta como un obstáculo para el proyecto de absorción de los Estados Unidos. De la misma forma que se señalaban sus reticencias frente a la política militar de los Estados Unidos en el continente, también "Brasil ve a Estados Unidos como su principal competidor por el liderazgo económico y político en Sudamérica. Brasil está decidido a expandir y consolidar el MERCOSUR y construir relaciones comerciales con Europa antes de negociar un acuerdo de libre comercio hemisférico con Estados Unidos." 32 Brasil utilizó incluso la presencia a nivel continental que le otorgaba su participación en las negociaciones de paz en Colombia, junto a otros de Latinoamérica, Europa y Asia para "...bloquear o posponer los esfuerzos de los Estados Unidos para acelerar el proceso de conformación del ALCA." 33

De ahí que algunos analistas vean desde esta perspectiva la falta de apoyo del FMI y del gobierno de los Estados Unidos a Argentina, dejándola precipitar en la crisis que hoy está viviendo al no otorgársele un crédito ya acordado con el Fondo por 1300 millones de dólares antes de la navidad pasada, y ningún otro apoyo económico en el tiempo que lleva la crisis tal como se había hecho con los rescates en los casos de las anteriores crisis en México, Tailandia, Corea, Indonesia, Rusia y Turquía. Si por un lado se señala que el nuevo gobierno del Partido Republicano de los Estados Unidos ya no acepta apoyar rescates de países en bancarrota, también es reconocida la forma estricta con que Argentina seguía las indicaciones del Fondo en la aplicación del modelo neoliberal. Pero: "El problema de fondo, sin embargo, es otro. El hundimiento de Argentina no serviría solamente como una especie de lección del poder del FMI sino que, además, asegura el hundimiento del MERCOSUR. Ello debilitaría de forma notable la capacidad de Brasil para negociar frente a Estados Unidos con respecto a su propuesta Área de Libre Comercio de las Américas. Puede recordarse que esta iniciativa fue lanzada originalmente por George Bush padre cuando era presidente a fines del decenio de 1980. Sin embargo, esta política estadounidense aun no ha prosperado, en parte importante por la existencia del MERCOSUR." 34 El diario uruguayo El País comentó en el mismo sentido que: "Una prolongada inestabilidad en Argentina tiene como potencial víctima a sus aliados regionales del MERCOSUR de cara a las negociaciones con Washington, sobre todo a Brasil, principal oponente a aceptar sin condiciones el proyecto del ALCA, consideran analistas. Esto parece claro para el bloque regional de la unión europea, que pugna por ser un contrapeso comercial a la abrumadora hegemonía de Estados Unidos en el continente." 35

Y mientras se niega el apoyo a Argentina "...el FMI sigue apoyando a Turquía, que sigue sufriendo grandes déficits y una alta inflación y que está a punto de convertirse en el mayor deudor de la institución, con cerca de 40 mil millones de dólares en adelantos suministrados en los últimos años. ¿Por qué se apoya a Turquía y no a Argentina? La razón es clara. Turquía es una pieza militar y política clave en el Medio Oriente en un momento de gravísimos conflictos y guerra en la región. Las bases estadounidenses (ahora de la OTAN) en Turquía aseguran que el flujo financiero siga llegando a Ankara. En cambio, Argentina no tiene importancia militar para la administración de George Bush." 36

En todo caso, frente a los intereses políticos y militares de los Estados Unidos, la cuestión económica queda al margen para las autoridades del FMI. Algo similar ocurrió en la misma Argentina en los años de la dictadura militar, cuando esta institución apoyaba plenamente a este país a pesar de que las inconsistencias de la política económica del régimen impedían cumplir con las recetas siempre impuestas por el Fondo, fundamentalmente en materia de déficit fiscal y gasto público, que los militares no podían reducir en la medida requerida ante la necesidad de comprar el apoyo al régimen por parte de sectores de la clase media, por las cuantiosas compras de armas, y por la infinita corrupción del régimen militar. Eso provocó quejas incluso de otros países miembros del organismo a quienes sí se obligaba a cumplir con tales condicionamientos para recibir apoyo. Pero la dictadura y la "guerra sucia" que ella llevaba a cabo contaba con el apoyo de los Estados Unidos, y es la influencia determinante que tienen estos últimos sobre el FMI lo que en definitiva define sus políticas, debido a ser el país que paga la cuota más elevada y cuenta con poder de veto a la hora de tomar las decisiones. Como escribió el diario italiano La Repubblica, frente al pedido de apoyo financiero por parte del gobierno argentino poco antes del estallido de la crisis: "Bush ha dicho que no, bloqueando al FMI...Por otra parte, Washington liquida fácilmente sus sagrados principios apenas se cambia de contexto geopolítico. Y da manga ancha cuando el FMI debe financiar a Turquía y Pakistán, aliados estratégicos en el mundo islámico." 37 cuenta con un número proporcional de votos, y poder de veto, a la hora de tomar las decisiones.

El golpe al Mercosur afecta también a los capitales europeos, principales inversores en Argentina y Brasil en el sector financiero y al adquirir la mayor parte de las empresas privatizadas en los últimos años, además de ser Europa el principal socio comercial del Mercosur, por encima de los Estados Unidos. Convirtiéndose esta región en el punto a través del cual "...la Unión Europea pugna por ser un contrapeso comercial a la abrumadora hegemonía de Estados Unidos en el continente" i

Esta no es la primera vez que los Estados Unidos se encargan de boicotear proyectos de unidad económica en el Cono Sur. En la primera mitad de los años cincuenta coincidieron en el gobierno de Argentina y Brasil las políticas nacionalistas de J. Perón y G. Vargas: "La colaboración política y económica de Argentina y Brasil -ahora conocida como Mercosur- dio sus primeros pasos a partir de un verdadero complot de los presidentes Juan Perón y Getulio Vargas. Ambos jefes de estado se respaldaron mutuamente, designaron delegados secretos de extrema confianza personal, intercambiaron discretos favores económicos y concluyeron sus gobiernos convencidos de que su intención de  construir un eje regional entre los dos países había sido una de las causas de sus finales dramáticos: Vargas se suicidó en 1954 (ante el golpe de estado que lo quitó de la presidencia), Perón fue violentamente derrocado casi enseguida, en 1955" Ya entonces "la política exterior de Estados Unidos trataba de impedir la formación de un eje nacionalista contrario a sus objetivos económicos en el continente", al tiempo que el embajador británico en Brasil informaba a Londres que "Brasil, con Vargas en el gobierno, no será un dócil adepto a los planes económicos y militares de Estados Unidos." ii

Tras las repetidas negativas del FMI y del gobierno estadounidense frente a los pedidos de apoyo económico, el presidente argentino ya está respondiendo en el sentido esperado por Washington, y un funcionario de su gobierno acaba de declarar que: "...hay estrategias geopolíticas que nos pueden dar buenos frutos", mencionando la posibilidad de dar "...un giro pro norteamericano en los casos de Colombia y Cuba. En el primero, interviniendo en el conflicto local a pedido de George W. Bush. En el segundo, votando contra las pretensiones de Fidel Castro en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU." 38 Tres días después, otro periódico informa que: "La Argentina ofreció a los Estados Unidos asistencia militar para el ejército colombiano en su lucha contra la guerrilla."39 Y en la reunión de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas sostenida recientemente en Ginebra, el gobierno argentino aceptó el papel de patrocinador de la moción en contra del gobierno cubano preparada por los Estados Unidos.

Notas:
 

1 Anthony Lake, "From containment to Enlargement", John Hopkins University, Washington D.C. 21 de septiembre de 1993.

2 Steven Metz, America in the Third World: Strategic Alternatives and Military Implications, 1994, Strategic Studies Institute, U.S. Army War College,  http://carliste-www.army.mil/usassi/ssipubs/pubs94/america.pdf

3 Idem.

4 Idem.

5 Helmut Levy, "Los temores de los Estados Unidos por la caída de su imperio", www.colombiauniversal.com/reportajes.asp

6 en Jaime Turriago, Develando falsedades sobre el Plan Colombia, Página 12, Buenos Aires, 10 de agosto de 2001.

7 C.U., "Colombia en el centro de un viaje de Bush a la región en marzo", Página 12, Buenos Aires, 8 de febrero de 2002.

8 Judith Gentleman, The Regional Security Crisis in the Andes: Patterns of State Response, Strategic Studies Institute, U.S. Army War College, Julio de 2001.

9 J. Turriago, op. cit.

10 Idem.

11 Idem

12 A. Lake, "Defining Missions, Setting Deadlines", United States Foreign Policy, Nº 30, 6 de marzo de 1996.

13 A. Lake, "From containment to Enlargement", op. cit.

14 Algunos títulos de artículos escritos por estudiosos o asesores del gobierno de los Estados Unidos en materia de seguridad nacional son "Armed Humanitarianism" (Humanismo armado), "Human Rights, Humanitarian Crisis, and Humanitarian Intervention" (Derechos humanos, crisis humanitaria e intervención humanitaria), "Forward to the Beginning: Widening the Scope for Global Action" (Avanzando hacia el principio: ampliando los márgenes para la acción global), en International Journal, Vol. 49, Nº 4, Autumn 1993.

15 A. Lake, op. cit.; S. Metz, op. cit.

16 A. Lake, op. cit.

17 Ann Scott Tyson, "Clinton saw discretion as better part of policy", Christian Science Monitor, 19 de enro de 2001.

18 J. Gentleman, op. cit.

19 "U.S. Proposes Intervention Forces for Latin American Crises", http://www.Stratfor.com, 10 de junio de 1999.

20 J. Gentleman, op. cit.

21 Idem.

22 Idem.

23 Stefan Schirm, Kooperation in den Amerikas, Nomos Verlagsgesellschaft, Baden-Baden, 1997, p. 52.

24 Idem, p.53.

25 Carlos Fazio, El tercer vínculo, Joaquín Mortiz, México, D. F., pp. 45-6.

26 Carlos Fazio, "Planea en Pentágono crear una fuerza militar junto con México y Canadá", en La Jornada, México, D.F., 4 de febrero de 2002.

27 Telma Luzzani, "Ecuador: dolarización y réquiem para un país", Clarín, Buenos Aires, 27 de enero de 2002.

28 Schirm, op. cit., p. 126.

29 Idem, p. 128.

30 Carlos Fazio, El tercer vínculo, p. 46.

31 Turriago, op. Cit.

32 "Why Trade and Conflict Will Mix in Latin America", http://wwwstratfor.com, 7 de marzo de 2001.

33 Idem.

34 Carlos Marechal, "Krueger y Bush contra Argentina", La Jornada, México, 21 de diciembre de 2001.

35 El País, Montevideo, Uruguay, 3 de marzo de 2002.

36 C. Marechal, op. cit.

37 Federico Rampini, "Argentina, l’agonia di una nazione", La Repubblica, Roma, 21 de diciembre de 2001.

38 Página 12, Buenos Aires, 14 de marzo de 2002.

39 Clarín, Buenos Aires, 17 de marzo de 2002.

i Diario El País, Uruguay, 03/03/02.

ii Rogelio García Lupo, "El secreto de dos presidentes", Clarín, Buenos Aires, 27/01/02.

* Profesor de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos; Doctor en Estudios Latinoamericanos por el Centro de Estudios Latinoamericanos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM

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