webislam

Viernes 22 Noviembre 2019 | Al-Yuma 24 Rabi al-Auwal 1441
710 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Noticias

?idn=1686

Palestina, donde la vida y la muerte se confunden

12/11/2001 - Autor: Adrián Mac Liman - Fuente: Centro de Colaboraciones Solidarias
  • 0me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación

Un niño lanza una piedra a un tanque israelí.
Un niño lanza una piedra a un tanque israelí.

Los tanques, tales dinosaurios de acero, permanecen silenciosos en los cruces de los caminos. Para salir de la aldea, los pobladores de Ein Sina tienen que pasar junto a los mastodontes metálicos, que controlan la vieja carretera. Ein Sina se encuentra a una decena de kilómetros de Ramallah, segunda capital de la Autonomía Palestina, urbe que se ha convertido en los últimos cinco años en el cuartel general de la administración de Arafat. Pero antes de llegar a la señorial "joya de Cisjordania", hay que atravesar El Bireh, el suburbio donde se hallan las oficinas de Marwan el-Barghouti, jefe de al Fatah en la región de Jerusalén y líder de Tanzím, las milicias secesionistas creadas hace doce meses, al inicio de la segunda Intifada, para combatir al ocupante israelí.

Pero a veces resulta difícil llegar a El Bireh. En efecto, para los habitantes de Ein Sina, la vida cotidiana se ha convertido en una auténtica pesadilla. Antes, la aldea apenas notaba la presión de los blindados; antes, cuando el nombre del poblado era sinónimo de "residencia de Faysal al Husseini". Pero tras el fallecimiento, hace más de seis meses, del ministro de la ANP encargado de los asuntos de Jerusalén, el panorama ha cambiado. El ejército judío se ha apoderado de la carretera, de la arteria principal del poblado.

"En la mayoría de los casos, el mero hecho de circular por Cisjordania se convierte en una auténtica proeza", advierte un periodista palestino que tiene que recorrer diariamente los doce kilómetros que separan Ramallah de Jerusalén. "Hace años, solía caminar sin prisas. Era un paseo agradable; una excursión. Hoy en día, los controles nos impiden cubrir la ruta a pie. Hasta los caminantes resultan sospechosos".

Sospechosos. Es el sino de muchos palestinos; la obsesión permanente de los servicios de seguridad hebreos. El asesinato del ministro de Turismo israelí, Rehavam Zeevi, desencadenó la ira de la derecha israelí, desembocando en un operativo militar de gran envergadura. La ocupación progresiva de las principales ciudades de Cisjordania por las tropas hebreas, coincidió con la muerte de una treintena de palestinos. Extraño; hace doce años, durante la primera Intifada, el representante de una agrupación religiosa manifestó ante la Knesset (Parlamento) que se debía verter la sangre "de diez árabes por la de un judío". Hoy en día, sus exigencias han sido superadas con creces.

Pero el problema no estriba sólo la sangre, las muertes, las venganzas. Aparentemente, ambos bandos son conscientes de que esta batalla, primer enfrentamiento registrado tras el inicio de los bombardeos de Afganistán, es diferente. Ya no se trata de simples escaramuzas, sino de un combate cara a cara, en el cual palestinos e israelíes tratan de imponerse como guerreros, como seres humanos, como... ¡iguales!

"Sabemos que estamos condenados a vivir juntos o, mejor dicho, uno al lado del otro. La frustración palestina se refleja a veces en gestos bastante infantiles, que reflejan la falta de madurez de nuestro pueblo. Ha sido este el caso del atentado contra Zeevi. En realidad, el mensaje debía haber sido completamente distinto: lo que se pretendía era mostrar a los israelíes que estamos hartos de los llamados asesinatos selectivos, que han de respetar la vida de nuestros líderes, contar con la unidad de este pueblo, comprender que los palestinos ya no tienen miedo", explica un político de Jerusalén Este, que no disimula su pertenencia a la OLP ni su simpatía por las acciones llevadas a cabo por las milicias de Tanzím.

Efectivamente, algo ha cambiado en Palestina en los últimos doce meses. La Intifada de al Aqsa ha reforzado la cohesión del pueblo palestino, generando un sentimiento de confianza, así como la convicción de que los habitantes de los territorios son capaces de lograr su meta: la independencia. Por las buenas o por las bravas; a través de la diplomacia o las armas. Existe, en efecto, el sentimiento generalizado de que la derecha israelí empieza a tomarse en serio a los combatientes palestinos. "Antes nos tachaban de terroristas; ahora ya saben que podemos ser soldados, auténticos combatientes", aseguran los líderes de Tanzím.

Más interesante aún ha sido la reacción de las células que integran el brazo armado del Frente Popular de Liberación de Palestina, cuyos militantes rechazan pura y simplemente la orden de Arafat que pone fuera de la ley los movimientos armados. En mensajes enviados a los militantes del Frente, los líderes de las células advierten que la lucha armada proseguirá mientras Palestina siga bajo ocupación militar.

El ejército hebreo, entrenado para afrontar cualquier ofensiva bélica, es sin embargo incapaz de reducir al guerrillero, al francotirador. Tal vez por ello, en la mayoría de los casos, los enfrentamientos armados oponen a milicianos y grupos de colonos radicales, que no dudan en disparar contra los árabes, contra cualquier árabe... sospechoso.

¿Perspectivas? En realidad, nadie quiere perpetuar ad in eternum este aberrante y estéril estado de cosas. Tanto los palestinos como los israelíes saben positivamente que las armas sólo sirven para obtener efímeras ventajas estratégicas. A la hora de la verdad, la solución tendrá que ser política. En las filas de las agrupaciones políticas palestinas, hay quien cree que las autoridades hebreas volverán a la mesa de negociaciones al "final del trayecto". De un trayecto cuya meta será, probablemente, la imposición de la "pax americana" en Afganistán. Mientras, aquí, en tierras de Oriente, la vida y la muerte se confunden.

Anuncios



Escribir comentario

Debes iniciar sesión para escribir comentarios.

Si no estás registrado puedes registrarte en un minuto.

  • Esta es la opinión de los internautas, no de Webislam
  • No están permitidos comentarios discriminatorios, injuriantes o contrarios a la ley
  • Céntrate en el tema, escribe correctamente y no escribas todo en mayúsculas
  • Eliminaremos los comentarios fuera de tema, inapropiados o ilegibles

play
play
play
play
Colabora


 

Junta Islámica - Avda. Trassierra, 52 - 14011 - Córdoba - España - Teléfono: (+34) 957 634 071

 

Junta Islámica
https://www.webislam.co/noticias/41975-palestina_donde_la_vida_y_la_muerte_se_confunden.html