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Proclamas islámicas

El islam es una religión de paz y tolerancia, hermandad y concordia

25/03/2015 - Autor: Dr. Armando Bukele Kattan - Fuente: web
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No Hay mas Dios que Alah y Muhamad es su Mensajero

1- Proclama de la Comunidad Islámica de El Salvador

Además de que el Islam es una religión de paz y tolerancia, hermandad y concordia, debemos considerar un punto adicional que es necesario subrayar.

Somos musulmanes, pero también somos salvadoreños y estamos conscientes que necesitamos unirnos, evitando antagonismos estériles y confrontaciones innecesarias. Como Centro Geográfico de América, debemos ser un punto de luz, de acercamiento, solidaridad, y paz, para ser puesto como ejemplo y referencia a nivel mundial y para otros sectores de la vida nacional, incluyendo la política. Como ejemplo más evidente es el intercambio de visitas y convivios fraternales entre los máximos líderes de las diferentes iglesias y comunidades religiosas en El Salvador a  través de Religiones por la Paz. Eso nos da en El Salvador, el insumo necesario para considerarnos hermanos; dejando la extrañeza y la confrontación por la amistad y la fraternidad, con todas las Religiones del mundo.

Somos musulmanes del siglo XXI, ávidos de conocimiento, pero embebidos no de un revisionismo, que no deja de ser confuso, sino del espíritu de amplitud, hermandad y tolerancia de los primeros siglos del Islam.

Proclama pública de la Comunidad Musulmana Salvadoreña

1- Afirmamos que el Islam es una religión de paz. Su nombre proviene de la paz interior que se logra con la sumisión a la voluntad de Dios. Su saludo permanente “SALAM ALEIKUM”, que significa la paz sea con ustedes, es un mensaje de concordia, amor y ayuda al prójimo. Las sociedades islámicas han sido históricamente amplias y tolerantes; e incluso cuando ha habido violencia, ellas han sido normalmente las agredidas y no, las agresoras; incluso hasta por los mismos extremistas que la dicen representar: movimientos radicales malamente llamadas islámicos y actualmente promocionados que dañan al Islam y a las comunidades musulmanas que agreden.  Como seres humanos, y como musulmanes estamos en contra de la guerra y a favor de la paz, pidiéndole a Dios, más allá de nuestras cinco oraciones diarias obligatorias, que la paz y la concordia se establezcan en nuestro Mundo, cada vez más caótico.

2- Ratificamos que somos una Comunidad pacífica, que rechazamos la violencia, que aceptamos a nuestros hermanos y hermanas de otras religiones y razas, con cariño y tolerancia y que estamos en contra de todo tipo de violencia y fanatismo, venga de donde venga.

3- El fanatismo es causa de toda la violencia. Los fanáticos que creen únicamente en su fe o sus principios y no toleran que otros piensen diferentes a ellos, están perdidos; y por sus métodos desproporcionados y violentos, están afuera, incluso del mismo grupo religioso, que dicen representar. Debe también considerarse que el antifanatismo es también negativo; porque el antifanático es también fanático de su propio antagonismo.

4- En esta vorágine de negatividades, tanto más necesario se hace, que los dirigentes religiosos orienten a sus seguidores en un camino de paz y tolerancia; y antes que eso, traten de obtener un sólido y adecuado conocimiento mutuo; porque muchas veces, la ignorancia revestida de sabiduría, es la causa primera de la intolerancia. Fuera de ello, es necesario que los Medios de comunicación informen con objetividad sobre las religiones y no de manera tendenciosa, como por desgracia sucede hoy a menudo en los Medios occidentales, en especial en lo que respecta al Islam.

5- Es necesario y más que eso, es esencial; evitar la intolerancia religiosa; buscando los puntos de concordia entre nuestras diferencias; y fomentando la paz, la solidaridad y la hermandad.

6- Desde el inicio del Islam, el profeta Muhammad, la bendición y la paz sean con él y su descendencia, dio una proclamación en su propio nombre y a cuya observancia obligaba a todos los musulmanes de modo estricto hasta el día de la Resurrección y terminación del Mundo; ordenando la protección de todos los cristianos y judíos, que se encontraren en tierras musulmanas; tanto de su vida, pertenencias, templos, propiedades, etc. Proclama hábilmente ocultada en Occidente e irrespetada por los fanáticos extremistas que existen en todos los grupos políticos y en todas las religiones. Que la Paz, la misericordia de Dios y sus bendiciones, se derramen sobre toda la Humanidad. Amén.

Proclama del Profeta Muhammad al inicio de Islam

La proclama siguiente tiene mil cuatrocientos años. Es prácticamente desconocida en Occidente y fue dictada por el profeta Muhammad (las bendiciones y la paz sean siempre sobre él) y en ella están impresas las normas que deberían regular la convivencia pacífica entre musulmanes y cristianos; un claro mentís para aquellos que tratan de identificar al terrorismo, y al fanatismo, con el Islam . Este es el comportamiento del verdadero musulmán.

Proclama del Profeta Muhammad al inicio de Islam

“Que protegeré a los refugiados en mis puertos, donde quiera que se hallaren, lejanos o cercanos, tanto en tiempos de paz, como en épocas de guerra”.

“Que además de una vida tranquila, les garantizo su propia defensa, la de sus templos y conventos, sus capillas y abadías, la residencia colectiva o particular de sus monjes y la seguridad de los caminos para sus giras, donde quiera y en todo lugar donde habiten”.

“Que defenderé su religión y su propiedad, en cualquier sitio y modo en que se hallaren, en igual grado lo haría por sí mismo, por mi religión, por mis allegados y sus pertenencias, y que les cobijaré asimismo, contra cualquier daño, disgusto, imposición ilícita o responsabilidad ilegítima, escudándoles contra toda fuerza extranjera que pretendiese atacarlos, con mi propia persona y con los míos, ya que fueren soldados o civiles, sin tener en cuenta la potencialidad del enemigo”.

“Que desde ya les considero bajo mi protección y resguardo, en forma que no les tocará perjuicio alguno, sin alcanzar previamente a mis dignatarios, encargados de la defensa nacional”.

“Que, desde ahora, no se obligará a ningún sacerdote cristiano a renunciar a su investidura,  ni a ningún individuo a abandonar su culto, como así mismo no se obstaculizará a los monjes en el ejercicio de su profesión, ni serán forzados a desalojar sus conventos, ni a suspender sus giras misioneras”.

“Que no será demolida ni siquiera una mínima parte de sus templos ni se permitirá su adquisición para mezquitas o residencias de musulmanes; pues quien tal hiciera quebrantaría la solemne promesa dada en nombre de Dios, desobedecería al Profeta y traicionaría abiertamente la felicidad de su conciencia”.

“Que en cuanto a los impuestos, derivados de los negocios pertenecientes a los cristianos,  y de que si alguno de ellos adquiriese bienes muebles o inmuebles con el bien de beneficiarse con su explotación o arrendamiento, no pagará mayores impuestos que los que abonan los musulmanes”.

“Que los cristianos serán considerados, en cuanto a los fueros de la conciencia, iguales a los nuestros, sin que estén obligados a salir con los ejércitos nacionales al encuentro del enemigo, ni pelear en la guerra.

“Que no se obligará a ningún cristiano a convertirse a la religión del Islam; ni se le discutirá su creencia, sino en términos afables, debiendo ser tratados por todos los musulmanes, con misericordia y cariño, protegiéndolos contra toda lesión o prejuicio, donde quiera que estuvieren y en cualquier situación en que se encontraren”.

“Que los musulmanes no contribuirán a fracaso alguno de los cristianos, ni le será negada la colaboración necesaria, ni tampoco serán molestados  en sus templos y al momento de su oración.

“Que por medio de esta promesa divina les concedo las mismas garantías de que gozan los musulmanes, asumiendo, en consecuencia, la obligación de protegerlos contra toda inconveniente y proveer a su beneficio, para que sean verdaderos ciudadanos, solidarios en los derechos y deberes comunes”.

“Que, en lo que respecta al matrimonio, no se obligará a una cristiana a casarse con un musulmán, ni será contrariada si se resiste al noviazgo, por ser indispensable su previo consentimiento; y que, en caso de realizarse esta unión, deberá el marido dejar en libertad a la esposa para practicar su culto, sin obligarla en ningún caso a abjurar de su religión, ni oponerse si éstos fuesen sus deseos, pues todo acto contrario a estos postulados, lo colocaría entre los falaces, violadores de la promesa de Dios y de la palabra de Su Profeta”.

“Que si los cristianos necesitaren construir o refaccionar sus templos, capillas o lugares santos, o cualquiera otra realización de interés para su culto, será prestada a su pedido, la colaboración técnica o económica  correspondiente, considerándose tal acto como una simple beneficencia, concorde con la promesa dada por el Profeta, y ajustada a las normas que Dios impone a todos los musulmanes”.

“Que no serán obligados, en caso de guerra, a servir de emisarios, guía u observadores, sobre el campo enemigo, ni a ninguna actividad de carácter bélico; y que si alguien les exigiese, ya individualmente o en masa, realizar lo contrario, será considerado en desacato de la palabra profética y desobedeciendo a su testimonio”.

“Cualquiera que viole las condiciones prefijadas, será considerado un renegado de Dios, y de la promesa solemne dada por el Profeta Muhammad a los sacerdotes y monjes cristianos, con el testimonio de la nación”.

“Este es un mandato ineludible contraído por el Profeta en su propio nombre y en el de todos los musulmanes, y a cuya observancia se obligan de modo estricto hasta el día de la Resurrección y terminación del Mundo”.

Este es un símbolo de tolerancia teológica – filosófica Real. Esta es nuestra doctrina. No la de los fanáticos terroristas, auspiciados  por Occidente, que nos dicen  representar. Y que los Medios tendenciosos los elevan como verdaderos musulmanes, para confundir, El Dios Uno y único, Infinito y Eterno, nuestro Creador. Omnipotente, Misericordioso y Compasivo,  nos proteja a todos y todas. Amén.

NOTA : PARA VER EL VIDEO DE ESE PROGRAMA SIGA ESE LINK       https://www.youtube.com/watch?v=UY5B3EXCcw4

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1 Comentarios

Agus Poggio dijo el 12/04/2016 a las 18:11h:

Por favor, me gustaría saber la fuente de este discurso o proclama de Mahoma, para poder citarlo con propiedad. ¿Pertenece a alguna de las compilaciones de hadiz, como la de al-Bukhari, o a la sira...? Muchas gracias.


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