webislam

Miercoles 13 Noviembre 2019 | Al-Arbia 15 Rabi al-Auwal 1441
1006 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Artículos

?=0

Entrevista a Meir Ben David Sabán: “Quien mata en nombre de Dios, o de cualquier religión o con cualquier excusa, es un idólatra”

“La ignorancia conduce al fanatismo, sea este fanatismo de la religión que sea”

11/01/2015 - Autor: Iman Baraka - Fuente: Webislam
  • 6me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación


Meir Ben David Sabán en un museo alemán

"Pero recordad que un intento de resarcirse de un mal puede convertirse, a su vez, en un mal: así pues, quien perdone a su enemigo y haga las paces, su recompensa es asunto de Dios –pues, ciertamente, Él no ama a los malhechores". (Qur’ân, 42:40).

El viernes era de día de oración, pero algunos viven tan apegados al mundo y sus ilusiones que prefieren juzgar y condenar a gentes (asesinarlas),  a pesar de que solo Allâh (swt) “sabe lo que esconden los pechos y lo que manifiestan” (28:69). 

Parte del problema es precisamente que en estos días de luto hay muchas palabras, solo palabras… y de qué sirven las palabras, si no se ponen en práctica. Escribí un artículo para denunciar los atentados contra Charlie Hebdo que finalizaba con un llamamiento a la unidad. Una unidad a la que debería unirme yo también.

“Así pues, no seáis como la que rompe y deshace por completo el hilo (cosido)  que ella misma ha hilado (y hecho resistente) no hagáis esto utilizando vuestros juramentos para engañaros unos a otros, simplemente porque algunos de vosotros son más poderosos que otros”. (16:92).

Y si estoy sola, si no hay nadie, deberé dar un primer paso, salir al encuentro y establecer debates, diálogos para la paz.

Me dolió profundamente ver las imágenes del supermercado kosher (judío) de París durante el secuestro y conocer que cuatro personas inocentes, judías, habían sido asesinadas. Me di cuenta entonces de que, para ser sincera, debía salir al encuentro de una persona judía y hablar, acompañarle en su dolor y mostrarle mi solidaridad.

Solo conozco a un judío, coincidí con él en un Congreso sobre la Mística en la bella ciudad de Ávila hace un par de años, así que decidí buscarle en internet y mandarle un email. Amablemente, respondió a mi invitación de realizar una entrevista para Webislam cuando le expliqué el objetivo: avanzar hacia la creación de un lenguaje universal de compasión.

“… A cada uno de vosotros le hemos asignado una ley y un modo de vida distintos. Y si Dios hubiera querido, ciertamente, os habría hecho una sola comunidad: pero lo dispuso así para probaros en lo que os ha dado. ¡Competid, pues, unos con otros en hacer buenas obras! Habréis de volver todos a Dios: y, entonces, Él os hará entender aquello sobre lo que discrepábais”. (5:48).

Compitamos pues en buenas obras, y no en violencia.

Se habla mucho de yihad, pero ¿Qué yihad? Decía Muhammad (sas) que la Gran Yihad, es la lucha contra el ego, contra ese yo forjado de identidades superfluas que bloquean la compasión frente al dolor del otro. Esa Gran Yihad no es, únicamente, contra nuestro ego, sino que también lo es contra los egos de otras personas que fomentan identidades, y no valores, pues se han abandonado a la codicia del ser frente a la desmaterialización del saber.

Que la paz sea contigo Mario. Me gustaría trasladarte en primer lugar mis más sentidas condolencias por las personas que ayer fueron asesinadas en el supermercado kosher de París. Tu dolor, es el mío.

En primer lugar gracias por tus condolencias por los asesinados en el supermercado Kosher. Entiendo que cuando mueren seres humanos toda la humanidad ha perdido. Nunca comprenderé por qué tenemos que matarmos unos seres humanos contra otros. Fíjate en los miles de muertos entre Ucrania y Rusia, allí se supone que no son judíos ni musulmanes, sino todos cristianos, y están matándose todos los días; o en Mexico, con los carteles de la droga, tantas miles de muertes... La reflexión que me hago todos los días es que los seres humanos matan todos en nombre de algo. A veces en nombre de las ideologías, en ocasiones en nombre de los Estados, también en nombre de la religión, o incluso en nombre de un partido político, etc, etc... Lo cierto es que debemos parar todas las guerras y todos los conflictos deben resolverse en mesas de paz. ¡Que jamas ningun ser humano muera a manos de otro ser humano! Este debería ser el compromiso que tenemos que asumir todos. Así que estoy triste cada vez que se produce una muerte de un ser humano en cualquier guerra, en cualquier lugar.

Quizá deberíamos empezar por aclarar a nuestros lectores que tú eres judío, luego “sionista”, y yo musulmana, luego “propalestina”, y así podremos seguir avanzando, superando identidades terrenales y mundanas.

Estoy feliz de que una amiga pro-palestina como eres tú le haga una entrevista a un judío sionista como yo. Primero porque ser pro-palestino no está mal, ni ser sionista tampoco. ¿Qué quiere decir ser sionista? Que el pueblo judío viva libre y seguro en su tierra. Y ¿qué quiere decir pro-palestino? Que el pueblo palestino quiera vivir libre y seguro en su tierra. Así que en esto tú eres sionista y yo también pro-palestino, es decir, queremos que los dos pueblos vivan en paz en su tierra. Ahora bien, ¿cuál es su tierra? Pienso que aquí debemos ser realistas, ni Israel será borrada del mapa ni los palestinos borrados del mapa, así que me parece que hay que llegar a la paz. ¿Qué quiere decir la paz? Arreglos dolorosos para ambas partes, debemos abandonar la idea del exterminio mutuo. Y pienso que por eso debemos tener cuidado con los fundamentalismos de ambas partes. El camino será largo pero el único camino de Dios es la Paz.

Me duele comprobar en esa primera pregunta que el hombre, la humanidad, es el gran velo que oculta a Dios. La creación es el espejo de Dios, mires donde mires ves Su obra. Pero nos hemos vuelto soberbios e impacientes, y queremos ver nuestras obras, y no quizá las Suyas. Así entiendo al menos el fundamentalismo religioso…

El fundamentalismo religioso es idolátrico. Nuestro único deseo es aproximarmos a Dios, a Alá que es el mismo Dios de Israel... Yo en el encuentro interreligioso de Ávila del pasado mes de noviembre le he rezado a Alá y mis amigos musulmanes al Dios de Israel, porque en realidad todos estamos rezando al mismo Dios, pero cuando alguien dice, el que no cree en el Corán es un hereje y hay que matarlo; o el que dice que el que no cree en la Torá es un hereje, entonces cuidado, hemos reducido a Dios a un libro, y Dios es el Dios del universo. Si nuestras religiones no muestran el rostro bondadoso de Dios entonces no están cumpliendo con su misión. Yo soy judío porque cuando un ser humano sufre yo sufro con él (y cuidado que no pregunto que religión tiene ese ser humano que sufre). Lamentablemente nuestras identidades inferiores nos han convertido en idólatras. Quien mata en nombre de Dios, o de cualquier religión o con cualquier excusa, es un idólatra, esa persona ha roto su conexion con Dios. La ignorancia conduce al fanatismo, sea este fanatismo de la religión que sea.

Actualmente la geopolítica parece una tela de araña que atrapa a los creyentes impidiendo el viaje espiritual hacia Dios. Especialmente a los judíos y a los musulmanes nos perciben a través de territorios geográficos, y muchos de ellos no hablan de otra cosa. ¿Es esto una maldición divina para el s.XXI?

Me gustaría darte algunos ejemplos de mi vida personal. Antes de mis clases de mística judía voy a comer al mediodía a un autoservicio de comidas de un señor musulmán de Pakistán que siempre esta leyendo el Corán, le pregunto por su esposa y por su pequeña hija, y siempre compro allí. Cada vez que salgo de allí pienso, es tan fácil convivir tranquilos... En el último curso de mística judía de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid se apuntaron unos cuatro jóvenes sufíes, que compartieron conmigo los conocimientos de la espiritualidad judía, y trabajamos las ideas en común entre la cábala y el sufismo. Luego compartí con ellos unos días en Ávila en el último encuentro interreligioso de noviembre, yo participé del rezo islámico y ellos del rezo judío. En el Corán se lee sobre Moisés, sobre José, sobre Jacob, sobre Abraham nuestro padre... Tenemos el mismo origen. Otro ejemplo, cuando en el año 1492 mis antepasados judíos fueron expulsados de España por los Reyes Católicos salieron rumbo al Imperio Otomano. Allí mis antepasados estuvieron viviendo hasta el año 1950 que mi abuelo Meir Saban salió de Esmirna a Buenos Aires. ¿Y qué religión tenía el Imperio Otomano? El Islam. Es decir, mi familia vivió 460 años en territorio musulmán con gran tolerancia. La geopolítica se ha vuelto una gran desgracia para nuestras dos religiones.

Hace años, cuando estudiaba alemán en Munich, fui en bicicleta y meditación al campo de concentración de Dachau. Me sobrecogió el silencio y la ausencia que se siente en Dachau, que rodea todo en Dachau.  En Europa, en el mundo, siento ahora ese mismo silencio, esa misma ausencia que no es sino el silencio de Dios: la falta de compasión.

Me emociona que una mujer musulmana comparta conmigo su recuerdo sobre un campo de concentracion donde fueron asesinados millones de judíos. Este año (si Dios quiere) visitaré el campo de exterminio de Auschwitz. Aun no he podido afrontar este dolor, pero intentaré superarlo e ir allí para meditar en silencio. Lo que llevó a la muerte a tantos millones de personas, judíos, gitanos, homosexuales, testigos de Jehova, comunistas, etc... fue el fanatismo de los nazis pero ¡cuidado con el fanatismo actual!, porque puede llevar también a miles de personas al exterminio. Y no hablo solo del fanatismo religioso, sino por ejemplo entre sunitas y chiitas. Es decir, que el problema no es un enfrentamiento exclusivo entre las religiones, sino entre los propios grupos internos de cada religión. Esto nos tiene que hacer meditar sobre nuestro nivel de locura y de ignorancia. Pensar que siendo tan bonita la vida se destruye la vida de uno y la de los demás. ¿Valora realmente el ser humano su vida? Pienso que en el siglo XXI el ser humano ha perdido el sentido de su existencia, y esto se debe recuperar con urgencia.

El Islam y el judaísmo se consideran por otros creyentes como religiones con un Dios violento y vengativo. Dijo sin embargo Ibn Arabi: “A Dios solo lo entiende Dios” y el Califa Abu Bakr: "La incapacidad de comprenderle, esa es la comprensión" ¿Cómo es Dios para ti en realidad?

Esta pregunta es muy difícil, mi segunda tesis doctoral en Antropología ("El Misterio de la Creacion Maase Bereshit", está colgada en internet) dedica más de 400 páginas al intento de acercarse a la idea del Dios desde la perspectiva del judaísmo. Dios está dentro y fuera del hombre, cuando un ser humano es asesinado estamos matando a Dios. Esto es muy grave.

Dios es para el judaísmo el infinito, por supuesto ningún ser humano puede comprender lo infinito dado que somos limitados y finitos, por ese motivo, todos los cabalistas dicen que no se pueden comprender las razones de Dios. Lo que debemos hacer los seres humanos es trabajar nuestra alma para acercarnos hacia Él. Si tu camino es el Corán, el camino cristiano el Evangelio y mi camino la Tora, ¿acaso no nos conducen todos los caminos al mismo Dios? Además, ¿por qué motivo Dios nos ha creado tan diferentes? Recuerdo las palabras del gran rabino Heschel ante un auditorio católico cuando dijo "Dios no tiene ninguna religión... nosotros las hemos construido para llegar a Él" ¿Abraham era judío? No existía el judaísmo... ¿Abraham era cristiano? No existía el cristianismo... ¿Abraham era musulmán? no existía el Islam... Entonces, ¿qué era Abraham? Un creyente, una persona que tenía una relación directa y personal con Dios. Así me gustaría que fuera la relación de cada uno, la misma relación que Abraham. Moisés, Jesús y Muhamad nos separan, pero Abraham nos une... En realidad es Dios lo que nos une.

En el proceso creciente de narcisismo e infantilización que vive nuestra sociedad no se entiende que, al mismo tiempo, Dios es la Belleza (Yamal), pero también la Majestad (Yalal). El Dios Amor (Belleza) y el Dios Majestad (Poder). Cuentan que tras un terremoto en Argelia sheikh al' Alawi paseaba con un cura católico para ver los desperfectos ocasionados, y éste preguntó: “¿Cómo ha permitido Dios esto?”, a lo que sheikh al' Alawi respondió: “Dios no lo ha permitido, Dios lo ha hecho”. Los musulmanes decimos que “según la prueba así es el rango espiritual alcanzado”. ¿Cómo entienden los judíos lo que vulgarmente se llama “adversidad”, y que no es, para nosotros, sino Su proximidad?

La adversidad es una prueba de Dios, es también exterior al hombre como en el Islam, y frente a la adversidad debemos tener una actitud de aceptación activa, por una parte aceptar el destino de lo que le toca a cada persona, pero tener una actitud activa de superar las adversidades y seguir adelante. La virtud de la fortaleza interior como un atributo indispensable para lograr una existencia feliz a pesar de la adversidad.

La adversidad nos viene de fuera (Dios) y la maldad está dentro de nosotros y se despierta por el susurro del nafs (ego). Dice el Qu’ân: “… en verdad el nafs es instigador del mal a menos que mi Señor por misericordia la preserve del error” (12:53). "Le preguntaron a Abu Hafs: "¿Cómo se atrae el nafs a la rectitud?". Y el respondió: "Llevándole la contraria, pues es la sede del mal". ¿De dónde viene el mal en el judaísmo?

El mal en el judaísmo proviene del mundo de la fragmentación, nosotros llamamos este mundo inferior el mundo donde todas las cosas parecen divididas, hombres y mujeres, niños y ancianos, humanos y animales, salud y enfermedad, etc. Dios es el Bien supremo, pero no deberíamos ni llamarlo Bien porque esta más allá del bien y del mal. Por lo tanto, ¿por qué aparece el mal del hombre? Para el judaísmo el hombre es libre y tiene dos tendencias el instinto al bien y el instinto al mal. Y cuando ejerce su libre albedrío puede activarse la fuerza del mal. Sin embargo, algunos cabalistas (místicos judíos) dicen que el mal es el bien en posición incorrecta, es decir, que somos malos por ignorancia.

El mal (Satan) es una prueba permanente para la existencia de la persona. Como dice Job en la Biblia, de donde proviene el bien, no debemos aceptar el mal que el mismo Dios nos envia? pero una cosa es la aceptacion del mal que viene de arriba y otra el mal que podemos prevenir, el mal que nos hacemos unos hombres contra otros.

Como has mencionado anteriormente tu familia vivió en Al Andalus y se vio forzada a emigrar al Imperio Otomano al ser expulsados de la Península. El profesor Alcantud habla de la necesidad de recuperar el mito de Al Andalus, sin entrar tanto a discutir si la convivencia pacífica entre las tres religiones era verdad o mentira. No obstante, desde muchos y muy diversos ámbitos se ataca ese mito afirmando que es falso. Parece que molesta en este país esa convivencia pacífica entre diferentes durante Al Andalus, porque sitúa a la historia española posterior en muy mal lugar. Sin embargo, el mito es más necesario que nunca…

Existieron muchos siglos de convivencia, por lo que la convivencia no fue un mito, fue una convivencia real de muchos siglos. Hubo un tiempo de intolerancia con los almohades y almoravides, pero fue una excepción histórica. El gobierno musulman del Al Andalus fue siempre muy tolerante con cristianos y judíos.

Los sefardíes podéis obtener la nacionalidad española, pero los descendientes de moriscos no. Parece que falta una pata en la mesa…

La ley del retorno para los descendientes de sefardíes no está completamente vigente, pero no sé cómo se puede probar quién es hoy descendiente de los moriscos expulsados en el año 1609. En cualquier caso, pienso que se podría dar una ley similar, no veo el problema. El problema con la ley para los judíos españoles son siempre los papeles que demuestren el vínculo con la herencia española, en el caso de los descendientes de moriscos no sé cómo se organizaría la prueba.

Hace poco, en un bar, ayudé a unos judíos franceses de viaje a pedir algo de comer “sin cerdo”. La camarera insistía en que un bocadillo de jamón ¡no era cerdo! Alguien dijo recientemente, y con cierto humor, que en España se come mucho cerdo para asegurarse de que no volverían los moros y los judíos…

Es verdad que existe una tradición por la cual, los conversos del judaísmo y del Islam al cristianismo debían comer cerdo públicamente para no ser sospechosos de herejía.

El sacrificio animal con fines alimentarios de musulmanes y judíos, tiene ciertas características similares: los animales deben estar conscientes antes de ser sacrificados. Si bien este método está siendo puesto en cuestión en toda en Europa, acusado de maltrato animal, debe destacarse también que la unión de judíos y musulmanes, por ejemplo en Francia, ha evitado la puesta en marcha de ciertas leyes que hubieran podido limitar el derecho a sacrificar según los ritos judío e islámico. Musulmanes y judíos practicantes comparten una visión religiosa de la vida y muchos ritos similares frente a una sociedad secularizada y en ocasiones laicista. ¿Existe un espacio para el encuentro de judíos y musulmanes en Europa?

Estoy seguro que debemos crear un espacio de diálogo entre los judíos y los musulmanes en Europa, pero también que se deben crear estos espacios en todos los países. Sueño alguna vez que un intelectual judío pueda explicar el judaísmo en Arabia Saudita, por ejemplo.

Me despido con un poliédrico versículo del Qur’ân a modo de intención universal:

“No se equipara obrar el bien y obrar el mal. Si eres maltratado responde con una buena actitud sabiendo disculpar, y entonces verás que aquel con quien tenías una enemistad se convertirá en tu amigo ferviente”. (Corán 41:34).

y una enseñanza que me ha enseñado Ibn Atta Allah, un sanador de corazones:

Allah ha hecho (de este mundo)
lugar de lo que no es Él
y hogar de todo desacuerdo
para que renuncies a ello.

Yo me despido de esta hermosa entrevista con dos frases, una frase de la tradición judía y otra frase de un gran místico judío medieval.

Ayuda a tu enemigo antes de ayudar a tu amigo,
para doblegar el odio (Tosefta de Baba Metzia 2:26)
.

Y el místico judío Abraham ABULAFIA dijo:

Tu camino es Tu camino y no es el camino del otro,
no obligues nunca al otro a cambiar su camino.

Que Dios nos proteja a todos de nuestro mal interior!
Meir Ben David Sabán

 

(Amin)


Anuncios
Relacionados

Antisemitismo con doble balanza

Artículos - 10/04/2009

Jerusalén, la delgada línea roja

Artículos - 02/02/2001

El antisemitismo, real e imaginado

Artículos - 25/06/2002



Escribir comentario

Debes iniciar sesión para escribir comentarios.

Si no estás registrado puedes registrarte en un minuto.

  • Esta es la opinión de los internautas, no de Webislam
  • No están permitidos comentarios discriminatorios, injuriantes o contrarios a la ley
  • Céntrate en el tema, escribe correctamente y no escribas todo en mayúsculas
  • Eliminaremos los comentarios fuera de tema, inapropiados o ilegibles

play
play
play
play
Colabora


 

Junta Islámica - Avda. Trassierra, 52 - 14011 - Córdoba - España - Teléfono: (+34) 957 634 071

 

Junta Islámica
https://www.webislam.co/articulos/97230-entrevista_a_meir_ben_david_saban_quien_mata_en_nombre_de_dios_o_de_cualquier_re.html