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Abderrahim Mahmud, el poeta palestino combatiente

A los 101 de su nacimiento y 66 años de su muerte

22/12/2014 - Autor: Saiid Alami - Fuente: Webislam
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En memoria del poeta Abderrahim Mahmud
En memoria del poeta Abderrahim Mahmud

Del poeta palestino Abderrahim Mahmud dijo el gran intelectual palestino, Yabra Ibrahim Yabra (1920-1994): “Era un poeta que no se limitó a cantar la valentía y el enfrentamiento a la muerte, como hace la inmensa mayoría de los poetas, sino que ha sido el primer y más grande poeta combatiente en la poesía árabe contemporánea. Pues fue a lo largo de su vida un luchador, defendiendo a Palestina, y cada vez que sus encendidos sentimientos producían palabras ardientes y poesía llameante, ponía en práctica sus palabras con hechos, empuñando su fusil en los campos de batalla”.

Abderrahim Mahmud nació en el pueblo de Anabta, en 1913 y murió en la segunda batalla de Ashayarah, el 12 de junio de 1948, en la cual fueron expulsados del pueblo de Ashayarah los fuerzas de la organización terrorista judía de Haganah. Por esta razón a A. Mahmud se le conoce en la literatura árabe como (el poeta mártir).
El poeta pertenecía a una familia religiosa y nacionalista. Su padre era el jeque Mahmud Abdelhalim Al Faqhawi, uno de los más destacados imames y teólogos de la región de la Gran Siria. Creció en un hogar ilustre, culto, tradicional y repleto de libros, lo que influyó decisivamente tanto en la forma como en el contenido de su poesía.

Cursó sus estudios primarios en su pueblo natal y los estudios secundarios en Nablus, concretamente en el Instituto Annajah, donde por aquel entonces daba clase el célebre poeta palestino, Ibrahim Tuqan, que de hecho enseñó a Mahmud durante un curso o dos. De allí viene que Mahmud haya sido admirador de Tuqan.

Más tarde enseñó árabe en el instituto Annajah, hasta que estalló la Gran Revolución Palestina en mayo del 1936, que es cuando el poeta dimitió y se incorporó de lleno a la lucha armada. Acabada la revolución en 1939 y perseguido por las autoridades británicas, Mahmud se traslada a Irak donde se incorpora a la Academia militar, en Bagdad, de la cual salió a los 3 años con el grado de capitán. Entonces regresa a Palestina y se reincorpora a su puesto de profesor en Annajah.

El 29 de noviembre de 1947, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprueba la resolución 181 de la partición de Palestina en dos Estados, uno árabe y otro judío. Entonces Mahmud dimite nuevamente de su trabajo y se reincorpora a la resistencia armada, uniéndose al Ejército de Salvación, formado por unos 7.700 combatientes voluntarios procedentes de Palestina y de varios países árabes, bajo el mando del militar sirio de origen libanés, Fawzi Al Qaukji (1890-1977). Mahmud luchó en varias batallas, llegando a ser un destacado oficial del Ejército de Salvación.

Abderrahim Mahumud sufrió de una gran injusticia como poeta, al ser tratado por los círculos literarios árabes en general y palestinos en particular como un poeta de segunda clase en comparación con su contemporáneo Ibrahim Tuqan. Fue el escritor y poeta palestino Ezziddin Al Manasrah quien hizo justicia a Mahmud al encargarse entre 1982 y 1986  de verificar y reunir toda su poesía, tanto la que era conocida hasta entonces como la que no lo era.

Esa larga y ardua investigación realizada por Al Manasra por varios países árabes tuvo como fruto la publicación en 1988 en Damasco del libro titulado La obra completa del poeta mártir, Abderrahim Mahmud, que es considerada hoy día la fuente más fiable sobre la obra de este gran poeta palestino. El libro contiene 69 poemas de los cuales 23 se publicaban por primera vez.

Abderrahim Mahmud, muerto a los 35 años, no tuvo ocasión en vida de reunir su obra en un libro, y la idea extendida hasta 1988 de que se trataba de un poeta de segunda categoría se debió en realidad al primer libro editado sobre el poeta 30 años antes. Aquel libro reunía la obra “completa” de Mahmud y fue el producto del trabajo de una “comisión de homenaje” al poeta, formada por las autoridades culturales de Jordania y constituida por varios intelectuales del momento. Según Al Manasra, aquel libro, aparecido en 1958 en Amman, ha supuesto en realidad el “destrozo” de la obra de Abderrahim Mahmud, reduciéndola a tan solo 428 versos, cuando sus versos publicados en 1988 fueron 1874, muchos de ellos fueron recogidos y publicados en ediciones posteriores a la de 1958.

Según Al Manasra, el colmo fue descubrir que en la edición de 1958 la mencionada “comisión de homenaje” había introducido entre los versos del poeta otros que él nunca escribió y había eliminado muchos otros versos de su obra, esgrimiendo entonces distintos pretextos que luego se descubrió que eran falsos, y que lo único que pretendía la comisión era ocultar aquellos versos, por motivos políticos.

El estilo lírico de Abderrahim Mahmud se caracteriza por su robustez, gran bagaje lingüístico y tendencia al arcaísmo, debido a su admiración por la poesía árabe antigua, tanto preislámica como posterior, mientras que el contenido se caracteriza por lo épico, lo legendario, el patriotismo, y la defensa del Islam y de las tradiciones, lo que le distingue mucho de su “maestro” Ibrahim Tuqan, cuyo lenguaje era más ágil, más fluido y más accesible, evitando el recurso de las palabras de uso anticuado, lo que hizo que su poesía sea muy popular. En cuanto a lo épico, legendario y patriótico, ambos poetas coincidían plenamente.

Como la mayoría de los buenos poetas, Abderrahim Mahmud era dotado de clarividencia lo que le permitió, ya en 1935, percibir que Palestina se encontraba en un auténtico peligro de ser ocupada por las bandas terroristas que, venidas de Europa con el criminal proyecto de levantar en Palestina un estado sionista, sembraban el terror entre la población palestina.

Así, el 14 de agosto de 1935, recitó un largo poema ante el príncipe saudí, Saud Bin Abdelaziz, que más tarde se convertía en rey de Arabia Saudí, y que realizaba una visita a Jerusalén. Este poema, titulado La mezquita de Al Aqsa es de los más conocidos en la literatura palestina, precisamente por la fuerte dosis de clarividencia que recoge acerca del futuro que acechaba a Palestina y a su población.

De este poema traduzco los siguientes versos:

Oh príncipe, ante tus ojos un poeta
Cuyas entrañas encierran amargas penas
La mezquita de Al Aqsa ¿Viene a visitarla?
¿O viene a despedirse de ella antes de perderla?
Benditos sean sus rincones, sus propios hijos la apuñalan,
Realmente dolorosas son estas puñaladas.
Y acercan este acontecimiento penoso unos viles,
Que lo que nos esperamos, precipitan
Mañana, y que cerca está el mañana, no nos quedará
Salvo lágrimas que derramar y mucho que lamentarnos.

Sin embargo, los versos más célebres de Abderrahim Mahmud, recitados infinidad de veces por todo el mundo árabe, desde la perdición de Palestina en 1948, son los siguientes, de su poema “El mártir” en el que glorificaba a los combatientes contra las bandas terroristas judías en Palestina. Este poema fue publicado en 1938 en plena revolución palestina armada contra las autoridades británicas y las bandas terroristas judías.

De este largo poema traduzco a continuación los siguientes versos:

Llevaré mi alma en la palma de la mano
Y la arrojaré en los precipicios de la muerte
O tengo una vida que alegre a mis amigos
O tengo una muerte que enoje al enemigo
El corazón del hombre digno tiene dos metas:
Arriesgarse a morir o alcanzar las aspiraciones
¿Y para qué vivir? Pues que se me arranque la vida
Si no vivo temido por mis enemigos y soberano en mi tierra
Si cuando hablo no me escuchan los otros pueblos
Y si mi discurso no es como un estruendo.
Por Dios que veo mi muerte
Pero aprieto el paso caminando hacia ella
Veo mi muerte y la anhelo,
Sacrificándome por mis derechos usurpados y por mi patria,

Hasta que dice, imaginándose a sí mismo ya muerto en la batalla:

Un cuerpo arrojado en medio de un páramo
Tirando de él las bestias de los llanos.
En él encuentran su parte los leones del cielo
Y en él hay parte para los leones de la tierra
Su sangre cubre la tierra de color púrpura
e impregna de perfume las brisas de levante
Su resplandeciente frente está polvorienta
Pero es un polvo que acentúa la belleza

..................

Sobre sus labios se dibuja una sonrisa
Cuyo significado es burlarse del mundo
Duerme viendo el sueño de la eternidad
haciéndole feliz ver las más dulces visiones.

..................

Por Dios que así es como mueren los hombres
y quien anhela una muerte honrosa, esta es.
Así que ¿cómo puedo entonces soportar las intrigas de los canallas?
Y ¿para qué entonces me tengo que aguantar la humillación?
¿por miedo? Cuando estoy dispuesto a sacrificar mi vida
¿O por humillación? Cuando soy el Dios de la dignidad
Lanzaré mi corazón al rostro de mis agresores
Pues mi corazón es de hierro y mi fuego es ardiente
Y protegeré mis moradas con el filo de la espada
Y que mi gente sepa que soy quien les defiende

En julio de 1948, diez años después de publicar este poema, Abderrahim Mahmud vio cumplido su sueño de sacrificar su vida por su patria y por sus ideales.

En el poema, “Soy el Ruiseñor de este jardín” recitado en la ciudad de Nablus, en 1945, el poeta ya habla de “la política de desinformación” de la que dice que su peligro para los pueblos es mortal.

Si un pueblo no se da cuenta de su ignorancia
nunca se dará cuenta de nada

En este largo poema ahonda el poeta en el tema de la dispersión de los líderes palestinos, su falta de unión y sus enfrentamientos. Además, Mahmud dedica muchos versos a arengar a la juventud para que no acepte la injusticia, que no se doblegue ante nadie, que sea arrojadiza contra el agresor, que los jóvenes sean como el infierno para los agresores e invasores, que no se limiten a repetir lo que oyen, sino que sean de pensamiento independiente.

En una Palestina sometida a la Administración Británica y a organizaciones terroristas judías formadas por invasores europeos protegidos por el ejército británico, los líderes palestinos, que nadie había elegido para desempeñar tal liderazgo, no estaban en absoluto a la altura de los acontecimientos, por lo que fueron dura y repetidamente azotados por Abderrahim Mahmud, a causa de su inoperancia, su falta de unidad y sus desavenencias. Ejemplo de ello su poema titulado “La lengua se desgastó y las plumas se secaron” recitado en el aniversario de la Declaración de Balfour, en 1946, aunque no se publicó hasta el año siguiente.

De este poema de más 70 versos dobles traduzco los siguientes:

¿Balfour, qué es Balfour, qué es su promesa?
Si no fuéramos nosotros, con nuestras obras, quien la rubricamos
Nosotros con nuestras manos nos hemos herido el corazón
Y de nosotros, hacía nosotros, vinieron los sufrimientos
Y nos caracterizamos por aborrecer el amor que nos reúna
Mientras que del desierto de la enemistad estamos enamorados
La desgracia nos dividió en muchas tribus
Mientras que la desgracia aglutina a nuestros enemigos
Oh lideres, que os pasáis las noches cuidando de las palabras y componiéndolas
Vosotros, que os abstenéis de los hechos, dormidos como estáis
Nosotros somos las victimas y no os pedimos gran cosa
Al menos dar a conocer nuestra desgracia e informar
¿Qué intenciones tenéis? ¿Qué habéis hecho?
¿Qué es lo que queréis? ¿O acaso es un pecado preguntar?
¡Ellos son inspirados! Y no preguntes de donde
Descendió sobre ellos la cordura y la inspiración.
¡Ellos son sinceros! Por lo tanto si dicen algo
Obedécelo, pues obedecer es obligatorio.
¿Qué pasa con tanto viaje en avión yendo y viniendo?
¿Qué es todo ese secretismo y toda esa intriga? 
¿Es que no hay otro papel que nos ocupa
Salvo festejar despedidas y recibimientos?
Nada mejor para rascar tu piel que tu propia uña
Los hombres libres no dejan que las  fantasías se apoderen de ellos
Con tu fuego haz que se derrita el yugo que oprime tu cuello
Sobre las calaveras es donde se sostienen las banderas.

Como vemos, ya en aquella época tan temprana Mahmud destacaba en su obra, en varios poemas, la importancia de informar, como antes mencionamos como destacaba el peligro de la desinformación que practica el enemigo sionista y que hoy día sigue practicando a gran escala en todo Occidente.

Defensor de los obreros

Era de izquierdas y tenía muchos amigos izquierdistas en un tiempo donde el movimiento izquierdista adquiría fuerza ante la permisividad del Gobierno británico, muy ocupado entonces con la Segunda Guerra Mundial.

En su largo poema titulado “Obrero” el poeta destaca el papel enorme de los obreros en la sociedad y les instiga a que reclamen fuertemente sus derechos. De este poema traduzco a continuación los siguientes versos:

Estos palacios, que tú levantaste sus techos
¿Acaso son tuyos?
Y los vergeles que tú sembraste alrededor de ellos

..................

¿Acaso te dan sombra?
Y la luz, es tu mano quien la produjo
¿Por qué entonces vives en la oscuridad?
La belleza tú la creaste
Pero otros la poseen
No estés triste, pues con el giro de los astros,
El mundo terminará siendo tuyo
                                                        ¡Oh Obrero!
Fija tu camino en la vida
Y no salgas del camino
Conoce a tu camarada
Es para ti el refugio en cualquier apuro
Y guarda tus derechos, pues está perdido
quien por ignorancia no protege sus derechos
Ama la belleza en este mundo
No hay nada bello sin la verdad
Y libera tu alma de las cadenas
y que sea un alma libre
                                                        ¡Oh Obrero!
¡Siega con tu hoz los cuellos
Si te despojan de tus aspiraciones!
¡Y golpea con tu martillo las cabezas

..................

Si se obstinan en contrariarte!
Y gobierna, y que en tu país sea tu mandato
No dejes que en tu país te conviertan en un extraño
Tú eres quien siembra la vida
¿Quién osa compartir la cosecha contigo?
                                                        ¡Oh Obrero!

¿Comunista?

Este poema, El Obrero, y otros escritos sobre la clase obrera, inducen a pensar que Abderrahim Mahmud era comunista, ya que menciona claramente (la hoz y el martillo) símbolo de todos los comunistas del mundo en aquel tiempo. En los años 40, la segunda guerra mundial tenía en Palestina una importante base de comunicaciones y suministros británica y sus grandes batallas y bombardeos llegaban hasta Egipto, todo esto tuvo una gran influencia en la juventud y en los intelectuales palestinos de aquel tiempo, quienes se abrían al mundo y a sus distintas ideologías políticas que estaban en guerra. La clase obrera en Oriente Medio, incluida Palestina, se hacía cada vez más numerosa y empezaba a organizarse, llegando a tener sus asociaciones y su prensa. El Movimiento obrero árabe en general y palestino en particular eran vistos por los intelectuales y poetas de entonces como la columna vertebral de la lucha contra el colonialismo británico y contra los planes sionistas en Palestina.

Los poemas de tema religioso de Mahmud, como veremos más adelante, eliminan cualquier posibilidad de que el poeta fuera comunista. En realidad, el tremendo apoyo de Abderrahim Mahmud a la clase obrera se enraizaba en su profundo sentido de la justicia y su odio visceral a la tiranía, venga de donde venga.

Su defensa de la justicia y su gran dimensión humana quedó bien plasmada en varios poemas, entre ellos, Rehén de dos prisiones, publicado por primera vez en la edición de 1986, de Ezzidin Al Manasrah, quién lo localizó en un manuscrito del propio poeta, que no llevaba fecha. Como dijimos más arriba, esa edición recoge la obra completa de Mahmud.

Del poema, rehén de dos prisiones, traduzco los siguientes versos:

Ciego, y si le dan a elegir, elegiría la ceguera
Para no ver a un lobo opresor y a un débil oprimido

.................

Y hubiera querido no escuchar los quejidos elevándose al cielo
Desde un mundo que cae destrozado bajo los picos de la perfidia
¿!Qué valor puede tener la vista, si lo que va a ver en este mundo es el infierno!?

..................

Ciego, pero en sensibilidad aventaja a los videntes
Son ellos los ciegos, de sus hechos se avergüenza la vista
Perdidos están en el desierto del extravío
y cubiertos están por el fango de la maldad
Los ve náufragos en medio de un mar de injusticia y tiranía
Y mientras, el gran corazón se pregunta: ¿Estos son los seres humanos?

Otros temas

La poesía de Abderrahim Mahmud cubre una amplia temática, lejos de la idea extendida sobre él y que le encierra en la poesía patriótica. Tiene poemas sobre la sonrisa, invitando a sonreír, sobre la poesía misma, sobre El Corán (Un libro que ilumina), sobre el profeta Muhammad (Una noche con dos albas), sobre la Hégira del profeta (Traslado del profeta de Meca a Medina), que es su poema más largo, de 101 versos, etc.

Sobre el amor tiene numerosas poesías, tal como Susurros de una moribunda, escrito sobre la amante del poeta Ibrahim Tuqan, Mary Saffuri, publicado en 1938 al poco tiempo de la muerte de Mary, Entre mi corazón y yo, Salma, ten piedad de mí, Se ha ido lo que había entre nosotros y varios poemas más.

Del poema, Vete, se fue lo que había entre nosotros, publicado en 1938, escrito para su amada Salma Alqurra, a quien la acusaba de engañarle con otro hombre, traduzco los siguientes versos:

Mis lágrimas que tanto humillaste ya las sequé
Dios mío cuantas lágrimas mías has humillaste
Y una herida que tenía en el corazón ya la recogí
Y apagando estoy lo que tengo ardiendo en las entrañas
Mi mente errante recuperé
Cuando ya no tenía esperanzas de recuperarla
                                                   Vete, se fue lo que había entre nosotros
Vete, asociar no es mi religión
Y no acepto socio ninguno que comparta conmigo mi amada
Yo soy egoísta y no acepté ver a otro reinando sobre tu corazón
Hasta tu padre, si le brindes una mirada
Odiaría mi vida y la vida de tu padre
                                                   Vete, se fue lo que había entre nosotros
Arranqué de mi corazón la planta del amor
Y con mis pies la pisoteé
Y temí que me corazón se vuelva a perder extraviado
Y que el pasado regrese por lo que lo destruí
Si mi corazón vuelve a lo de antaño
Traeré  fuego y lo quemaré
                                                  Vete, se fue lo que había entre nosotros
Si volvemos a encontrarnos no me mires
Para que no vea el destello de la traición en tus ojos
El libro de tu pasado está lleno de sufrimiento
No lo leas sino ciérralo
                                                                                                      La maldición del amor y de mi corazón caiga sobre ti
                                                  Vete, se fue lo que había entre nosotros

Amante y defensor de la lengua árabe

En su poema Oriente y Occidente lanza un ataque despiadado contra aquellos árabes que hablan entre ellos mezclando árabe e inglés.

No creo que exista otro poeta árabe que se haya adelantado a Abderrahim Mahmud en abordar este tema tan de actualidad en nuestros días. Muchos poetas árabes han tocado de lleno este tema en los últimos años, saliendo a la defensa de la lengua árabe, que vemos que está siendo amenazada por la invasión de la lengua inglesa en Oriente y de la francesa en el gran Magreb.

20 agosto 2014

*Todos los versos incluidos en este artículo son traducción del árabe realizada por el autor del mismo.


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