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El desvelamiento de los misterios de Ali al-Huywiri (1)

El propósito de este libro es retirar el polvo de los corazones de aquellos cuyo rayo de luz está oscurecido por el polvo del gain, y permitirles aproximarse a Dios.

27/03/2014 - Autor: Ali al-Huywiri - Fuente: La Bitácora de Sidi Nur
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Autor: Ali b. Uzman al-Huywiri

Basado en la traducción del persa al inglés de R. Nicholson y Wahid Baksh Rabbani

Traducción al español: Nuruddin Margarit.

Se trata de uno de los tratados sobre sufismo en persa más antiguos que se conservan.

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En el nombre de Allah, el más Clemente, el más Misericordioso.

INTRODUCCIÓN

¡Oh Allah!, ¡anhelamos Tu misericordia y te pedimos que nos guíes por el camino recto! Todas las alabanzas son para Allah, que ha revelado los misterios de Sus dominios espirituales (malakut) a Sus amigos (awliya) y ha desvelado la verdad de Sus dominios y Sus atributos (yabrut) a Su élite (asfyya) y ha dado muerte a Sus amantes con la espada de Su Majestad (Yalal) y ha hecho que Sus íntimos (a’rifin) gusten el sabor de Su unión (wisal). Él es el que hace rejuvenecer las almas muertas con el brillo de Su Sostén Eterno (samadiya) y Su Majestad (kibriya) y los hace revivir con el espíritu y la influencia de Sus Bellos Nombres.

Las bendiciones (salawat) de Allah sean sobre el santo Profeta Muhammad, su posteridad, sus compañeros y sus esposas.

¡Oh amigo mío, que Allah te bendiga! Después de haber despejado mi mente de todo motivo, yo, Ali bin Uzman al-Huywiri, que Allah esté complacido conmigo, he orado al Todopoderoso para que me bendijese con la capacidad de poder satisfacer tu deseo, escribiendo el libro requerido. Mi oración ha sido respondida y he decidido compilar este libro y titularlo Kashful Mahyub (“El desvelamiento de los Misterios”). Habiendo entendido el propósito que tenías en mente he dispuesto el libro por partes. Pido al Todopoderoso que me conceda el éxito y me libre de atribuirme este trabajo a mi mismo, ¡porque estoy bien convencido que la habilidad de realizar obras viene de Allah mismo y de nadie más!

He mencionado mi nombre en el texto por dos razones. Una es general y la otra particular; la primera es que cuando un ignorante aspira a la fama y encuentra un libro sin el nombre del autor en el texto, se lo atribuye a sí mismo. He tenido una amarga experiencia a este respecto en dos ocasiones. La primera, alguien se llevó mi diwan (colección de poesía religiosa) y, como no tenía copia de ella, le quitó mi nombre de ella y puso el suyo. ¡Que Allah lo perdone! En otra ocasión escribí un libro sobre sufismo llamado Minhay al-din (El código de la religión), pero un charlatán tuvo la audacia de publicarlo bajo su propio nombre, a pesar de que aquellos con los que conversaba, que poseían más conocimiento, se reían de él. El resultado fue que el nombre del pobre hombre fue retirado de la lista de amantes de la Corte Divina.

La otra razón es que la gente culta cuando ve un libro con el nombre del autor en él, si saben que el autor es un hombre competente para escribir, tienen más motivación para leerlo detenidamente y obtener más beneficios de él.

La importancia de realizar la oración de la Istijara.

Istijara significa, hoy en día, realizar una oración para buscar la protección en cualquier asunto. Allah dice en el Sagrado Corán, “Cuando recites el Corán, busca la protección en Allah de Satán el Maldito” (Cor. 16:98) Así que los términos istijara, isti’aza y isti’ana son sinónimos y suponen la búsqueda de la asistencia y la protección Divinas contra el mal. El santo Profeta, la paz y las bendiciones de Dios sean con él1, solía también poner el mismo énfasis en las enseñanzas del Corán y en realizar la istijara2. Cuando un hombre sabe que el éxito no depende de sus propias capacidades y méritos, sino que depende del Todopoderoso, y que todo bien y todo mal está predestinado, es mejor someter todo a Su voluntad y Su protección3.

La maldición del Egoísmo.

Cuando digo que he despejado mi mente de todo motivo y que realizado la istijara, lo hago porque cuando se es egoísta se es apartado de las bendiciones Divinas y se cae en el extravío. El egoísmo atrae dos maldiciones sobre la persona; si tiene éxito, este lo será solamente de su nafs (alma inferior o ego)4, que lo conducirá hasta su destrucción y terminará en el fuego. Si falla, tampoco gana nada. Debería haberse abstenido del asunto la primera vez, pues su fracaso no se debe nada más que al egoísmo. Y la llave al paraíso no es otro que la abstinencia. Dice Allah en el sagrado Corán: “Aquellos que se abstienen de los anhelos del nafs seguro que encontrarán su lugar en el Paraíso” (Cor. 79:40-41). Retirarse de los anhelos del nafs, pues, sea cual sea la acción que se realice, hará que su único motivo no sea otro que la búsqueda de la complacencia del Todopoderoso, y la evitación del Fuego. No hay límite para las maquinaciones del nafs, que son muchas veces imperceptibles. Si Dios quiere les dedicaré un capítulo aparte en este libro.

La importancia de la intención pura.

Cuando dije que aceptaba tu invitación y me proponía la consecución de este trabajo, lo hacía porque percibí que me considerabas competente para realizar este trabajo, y por lo tanto me siento obligado a ello. El hombre solo puede poner la intención en las acciones y dejar su resultado a Dios Todopoderoso. Si falla en ello, no tiene porque ser desprestigiado por ello. Porque el santo Profeta (s), dijo: “La intención del creyente en un acto es mejor que su realización”. Es mejor empezar algo con motivos sinceros que terminarlo sin ningún motivo. La determinación de las motivos correctos es de una importancia vital en el Islam, porque es esta la que conduce hacia objetivos más y más elevados. Por ejemplo, un hombre que se abstiene de comida y bebida sin intención de realizar un ayuno religioso, no obtiene ningún beneficio (zawan). Pero si su intención es el ayunar para llegar a ser uno de los íntimos en la Divina presencia (muqarribin) aunque no haya ninguna diferencia aparente entre el que ayuna con la intención y el que no, llegará.

Igualmente una persona que va a Meca sin la intención de visitar los Lugares Santos no recibe ninguna recompensa, pero si hace la intención y muere en el camino antes de visitarlos, es recompensado de manera inmensa. Esto demuestra que el establecimiento de un motivo sincero al comienzo es garantía de la correcta realización en sí mismo.

El significado de Kashful Mahyub

Al llamar a este libro Kashful Mahyub el objetivo era que el nombre en sí mismo fuese lo suficientemente expresivo como para indicar cuáles son sus contenidos. Para que, para aquellos cuya visión interior está dispuesta, puedan saber con facilidad por su título qué es lo que contiene el libro.

Dejemos claro que generalmente la gente, excepto los Amigos de Dios, el Elevado, y los íntimos de la Presencia Divina, carecen de conocimiento de los Misterios Divinos. Como este libro es una explicación de la Verdad Divina, los Secretos Divinos y el desvelamiento de la Realidad de la naturaleza humana, ningún otro nombre era más adecuado para él. De hecho, el kashf (desvelamiento) es dañino para aquellos que están velados (mahyub), de la misma manera que el velo (hiyab) es dañino para aquellos que han nacido para ser grandes espiritualmente.

Del mismo modo que una persona que disfruta del estado de proximidad al Señor no puede soportar la separación, una persona velada no puede soportar el esplendor de la cercanía. Es como el gusanillo del vinagre, que si cae en cualquier otra cosa muere, o el que nace en cualquier otra cosa, que si cae en el vinagre muere. En definitiva, el conocimiento de las verdades espirituales es difícil para aquellos que no han nacido para ellas. Como ha dicho el Profeta: “Las cosas son fáciles para aquellos que están predispuestos para ellas”. El Altísimo Señor ha creado todo con un propósito, cuyo cumplimiento ha hecho fácil para cada cual.

Los tipos de velos.

Los velos son de dos tipos, velos de herrumbre, que no pueden ser retirados, y los velos de polvo, que pueden ser fácilmente retirados. En otras palabras, los hombres son de dos tipos, unos están velados por su esencia (dhat), y algunos por sus atributos (sifat). Los primeros sufren por el velo de la permanencia (rain), y son incapaces de distinguir lo correcto de lo incorrecto; mientras que los segundos sufren por los velos del polvo (gayn) y siempre están en busca de la verdad. Los términos rain, jatam y taba son sinónimos y se basan en los versos coránicos: “¡No! Sus actos han hecho que sus corazón se vuelvan herrumbrosos” (Cor. 83:14), que es corroborado por otros versos como “Adviertas o no a los infieles, no creerán” (Cor. 2:5) y la razón dada en el Corán es: “Allah ha sellado sus corazones” (Cor. 2:6).

El velo de los atributos, llamado gain, pueden ser retirados, más tarde o más temprano, pero los de la esencia son inmutables5.

Los maestros se han pronunciado sobre esta cuestión del gain y el rain de varias formas. Dice Yunaid: “Rain pertenece a la categoría de los valores perpetuos (watan), gain a los transitorios (jatrat)”. El watan (la tierra de origen) es permanente y el jatar (ensueño) es transitorio. Por ejemplo, no es la naturaleza de las piedras difíciles de pulimentar transformarse en espejos. Pero el polvo del espejo puede ser retirado. Esto es así porque la opacidad es la naturaleza de una piedra, y la luminosidad la del espejo. La esencia es permanente, y los atributos transitorios.

Así, el propósito de este libro es retirar el polvo de los corazones de aquellos cuyo rayo de luz está oscurecido por el polvo del gain, y permitirles aproximarse a Dios. Pero aquellos en los que la negación está incrustada en sus esencias nunca podrán encontrar su vía hacia la Verdad Divina. ¡Gracias sean dadas al Todopoderoso por el regalo de la gnosis!

Cuando dije: “sé lo que quieres decir”, quería decir que a no ser que uno sepa qué es lo que hay en la mente del que pregunta, no se puede dar una respuesta adecuada. Más aún, cuando el que pregunta tiene conocimiento pleno de su pregunta es fácil de responder; pero, en el caso de los novicios uno tiene que dar muchos más detalles y ahondar en finas definiciones para procurar una fácil comprensión. La capacidad (tawfiq) para dar respuestas correctas es una gracia de Dios.

Busco en Allah la capacidad para escribir este libro, porque no hay socorredor excepto Él. Cuando Su ayuda es recibida el éxito está garantizado. La doctrina de tawfiq tiene su origen en el Corán y la sunnah del Profeta (s). La comunidad musulmana entera, excepto los mutazilies y qadriyies6, es unánime en ella. Los maestros de tariqat han definido el tawfiq así: “el tawfiq es redoblado cuando se hace en caso de obediencia al Todopoderoso”. Esto significa que cuando un hombre es obediente a Dios su habilidad para actuar es mejorada. Los actos del hombre, por acción u omisión, son en realidad los del Todopoderoso, y su capacidad de actuar se llama tawfiq. Está fuera de lugar desarrollar más esta idea aquí. Sin duda el poder del tawfiq pertenece al ámbito Divino.

Las Preguntas

Abu Said Huywiri ha hecho las siguientes preguntas: ¿cuál es la realidad del tasawwuf? ¿Cuáles son las diferentes estaciones (maqamat) del camino? ¿Cuáles son las diferentes escuelas? ¿Cuáles son los secretos del sufismo? ¿Cuál es la naturaleza del Amor Divino y cómo afecta al corazón humano? ¿Por qué el intelecto humano está velado de la haqiqa (la Realidad Trascendente)? ¿Por qué el nafs del hombre es reacio a la Verdad? ¿Por qué el espíritu angélico se revela en él? Y ¿cuáles son las prácticas sufíes?

Las respuestas

Yo, Ali bin Uzman al-Huywiri, que Allah tenga misericordia de mí, afirmo que este conocimiento no está en boga hoy en día, particularmente en nuestra tierra; la gente se abandona a motivos egoístas y sienten aversión por el camino hacia la Verdad. Los ulemas (sabios religiosos) y los novicios han adoptado una forma de sufismo que es contraria a sus propios principios. Así que acércate y recoge amarras para embarcarte en el camino de la Verdad, que no puede ser afrontado excepto por la élite y los elegidos.

La mayor parte de la generación actual se contenta con la teoría y sienten aversión por la práctica; no hacen ningún esfuerzo por retirar los obstáculos que bloquean sus caminos; dan preferencia al seguidismo ciego (taqlid) sobre la búsqueda de la Verdad (tahqiq). La gente común creen que conocen a Dios, las élites están contentas con la idea de que aman el más allá de corazón y lo llaman deseo de una visión de Dios; esta visión sentimental se ha apoderado de ellos. Los aspirantes han rechazado todo esfuerzo tras la búsqueda de la verdad, y los aspirantes (muridun) que se encuentran en el comienzo creen que ya gozan de la contemplación (mushahada).

Es una pena que los libros que ya he escrito sobre el tema se hayan perdido. Algunos charlatanes cogen pasajes de aquí y allá para seducir a la gente y destruir el resto con la malicia y la envidia. Otros los copiaron, pero sin entenderlos. Mientras que otros los han memorizado y dicen que son maestros del sufismo y la gnosis (ma’rifa) pero no conocen nada sobre Él. La razón de todo este estado de cosas es que la ciencia de la espiritualidad ha devenido en ser tan rara como el azufre rojo (kibrit al-ahmar) que transforma el plomo en oro. Todo el mundo va en búsqueda de la medicina para su propia enfermedad y nada más. Alguien ha dicho: “Todo el mundo busca un remedio adecuado para su enfermedad. Cuando la enfermedad es simple, no hay necesidad de ir en búsqueda de almizcle y raras perlas para curarla”. El conocimiento de la Realidad (haqiqa) es un raro don, más allá del alcance de la gente que no ha sido agraciada.

En el pasado la gente ordinaria trataba de entendérselas con los libros de los awliya Allah de la misma manera. Cuando tales secretos Divinos caen en manos de tales personas, que son ignorantes de su riqueza y valor, los venden a precios mínimos a los sopladores de cristal para relleno y a los libreros para forrar sus sucios libros de poesía de Abu Nawas y Yahiz. Es como un halcón real que tuviese la mala fortuna de caer en manos de una vieja que le cortase las alas y lo desdeñase. Dios nos ha puesto en está época en la cual las pasiones (hawa) se consideran ley (sharia), la conquista de la riqueza y la fortuna como dignidad, la ostentación como temor de Dios, la represión del disgusto como tolerancia, la hostilidad como debate, la impertinencia y la estupidez como reivindicación de la dignidad, la hipocresía como ascetismo, la altanería como obediencia, los ensueños como revelaciones, la herejía como santidad, la desobediencia como amistad, el descreimiento como extinción (fana), el abandono de la sharia del Profeta (s) como tariqa y la cooperación maligna con las personas incompetentes como los políticos. El resultado es que la gente genuina ha caído bajo la servidumbre de los incompetentes, de la misma manera que los Compañeros del Profeta (s) tuvieron que someterse a la dirección de los descendientes de Marwan (los Omeyas). Su eminencia Shaij Abu Bakr al-Wasiti dijo: “Hemos sido torturados con una era en la que ni la etiqueta del Islam es observada, ni existen las buenas maneras del paganismo o los principios de la caballería antigua”.

La realidad del Mundo de los Fenómenos

Debes saber, que Allah te dé fuerzas, que encuentro que este universo es el hogar de los secretos Divinos y los seres creados una expresión de las sutilezas de la creación. Las sustancias (yawahir), accidentes (‘arad), elementos (anasir), cuerpos, figuras y formas son velos sobre la Unidad Divina y pueden ser definidos como idolatría (shirk) en tanto que están opuestos al tawhid (la unidad del Ser). Así es que el mundo es un lugar de ocultamiento de Dios tras los velos de los seres creados. La ventaja de este conocimiento de Dios es que cada cual se siente satisfecho con su propia ceguera porque, si no, la Luminosidad Divina lo volvería loco. El velo mayor entre el hombre y Dios es el mismo hombre7.

El intelecto humano es incapaz de comprender la Realidad Divina y la Proximidad Divina, por la naturaleza física del hombre y su ser físico, y así se encuentran todos lo seres andando a tientas en la oscuridad, velados como están de Dios por culpa de sus existencias físicas. Es esto el estado que se relata en el Sagrado Corán como: “Por naturaleza el hombre está en un estado de desventaja, excepto aquellos que crean y realicen buenas obras” 103:2-3. Por virtud de su creencia en Dios y en el Profeta (s) y las buenas obras, el alma humana es purificada y es capaz de comprender la Realidad Divina y es favorecido con la Presencia Divina y la Visión El verso “Ciertamente el hombre es zaluman yahula”33:728 también lo señala en el mismo sentido. El santo Profeta (s) ha dicho también: “Dios ha creado el universo en la oscuridad y entonces lo ha iluminado con Su Luz”. Esto muestra que el velo es la naturaleza del hombre, por la oscuridad de su ser corpóreo y su intelecto9. Ésta es la razón por la cual la inclinación natural del hombre es la ignorancia; se contenta con lo que lo vela del Divino amado; no se da cuenta de la belleza del desvelamiento (kashf); se niega a sumergirse en los misterios de Dios; encuentra la soledad en la separación de Dios; da su espalda a la salvación; pierde los encantos de la unidad con el Amado; es inconsciente de la fascinación de sumergirse en el Ser Único (Ahadiyyat); no percibe la dulzura de la unidad (tawhid); desprecia la experiencia de la contemplación (mushahidah); su lujuria por la riqueza supera su amor por Dios; se somete a los dictados de su ser inferior, permaneciendo privado de la influencia espiritual (baraka), y todas sus acciones se dirigen a la consecución de objetivos inferiores, sin otra preocupación que comer, beber y satisfacer sus deseos sexuales. Es contra esta gente de la cual Dios a advertido a Sus amigos en este verso del Corán: “(Oh Profeta), déjalos a sus suerte y que coman, beban, que disfruten de sus lujos; pronto descubrirán qué es lo que hacen” (Cor. 15:3) Desbordados por el ser inferior han perdido la vista de los Misterios Divinos (sirr-i-Haqq), y se enfrentan al desastre y el descontento en vez de a la gracia y los dones de Dios el Todopoderoso. El resultado es que sucumben a los dictados de su alma concupiscente (nafsi ammarah)10 que es el velo mayor entre el hombre y su creador. Dice Allah, el Elevado: “Ciertamente, el alma concupiscente lo fuerza a las obras reprobables”(Cor. 12:53).

Ahora voy a explicar cuáles son los diferentes estados (maqamat) del viaje espiritual y los diferentes tipos de velos, mostrando lo que los especialistas del sufismo han hecho, citando ejemplos de los maestros, para facilitar tu entendimiento. Así también los maestros exotéricos y los demás podrán comprobar que la doctrina sufí se basa en sólidos principios y se obtienen preciosos frutos. Sobra decir que los maestros del camino han tenido siempre un profundo conocimiento en la enseñanza del Islam, siendo también maestros en el arte de entrenar a los muridun (discípulos), y en aumentar su sed por verdades más elevadas. Esta gente son aquellos que nunca se arrojaron a la lujuria ni a la frivolidad. Y la mayoría de ellos son autores de espléndidos trabajos sobre el Sufismo, que son resultado de la Inspiración Divina. La habilidad (tawfiq) para realizarlo viene del Socorro Divino.

LA IMPORTANCIA DEL CONOCIMIENTO EN EL ISLAM

Dios Todopoderoso ha alabado a los ulama con las siguientes palabras: “De todos los siervos de Dios, solo los ulama lo temen más” 35:25 El Profeta (s) dijo: “la búsqueda del conocimiento es obligatorio para todo musulmán, sea hombre o mujer”. También dijo: “Buscad el conocimiento hasta en la China”. Debéis saber que el conocimiento no tiene límites y la vida es corta. Es por ello que no es obligatorio para el hombre perfeccionarse en todas las diferentes ramas del conocimiento; como la astronomía, la medicina, las matemáticas y otras ciencias, excepto hasta el punto requerido para cumplir con la sharia. Por ejemplo, el hombre debe aprender lo suficiente de la astronomía como para poder determinar el tiempo de la oración por las estrellas en la noche; de la medicina aquello que le lleve a preservar la salud; de las matemáticas aquello que le permita determinar cuál es la cantidad de las herencias y el iddat (duración del periodo del divorcio y la menstruación). Las condiciones del conocimiento vienen determinadas por la utilidad que tienen para actuar rectamente. Dios el Todopoderoso ha despreciado los conocimientos que son dañinos o inútiles. Dice: “Ellos enseñan aquello que es dañino e inútil” (Cor. 2:102). El Profeta (s) ha dicho: “Busco la protección en Dios del conocimiento inútil”.

Debes saber que uno puede conseguir un gran éxito a través de un poco de conocimiento. Pero este conocimiento debe ser siempre continuado por la práctica. El Profeta (s) ha condenado el conocimiento que no se acompaña de buenas obras al decir: “El adorador sin conocimiento de los principios (fiqh) es como un burro que lleva un piedra de moler, que al final de la jornada se encuentra en el mismo lugar donde comenzó”. Conozco una secta que dan preferencia al conocimiento sobre la acción y una secta que prefiere la acción sobre el conocimiento. Considero que ambos están equivocados. Para mí, la acción sin conocimiento no es acción, pues no tiene un fundamento lógico y no aporta una recompensa (zawab). Por ejemplo la oración (salat); la oración no es oración a no ser que aquel que la realiza tenga conocimiento de las reglas de la purificación (taharat), de la qiblat (dirigirse a la Kaaba), de la intención (niyyat) y de los principios de la oración. Así que, si una acción no puede serlo sin conocimiento, ¿cómo se puede separar una de la otra? Es igualmente inconsistente el preferir el conocimiento sobre la acción, porque el conocimiento sin acción no es conocimiento. Dice Allah el Todopoderoso: “Aquellos que ignoran los mandamientos del Libro que les ha sido revelado son como los ignorantes”. Esta es una clara condena a aquellos que tienen conocimiento pero no actúan de acuerdo con él. Aprender, recordar y el resto de cosas, también caen en la categoría de mua´milat y son acciones que se incluyen entre las acciones con recompensa. Pero si no se actúa en base al conocimiento, no tiene repercusión en la recompensa en el más allá. Por lo que se sigue que ambas sectas están equivocadas. Otros buscan en el conocimiento una fuente de obtener una posición en este mundo y, así, son ignorantes de la importancia y la realidad, tanto del conocimiento como de la acción. Para ellos la teoría (kal) no es nada, la práctica el todo. Para los otros, la práctica no es nada, la teoría todo.

Jawaya Ibrahim bin Adham (ra) dice: “Pasé al lado de una piedra en la cual estaba escrito ‘Dame la vuelta y lee’. La giré y vi las siguientes palabras: ‘No actuaste de acuerdo a lo que conocías, así que ¿cómo puedes aspirar a aquello de lo que no tienes conocimiento?’”. Esto significa que el conocimiento es un prerrequisito para la acción, y abre la apertura para más iluminaciones.

Anas bin Malik (ra) dice: “El ánimo de los ulama es entender y de los estúpidos repetir”. Los ulama son distinguidos de los ignorantes por sus signos. Uno de los signos de los ignorantes es que buscan el conocimiento por la fama. Esto no es conocimiento, es ignorancia. En resumen, la mayor virtud del conocimiento es la Verdad de Dios, y todas la etapas y estados de cercanía a Dios sólo pueden ser obtenidos a través del conocimiento.

Tipos de Conocimiento

Hay dos tipos de conocimiento; el conocimiento del Creador y conocimiento de la criatura. El conocimiento del hombre es totalmente inconsecuente comparado con el conocimiento de Dios. Porque el Conocimiento de Dios es Su Atributo eterno, que es ilimitado, como el resto de sus Atributos; mientras nuestro conocimiento es nuestro atributo, y como todos nuestros atributos es limitado. El Todopoderoso ha dicho: “El conocimiento concedido al hombre es solo un poco” (Cor. 17:85).

El conocimiento Divino

Siendo breve, podemos decir que el conocimiento es un atributo positivo y es la plena compresión y explicación de aquello que es conocido (ma’lum). La más importante cualidad del conocimiento es que transforma a los ignorantes en sabios. Dice el Corán: “El conocimiento de Allah abarca a los infieles”. También ha dicho: “Allah conoce todo” (Cor. 31:34). El conocimiento de Dios comprende todas las cosas existentes y no existentes, y nadie comparte ese conocimiento. Ni es divisible ni separable de él. Y la prueba de que Su conocimiento es la manifestación de Su acción, porque la acción necesita del conocimiento por parte de su autor. El Conocimiento Divino incluye tanto lo oculto como lo manifiesto. El creyente debe saber que Dios ve todo lo que hace y nada escapa a Él. Este hecho se hace evidente en la historia del hombre rico que fue a su jardín y vio a la bella esposa del jardinero sentada con su marido. Trató con artimañas de hacer que su marido se fuese y le dijo a la mujer que cerrase todas las puertas. Ella dijo: “He cerrado todas las puertas, excepto una que no he podido”. “¿Cuál?”, pregunto él. “La que hay entre nosotros y nuestro Señor”, contestó. Tan pronto como obtuvo esta respuesta, se sintió avergonzado y se volvió al Todopoderoso pidiendo perdón.

Hatim Asma dijo: “Desde que empecé a aplicar el conocimiento de cuatro principios, me deshice del conocimiento del mundo”. Al ser preguntado sobre cuáles eran estos cuatro principios, contestó, “Una es que sé con certeza que aquello que se me ha destinado no puede ser aumentado ni disminuido por mi deseo de tener más, y me siento satisfecho. El segundo es que sé que tengo un deber para con Dios que no puede ser asumido por nadie excepto por mí y por lo tanto lo cumplo. El tercero es que sé que no puedo escapar de la muerte. El cuarto es que como sé que nada escapa de la mirada de mi Señor, me alejo de todos lo actos ilícitos, puesto que el siervo de Dios sabe que Él está al tanto de todo, se abstiene de actuar mal, por miedo del castigo del más allá”.

El conocimiento del Hombre

El deber del hombre es tener conocimiento de Dios, el conocimiento de Sus mandamientos, de Su Esencia y Atributos, conocido como ma’rifa (gnosis). Debe ser capaz de entender la naturaleza de los estados espirituales (waqt).

La ma’rifa se divide en dos partes, las bases (usul) y las ramificaciones (furu’). Y las bases (usul) tienen una parte interna (batin) y una externa (zahir). La externa consiste en la Teoría (Qauli shahadat), y la interna es la realización de la gnosis (tahqiqi marifa). El furu’ tiene también dos aspectos: el externo y el interno. La parte externa del furu’ son los rituales y los deberes públicos, y el interno es la pureza de intención (niyyat). Ambos, el zahir y el batin, son interdependientes. El zahir sin batin es hipocresía (nifaq) y batin sin zahir es herejía (zundqah). La shariat sin experiencia interna (hal) es imperfección (naqs). Y batin sin zahir es vanidad (hawa).

Constituyentes de la Ma’rifa

La ma’rifat se basa en tres pilares: primero, el conocimiento de la Divina Esencia (dhat) y Su Unidad (wahdaniyyat), incluyendo la negación de la dualidad; segundo, el conocimiento de los Atributos Divinos (sifat); y tercero, de los Mandamientos de Dios (ahkam) y la sabiduría (hikma) que hay tras ellos.

Constituyentes de la sharia.

La sharia se basa también en tres pilares; el Corán, la Sunnah del Profeta (s) y el consenso (iyma) de la comunidad musulmana. La necesidad del conocimiento de la Esencia Divina, los Atributos Divinos y los Mandamientos Divinos se presenta con énfasis en los siguientes versos: “Sabed que no hay divinidad excepto Dios” (Cor. 47:19), “Sabed que Allah es vuestro Protector (Mawla)” (Cor. 8:40), “¿No habéis visto como Allah ha extendido Su Sombra?” (Cor. 25:45) “¿Acaso no se ha fijado en el camello y como está hecho?” (Cor. 88:17). Estos versos solo son algunos ejemplos que dan testimonio de aquello que irradian Sus Atributos. Sin embargo el Profeta (s) ha dicho: “El fuego del infierno no podrá tocar la carne y la sangre de aquel que afirme que Allah es su Señor y yo Su Profeta”.

El conocimiento de la Esencia de Dios

El conocimiento de la Esencia (dhat) de Dios consiste en lo siguiente: Que al llegar la pubertad, la obligación del hombre es afirmar que Dios existe por Sí Mismo por toda la eternidad (qidam); que Él no tiene límites y no conoce fronteras; que no puede ser contenido por ningún espacio (makan) y Él lo abarca todo; que Él no es la fuente del mal. Nada es como Él. No tiene ni esposa ni hijos. Él es el creador tanto del hombre como de sus acciones e ideas. Dice Allah en el Corán: “Nada es como Él” (Cor. 112:4). Esto es un breve resumen del conocimiento de Su Esencia.

El Conocimiento de Sus Atributos

Es también necesario en el islam creer que Dios el Todopoderoso tiene atributos que existen en Él, pero ni son Él mismo ni una parte de Él. Él tiene esos atributos desde la pre-eternidad (azal) y los tendrá hasta la más allá de la eternidad (abad). Estos son: el Conocimiento (ilm), Poder (qudrat), Existencia (hayat), Voluntad (iradat), capacidad de Escuchar (sama´), Ver (basr), el Habla (kalam) y la Perdurabilidad. Estos Atributos se basan en los siguientes versos: “Ciertamente Él conoce lo que hay en tu mente” 67:13 “Allah tiene el poder de hacer lo que Él desea”2:284, “Él es el que todo lo oye y todo lo ve”6:13 “Él hace lo que Él pretende”85:16 “Él existe y nada sino Él es” 40:65 y “Él es la Realidad y Suyo es el universo”6:73.

El Conocimiento de las Acciones Divinas (af’al)

El conocimiento de las acciones Divinas supone la creencia en el hecho de que Él es el creador de los seres y sus acciones efectos como dice el Corán: “Allah os ha creado a vosotros y a vuestras acciones”. El universo no manifestado ha venido a la existencia por medio de Su Acción11. Él es creador del Bien y del Mal, de aquello que es bondadoso y aquello que es dañino. Él dice: “Allah es el Creador de todo ser”.

El Conocimiento de la Sharia

El conocimiento de la shariat (Ley) requiere la creencia en que Allah ha mandado a Sus Profetas para la humanidad con poderes sobrehumanos (muyizat); y que nuestro Profeta Muhamad (s) es el verdadero Profeta de Dios; y que a Él también le fueron concedidos poderes sobrenaturales; que todo lo que transmitió sobre lo Manifiesto y lo Oculto es cierto. El primer pilar de la sharia es el Sagrado Corán como dice el verso: “Este es el libro que contiene las Leyes inmutables”. El otro pilar de la sharia es la sunnah (tradición) del Profeta (s) como se define en siguiente verso: “Todo aquello que el Profeta realice, aceptarlo, y lo que prohíba dejadlo”.

El conocimiento del Consenso.

El conocimiento del consenso (iyma) ha sido confirmado por el siguiente hadiz (dicho) del Profeta (s): “Mi comunidad no puede estar toda ella en el error. Así que es deber vuestro uniros al sector más amplio del Islam”.

En lo que se refiere a los mandamientos sobre los Secretos Divinos son muchos, y no es posible recogerlos todos. No tienen límite.

Los filósofos.

Hay una secta de heréticos entre los musulmanes que se llaman a sí mismos sufistaiyan (sofistas). Mantienen que el conocimiento en sí mismo no existe, y por lo tanto el conocimiento es algo innecesario. Les digo: es esta vuestra creencia, ¿que el conocimiento no existe? Si dicen que sí, les respondo que el conocimiento sí existe. Si dicen que no, bueno, entonces, su conocimiento sobre el inexistencia del conocimiento es un absurdo. ¿Para qué se iban a oponer a una cosa cuya inexistencia afirman? ¿No es acaso un absurdo que hablen de algo que no existe?

Hay otra secta, que profesa el sufismo, que cree en el conocimiento, pero que cree que es imposible conocer las cosas completamente, y por lo tanto es mejor dejarlo pasar que enfrentarse al esfuerzo de conseguirlo. Esto también es debido a la estupidez y a la ignorancia. Porque la renunciación del conocimiento puede ser por dos motivos; como resultado del conocimiento o de la ignorancia. Pero el conocimiento no puede ser negado por el conocimiento. La única posibilidad es que sea negado por la ignorancia, lo que es también absurdo, y roza la herejía. Y la verdad es lo opuesto a la ignorancia.

Todos los mashaij se oponen a esta forma de pensar. Pero es una pena que cuando la gente normal escucha estas alegaciones contra los sufís crean que son correctas y duden de los mashaij genuinos. Dejo a estos buscadores de problemas en las manos de Allah el Todopoderoso mientras sigan en la herejía. Si la gente tuviese el coraje de enfrentarse a estos filósofos y no se sometiesen a ellos, las cosas irían de mejor manera, y los awliya Allah estarían esparcidos libremente por el mundo. Esto habría sido mejor para la misma gente, o si los filósofos hubiesen tratado de entender a los sufís, habrían percibido entonces la belleza de su alto rango y se abstendrían de intentar humillarlos, vivirían una vida feliz, porque la humillación de los Amigos de Dios solo trae la enfermedad y peligros. Ciertamente estuvo muy mal por su parte el permitir esa campaña de humillación y haber dejado abiertas las compuertas de los pantanos del sarcasmo y el ridículo abiertas sobre los reverenciados shaij.

Una vez pasó que estaba junto a un novicio que a su arrogancia le había dado el nombre de amor al conocimiento, a su obediencia a la pasión la de obediencia al Profeta (s) y su sometimiento al mal la de sometimiento a la Divinidad. Durante el curso de la discusión, me dijo: “Hay doce sectas de herejes y una de ella es la de los sufíes”. Le dije: “Bien, si una secta nos corresponde, las doce restantes son para ti, y nosotros nos podemos salvar de una que es obvia más fácilmente que tú de once”.

Es un hecho que esta degeneración es consecuencia de la degeneración de la edad; pero Dios, el Más Gracioso, siempre ha guardado a Sus Amigos escondidos, inmunes de todo peligro. Como Shaij Ali bin Bunda Sairafi (ra) ha dicho bellamente: “el deterioro de los corazones de la gente es proporcional al deterioro del tiempo”.

Ahora voy a citar los dichos de algunos de los mashaij del Islam que espero sirvan como advertencia a los oponentes de los sufís, con la Misericordia Divina. Ten en cuenta que todo éxito viene de Dios Todopoderoso mismo.

Dichos de los santos del Islam sobre el Conocimiento

Muhammad Fadil al-Balji (ra) dijo: “Los tipos de conocimiento son tres: conocimiento desde Allah (ilm min Allah), conocimiento con Dios (ilm ma’a Allah) y conocimiento por Dios (ilm bi-Allah). Conocimiento por Dios es la gnosis por la que los profetas y los santos reconocen (ma’arafu) a Dios. Puesto que Él está más allá de toda descripción o explicación del intelecto humano el conocimiento de Él es imposible excepto por Su Gracia. El conocimiento desde Allah es el conocimiento que proporciona la sharia que se impone a todos los hombres. El conocimiento con Dios es el conocimiento del viaje hacia Dios y de todos los estados y estaciones que hay en él, incluyendo los estados de los awliya Allah”. Esto demuestra que la ma’rifat no es posible sin sharia, y la sharia solo puede ser seguida de forma correcta si es con ma’rifat.

Abu Ali Zaqfi (ra) dijo: “El conocimiento asegura la salvaguarda del corazón de la muerte de la ignorancia, y la luz de los ojos la oscuridad de la herejía”. Aquel que no respeta el conocimiento de la sharia sufre la enfermedad de la ignorancia, que es la muerte del corazón. Por ello los infieles son llamados muertos en el Corán. Así mismo los corazones de los gafilin (profanos), enferman por su falta de conocimiento de la sharia.

Abu Bakr Warraq at-Tirmidhi (ra) dijo: “Quien se contenta con la teología dogmática (ilm al-kalam) sin practicar el zuhd (renunciamiento) es un herético; y quien se contenta con el fiqh (jurisprudencia) sin esforzarse por la purificación está extraviado”.

Esto es equivalente a la creencia de que el estado de unificación con el Ser Divino está predestinado (yabr), pero no es correcto puesto que un muwahhid (un unificado) es tanto qadari como yabari; es yabari en teoría y qadari (creyente en el libre albedrío) en la práctica. Lo que quiere decir es que sigue el camino de en medio. Abu Bakr Warraq (ra) ha dicho: “El tawhid está por debajo del yabr y por encima del qadr”. Esto es, aquel que adopta el sufismo en teoría e ignora la práctica, cae fácilmente en la herejía, y aquel que es descuidado en la práctica sin conocer el fiqh (su forma) fácilmente se extravía, y sin la luz de la shariat es atrapado en el laberinto de la dudas y la dejadez.

El shaij de los mashaij (guía de los guías) Yahia bin Muadh Razi (ra) dijo: “Abstente de la compañía de tres tipos de personas: los ulama profanos (ulama al-gafilin) de los asuntos del sufismo, de los derviches aduladores y los sufis pretenciosos”.

Los ulama profanos son aquellos cuyos hábitos son adorar la riqueza, tratan de evitar el cumplimiento de shariat, adulan a los reyes y dignatarios, tienen ansias de majestad mundana, alimentan su arrogancia y se vanaglorian de sus logros intelectuales, alaban su propio poder de elocuencia y condenan a los imam y los líderes de los hombres, atormentando a los siervos genuinos por medio de acciones y exaltan el egoísmo y desprecian las virtudes. Esto no es conocimiento.

Los derviches aduladores son aquellos que llenan de alabanzas a la gente que satisface sus deseos y desprecian a aquellos que se oponen a ellos aunque su oposición esté justificada. Carecen de ningún valor y pierden a los que confían en ellos.

Los sufís ignorantes son aquellos que dicen ser grandes santos sin disfrutar la compañía de ningún guía espiritual y sin haberse sometido a ningún entrenamiento espiritual riguroso. Se enorgullecen de vestir espléndidas capas de la manera que lo hacen los santos y no se preocupan de que la gente se ría de ellos. Estas personas tan simples no son capaces de distinguir el mal del bien, y tratan de engañar a los demás, sin saber que solo se engañan a sí mismos. Consecuentemente Shaij Yahya Muadh Razi (ra) advertía a sus muridun y a los demás acerca de las maquinaciones de este tipo de gente para que no les venciesen.

Shaij Abu Yazid al-Bistami dijo: “Me he esforzado duramente tras la perfección espiritual durante treinta años y no he encontrado nada más difícil de obtener que el conocimiento y ponerlo en práctica”. Es más fácil caminar sobre el fuego que actuar de acuerdo con los conocimientos. Es mil veces más seguro para un ignorante pasar el puente del más allá (sirat al-mustaqin) que aprender una sola gota de conocimiento. Igualmente, es mucho más fácil para un pecador descansar en el infierno que soportar la consecuencia del conocimiento. Así que a ti te incumbe obtener el conocimiento y buscar la perfección. Ten en cuenta que el conocimiento es realmente ignorancia, en tanto en cuanto al conocimiento de Dios se refiere. Porque cuanto más sepas, más te darás cuanta de que nada sabes. El conocimiento es necesario porque es difícil servir a Dios sin conocimiento. Y el servicio es un gran velo entre el hombre y Dios12.

Alguien dijo: “La confesión de la imposibilidad de aprehender a Dios es aprehensión y la persistencia en el camino religioso (ajyar), es politeísmo”. La adoración es politeísmo en el ámbito de la haqiqa, en el estado de unidad con Dios, porque la adoración demanda dualidad, y es por lo tanto shirk, porque establece la multiplicidad del ser. Pero en tanto en cuanto vivimos en el mundo de los fenómenos, en el estado de dualidad y multiplicidad, la adoración no es politeísmo, es islam. Así que en el mundo de los fenómenos, quien no tiene conocimiento y persiste en su ignorancia es candidato a devenir en un politeísta. Pero cuando obtiene el conocimiento, descubre que su conocimiento es realmente ignorancia. Y esa arrogancia es sustituida por humildad (iyz) o inhabilidad para aprehender a Dios. Las Verdades universales (taslimat) no cambian por cuestiones de nomenclatura. Su incapacidad para conocer se transforma en habilidad para conocer Le como dijo Abu Bakr as-Siddiq (ra): “Atestiguar la incapacidad de conocer el conocimiento absoluto es realizarlo”.

 

1. Desde ahora su abreviatura será (s) de salaLlahu alahi wa salim, “la plegaria de Dios sea sobre Él y la paz”. N. del T.
2. La istijara, aunque tiene muchas interpretaciones, en este caso se refiere a una oración en la que él siervo encomienda cierto asunto a su Señor mediante la purificación ritual y una plegaria, para que sea Dios mismo el que envíe una respuesta, sea directamente o a través de algún signo, sobre la pregunta en cuestión. En este caso al referirse al Profeta (s), indica que según muchas tradiciones en casos difíciles el mismo Profeta (s) hacía istijara, esperando una inspiración Divina, o que descendiese la Revelación sobre ese asunto en concreto para establecer una respuesta. N del T.
3 La cuestión sobre la predestinación y el libre albedrío es un tema controvertido, no solo en la historia del Islam, sino en todas las religiones y comunidades, puesto que los argumentos de las diferentes partes son muy sutiles y están por encima del entendimiento común. El Sagrado Corán hay versos que apoyan la predestinación y otros que apoyan el libre albedrío. Lo mismo pasa con los dichos proféticos, la segunda fuente de dogmática del Islam. La razón de este dualismo es que el hombre tiene una naturaleza dual. Al ser una combinación de cuerpo y alma, que pertenecen al ámbito del mundo y lo Divino respectivamente, vive continuamente entre el mundo de la Realidad (haqiqa) o de la Trascendencia y el de los Fenómenos (majaz) o el de la Manifestación. Los santos (awliya) del Islam, que son conscientes de la verdad y tiene experiencia directa de la unicidad del Ser Divino, miran al mundo desde los dos ángulos, el de la realidad y el físico. Son conscientes de los Secretos Divinos y afirman que el ámbito de la haqiqa hay predeterminación, y en el del mayaz libre albedrío. En otras palabras, el hombre es libre para actuar dentro de los poderes limitados que le impone su existencia física, y está predeterminado en el sentido de que sus acciones tienen lugar por una fuerza que está por encima de su capacidad, conocido como Voluntad Divina. La conclusión de esto es que el hombre se encuentra entre el libre albedrío y la predeterminación, que se conoce en teología como amrun bayn-amrayn (orden entre las dos órdenes). Alguien le pidió a Imam Yafar as-Sadiq que aclarase esto, y dijo: “Mujtarun fi fi’alihi wa mayrubun fi ijtiarihi”, el hombre es libre en su acción pero está obligado en su decisión. Este dualismo es resultado de la naturaleza dual del hombre, al ser al mismo tiempo parte de la naturaleza del mundo de la Divina, y la haqiqat y el mayaz son des estados diferentes del ser.
La confusión surge cuando se trata de reconciliar estas dos posturas irreconciliables. El tratar de medir cuestiones metafísicas con medidas físicas es un ejercicio inútil. La cuestión del ámbito divino no puede ser contestada con el lenguaje del mundo físico. Esta cuestión puede ser entendida con el siguiente ejemplo. Supongamos que alguien cosecha trigo y obtiene una cosecha muy buena y da gracias a Dios por ello. Se lo acerca alguien y le pregunta, “Si tu has abonado el suelo, has plantado la semilla, has regado y has recolectado, eres tú quien ha producido el grano. ¿Qué ha hecho Dios que merezca tu gratitud?”. La respuesta es: “No hay duda de que aboné la tierra pero, ¿quién creó la tierra? ¿Quién le concedió la fertilidad? Es cierto que plante la semilla pero, ¿Quién le dio a las semillas esa potencialidad de crecer y dar grano? Es cierto que regué el grano pero, ¿quién creo el agua y su capacidad de alimentar el grano?” Las repuestas a estas preguntas son que Dios creó la tierra, la semilla y el agua, y es el granjero quien sembró, regó y recolectó. Lo que demuestra esto es que ni es sólo Dios quien hizo que la cosecha madurase, ni sólo en granjero. Son tanto el hombre como Dios los responsables de esto.
4 El nafs es el alma o ego. Dentro de la composición tripartita de la naturaleza humana, espíritu, alma y cuerpo, el alma o nafs es de una naturaleza intermedia entre el espíritu y el cuerpo. Es sutil, pero las influencias corpóreas tienen en ella mucha fuerza, es donde asienta la capacidad mental, la razón simple, los pensamientos, los deseos del cuerpo, los deseos del espíritu, es donde tienen actividad todas aquellas cosas que tienen voluntad. El nafsi ammarah es el alma concupiscente antes de ser purificada, y siempre lleva al hombre hacia el mal. Cuando se ha conseguido cierto nivel de purificación, esta se convierte en nafi lawammah, el alma escrupulosa, pues en vez de llevar al mal, se siente culpable por los actos reprobables. Cuando por fin se ha purificado completamente (tazkiah), el alma se ha sometido completamente a las influencias del espíritu, y se conoce como nafsi mutma’innah, el alma pacificada. En este estado el buscador está libre de toda preocupación y disfruta del estado de unidad con el Divino Amado.
5 El Santo Profeta (s) dijo en una tradición: “Si me decís que una montaña se ha movido de su sitio os creeré. Si me decís que un árbol se ha movido de su sitio, os creeré. Pero, si me decís que la naturaleza de alguien ha cambiado, no os podré creer”.
6 Sectas islámicas cuyas creencias sobre la predeterminación y el libre albedrío difieren del resto de la comunidad de musulmanes, y que son explicadas en capítulos posteriores de este libro. N. del T.
7 Esta es otra de las cuestiones más importantes y problemáticas, la Unidad del Ser. Los seres creados, conocidos como ta’ayunat (seres limitados) son velos que ocultan la Unidad del Ser, de la misma manera que cuando se fabrican vasijas de barro, aparecen varias formas y la sustancia, el barro, desaparece. Igualmente el agua que se convierte en hielo, pues el hielo se hace visible y el agua que lo compone se oculta. Ahora, los seres creados son expresión de la voluntad Divina, no tienen existencia independiente y son considerados como Atributos de Dios. Están incluidos en el Ser Divino y su existencia es relativa, imaginaria y no real. Esto es llamado wahdat al-wuyud (Unidad del Ser), y significa que Dios está en todo y todo está en Dios. El autor defiende abiertamente el wahdat al-wuyud, cuando afirma que creer que los seres creados tienen existencia separada del Ser Divino es shirk (politeísmo). El credo del wahdat al-wujud se apoya en el Corán y en el hadiz. Dice Allah en el Corán: “Hacia donde os giréis esta el Rostro (la esencia o dhat) de Allah” (Cor. 2:115), y también: “El es el Primero y el Último, el Manifiesto y el Oculto” (Cor. 57:3). Hay muchos dichos proféticos que apoyan este credo del wahdat al-wuyud. Por ejemplo, comentando el versículo anterior dijo el Profeta (s): “Allah es el Primero y no hay nada antes que Él, Él es el Último y no hay nada tras Él. Él es el Manifiesto y no hay nada por encima de Él, Él es el oculto y no hay nada al lado de Él”.
También se ha mencionado en un hadiz que dijo que otra cosa que Allah no tiene existencia. En teología dogmática (ilm al-kalam) también se define a Dios como ausente de asociado en su Esencia y Atributos. Si se dice que el universo tiene existencia diferente de la de Dios, deviene entonces en asociado a Dios en el atributo de wuyud (Ser), lo cual es shirk (asociación). De nuevo, si decimos que el universo está separado de Dios ocurre lo mismo, porque decimos que el Ser Divino está limitado porque Dios queda excluido del universo, o el Ser Divino excluido del Universo. Y decir que el Ser Divino está limitado es una herejía en la shariah. De esto se concluye que el universo no tiene una existencia separada y está incluido en el Ser Divino. Esto es wahdat al-wuyud, que es mantenido por los awliya Allah y los ulama sabios, aunque fue ibn Arabi quien lo expuso con más claridad tiempo después.
Es cierto que la opinión del los musulmanes está dividida a este respecto, y duras controversias han surgido a lo largo de los siglos. Pero la mayoría de las gentes olvidan que la interpretación hindú y cristiana del wahdat al-wuyud, llamada panteísmo, que es criticada por una parte de los ulama, no es la interpretación islámica. La diferencia que hay entre el wahdat al-wuyud y el panteísmo es que mientras que en las creencias hindúes y cristianas Dios puede descender en Rama, Krishna o Jesús, en la interpretación islámica, el Ser Divino, que es ilimitado, no puede ser contenido por seres limitados, ni seres humanos, ni estatuas ni ídolos. Creer que el infinito puede ser contenido por el finito es una imposibilidad lógica. Y desde este punto de vista la adoración de una estatua es tan ridículo como pedirle a las manos de Fulanito que nos dé algo que nos ha negado Fulanito, porque la parte (yuf) no puede funcionar como el todo (kul). Esta es la verdadera versión islámica de wahdat al-wuyud y no puede haber ninguna objeción desde el punto de vista islámico.
Esta es la posición mantenida por Hadrat Shaij Ahmad Sirhindi sobre la controversia entre wahdat al-wuyud y el wahdat ash-shuhud, cuyo análisis de su Maktubat muestra que la diferencia entre los dos es solo verbal y no real. Esto ha sido sostenido por Sirhindi, Shah WaliwLlah en su Maktub Madiya y por Shaij Ismael Shahid en su Abaqat (ambos pertenecían a la escuela de pensamiento de Sirhindi).
8 Este verso en el Corán se refiere a que la Confianza Divina (amanat) fue ofrecida al cielo y la tierra, pero la rechazaron. Es el hombre quien la acepto por ser zaluman yahula, que los exoteristas interpretan como “cruel e ignorante”, pero es obvio que no es así, porque es el hombre quien acepta la oferta Divina después de ser rechazada por los cielos (ángeles) y la tierra, y es favorecido con la confianza, y no con la condena. Lo que el verso muestra es que los ángeles no pudieron aceptar la vicerregencia (jilafat) por ser pura luz y ser incapaces de reflejar los Atributos Divinos. La tierra y las montañas tampoco por ser masas sólidas de materia y ser incapaces de reflejar la Naturaleza Divina. Como el hombre es una combinación de cuerpo y alma, siendo una oscura y otra luminosa, es capaz de reflejar la Naturaleza Divina o los Atributos Divinos y ser el Vicerregente de Dios en la tierra, por lo que la parte que es llamada zaluman yahula en el Corán es la parte corpórea del ser humano, que es como el azogue del espejo y hace útil el espejo para reflejar o contener los Atributos Divinos con el poder y la sabiduría necesaria para ocupar esta vicerregencia.
9 El intelecto humano (aql) es considerado un velo porque es a través de este poder de razonamiento que se encuentra sujeto a los avatares del tiempo y espacio y no los puede deshacer. Es a través de la extrema purificación que puede finalmente desligarse de si mismo y asomarse a los páramos de la Divinidad.
10 Ibid. 4.
11 Af’al, acción, en árabe define también verbo, el Logos del Evangelio, que se corresponde con el “sé” (kun) que da lugar al universo manifestado.
12 Esto es así porque la adoración necesita dualidad y la dualidad es separación. Cuando la dualidad desaparece en cuanto la Unidad con el Amado aparece.
 

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