webislam

Domingo 15 Septiembre 2019 | Al-Ajad 15 Muharram 1441
739 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Artículos

?=0

Acerca del término y concepto de yinn

El término yinn denota posiblemente seres que son no tanto invisibles en y por sí mismos como “seres hasta ese momento invisibles

05/03/2014 - Autor: Muhámmad Asad - Fuente: Webislam
  • 0me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación


Una hoja del Corán Azul. Túnez.

A fin de comprender el significado del término yinn en el Qur’án, debemos apartar de nuestras mentes el sentido que recibe en el folclore de Arabia, donde, desde tiempos remotos, ha significado toda suerte de “demonios” en el sentido más po pular de esta palabra. Esta imagen folclórica ha oscurecido en gran medida la connotación original del término y su altamente significativa – casi reveladora — derivación verbal.

La raíz verbal es yanna , “él o “ello” ocultó” o “cubrió de oscuridad”: cf. 6:7 6, que habla de Abraham “cuando la noche le cubrió con su oscuridad ( yanna aalaihi )”. Dado que este verbo se emplea también como intransitivo (“él o “ello quedó o “fue” ocultado”, resp. “sumido en la oscuridad”), todos los filólogos clásicos señalan qu e al - yinn significa una “intensa o “desconcertante” oscuridad” y, en sentido más general, “lo que está oculto a los sentidos del hombre”, e.d., cosas, seres o fuerzas que normalmente no pueden ser percibidas por el hombre pero que tienen, sin embargo, realidad objetiva propia, concreta o abstracta.

En el uso que se le da en el Qur’án, que es ciertamente diferente del que tiene en el folclore primitivo, el término yinn tiene varios significados claros. El más común es el de fuerzas o seres espirituale s que precisamente por carecer de corporeidad, exceden la capacidad perceptora de nuestros sentidos corpóreos: una connotación que incluye “demonios” o “fuerzas demoniacas” ( shaiatín – véase la nota 16 a 15:17), pero también “ángeles” y “fuerzas angélicas”, pues todos ellos están “ocultos a nuestros sentidos” (Yauhari, Raguib). Para dejar patente que estas manifestaciones invisibles no son de naturaleza corpórea, el Qur’án declara parabólicamente que los yinn fueron creados de “el fuego de los vientos abrasa dores” ( nar as - samún ), en (15:27), o de “una confusa llama de fuego” ( maarich min nar , en 55:15), o simplemente “de fuego” (7:12 y 38:76, referido en ambos casos a Iblís, el Ángel Caído).

Paralelamente a esto, contamos con ahadiz auténticos acerca de que e l Profeta dijo que los ángeles habían sido “creados de luz” ( juliqat min nur : Muslim, transmitido de A’isha) – y la luz y el fuego, por estar íntimamente relacionados, suelen manifestarse uno a través y dentro del otro (cf. nota 7 al versículo 8 del sura 27 ).

El término yinn se aplica también a una amplia gama de fenómenos que, según la mayoría de los comentaristas clásicos, apuntan a ciertos organismos sensibles de naturaleza tan fina y composición fisiológica tan distinta a la nuestra que son ix normalment e inaccesibles a nuestra percepción sensorial. Sabemos, por supuesto, muy poco acerca de qué puede y qué no puede desempeñar el papel de organismo vivo; además, nuestra incapacidad para discernir y observar tales fenómenos no justifica en absoluto una nega ción de su existencia. El Qur’án se refiere a menudo a “la esfera que está fuera del alcance de la percepción humana” ( al - gaib ), y se dice con frecuencia de Dios que es el “Sustentador de todos los mundos” ( rabb al - aalamin ): y el uso del plural apunta clar amente a que paralelamente al “mundo” accesible a nuestra observación existen otros “mundos” – y, por consiguiente, otras formas de vida distintas a las nuestras y presumiblemente también entre sí, y que sin embargo interaccionan y hasta quizás se combinan entre sí en formas incomprensibles para nosotros. Y si asumimos, como es de razón, que existen organismos vivos cuyas premisas biológicas son enteramente distintas de las nuestras, es lógico asumir que nuestros sentidos físicos sólo pueden establecer conta cto con ellos en circunstancias muy excepcionales: de ahí su descripción como “seres invisibles”. Ahora bien, ese cruce de caminos, esporádico y muy raro, entre su modo de vida y el nuestro puede dar lugar a manifestaciones extrañas – por inexplicables — que la fantasía primitiva del hombre interpretó luego como fantasmas, demonios u otras apariciones “sobrenaturales” de carácter similar.

Ocasionalmente, el término yinn se emplea en el Qur’án para designar a esas fuerzas elementales de la naturaleza – inclui da la naturaleza humana — que están “ocultas a nuestros sentidos”, por cuanto que se nos manifiestan sólo en sus efectos pero no en su realidad intrínseca. Ejemplos de este uso se encuentran, p.e., en 37:158 ss. (y posiblemente también en 6:100), así como en la primera mención de este concepto, a saber, en 114:6.

Aparte de esto, es bastante probable que en muchos casos en los que el Qur’án se refiere a los yinn en términos reservados normalmente para organismos dotados de raciocinio, esta expresión impliqu e bien una “personificación” simbólica de la relación del hombre con “fuerzas satánicas” ( shaiatín ) – una implicación que resulta evidente, p.e., en 6:112, 7:38, 11:119, 32:13 — o bien, una metonimia por la preocupación de alguien con lo que se describe en té rminos generales como “poderes ocultos”, sean reales o ilusorios, y también por las prácticas a las que esa conduce, como brujería, necromancia, astrología, adivinación, etc.: empeños a los que el Qur’án se refiere sin excepción en términos condenatorios ( cf. 2:102 y la nota 84 correspondiente; también 6:128 y 130, ó 72:5 - 6).

En unos pocos casos (p.e., en 46:29 - 32 y 72:1 - 15), el término yinn denota posiblemente seres que son no tanto invisibles en y por sí mismos como “seres hasta ese momento invisibles ” (véase la nota 1 a 72:1)

Finalmente, a veces las referencias a los yinn quieren evocar ciertas leyendas profundamente arraigadas en la conciencia de la gente a la que el Qur’án iba dirigido en primera instancia (p.e., en 34:12 - 14, que debe leerse junto con la nota 77 a 21:82) – y, en todos los casos, el propósito no es la leyenda en sí sino servir de ilustración a una verdad moral o espiritual.

Apendice III del Corán traducido al inglés por Muhammad Asad, y al español por A. Perez

Anuncios
Relacionados

Cogito ergo sum

Artículos - 13/05/2016

Los Yinn

Artículos - 26/01/2011

Traducciones recomendadas del Corán

Consultoría - 07/04/2011



Escribir comentario

Debes iniciar sesión para escribir comentarios.

Si no estás registrado puedes registrarte en un minuto.

  • Esta es la opinión de los internautas, no de Webislam
  • No están permitidos comentarios discriminatorios, injuriantes o contrarios a la ley
  • Céntrate en el tema, escribe correctamente y no escribas todo en mayúsculas
  • Eliminaremos los comentarios fuera de tema, inapropiados o ilegibles

play
play
play
play
Colabora


 

Junta Islámica - Avda. Trassierra, 52 - 14011 - Córdoba - España - Teléfono: (+34) 957 634 071

 

Junta Islámica
https://www.webislam.co/articulos/93010-acerca_del_termino_y_concepto_de_yinn.html