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Las escuelas, la escolástica y la función de los sabios en el Islam

En este artículo se intenta aclarar uno de los temas que supone una gran confusión para los musulmanes de nuestra época

28/12/2013 - Autor: Houssain Labrass - Fuente: Blog de Houssain Labrass
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Escolares musulmanes

En este artículo intentaré, en la medida de lo posible, aclarar uno de los temas que supone una gran confusión para los musulmanes en nuestra época, hasta tal punto que esta confusión se ha convertido en un factor que se utiliza como causa o razón para enfrentar a los musulmanes entre sí por un lado y la incapacidad de muchos musulmanes en ocasiones para integrarse en diferentes modelos sociales, por otro.

El Islam se basa en una revelación llamada el Corán transmitida por Dios a Muhammad, la Paz sea con él y su familia. La función del Mensajero es recibir el Mensaje y transmitirlo. Pero, además, aclarar su contenido y ofrecer un modelo o ejemplo. Y esto lo aclaran las siguientes aleyas:
Azora de Las Abejas:

    فَإِن تَوَلَّوْاْ فَإِنَّمَا عَلَيْكَ الْبَلاَغُ الْمُبِينُ
    Y si te dan la espalda... A ti sólo te corresponde dar el Mensaje con claridad. (82)

Azora de Saba:

    وَمَا أَرْسَلْنَاكَ إِلَّا كَافَّةً لِّلنَّاسِ بَشِيراً وَنَذِيراً وَلَكِنَّ أَكْثَرَ النَّاسِ لَا يَعْلَمُونَ
    Y no te hemos enviado sino como anunciador de buenas noticias y advertidor para todas las personas; sin embargo la mayor parte de la gente no sabe. (28)


Azora del Viernes:

    هو الذي بعث في الأميين رسولا منهم يتلو عليهم آياته ويزكيهم ويعلمهم الكتاب والحكمة وإن كانوا من قبل لفي ضلال مبين

    Él es Quien ha hecho surgir entre los iletrados un Mensajero de entre ellos; y que les recita Sus signos, los purifica y les enseña el Libro y la sabiduría, cuando antes estaban en un claro extravío. (2)


La función del Mensajero no es gobernar ni someter a la gente ni controlarla, sino enseñarles y transmitirles las enseñanzas del Corán. Su función de liderazgo fue consensuada por los que le rodeaban, no impuesta por sí mismo, y se convirtió, por mérito propio, para su comunidad en referencia y en líder.

Azora de El envolvente:

    فذكر إنما أنت مذكر لست عليهم بمسيطر
    Así pues, llama al Recuerdo, pues sólo eres alguien que despierta el recuerdo. (21) No tienes potestad sobre ellos. (22)


La autoridad indiscutible del Mensajero es en la autoría de la profecía pues nadie sino él recibe el Mensaje y nadie mejor que él lo entiende, lo comprende y lo practica.

        لَقَدْ كَانَ لَكُمْ فِي رَسُولِ اللَّهِ أُسْوَةٌ حَسَنَةٌ لِّمَن كَانَ يَرْجُو اللَّهَ وَالْيَوْمَ الْآخِرَ وَذَكَرَ اللَّهَ كَثِيراً
     Realmente en el Mensajero tenéis un hermoso ejemplo para quien tenga esperanza en Allah y en el Último Día y recuerde mucho a Allah. (21)

Muchos musulmanes piensan que todos los que rodeaban al Mensajero (saws) entendían de igual forma los textos del Corán o las enseñanzas o indicaciones del Mensajero (saws). Nada más lejos de la realidad, ni todos los compañeros comprendían o interpretaban el Corán de la misma forma ni entendían las indicaciones del Mensajero de la misma manera siempre. Por ejemplo, unos eran más literalistas otros buscaban más el sentido o el propósito. Por ejemplo, en el famoso hadiz en el que el Mensajero ordena a un grupo viajar con urgencia hasta el lugar de la tribu de Beni Quraidah y utilizó la expresión "no paréis hasta rezar el Asr en Beni Quraida", cuando los compañeros estaban de camino a Beni Quraidah, era la ahora del Asr y aún no habían llegado; entonces, en uno de los descansos, un grupo decidió rezar el Asr mientras que otro grupo decidió no rezar el Asr. El segundo grupo entendió la orden de forma literal, es decir, no rezar el Asr hasta haber llegado, mientras que el primero la entendió como expresión de urgencia para que se den prisa. El segundo de los grupos dijo que debe obediencia al Mensajero, el primero dijo que también pero no es lo que quiso decir. La pregunta aquí es ¿Cómo lo han resuelto?, obviamente no han intercambiado acusación de ir en contra de la Sunnah ni nada parecido sino que cada uno hizo lo que entendió, el primero aprovechó el descanso para rezar y el segundo no rezó hasta llegar al destino. A la vuelta cuando plantearon la cuestión al Mensajero, éste les respondió que ambos estaban en lo cierto en sus decisiones. Así les enseñaba a aceptar las discrepancias y la diferencia de opinión, no debiendo suponer ello ningún tipo de enfrentamiento.


Otro ejemplo lo encontramos en el hadiz recogido en Tirmizi y narrado por Abu Said Aljudri. Su resumen dice: Vinieron al Profeta dos compañeros para plantearle una cuestión, ambos estaban de viaje y a la hora de la oración no encontraron agua así que hicieron la ablución seca (Taiammum), luego al rato se encontraron agua, entonces uno dijo; tenemos que repetir la oración porque hemos encontrado agua, el otro respondió que no, pues ya había hecho la oración y no había razón para hacerla de nuevo, pues cada cual tenía una percepción diferente de las cosas y cada cual es responsable de sus convicciones. El Profeta respondió al que repitió la oración: tú tienes la recompensa doble, y al que no repitió le dijo: tú has cumplido con la Sunnah. De esta forma el Mensajero, la paz sea con él, enseñaba a sus compañeros a seguir sus convicciones, pues cada cual comprende de forma distinta las mismas cosas, y a que la diferencia y la discrepancia en cuestiones del Diin no suponga ningún tipo de enfrentamiento de tal forma que ninguno se debe imponer sobre otro o coaccionarlo porque la regla principal es que no hay coacción en el Diin.


Un ejemplo más, pero esta vez con la presencia del Mensajero entre sus compañeros, en el hadiz categorizado como Sahih y también Hasan Sahih para Tirmizi (645), recogido en diferentes obras como Sahih Muslim, Tirmizi y otros... además de ser narrado por diferentes autores dice:
Viajábamos con el Mensajero, la paz sea con él, en el mes de Ramadán y al ayunante no le incomodaba su ayuno y el que desayunaba no le incomodaba su desayuno.
Es decir, que algunos se tomaban la licencia del viaje y desayunaban y otros preferían ayunar mientras viajaban. La lógica aquí nos dice que si el Mensajero estaba entre ellos en teoría deberían hacer todos lo mismo y comportarse tal y como el Mensajero hacía, más aun siendo que el número que le acompañaba era limitado. Por otro lado, en el mismo hadiz narrado por Aicha, decía: entre nosotros estaban los que acortaban la oración y los que la rezaban completa. Por lo tanto había grupos que hacían la oración acortada cogiendo la licencia del viaje y había quien la hacía completa, estando el Mensajero entre ellos. Cada cual con su convicción sin coacción ninguna, nadie entre ellos se levantó y dijo “cómo osáis hacer algo diferente al Mensajero estando él entre vosotros”, ni ir contra la sunnah, ni cosas por el estilo como sucede en nuestros días no estando el Mensajero entre nosotros. Por otro lado, el Mensajero, la paz sea con él, actuaba con ellos como Dios le mandó, actuaba como maestro que enseñaba y transmitía y no ejercía potestad sobre ellos en las cuestiones del Diin.


Siguiendo con el mismo Hadiz narrado por Aicha en la obra del Imam Addaraqutni, Aicha le dice al Mensajero en ese viaje: Mensajero de Dios, yo he rezado completas la oraciones y tú las has acortado, yo he ayunado y tú has desayunado. El Mensajero le responde: bien hecho Aicha.
Si eso ocurriera hoy día encontraremos voces que le dirán "¿A caso hay una mujer que le lleve la contraria a su marido?"...

Esta natural diferencia entre las percepciones de los compañeros y sus diferentes maneras de entender las enseñanzas hizo que el consenso realmente esté localizado en cuestiones muy limitadas como la unicidad Divina, la profecía de Muhammad, la validez del Corán, el número de oraciones diarias, el ayuno en el mes de Ramadán, lo lícito e ilícito (que es muy explícito en el Corán como el asesinato, el engaño y la usura) o cuestiones de la herencia y otros asuntos muy limitados de relaciones humanas y estas aleyas representan los principios; es después, en los detalles, cuando aparecen realmente las excepciones, interpretaciones y las diferentes opiniones, es decir, incluso en los principios hay discrepancias y diferencias de opinión en los detalles de estos principios.


El Califa Omar Ibn Abdelaziz, uno de los últimoss califas omeyas que intentó arreglar algo de los desastres y las injusticias omeyas, dijo: "cuanto aprecio la discrepancia entre los compañeros (del Mensajero) porque no me hubiera gustado que estuvieran todos de acuerdo", es decir, veía que la diferencia entre ellos es una misericordia para las personas.


Ante esta realidad humana era inevitable que en el seno del Islam nacieran diferentes corrientes, metodologías y escuelas para el aprendizaje y enseñanza del Islam.

Tipos de escuelas

En resumen se puede decir que existen tres modelos de escuelas principales: las escuelas políticas, las escuelas jurídicas y las escuelas de pensamiento o metafísicas.

Ejemplo de escuelas políticas:
Hoy días hay dos grandes escuelas políticas la escuela Sunní y la escuela Shia. La escuela Sunní presenta hadices y aleyas para argumentar que el líder del estado puede ser cualquiera que cumpla determinados requisitos y es elegido por un consejo representativo o "Shura", mientras que la escuela Shia presenta hadices y aleyas argumentando que el líder de la Ummah debe ser descendiente de la familia del Profeta, la paz sea con él, en concreto de la descendencia de Alí y Fátima. Pero además, en del marco de cada escuela, existen diferentes teorías políticas y escuelas políticas dentro de cada una.

Ejemplo de las escuelas jurídicas:
Las escuelas jurídicas son metodologías para la elaboración de normas, reglamentos y leyes sacadas del Corán, la tradición profética y la realidad. Estas escuelas en un inicio eran difíciles de cuantificar pero no todas sobrevivieron al tiempo pues el factor de los discípulos y los registros era vital en la permanencia de una escuela determinada. Hoy día, son reconocidas ocho escuelas principales:


Ejemplo de las escuelas de pensamiento:
Las escuelas de pensamiento son las llamadas escuelas del Kalam o escuelas metafísicas. Son aquellas que desarrollan el significado de las creencias o Al-aqidah, la naturaleza de la existencia, la interpretación de los atributos divinos, el significado de la unicidad, etc...
Entre las escuelas más conocidas tenemos:

Bien, todas las escuelas del tipo jurídico, debido al contexto histórico y la presión política se acabaron alineando en dos posturas principales, la postura de la teoría política Sunni y la postura Shia. En la Sunni se cuentan las escuelas jurídicas Hanafi, Maliki, Shafi’í, Hambali y en parte la Ibadi y la Dahirí también. Mientras que la postura política Shia se alineó a ella la escuela jurídica Yaafari y en parte la Zaidía.
Por otro lado, hay que aclarar que no todos los maestros de una escuela pertenecen a un solo tipo de escuela, por ejemplo, un Imam podía ser de la escuela Maliki en lo que se refiere a jurisprudencia y ser Mu´tazili en cuanto a escuela o método de pensamiento e incluso ser sufí en cuanto a escuela de comportamiento y purificación de la actitud exterior e interior.
Por otra parte, también hay que decir que una escuela no implica una sola postura u opinión respecto a un tema sino que es un método, es decir, las posturas se pueden parecer entre escuelas o ser las mismas pero sus conclusiones son elaboradas siguiendo diferentes métodos. Citaré un ejemplo concreto:

En el caso del asesinato, el Corán habla de dos tipos de asesinatos: el premeditado y el accidental. En el caso del asesinato accidental la pena es la indemnización, mientras que en el caso del asesinato premeditado se le aplica la pena capital salvo que consiga indulto de la familia de la víctima, siendo así, se le aplica la pena anterior. Esta sentencia coránica es un principio de referencia. Vayamos ahora a casos concretos: por ejemplo, si una persona comete un asesinato premeditado pero bajo coacción ¿cuál sería la sentencia en este caso? Particularizando, un hombre es coaccionado porque otro ha secuestrado su familia o le amenaza con matarla y le obliga a asesinar a un tercer sujeto:

Veamos el método del Imam Abu Hanifa: El método de Abu Hanifa se denomina “Arraai”, es decir, la opinión racional tanto suya personal como la de sus discípulos. Generalmente plantea una serie de cuestiones a sus discípulos y les da un plazo de un año aproximadamente para que lleguen a conclusiones concretas, luego celebra una reunión para exponer las conclusiones y si estas están elaborada de una forma correcta y justificada de forma legítima, entonces se registran aunque sean diferentes conclusiones, pues lo que no hace el Imam Abu Hanifa es acordar sólo una de las conclusiones, sino aceptarlas todas mientras cumplan los requisitos que la legitiman en cuanto a proceso.
En este caso, el asesinato premeditado bajo coacción, tanto el Imam Abu Hanifa como sus dos discípulos más famosos el Imam Abu Yusuf y el Imam Ibn Hasan Ashaibani alcanzaron conclusiones diferentes:

Según Abu Yusuf, la sentencia sería no aplicar pena capital sobre ninguno, ni el coaccionado ni el coaccionador, sino que se indemniza a la familia. Su razonamiento fue que el coaccionador no lleva a cabo el asesinato de forma material sino que instigó al mismo, mientras que el coaccionado llevó a cabo el asesinato material contra su voluntad bajo amenaza. Y reforzó su argumento con el Hadiz Sahih recogido en Ibn Maya y el Baihaqi que dice: "No se le juzgará a mi comunidad el error, el olvido y lo que comete bajo coacción".
Según Muhammad Ibn Hassan Ashaibani habría que aplicar la pena capital sobre ambos porque ambos cometen un asesinato premeditado, puesto que el coaccionador instiga a que se cometa el crimen y el coaccionado es el autor material directo del asesinato premeditado.
Mientras que la opinión del maestro de ambos, el Imam Abu Hanifa, es que al coaccionador debe aplicársele la pena capital porque el coaccionado, al estar bajo amenaza, pierda su voluntad y se convierte en un utensilio que ejecuta el asesinato, es decir, el coaccionado es el arma del coaccionador.

El Imam Abu Hanifa ordena que se registren las tres opiniones sin coartar ninguna y aun considerando que el mayor de los dos discípulos tenía treinta años menos que Abu Hanifa. Hoy día, si queremos saber cuáles la postura de la escuela hanafi respecto a este tema, no podemos decir que es una sola postura sino que son tres y el juez u organismo legislador elige la que considera más adecuada. Esto es un ejemplo de que en la misma escuela no necesariamente existe una única y uniforme opinión.

Por lo tanto, las escuelas son métodos de comprensión y enseñanza, no son identidades de ningún tipo; ni identidades religiosas, ni culturales, ni nacionales, ni étnicas. Ninguna escuela puede decir que representa la palabra de Dios y ninguna escuela puede decir que su forma de comprender el texto del Corán y la Sunnah es el único válido. Así que el Diin es uno solo, pero la forma de entenderlo son muchas.


La cuestión de los sabios.

¿Quiénes son los sabios?
Cuando utilizamos el término “sabio” realmente nos referimos a un experto en diversas materias de conocimiento relacionadas con los textos del Corán y la Sunnah principalmente. En la mayoría de las ocasiones la gente se refiere a los juristas y los jurisconsultos o los que tienen la capacidad de sacar conclusiones fundamentadas legítimamente de los textos del Corán. De la misma forma que no todos podemos ser médicos o ingenieros, tampoco todos podemos ser expertos en el conocimiento de los textos que enseñan el Diin. Por esta razón, Dios recomienda en el Corán que un grupo de musulmanes se dedique al conocimiento de los asuntos del Diin para que pueda ayudar al resto a comprender tal y como aparece en la azora del Arrepentimiento


Azora Attawbah (El arrepentimiento)
وما كان المؤمنون لينفروا كافة فلولا نفر من كل فرقة منهم طائفة ليتفقهوا في الدين ولينذروا قومهم إذا رجعوا إليهم لعلهم يحذرون
No conviene a los creyentes que salgan de expedición todos a la vez, es mejor que de cada grupo salga una parte, para que así haya otros que puedan instruirse en la práctica de Adoración y puedan advertir a su gente cuando regresen a ellos, tal vez así se guarden. (122)

Entonces ¿Cuál es la función de los doctos, expertos o exégetas de las ciencias del Diin? Su única función es la de aclarar a los que le consultan  sobre los diversos temas que no comprenden del Diin. Si el Mensajero, la paz sea con él, no tenía potestad sobre los creyentes, mucho menos iban a tenerla los sabios.


Por otro lado, todo sabio es un ser humano que puede acertar y puede equivocarse. Esto es algo que los propios sabios del Islam confirman cuando, por ejemplo, dijo el Imam Malik: "de cualquier persona se aceptan sus palabras o se rechazan menos las palabras del dueño de este santo lugar" y señala la tumba del Mensajero, la paz sea con él. El Imam Abu Hanifa dijo: "en todos mis aciertos hay errores y en mis errores puede haber aciertos" y muchos más dijeron frases similares.


Los eruditos o doctos en las ciencias del Diin no son clérigos que representan a Dios o la palabra de Dios sino que son personas que dedicaron tiempo a la formación en las ciencias del Diin y se esfuerzan en comprender e intentar explicar en la medida de sus posibilidades, en ello pueden acertar o errar, incluso pueden llegar a inferir más de una opinión y todas ellas válidas.


En cuanto a la actitud del musulmán hacia los sabios debe ser ésta una actitud de respeto y consideración, nunca una actitud de veneración ni adoración. Los sabios no sustituyen a Dios, ni sustituyen a los profetas y mensajeros en tanto que sus palabras no son revelación. El musulmán puede consultar a cualquier sabio, jurista o experto pero no está obligado a seguir sus directrices, los musulmanes no nos sometemos a los sabios sino a Dios. Como dice la aleya del Corán de la Azora de El Arrepentimiento aleya 31:

    ٱتَّخَذُوٓاْ أَحۡبَارَهُمۡ وَرُهۡبَـٰنَهُمۡ أَرۡبَابً۬ا مِّن دُونِ ٱللَّهِ وَٱلۡمَسِيحَ ٱبۡنَ مَرۡيَمَ وَمَآ أُمِرُوٓاْ إِلَّا لِيَعۡبُدُوٓاْ إِلَـٰهً۬ا وَٲحِدً۬ا‌ۖ لَّآ إِلَـٰهَ إِلَّا هُوَ‌ۚ سُبۡحَـٰنَهُ ۥ عَمَّا يُشۡرِڪُونَ
        Han tomado a sus doctores y sacerdotes como señores en vez de Allah, igual que al Ungido, hijo de Maryam; cuando solamente se les ordenó que adoraran a un Único Dios. No hay dios sino Él. ¡Glorificado sea por encima de lo que Le asocian! (31)


Por tanto, dar estatus de sacralidad a los doctores, exégetas o sabios es un acto de Shirk o asociación. Como se suele decir, las cosas en su justa medida y con moderación ni faltar al respeto o infravalorar a nadie, cada cual en el sitio que le corresponde. Los doctos y exégetas tienen un estatus elevado por prestar su servicio a la sociedad al igual que lo pueden tener los médicos  o los profesores, pero otra cosa muy diferente es llegar al extremo de considerar su palabra algo sagrado o infalible.

El tema de la escolástica

La función de juristas, faqihes o exégetas es prestar un servicio de información y asesoramiento, nunca imponer ideas u opiniones. Es nuestra responsabilidad como musulmanes consultar a aquellos dotados de más conocimiento pero no someternos a sus opiniones, pues el sometimiento sólo es a Dios.
Puesto que el texto del Corán produce un conocimiento ilimitado, nadie puede limitar su interpretación en una idea o dos. No necesariamente la interpretación de un exégeta es la conclusión última de lo que Dios quiere transmitir. Como referencia podemos aquí citar el Hadiz  recogido en Sahih Muslim, capítulo del nombramiento del líder militar: Según Aburaida al final del largo Hadiz dice: El Mensajero ordena al líder que "cuando asediéis una fortaleza y os piden implementar el Juicio de Dios, no implementes el juicio de Dios pero implementa tu juicio pues no sabes si acertarás en ellos el juicio de Dios o no".


Es decir, este hadiz nos indica que nuestra comprensión del texto donde se recoge el juicio de Dios no tiene por qué ser exactamente el significado adecuado o absoluto de lo que Dios quiso decir, porque cabe la posibilidad de una mala comprensión del texto a raíz de un desconocimiento en diversas áreas.


Cuando un Faqih emite una Fetwa, como bien aseguran la mayoría de los Faqihes o juristas, esa Fetwa sólo vincula a su autor y no vincula al resto de musulmanes, porque esa Fetwa o edicto simplemente es una opinión de ese jurista o Faqih, bien puede haber diversas opiniones diferentes o bien el común de los musulmanes pueden considerar esa Fetwa equivocada. Y uno de los principios en las ciencias del Fiqh dice que una Fetwa  cambia con la transformación del tiempo y el espacio.

Por ejemplo, al principio del siglo pasado cuando apareció la máquina de fotos, los pulpitos de mezquitas se llenaron de Fetwas considerando Haram o ilícito las fotos producidas por éstas, cuando apareció la televisión defendieron la misma postura, en el 1928 muchos Faqihes en Iraq (no todos gracias a Dios), cuando observaron el primer automóvil en Bagdad emitieron Fetwas diciendo que esas máquinas son ilícitas y el que diga que existen aparatos que vuelan y trasladan una persona de un lugar a otro es un Kafir. Hasta nuestros días podemos leer en el registro del ministerio de asuntos religiosos de Arabia Saudí una Fetwa emitida en 1971 del Sheij Ibn Baaz aseverando que aquél que dice que la Tierra es redonda es un Kafir.


En este caso, el común de los musulmanes estaba en lo cierto y este grupo de juristas estaba equivocado, puesto que el común de las personas también posee el intelecto y capacidad de discernimiento que Dios les ha otorgado.
Hoy día, se produce un uso excesivo de las fotos por parte de muchos predicadores, y otros tantos poseen su propio canal de televisión y páginas web y las fetwas anteriores ya no son válidas para ellos.
El problema no es que existan diferentes opiniones y conclusiones, el problema surge cuando una opinión o fetwa se intenta imponer a los demás. Un Faqih que se respete a sí mismo y recibe una consulta no debe explicar sólo la opinión que cree es la certera sino que debe exponer las diferentes opiniones que hay, no sólo las de su escuela, y es el musulmán el que debe elegir cuál de las opiniones le convence más, siendo este último el único responsable de sus elecciones y sus convicciones. De lo contrario pasamos de la escuela a la escolástica, del método a la jerarquía y de los expertos del Diin a los clérigos representantes del Diin y de Dios. Recordemos que el Día del Juicio cada uno afrontará la responsabilidad sólo y que nadie lo representará ante Dios. Esto es lo que indican las siguientes aleyas:

Azora Los que se Ponen en Filas:
وَقِفُوَهُمْ إِنَّهُم مَّسْئُولُونَ

Y detenedlos que van a ser preguntados. (24)

Azora de Los Poetas:
يَوْمَ لا يَنْفَعُ مَالٌ وَلا بَنُونَ . إِلَّا مَنْ أَتَى اللَّهَ بِقَلْبٍ سَلِيمٍ

El día en que ni la riqueza ni los hijos servirán de nada. (88) Sólo quien venga a Allah con un corazón sano (89)

Cuando decimos que los musulmanes tienen el derecho, la libertad y, por consiguiente, la responsabilidad de elegir las opiniones que más les convencen, es entonces cuando algunos se escandalizan y dicen que, en ese caso, los musulmanes escogerán las opiniones de los sabios más fáciles. Planteo una cuestión: ¿Dónde está el inconveniente? Nadie puede saber cuáles son las razones que empujan a cada personas a tomar sus decisiones y elegir, por ejemplo, la opinión que dice que tocar un perro implica lavarse tres veces y hacer la ablución de nuevo para hacer la oración, o la opinión que dice que hay que limpiarse siete veces o la opinión que dice que el perro no es impuro y no pasa nada, todas ellas son opiniones proveniente de personas versadas y de la misma categoría o ¿A caso el Imam Ashafi´i tiene más categoría que Abu Hanifa o ambos tienen más categoría que el Imam Malik? Podemos encontrar una referencia en el Hadiz sahih recogido entre otras obras en la colección de Ahmad (17545) en el que se recoge del Mensajero cuando aconseja a uno de sus compañeros: Consulta tu corazón aunque te digan fetwas los que emiten fetwas. Que le vamos a hacer si Dios quiso que tengamos una religión o un Diin fácil tal y como afirman las siguientes aleyas:

Azora de la Vaca aleya 185:
يُرِيدُ اللَّهُ بِكُمُ الْيُسْرَ وَلَا يُرِيدُ بِكُمُ الْعُسْرَ

Allah quiere para vosotros lo fácil y no lo difícil...

Azora de la Vaca aleya 286:
لاَ يُكَلِّفُ اللّهُ نَفْسًا إِلاَّ وُسْعَهَا

Allah no impone a nadie sino en la medida de su capacidad...

Azora de la peregrinación aleya 78:
هُوَ ٱجۡتَبَٮٰكُمۡ وَمَا جَعَلَ عَلَيۡكُمۡ فِى ٱلدِّينِ مِنۡ حَرَجٍ۬‌ۚ مِّلَّةَ أَبِيكُمۡ إِبۡرَٲهِيمَ‌ۚ هُوَ سَمَّٮٰكُمُ ٱلۡمُسۡلِمِينَ مِن قَبۡلُ

Él os ha elegido y no ha puesto ninguna dificultad en la práctica de Adoración; la religión de vuestro padre Abraham, él os llamó antes musulmanes...


Y así podemos seguir exponiendo todas las aleyas que hablan de la facilidad de este Diin. Aun así, hay quien no gusta de esta facilidad y parece decantarse más por la complejidad y la dificultad. Aquellos que elijan la dificultad también son libres de ello, a lo que no tienen derecho es a imponérsela a los demás y decir que únicamente ese es el Diin. Los predicadores no tienen derecho a dificultar lo que Allah facilitó ni tienen derecho a adjudicarse a sí mismos una potestad que ni si quiera fue concedida al Mensajero, la paz sea con él porque de esa forma lo que hacen es asegurar que algo es ilícito cuando no lo es o es lícito cuando no lo es como vemos en la siguiente aleya en la Azora de las Abejas (116):

 

    وَلَا تَقُولُواْ لِمَا تَصِفُ أَلۡسِنَتُڪُمُ ٱلۡكَذِبَ هَـٰذَا حَلَـٰلٌ۬ وَهَـٰذَا حَرَامٌ۬ لِّتَفۡتَرُواْ عَلَى ٱللَّهِ ٱلۡكَذِبَ‌ۚ إِنَّ ٱلَّذِينَ يَفۡتَرُونَ عَلَى ٱللَّهِ ٱلۡكَذِبَ لَا يُفۡلِحُونَ
      Y no digáis con una mentira que salga de vuestras bocas: Esto es lícito y esto es ilícito para inventar mentiras contra Allah. Cierto que los que inventan mentiras contra Allah, no prosperarán.

Por otra parte, la responsabilidad de los musulmanes es también la de identificar quiénes son realmente los sabios, doctos o exégetas y saber qué diferencia hay entre un predicador, un orador o un Faqih. Cuándo una persona tiene un problema con sus huesos no va a consultar al oftalmólogo sino que va traumatólogo; lo mismo sucede cuando tenemos una cuestión relacionada con el Fiqh, no preguntamos a una persona experta en el Hadiz sino a un experto en el Fiqh. En la actualidad, por desgracia, muchos de los que se autoproclaman Faqihes en páginas webs, canales de televisión y demás medios, no son especialistas en el Fiqh. Por tanto, ellos también deberían sentir respeto por sí mismos y no autocomplacerse para tener seguidores ya que no es ese el propósito del conocimiento sino servir a la comunidad y en este caso, cuando son consultados deberían recomendarle a un experto en la materia en cuestión.


La escolástica es precisamente lo antagónico a las escuelas y es la antesala del sectarismo. Mientras que las escuelas ofrecen métodos de comprensión y aprendizaje, la escolástica ofrece imposición y adoctrinamiento. Donde las escuelas reflejan la diversidad de pensamiento y de visiones, observamos que la escolástica impone el pensamiento único y se autoproclama representante de Dios en la Tierra.


Decimos que el Diin vino para estar al servicio del ser humano y no al revés, pues el ser humano fue dignificado por Dios y lo creó para ser su califa en la Tierra. La responsabilidad que se deposita sobre el ser humano es precisamente su libertad.


*Debo mi agradecimiento al Dr. Saad Addin Hilali profesor del Fiqh comparado en la Universidad de Al-Azhar, por sus notas y apuntes relacionados con este tema.

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1 Comentarios

Aisha Adser dijo el 29/12/2013 a las 20:51h:

Muchos musulmanes deberían leer este artículo, así dejarían de acosar a los que no entienden el islam igual que ellos.


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