webislam

Martes 7 Abril 2020 | Az-Zulaza 13 Shaban 1441
1503 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Artículos

?=0

Malas negociaciones de los Gobiernos

No podemos negociar con Estados Unidos. Damos más que todos e incluso más de los que nos piden. ¡Pero los Estados Unidos son tan poderosos!

28/11/2012 - Autor: Dr.Armando Bukele Kattan - Fuente: Aclarando Conceptos
  • 1me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación


Dr.armando Bukele Kattán

Si alguien me pregunta ¿Cuál ha sido la principal deficiencia de todos los Gobierno salvadoreños? Yo le contestaría sin vacilación alguna: Su falta de capacidad para negociar. Inmediatamente los medios de derecha le echarían la culpa exclusiva al actual Gobierno yo, siendo imparcial, tendría que contestar que esto ha sido la tónica común de todos nuestros Gobiernos, indistintivamente de su color político, desde lo que nosotros llamamos independencia en 1821. Y si extendemos la pregunta ¿Con quienes negociamos mal?, la respuesta seria inmediata…con todos.

No podemos negociar con Estados Unidos. Damos más que todos e incluso más de los que nos piden. Alguien puede decir… ¡Pero los Estados Unidos son tan poderosos!
Pero tampoco podemos negociar con Taiwán, ni con México, ni con cualquier país del mundo. Ni siquiera con Honduras.

¿Y qué diremos entonces? Veamos tan solo algunos ejemplos:
No solo Honduras se quedó con la mayoría de los Bolsones (que dicho sea de paso, no fue por culpa de las 2 Comisiones de límites que nuestro País formó, que trabajaron con diligencia; si no por la posición política del Gobierno Central que aceptó una negociación en la Haya, donde Honduras tenía todas las de ganar: Documentos, cartas, mapas, comisiones permanentes, experiencia, contactos, apoyos, etc. Se debería haber pedido el derecho de la autodeterminación de los pueblos, vía la ONU, esto es, la votación de los pobladores de los bolsones, para ver su decisión. Aquí la mayoría aplastante hubiera sido para El Salvador. El mismo sistema que ocupa el Reino Unido (donde Inglaterra forma parte principal), en sus diferendos: llámese Belice, Islas Malvinas, Gibraltar, etc. Cuando las cartas históricas están en desventaja y se tiene la votación masiva de los pobladores  a nuestro favor ¿Por qué despreciar lo que nos conviene e ir a pelear en un campo desventajoso?

Tampoco se demandó realizar el cambio constitucional en nuestro país, de que “el territorio de El Salvador dentro de sus actuales límites es irreductible”. Y se redujo nuestro territorio inconstitucionalmente. Y en ese momento nadie protestó por ello, ni siquiera las partes que han estado ahora defendiendo con insistencia la Constitución, y la democracia. !?

Ni se exigió a Honduras cambiar su Constitución en el sentido de su prohibición de que los no hondureños, en este caso salvadoreños, fueran propietarios de tierras cercanas a la frontera. Y abandonamos a nuestros compatriotas y perdimos territorio, sin inmutarnos siquiera. Bueno, eran campesinos…

Y en la guerra con Honduras en 1969. A pesar de invadir y poseer militarmente territorio hondureño, lo devolvimos y nos retiramos totalmente, y ni siquiera exigimos en la negociación la libertad de acceder al sur, a través de tierras hondureñas. Honduras nos cerró el paso por muchos años y expulsó salvadoreños, incluso aquellos con status legal.

El Salvador, ganó la guerra, pero perdió la paz. Todo, como siempre, por mala negociación incluso entre iguales, o con países más débiles que nosotros.
Ejemplos adicionales sobran.

¿Y con la inversión extranjera y con el gran capital?
La negociación de nuestro Gobierno siempre es débil y se entrega mucho más de lo que se recibe. El problema se complica enormemente porque nuestro país ha llegado al límite y no disponemos casi de margen de maniobra. Hemos entregado, recursos estatales, dando activos limpios del Estado y quedándose el Gobierno con los pasivos y la carga financiera. Y ni siquiera – alegando siempre el libre mercado y la libre competencia, el Gobierno puede regular los precios, velando por que las fuerzas del mercado y la libre competencia actúen en su pristina pureza.

De esa forma, el Estado  no controla, pero al mismo tiempo, al no regular, permite que los entes privados o bien privatizados, controlen el sistema y fijen los precios, todo a expensas no sólo del pueblo trabajador ; sino que a expensas también del erario nacional; que tiene que subsidiar para que los precios no se disparen aún más; o que tiene que endeudarse más, para pagar cargos onerosos auto-impuestos. Si bien la privatización fue hecha por los gobiernos de Arena, que cedió  mucho más de lo que el Gobierno recibió; el actual gobierno no ha tratado de revisar esos concesiones onerosas, ni siquiera ha revisado- al menos con eficiencia- las declaraciones de renta incorrectas de algunos entes monopólicos u oligopólicos, fácilmente identificables.
Además, como que fuéramos parte de las potencias hegemónicas, actuamos a nivel mundial de tomar partido políticamente; distanciándonos de países que podrían ayudarnos. Debe recordarse que una buena negociación no debe tener color político. A lo más que puede un Gobierno, es a darle a un Gobierno políticamente afín, la primera opción, pero nunca la única opción. El supuesto “parque Taiwán” de desarrollo industrial, en la zona del Aeropuerto internacional de Comalapa, fue negociado pésimamente por el anterior Gobierno. Se le ofreció a Taiwán, no lo quiso, o puso condiciones inaceptables;  y el parque quedó abandonado. Este gobierno tampoco ha logrado reactivar la negociación. Primero Taiwán, pero si no lo quiere ¿Porqué no, China? Mejor Taiwán y China se relacionan amigablemente ahora.

Se aprueban leyes que perjudican al pueblo y al Gobierno, en beneficio de ciertos inversores y se auto imponen nuevas cargas después que las inversiones han sido hechas, lo que no genera una mayor inversión, si no que una mayor dependencia.
Una vez aprobadas, cuando son demasiados onerosas, algunas veces, el Gobierno intenta detenerlas, permitiendo a las Empresas beneficiadas demandar al Estado en los tribunales internacionales, (ya que los contratos desde un inicio, el Gobierno se pone en desventaja) donde generalmente se obliga al país a pagar millonarias indemnizaciones. O sea, se gana si se produce; y se gana aunque no se produzca.
Entonces ¿para qué auto imponerse leyes onerosas, o conceder concesiones que luego nos arrepentimos?

Muchos casos pueden mencionarse, entre ellos: La privatización de la generación termoeléctrica y la distribución de la energía; la importación de petróleo y derivados; la privatización de Antel, la deforestación selectiva; el fondo de pensiones; la privatización bancaria, etc.

Una de las principales causas del endeudamiento progresivo del Gobierno salvadoreño, fue la privatización onerosa del sistema de pensiones.
Cada año el Gobierno salvadoreño necesita endeudarse alrededor de quinientos millones de dólares, para mantener a flote el deteriorado Sistema de Pensiones Público (SPP).

El problema tiene 2 raíces: 1ª la ineptitud y corrupción histórica en el manejo de pensiones del Sistema estatal y 2ª en la mala negociación, a la hora de diseñar y entregar el nuevo sistema de ahorro para pensiones que está a cargo de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) de carácter privado.

La primera pregunta que debe contestarse es ¿Dónde están esos fondos históricos del sistema antiguo de pensiones?, ¿qué se hicieron? Si desaparecieron ¿Quiénes son los responsables? O como siempre… ¡se tratará de otro caso de evidente impunidad!
Nosotros necesitamos que se aclaren estos conceptos, poniéndoles nombres y apellidos. La desaparición de estos fondos no pueden explicarse únicamente por casos de notable incapacidad e ineficiencia. No dudamos que esto existe, pero está ligado definitivamente a una asquerosa corrupción.

Ahora bien, si los fondos no se encontraban y no hay, ni había  voluntad política para dirimir responsabilidades, ¿A quien se le ocurrió privatizar el sistema, donde se entregaron los activos y el Gobierno se quedó como siempre, con el aterrador pasivo, sin forma ni sostén para pagarlo. Este es un caso, no sólo de entregismo político, si no que de profunda torpeza aritmética y financiera.

El Gobierno entregó a las AFP los afiliados jóvenes, los que cotizarán por mucho tiempo, antes que les toque pensionarse. Y se quedó con el pasivo; los viejos ya jubilados o aquellos próximos a jubilarse.

Y fuera de entregarles el negocio, también quedó en deberles la carga financiera de las pensiones ya entregadas; lo cual ha pagado tan sólo parcialmente y como en todo, tiene un pasivo pendiente de pagar, similar al “Fondo de Compensación” para subsidiar a las tarifas eléctricas, y aún así, una de las más caras del Mundo.

En todo caso, el pueblo siempre pierde; y los intermediarios, siempre ganan. Y el Gobierno tiene que endeudarse permanentemente, usando los mismos fondos de pensiones. Ahora los medios critican al actual Gobierno de esto, y quien tiene la culpa son los Gobiernos anteriores. A este Gobierno le toca endeudarse para pagar los platos que otros rompieron. El proceso es inaudito y lo peor es que se repite en todos los procesos privatizadores, con algunas variantes. No sólo en las pensiones.

Como ya lo he dicho en otros capítulos de Aclarando Conceptos; la Empresa Privada es eficiente y se constituye básicamente para ganar dinero. Y ganará cuanto se le permita. Y siempre se les permite demasiado.

Puedo seguir enunciando otros casos deprimentes, pero prefiero utilizar los minutos que me quedan para enunciar una serie de 12 técnicas, para aprender a negociar.

1.    No se debe nunca negociar con la contraparte, sintiéndonos inferiores, débiles o dependientes. El miedo o las supuestas inferioridades no pueden estar presentes en una negociación.

2.    En esencial la información que se disponga de los intereses de la contraparte, sus deseos, las causas que la motivaron; sus necesidades, tanto económicas como políticas, etc. Así se puede negociar, calculando lo que la otra parte desea o incluso aquello que le es indispensable. En la medida que se conozca las intenciones de la contraparte, se tiene ganada la mitad de la negociación; porque se sabe cuanto pedir, cuanto presionar, cuanto demandar y hasta cuanto exigir y dar.

3.    Por otro lado, los deseos e intenciones del negociador no deben ser tan evidentes para que la contraparte no se aproveche. No se puede negociar con súplicas, o manifestando que la negociación es indispensable. Los verdaderos negociadores son aquellos que aún teniendo un enorme interés y gran necesidad de la negociación, no lo demuestran.

4.    Utilizar no siempre el sí, sino que también el talvez y también el no. Cuando una negociación es onerosa hay que rechazarla. El tiempo también es importante. Hay situaciones urgentes, inmediatas y mediatas. Y las hay también en que el talvez o el mañana son sólo excusas, para dilatarlas o no hacerlas y quitarse así las presiones políticas.

5.    Conocer del caso negociado. Como ejemplos no se puede negociar de petróleo y derivados sin conocerlo; ni de exploración de minas, sin saber nada al respecto. El negociador no puede ser ignorante en el caso negociado. Y tiene que tener la valentía para defender sus conocimientos.

6.    El regateo es básico en toda negociación. Si no se quiere aprender a negociar, basta ir al mercado para aprender del pueblo como se regatea. Eso, de mentalidad de almacén caro – de precio fijo – de aceptar todo, es totalmente nefasto. Y todavía lo es aún peor, dar más de lo que se pide; a veces por prebendas políticas insignificantes o por sobornos – que fuera de ser inmorales, llevan el adicional  enganche. Esto no sólo se ve entre Gobiernos, sino que con entes privados; donde las directivas, cuando venden las empresas, algunas veces negocian un precio risible y obtienen un sobreprecio debajo de la mesa. Por esta mala negociación, más común en nuestro medio de lo que mucha gente cree; aún el precio obtenido + el sobreprecio corrupto debajo de la mesa para algunos, es incluso menor que el precio real que pudiera obtenerse para todos, en una forma correcta y moral, en una buena negociación.

7.    Conocer el mercado internacional; sus precios promedio; conocer lo que a otros les ha pasado antes, tanto positivo como negativo; para potenciar lo bueno y rechazar lo malo. Ejemplo: México con el TLC con los Estados Unidos, con los granos básicos; fondo de pensiones en Chile; etc, etc. Bien dice el refranero popular: cuando la barba de tu vecino veas rasurar; pon la tuya a remojar.

8.    Las alternativas a una negociación deben tomarse en cuenta y hacérselas ver a la contraparte. Esto es simplemente pura competencia. Si la negociación está amarrada con un solo interlocutor o con un grupo unitario; lo que se está generando es un monopolio u oligopolio, que no sólo dictaminará las condiciones posteriores del mercado, sino que también impondrá las condiciones de la negociación, inclinando la balanza hacia sus intereses.

9.    No hay que crear leyes ni decretos que favorezcan más allá de lo posible, a los nuevos inversores privados o convenios entre países, que encarezcan los servicios y perjudiquen las finanzas del Estado, endeudando o metiendo en aprietos fiscales al Gobierno. No puede entregarse el control del mercado a la contraparte; ni mantener una política de “dejar hacer y dejar pasar”, con una indolencia estatal inadmisible. Ni entregar el país por una necesidad a ultranza de inversiones. Estas son necesarias, siempre y cuando cumplan con todas las reglas del caso. No pueden crearse monopolios privados, ya que son inconstitucionales; y cuando se formen, oligopolios, el Estado debe intervenir, no para controlar los precios, sino para evitar que otros los controlen.

10. No debe temerse que por una regulación normal huirán las inversiones. Ningún inversor privado huye cuando tiene ganancias razonables; aunque como empresario, su política es tener la mayor rentabilidad que le permitan. Si el Gobierno Salvadoreño es complaciente y permite una libertad total, aduciendo un libre mercado, equivocadamente concebido; las ganancias se incrementarán considerablemente, a expensas del pueblo y de las arcas del Estado (Gobierno) que tendrán que subsidiar, y al no alcanzar sus ingresos, endeudarse hasta colapsar.(El endeudamiento tiene un límite y no es indefinido).

11. Fuera de ello, al no controlar los costos, los impuestos de la renta, percibidos, no son reales, hasta el punto de volverse cero y declarar pérdidas. Es fácil para una gran empresa maquillar balances, aumentando gastos internacionales; visitas técnicas e importación de insumos y equipos, a precios inflados, etc, lo cual se avala, por esa política gubernamental histórica de vigilar y supervisar únicamente a los micro, pequeños y medianos empresarios.

12.  Lealtad y honradez por un lado y capacidad y diligencia por el otro, de parte de todos los funcionarios públicos de todos los niveles. No hay duda que la corrupción es un mal generalizado que golpea a todos los países en mayor o menor medida. Pero sólo hay algo peor que un funcionario corrupto; que es, un funcionario corrupto y a la vez inepto. Este binomio corrupción + incapacidad es explosivo y hunde a cualquier país, más temprano que tarde.

Nota: para ver el video del Programa siga este link :
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=IypeMEDK1_A


Anuncios
Relacionados

Curso online cupping-hijama: nivel básico (aprendizaje a distancia)

Agenda - 21/01/2012

Cursos de Árabe

Agenda - 13/06/2012

Delitos de cuello blanco

Artículos - 20/08/2012



play
play
play
play
play
play
play
play

 

 

Junta Islámica
https://www.webislam.co/articulos/80107-malas_negociaciones_de_los_gobiernos.html