webislam

Domingo 8 Diciembre 2019 | Al-Ajad 10 Rabi al-Zani 1441
516 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Artículos

?=0

La mega arquitectura de Meca arroja sombra sobre el entorno del hajj

Impulsados por los petrodólares, muchos de los grandes proyectos arquitectónicos y urbanísticos están terminados o en marcha

05/11/2012 - Autor: Oliver Wainwright - Fuente: The Guardian
  • 7me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación

Torres Abraj Al Bayt
Torres Abraj Al Bayt

Un brillante disco verde se eleva vertiginosamente sobre el cielo nocturno, irradiando un intenso y misterioso resplandor sobre un bosque de minaretes, grúas, y estructuras de hormigón, que parece extenderse infinitamente en la polvorienta distancia, como un vasto campo de fichas de dominó. El disco es el mayor reloj frontal del mundo -y no sólo adorna la torre de reloj más alta del mundo, sino que también se halla en la cumbre del edificio con la mayor superficie de planta del mundo-. Visible desde más de 30 kilómetros de distancia, se trata del Abraj Al-Bait, cuyo reloj cuelga, como el Big Ben, de la parte superior de una torre de 600 metros, 200 metros más que este último, situada por encima de la mezquita santa de La Meca, en el corazón espiritual del mundo islámico.

El grotesco pastiche de palacio alberga numerosos hoteles y apartamentos de lujo, situados sobre un bloque de cinco plantas plagada de centros comerciales. Culminado el año pasado con un coste de 15 mil millones de dólares, se erige donde un vez hubo una fortaleza otomana. Era una ciudadela de piedra construida en 1781 para repeler a los bandidos; la demolición de la fortaleza Ajyad desató la indignación internacional en 2002, pero esta fue replicada rápidamente por el ministro saudí de Asuntos Islámicos. "Nadie tiene el derecho de interferir en lo que está bajo la autoridad del Estado", dijo. "Este desarrollo se produce en interés de los musulmanes de todo el mundo." No sólo la fortaleza fue borrada del mapa -sino también la colina sobre la que esta fue edificada.-

Con 26 focos capaces de proyectar luz hasta 10 km hacia el cielo y con un conjunto de altavoces con capacidad para hacer resonar la llamada a la oración 7 km a lo largo de todo el valle, el Abraj Al-Bait es también el segundo edificio más alto del mundo. Con incrustaciones de mosaicos y salpicado en oro, es el signo más visible (y audible) del auge de la construcción frenética que se ha apoderado de la ciudad santa de Arabia Saudí en el transcurso de los últimos 10 años. "Es realmente indescriptible", dice Sami Angawi, arquitecto y fundador del Centro de Investigación del Hajj con sede en Jeddah, que ha pasado las últimas tres décadas investigando y documentando los edificios históricos de La Meca y Medina, de los cuales solo permanecen en pie unos pocos. En particular, la casa de la esposa del Profeta, Jadiya, fue demolida para dar paso a la construcción de baños públicos, la casa de su compañero, Abu Bakr, es hora el lugar del hotel Hilton, y la casa de su nieto fue aplastada por el palacio del rey. "Están transformando el santuario santo en una máquina, en una ciudad sin identidad ni patrimonio, ni cultura, ni entorno natural. Incluso, han quitado las montañas de alrededor ", dice Angawi.

Las características geológicas han demostrado no poder competir con la dinamita y el hormigón, generosamente desplegados para hacer sitio al creciente número de visitantes. Tres millones de musulmanes llegaron a Meca en las últimas semanas para cumplir el ritual de la peregrinación anual del hajj, un evento que ha pasado de ser un simple y espartano rito de tránsito, en el que los peregrinos renuncian a sus bienes materiales, a un verdadero y lucrativo negocio digno de Las Vegas -rivalizando con la exagerada arquitectura del momento-.

A lo largo del flanco occidental de la ciudad se encuentran las primeras torres del proyecto urbanístico Jabal Omar, un extenso complejo que con el tiempo podrá acoger a 100.000 personas en 26 hoteles de lujo -situado en otro zócalo gigantesco ocupado por 4.000 tiendas y 500 restaurantes, junto con su propia sala de oración de seis plantas. La línea de bloques, que alcanzarán alturas de hasta 200 metros y confluirán en un monumental edificio de acceso, comparten el lenguaje arquitectónico ligeramente islámico de la torre del reloj: típicos arcos apuntados (ojivales) y rejas afiligranadas sobre láminas de hormigón genéricas.

Los promotores y constructores han transformado de alguna manera un tipo de arquitectura evolucionada a partir de un denso núcleo urbano de patios de baja altura y calles estrechas en un contorno carente de significado: un patrón repetido indefinidamente para la decoración de bloques y más bloques estandarizados. Delgadas hileras de arcos de hormigón cuelgan encima de franjas de reverberante cristal azul, salpicado por placas de madera enrejada. Se inspiran en los tradicionales paneles Mashrabiya, las hermosas celosías con pequeñas aberturas diseñadas a modo de velos de ventilación, pero en este caso se tornan en aplicaciones sin sentido. "Si estamos emulando, ¿por qué no podemos imitar lo mejor?", pregunta Angawi, en un tono de desesperación. "¿Por qué estamos imitando los peores errores cometidos hace 60 o 70 años en muchos lugares del mundo -pero de forma aún mayor-?

Otro proyecto de bloques monótonos, se hace eco en medio del emergente urbanismo de Jabal Omar, programado éste para el lado norte de la Gran Mezquita, en Al-Shamiya, mientras que un plan de 10 mil millones de dólares para costear 400 mil metros adicionales de espacios de oración está ya casi terminado allí. Erigido como un enorme pedazo de tarta de boda de forma triangular, esta construcción tendrá capacidad para albergar 1,2 millones más de fieles cada año, pero es algo que conlleva un precio.

              

Esta era la parte más histórica de la ciudad vieja", dice Irfan al-Alawi, director ejecutivo de la Fundación para la Investigación del Patrimonio Islámico (Islamic Heritage Research Foundation) con sede en el Reino Unido, que estuvo trabajado en vano para revitalizar el perfil de los lugares históricos de su país. "Ahora todo ha sido aplastado." Los residentes fueron desalojados, dice, con una semana de antelación a las obras, y muchos aún no han sido compensados ​​-una historia común en el desarrollo y expansión urbanística de La Meca-. "Ellos ahora viven en barrios de chabolas a las afueras de la ciudad sin saneamiento adecuado. Los nativos, que han vivido aquí por generaciones, se ven obligados a dejar paso a los castillos de mármol en el cielo."

Alawi augura y describe la inminente llegada de nuevos hoteles de siete estrellas aún más cerca de la mezquita que la misma Torre del Reloj al-Bait, así como las propuestas que hay para desarrollar Jabal Khandama, en las colinas situadas hacia al este, lo que probablemente conllevará la destrucción y transformación de la zona donde nació el profeta Muhammad (saw). Alawi señala que esta destrucción intencional del patrimonio islámico no es casual: es impulsada por el Estado que respaldó el wahabismo, la interpretación extremista y retrógrada del islam, que percibe los lugares históricos como el fomento de la idolatría pecaminosa. De modo que cualquier cosa que se relacione con el profeta podría estar en el punto de mira de la excavadora.

"Es el final de La Meca", dijo Alawi. "¿Y para qué? La mayoría de estos hoteles tienen una ocupación del 50% y los centros comerciales están prácticamente vacíos -los alquileres son demasiado caros para los tenderos y comerciantes del antiguo zoco. Y la gente rezando en las nuevas ampliaciones de la mezquita ni siquiera será capaz de ver la Kaaba."

La Kaaba, ese cubo negro y sagrado ubicado en el centro de la Gran Mezquita, en torno al cual circunvalan los peregrinos; la proximidad al sacrosanto edificio se ha convertido en la moneda de cambio, lo que permite a los hoteles cobrar en temporada alta hasta 7000 dólares por una noche en una suite con las mejores vistas. Esta concentración única, donde todo vene determinado por su orientación hacia el centro sagrado, ha dado lugar a un urbanismo radial extrañamente esquemático. Desde arriba, como un mar de limaduras de hierro atraído por un imán, la ciudad en su conjunto parece aglomerarse en torno a un núcleo redondo, el torbellino de peregrinos cediendo el paso a un remolino equivalente de torres de pisos . Es el eje de la oración a gran escala en hormigón.

El camino a La Meca conduce el tráfico por dos carriles: el que está señalizado como "musulmanes sólo" va a la ciudad santa, y el otro, señalizado como "no musulmanes", lo circunvala, ya que estos últimos -yo incluido- tienen prohibida la entrada a La Meca (y a Medina) bajo la ley saudí. Poco después de este hajj, las obras se retomarán con la expansión del mataf, el área abierta alrededor de la Kaaba, para triplicar su capacidad a un flujo de 130.000 peregrinos por hora. Pero para llevar a cabo este ensanchamiento, el centro histórico de la mezquita ha de ser erradicado. "Quieren deshacerse de las bóvedas de ladrillo y las columnas de piedra que han resistido allí desde el siglo XVII", dijo Alawi. "Se trata de la parte más antigua de la mezquita sagrada, diseñado por el gran arquitecto Sinan. Los pilares contienen inscripciones con las historias y los nombres de los compañeros del profeta (saw), por lo que los wahabíes quieren verlos demolidos".

                  

A medida que aumenta la afluencia de peregrinos, el valor del terreno seguirá incrementándose: 12 millones de personas visitan la ciudad cada año, una cifra que se espera aumente hasta los 17 millones en 2025. Se le facilitará el recorrido a los peregrinos por medio de un nuevo enlace ferroviario de alta velocidad que unirá la ciudad de Jeddah con La Meca y Medina. El aeropuerto internacional King Abdulaziz de Jeddah está en fase de expansión para cuadruplicar su capacidad hasta los 80 millones de pasajeros al año.

Impulsados por los petrodólares, todos estos grandes proyectos están terminados o en marcha. De manera que resulta extraño que el rey Abdullah ordene ahora la creación de un plan director para La Meca y sus alrededores, que abarque edificios, transportes e infraestructuras -cuando la mayoría de las montañas sagradas de la ciudad han sido dinamitadas y reducidas a polvo, y todos sus antiguos monumentos, salvo unos pocos, han quedado enterrados bajo las enormes estructuras en relieve. Como dice Angawi, "no hay otro lugar en el mundo donde el desarrollo se inicie con las obras de demolición antes que con los trabajos de planificación. Pero no es del todo tarde si nos detenemos ahora. De lo contrario, corremos el riesgo de que la santidad de La Meca se pierda para siempre."

Sala de oración con vistas: la perspectiva de un peregrino (por Riazat Butt)

Todo acerca del hajj resulta abrumador -los números, la logística, la infraestructura, lo que está en juego -por lo que no es de extrañar que la arquitectura también esté al orden del día. Sus torres elegantes y el nivel del servicio ofrecen desde mayordomos a todo tipo de artículos de cosmética e higiene personal. plantas enteras reservadas a la realeza saudí, baños y saunas, helipuertos, ropa y textiles de grandes marcas, lujosas alfombras y fantásticos albornoces.

Durante mi visita de 2010 a la Meca, muchos de los hoteles en el complejo de Abraj Al-Bait estaban al 100% de su capacidad. El empleado del hotel me mostró el interior de una suite presidencial y dijo que podía rezar frente a la Kaaba sin salir de la habitación, haciendo un gesto hacia una ventana con unas vistas espectaculares para ilustrar su comentario. El sentido de la exclusividad extendido al sistema de reservas, también. Las habitaciones sólo podían ser reservadas a través del hotel, pero no como parte de un paquete turístico.

Nada de esto es visible a nivel del suelo. Los peregrinos ocupan todo el espacio disponible y las dimensiones de los proyectos son demasiado grandes como para poder apreciarlos simplemente estirando el cuello. En cambio, las mejores vistas se obtienen desde la autopista que conduce a Jeddah, donde la Torre del Reloj parece alzarse fuera del árido paisaje en tan extravagante imagen que parece como si este hubiera sido dibujado en el horizonte. Las vastas ventanas de Al-safa Palace, posado sobre la cima de una colina situada por encima de las lugares santos de La Meca, revelan una audaz perspectiva para reimaginar la peregrinación.

Los trabajos de construcción han alterado inevitablemente la experiencia del hajj para cada creyente. Aparte del aumento de la polución y la maquinaria pesada, hay mayor segregación económica y de clases. Los musulmanes no tienen la opción de elegir dónde o cuando emprender la peregrinación -solo se puede realizar en Meca, en un momento determinado del año- pero si pueden elegir dónde quedarse.

Riazat Butt ha sido corresponsal de asuntos religiosos del diario The Guardian. Presentó la sección de noticias islámicas de guardian.co.uk 's, Islamophonic, y es miembro de la RSA.
Fuente: The Guardian



Anuncios
Relacionados

La transformación de La Meca

Artículos - 10/09/2014

La ciudad

Artículos - 02/02/2002

Del París al Shangai de Oriente Próximo

Artículos - 25/09/2010


2 Comentarios

Mateo Álvarez dijo el 07/12/2012 a las 22:47h:

¿Aprobaría el Profeta -s.a.w.s.- una Mecca así? El dilema entre el necesario aumento de infraestructuras para los peregrinos, y el mantenimiento de la esencia y el espíritu del Hajj parece que se ha resuelto de manera desigual. Muy probablemente se podría haber buscado soluciónes arquitectónicas al derribo de sitios en los que tanto se llamó a Allah s.w.t.a. Además, con esas nuevas construcciones para ricos se rompe lo que el ihram recuerda, que los hombres somos iguales ante Allah. Martin Lings cita del Profeta -s.a.w.s., en Muhammad, cuando Yibril a.s. la pregunta por los signos del Día del Juicio ...y que los que no eran sino pastores descalzos, desnudos e indigentes, construirán edificios más altos y más altos ¿Y no están los dos edificios más altos del mundo en países supuestamente musulmanes? ¡SuhanAllah!

Rafael Hernndezli dijo el 16/09/2014 a las 08:25h:

Asalamu aleikum: En mi opinion nuestra querida Meca es un lugar de peregrinaje de los mayores del mundo y enfrenta el problema del espacio. Por un lado que bueno que los peregrinos tnegan cada vez mas espacio pero no se deberian demoler lugares historicos, sin embargo aca en mi pais la falta de espacio que hay en torno a un lugar que recibe millones de perggrinos como es la Basilica de Guadalupe provoca que por desgracia muchos peregrinos hagan aus necesidades provocando mal olor, ya quisieramos en Mexico un orden y pulcritud como en nuestra querida Meca.


Escribir comentario

Debes iniciar sesión para escribir comentarios.

Si no estás registrado puedes registrarte en un minuto.

  • Esta es la opinión de los internautas, no de Webislam
  • No están permitidos comentarios discriminatorios, injuriantes o contrarios a la ley
  • Céntrate en el tema, escribe correctamente y no escribas todo en mayúsculas
  • Eliminaremos los comentarios fuera de tema, inapropiados o ilegibles

play
play
play
play
Colabora


 

Junta Islámica - Avda. Trassierra, 52 - 14011 - Córdoba - España - Teléfono: (+34) 957 634 071

 

Junta Islámica
https://www.webislam.co/articulos/79052-la_mega_arquitectura_de_meca_arroja_sombra_sobre_el_entorno_del_hajj.html