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La Religión Cósmica Universal

Moisés, Krishna, Buddha, Jesús o Muhámmad no fundaron religión alguna. Las religiones las han creado posteriormente sus seguidores

05/10/2012 - Autor: Abdallah Abdennur Abdelhaqq - Fuente: Webislam
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La herencia de Abraham no es propiedad de ninguna raza, de ningún pueblo, de ninguna nación.

Con el nombre de Al-lâh, el Compasivo, el Misericordioso.

La palabra islam significa sumisión a Dios

El Profeta Muhámmad, la paz y las bendiciones sean con él, fue maestro, porque creó los Cuerpos de Oro del Hombre Solar o Trajes de Boda, necesarios para poder unirse a su Íntimo o Rabb y, también hombre de Estado. Nació en el 570 de nuestra era y murió en el 632. En vida de Muhámmad la enseñanza de Jesús ya estaba adulterada y la Iglesia de Roma volvió a las formas muertas del Monaquismo Budhista, con sus monjes y monjas enclaustrados que menosprecian la Senda del Matrimonio Perfecto. Entonces vino Muhámmad (sas) el Gran Predicador del Matrimonio Perfecto. Naturalmente, como siempre, Muhámmad fue rechazado violentamente por los que menosprecian a la mujer.

El Matrimonio Perfecto es la unión de dos seres: Uno que ama más y otro que ama mejor.

Aunque Muhámmad (sas) fue rechazado e insultado, jamás pudieron o pueden ofender al Profeta, en el cual se manifiesta sólo el Espíritu Puro. Recordemos que quien ofende es el ego (yoes, defectos, velos) del “necio” y, que quien se ofende es el ego del insultado. Las palabras del que insulta sólo tienen el valor que le da la persona insultada.

“El Profeta Muhámmad nunca pretendió instaurar una nueva religión, sino reconducir al hombre, a todos los hombres, a la religión fundamental (Gran Religión Cósmica Universal, cuyos Principios Fundamentales o Valores Eternos no mueren jamás), de la que el sacrificio de Abraham por su sumisión incondicional a la voluntad de Al-lâh constituye el modo ejemplar.”  (R. Garaudy)

En el Sagrado Corán, se dice en numerosas citas:

“Y cuando su Sustentador puso a prueba a Abraham con órdenes y éste las cumplió, le dijo: Voy a hacer de ti un dirigente y un ejemplo para todos los hombres…”

(Corán 2.124)

También

“Decid: creemos en Al-lâh y en lo que se ha hecho descender sobre nosotros y en lo que descendió sobre Abraham, Ismael, Isaac, Jacob, y sus descendientes, en lo que fue entregado a Moisés y a Jesús y en lo que fue entregado a todos los demás Profetas por su Sustentador: no hacemos distinciones entre ninguno de ellos. Y es a Él a quien nos sometemos.”

(Corán 2. 136)

 "La expresión, sometido a Al-lâh, es en árabe “muslim”, musulmán; lo que no significa resignación, eso sería “istislam”, sino respuesta a la llamada de Dios, respuesta activa, responsable, libre y creadora”.

“El sacrificio de Abraham tiene valor ejemplar porque por su proceder, aceptando incluso inmolar a su hijo, testimonia la trascendencia y la unidad de Dios, fundamentos de esta Gran Religión Cósmica Universal de Abraham, de Moisés y de Jesús.” (R. Garaudy)

Esta Religión nos dice: Ama a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo ¡Es la Religión del Amor!

Trascendencia porque supera y relativiza tanto la razón como la moral humana, negándole a la razón y a la moral un valor absoluto:

“Nada hay que se asemeje a Él”

(Corán 42.11)

Esta unidad implica universalidad. La herencia de Abraham no es propiedad de ninguna raza, de ningún pueblo, de ninguna nación. El Corán no solamente aboga sino que confirma la enseñanza bíblica, la del Antiguo Testamento, donde el Ángel del Eterno dice a Abraham:

“Todas las naciones serán benditas en tu posteridad, porque tú has obedecido a mi voz”

(Génesis 22.15-18)

Asimismo en el Evangelio, según el cual se cumple en Jesús la promesa del Reino de Dios hecha a Abraham:

“Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay ni varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Dios” 

(Gálatas 3.28)

“En materia de fe, Él os ha prescrito lo que ya ordenó a Noé y de lo cual te hemos dado conocimiento (¡Oh! Muhámmad) por medio de la revelación y también lo que ordenó a Abraham, a Moisés, y a Jesús: estableced firmemente la fe verdadera, y no rompáis vuestra unidad en ella.

Y aunque esa unidad en la fe a la que llamas les resulte opresiva a los que son dados a atribuir a otros seres o poderes parte en Su divinidad, Dios atrae hacia Sí a todo aquel que le desea, y guía hacia Él a todo aquel que se vuelve a Él”

(Corán 42.13)

A los musulmanes que dialogan con judíos y cristianos el Corán les recomienda:

“No discutáis con las gentes del Libro, mas que de la mejor manera… Decid: Nosotros creemos en lo que se nos ha revelado y en el que nos lo ha revelado. Nuestro Dios y vuestro Dios es Uno y sólo a Él nos sometemos.”

(Corán 29.46)

El Corán no cuestiona la revelación bíblica, sino solamente las deformaciones que han experimentado en el decurso de los siglos el mensaje del Antiguo y del Nuevo Testamento. Su propósito es por tanto restaurar el mensaje en su pureza:

“Te hemos revelado el Libro con la Verdad para confirmar las revelaciones que eran anteriores, y preservarlas de toda alteración.”

(Corán 5.48)

Todas las religiones son en realidad una sola. La gran religión cósmica Universal, la Religión del Amor, que abarca a todo y no tiene límites ni en el tiempo ni en el espacio, aunque en las formas varíen, sin embargo los valores eternos son siempre los mismos.

En el antiguo Egipto de los Faraones, se expresa:

“Amor te doy en el cuál está contenido todo el Súmmum de la Sabiduría” (Hermes Trismegisto)

En el Evangelio, Jesús dice:

“Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.
Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen”.

(Mt. 5.43,44)

Todos llegamos a decir como el sufí, filósofo y poeta, que exclama:

“La Religión del Amor sigo adonde se encamine su caravana, que amor es mi doctrina y fe”.

(Ibn 'Arabi)

La “umma” (comunidad) musulmana no se funda ni sobre una comunidad de sangre o raza, ni de territorio o de mercado, ni siquiera de un idioma o cultura; no se funda en nada que sea herencia de la naturaleza o de la historia, en nada que se atenga a un dato o a un pasado. Se funda en una elección y una fe. La de la sumisión a la voluntad de Dios que exige ser solidario en las necesidades materiales y espirituales de los demás (todos los hombres y mujeres son hermanos/as nuestros en Al-lâh).

“Cuando el Profeta Muhámmad creó el primer estado islámico en el 622 abolió toda forma de asociación  fundamentada en un lazo tribal de raza, sangre, o “naturaleza”, y considerando una sociedad propiamente humana, no animal (es decir, no fundada en intereses, deseos y enfrentamientos que de ello se derivan), estableció un pacto con la “umma” judía (la comunidad judía) y, seis años después, con los cristianos de Najran (en el sur de Arabia). Con los primeros califas que le sucedieron, se estableció un estatuto del mismo género con los seguidores de Zoroastro, los hindúes, los budistas. Muhámmad había creado así el prototipo de un Estado islámico que no pretendía ser un estado nacional, sino ser a escala mundial una federación de comunidades religiosas autónomas. El Estado sólo existía para realizar el designio de Dios.” (R. Garaudy)

Como consecuencia de lo dicho anteriormente, otra cuestión para recordar y Reflexionar profundamente, son los dichos del Profeta Muhámmad:

“El Conocimiento es lo que se le ha perdido al musulmán y, cuando lo encuentra, lo coge por derecho propio.”

“Hay que ir a buscar el Conocimiento hasta China.”

O cuando dicen los derviches: debemos respetar profundamente a los demás credos y, de ninguna forma debemos rechazarlos o criticarlos.

“Como un compás tenemos un pie fijo en la Unidad divina y con el otro viajamos dentro de otras religiones.” (Sádi) 

Jesús en el Evangelio dice:

“Pedid, y se os dará; buscad, y hallareis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.” 

(Mt. 7.7,8)

Conocimiento hay en todas partes, en toda la Naturaleza y en todo momento, éste no es patrimonio de nadie en particular. El Conocimiento ha sido distribuido en todas las latitudes y en todos los tiempos. El Conocimiento hay que buscarlo, no basta con lo que nos llega, es verdad que la conformidad y la confianza en Dios es necesaria y primordial, pero antes tenemos que hacer todo el esfuerzo personal posible para Morir psicológicamente (aniquilar nuestro propio ego) y Nacer de nuevo por el Agua y el Espíritu Puro.  El Conocimiento siempre lo han estado buscando los hombres en todas las latitudes y en todos los tiempos: India, China. ….Y nos lo han entregado a través de Hombres como:

Krishna, el avatara de la tierra sagrada de los Vedas unos mil años antes de J. C. difusor de la Doctrina de la Transmigración de las almas (rueda del Samsara).
Siddharta Gautama (Buddha) (-566 a -486), príncipe indio del clan de los Sakyas, al que llaman fundador del budismo. Renunció a su posición y, obsesionado con la visión del dolor, se retiro a meditar en la selva, alcanzando la Iluminación Interior.
Confucio (-551 a -479). Filósofo Chino.

Moisés, Krishna, Buddha, Jesús o Muhámmad, la paz sea con toos ellos, no fundaron religión alguna. Las religiones las han creado posteriormente los mal llamados seguidores de ellos; estos han sido los que han adulterado la Única Enseñanza, degenerándola en todas esas religiones que existen actualmente.

Todos estos Hombres buscaron y alcanzaron el Conocimiento y lo divulgaron como hicieron todos los Profetas.

Todos ellos nos invitaron a que nos esforcemos y busquemos el Conocimiento.

“Lo que quiere el sabio lo busca en sí mismo; el vulgo, lo busca en los demás.” (Confucio)

Un sufí dice:

“Aunque la unión con Él (Íntimo, Rabb, El Amado) no se da como recompensa a tus esfuerzos, ¡Oh! corazón, esfuérzate hasta el límite para conseguirlo” (Hafez)

Dice el Evangelio:

“No todo el que dice: Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que hace la voluntad del Padre que está en los Cielos.”

(Mt. 7.21)

El Conocimiento se busca, pero cuando se encuentra hay que reflexionar profundamente, porque una cosa es entenderlo y otra distinta comprenderlo que es cuando verdaderamente se convierte en Verdadera Sabiduría. Esta comprensión sólo la hace nuestra conciencia en lo más profundo de nosotros mismos y siempre con la ayuda de nuestro Rabb y no con el intelecto.

“Renuncia al intelecto, permanece con Dios, no soportan el Sol los ojos del murciélago.” (Rumi)

“No alimenta todo lo que se come sino sólo lo que se digiere.”

“Sólo el conocimiento que llega desde dentro es el verdadero Conocimiento.” (Sócrates)

El conocimiento basado en la opinión o experiencia de otros no es más que una creencia y no constituye el verdadero conocimiento.

Lo que una persona aprende de otra no es nada a menos de que llegue el despertar.

Un rabino, un sacerdote, un imám o cualquier otro instructor (si está despierto), puede en un principio ayudar a entender las Sagradas Escrituras, pero lo que no puede es ayudarnos a comprender su mensaje profundo, porque la reflexión necesaria es totalmente personal de nuestra conciencia y, sólo puede ayudarnos nuestro Íntimo o Rabb particular de cada uno, que es nuestro Verdadero Maestro.

“No viajes a través de las moradas sin la guía del Maestro verdadero, en ellas hay tinieblas y hay riesgo de perderse.” (Hafez)

“Nada destruye el ego salvo la protección de tu Maestro. Agárrate con fuerza a los faldones del que aniquila el ego.” (Rumi)

El Evangelio dice:

“Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo (Cristo Interno, Íntimo, Real Ser, Rabb, Hiram Abif), y todos vosotros sois hermanos.”

(Mt. 23.8-12)

No hay nadie que pueda decirnos ninguna verdad espiritual que no conozcamos ya en lo más profundo de nosotros mismos; lo único que pueden hacernos es recordarnos lo que hemos olvidado. No busques la Verdad en ninguna otra parte que no sea dentro de ti mismo.

Actualmente esta humanidad es fornicaria y adúltera en un 99,9 % y todos nosotros, incluidos los “teólogos”, deberíamos investigar realmente en que consiste la fornicación. Saber por qué se expulsó realmente del Paraíso a la pareja formada por Adán (hombre) y Eva (mujer); por qué se taparon los órganos sexuales. ¿Realmente Adán representa a todos los hombres y Eva a todas las mujeres? ¿Fuimos todos y cada uno de nosotros los expulsados? ¿Qué es el Arca de Noé? ¿Por qué la salvación en el Arca fue por parejas?..

En cuanto a los “teólogos” que hacen sus estudios en escuelas o universidades, hemos de recordarles que una cosa es la religiosidad y otra muy distinta es la Espiritualidad, que no tiene nada que ver con el intelecto y que no es materia para aprenderla en la escuela o universidad.

Asimismo, por qué no investigan para ver cuando se comete adulterio.

El Evangelio dice:

“Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla (deseo), ya adulteró con ella en su corazón”

(Mt. 5.27)

La tentación es necesaria, lo que no debemos es dejarnos arrastrar por ella. Si no vencemos la tentación, no florecerá la correspondiente virtud.

“A las buenas espadas a golpes se las templa.”

El deseo es una “sustancia” que se descompone en pensamientos, voliciones, sentimientos, romances, poesías, ternuras, dulzuras, ira, odio, violencia, etc. Los enamorados confunden el Amor con el deseo. Desconocen el Verdadero Amor. El deseo es el origen del delito y el origen del dolor.

Debemos transmutar el deseo en voluntad. La mente es la guarida del deseo y no debemos darle “cuartelillo” en ella.

El Buddha enseñó que la raíz del sufrimiento se halla en nuestro constante desear y anhelar.

El que está en el Camino de Retorno vive el momento presente, está alerta a la percepción interior y alerta a la novedad exterior. El que está en el camino ha tenido antes que despertar y conocerse a sí mismo, y para ello es importante conocer las leyes de la Naturaleza como son: La Ley de evolución e involución, la Ley del Karma (acción y consecuencia), la Ley de retorno y recurrencia y la Ley de la entropía entre otras cosas.
Cuando no se conocen las leyes por las cuales ocurren ciertos efectos, sólo podemos registrar los hechos.

“Si pudiéramos ver claramente el milagro de una flor, toda nuestra vida cambiaría.” (Buddha)

“Los milagros no suceden en contradicción con la Naturaleza, sino sólo en contradicción con lo que se conoce de la Naturaleza”. (Místico cristiano)

“Y revelaré las sendas que llevan hacia Mí a los que se esfuerzan en mi camino.”

(Corán 29.69)

¡Alhamdulillâh!

La Paz de Al-lâh sea con todos.


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