webislam

Lunes 1 Junio 2020 | Al-Iznain 09 Shawwal 1441
2025 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Artículos

?=0

Del desierto al oasis

El mejor área de descanso que podíamos encontrarnos en todo el trayecto

20/09/2012 - Autor: Karima Ahmed - Fuente: Más de una voz
  • 3me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación


Del desierto al oasis

¡Un año lunar! Ese es el tiempo que tardamos en cruzar el sofocante desierto hasta llegar al más preciado oasis, a ese paraje llamado Ramadán. Es la mejor área de descanso que podíamos encontrarnos en todo el trayecto, de hecho, diría que merece la pena vivir las adversidades y desventuras del solitario arenal si tenemos la fortuna de alcanzar Ramadán. La sequía de los corazones y el letargo finalizan tras el mes de Shaabán, y no es sino en Ramadán cuando se calma la sed de los y las pacientes. Un año en el desierto da mucho de sí, y la sed es uno de los tantos pormenores que trae consigo esta particular travesía; la soledad (0) y el desánimo van de la mano, y su carga se hace más pesada con el paso de los días; si bien es cierto, este viaje no es del todo tortuoso, a veces (gracias a Dios) nos encontramos con algún nómada o pequeñas tribus que nos hacen el camino más llevadero, con quienes compartimos experiencias y consuelos que se convierten en un gran asidero. Durante el año que pasamos vagando en el desierto aprendemos bastante como para ingeniarnos un refugio contra la mayoría de las desavenencias que nos importunan, es una parada que nos da sombra y nos recompone del asfixiante calor y la sed del camino; es el momento de la oración y las numerosas plegarias que durante la postración hacemos. Definitivamente, es la mejor manera de recargar nuestro débil cuerpo.

Cuando llega la noche el cansancio se vuelve intenso, pero de pronto desaparece cualquier sensación de carga; éste es otro de esos pequeños momentos para repostar energía después de un día agotador bajo el abrasador sol del desierto. Y no es precisamente el sueño lo que induce a ese dulce relax, sino la oportunidad única de contemplar las luces del cielo y comprender lo que esconden sus claras señales. En ciertas personas estos signos les provocan múltiples sensaciones, no es fácil explicarlo en una sola frase, y no me refiero a lo romántico del paisaje, es algo más grande, tan mayúsculo que les hace tomar una actitud ante la vida tal que eligen respirar Paz, deciden respirar Islam. De este modo, cuando leen la aleya "En la creación de los cielos y la tierra y en la sucesión de la noche y el día hay signos para los dotados de intelecto" (3:190), sienten que cualquier desierto es transitable por muy duro que resulte. En resumen, son de los que prefieren depositar su creencia en que nada ocurre por casualidad, y por tanto, los esfuerzos serán recompensados.

Este año pudimos viajar de nuevo a Ramadán, aunque también echaremos muchísimo de menos a esos seres queridos que no pudieron vivirlo otra vez a nuestro lado, nos dejaron por diversos motivos y situaciones de la vida que nos hacen recordarlos más que nunca en nuestras súplicas. ¡No os olvidaremos!

Los afortunados que alcanzan Ramadán se alojan en una residencia de lujo donde la programación que se oferta es ilimitada, no existe otro lugar que se asemeje a él. Durante la estancia espiritual los huéspedes buscan constantemente el auspicio que atesora este bello oasis: el perdón, la misericordia, el arrepentimiento, la meditación,  el cambio, la actitud sincera y en consonancia, el conocimiento que beneficie, la complacencia, el equilibrio, la paciencia... ¡Son tantas las riquezas que ofrece Ramadán!
Son las tan esperadas vacaciones que te hacen sentir un cúmulo de sensaciones increíbles, o como bien me dijo una vez mi amiga es como tener stock de amor (1).

De nuevo se acabó nuestra estancia en Ramadán y nos deja un sentimiento de tristeza, no cabe duda que cada año es inolvidablemente especial, y por eso lo despedimos pidiendo a Al-Karim que nos regale muchas y muchas más oportunidades de viajar hasta Ramadán.

Finalmente, le pedimos a Dios que acepte nuestro ayuno, súplicas y oraciones, que reafirme nuestros corazones de la sutilidad del engaño, nos haga de las y los perseverantes y nos guíe siempre. Porque “la vida en este mundo no es sino el disfrute engañoso de lo que se acaba” (3:185).

(0) http://masdeunavoz.blogspot.com.es/2012/07/a-veces-hasta-la-soledad-sabe.html
(1) http://masdeunavoz.blogspot.com.es/2012/07/stock-de-amor.html

Anuncios
Relacionados

Jutba de Ramadán 1

Artículos - 15/02/2002

El Ramadan asume forma corporal en la Resurrección

Artículos - 06/11/2004

Acerca del bendito mes de Ramadan

Artículos - 06/11/2004



play
play
play
play
play
play
play
play

 

 

Junta Islámica
https://www.webislam.co/articulos/76897-del_desierto_al_oasis.html