webislam

Domingo 20 Octubre 2019 | Al-Ajad 20 Safar 1441
980 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Artículos

?=0

Filosofía islámica (8)

Razón y sentido común

16/07/2012 - Autor: Iahia ibn Said Al Andalusi - Fuente: Webislam
  • 0me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación

dominación simbólica
¿acaso se es capaz de escapar a la dominación simbólica?

Por añadidura a todos los problemas que evidentemente presenta nuestro intento de exponer un sistema filosófico nuevo, forjado en los momentos contemporáneos y con herramientas y herreros musulmanes, tenemos la pesada carga del bajo nivel intelectual general en el tiempo presente.

Sin embargo, podemos permitirnos ser optimistas respecto a la recepción de nuestro trabajo, ya que aún si de cada mil lectores del mismo, solo cien fueran capaces de comprenderlo y diez estuvieseen condiciones de considerarlo valioso, ya todas las horas entre los anaqueles de las bibliotecas estarán justificados, y tal vez entre estos diez uno solo tomará el trabajo y lo continuará y entonces, se habrá dejado algo productivo.

Como sea, es genuinamente una diversión intelectual escribir exponiendo sobre estos temas y solo por esta diversión, se justifica también el trabajo.

Decíamos en otra parte, que por un lado no pretendemos continuar con las elucubraciones averroianas sobre el ser, ni retomar a Al Ghazzali ni a ibn Jaldún ni a nadie en particular, no pretendemos ser continuadores, sino parteros, parafraseando, o tal vez plagiando a Sócrates.

Comencemos pues nuestra exposición en tres partes: estética, metafísica u ontología y moral, de lo cual si Dios quiere en estas notas presentaremos una apretada síntesis.

Estética o el cómo se percibe el mundo

Para nuestra exposición partiremos de un axioma: EL MUNDO NO ES LO QUE PARECE; vale decir, nuestros sentidos externos nos dan una percepción del mundo por la experiencia, que no podemos constatar si coincide con la verdad material de las cosas, en otras palabras, nuestros sentidos externos nos permiten captar el fenómeno de la cosa, pero no podemos comprobar que esta sea la cosa verdaderamente.

Por añadidura, el mundo es dinámico, está en constante movimiento, lo cual imposibilita que la imagen estática que se conformase de un determinado momento sea válida al momento siguiente, sin embargo en este proceso de concatenación de momentos reside la verdadera apreciación de la realidad.

Por supuesto, nuestra percepción de la realidad esta condicionada por diversos factores, por un lado la propia limitación de nuestros sentidos externos y por el otro las limitaciones de nuestros muchas veces deficientes sentidos internos, construimos así una realidad subjetiva, que es la representación del fenómeno, ni siquiera es el fenómeno en sí.

No debe sorprender que a pesar de las diferencias de juicio de valor sobre una cosa dada de dos o más personas, muchos compartan un juicio de valor idéntico, y acabe este por imponerse como sentir común.

Esta ocurrencia es enormemente peligrosa; por un lado suele ocurrir que sea el más poderoso a cuya visión se adhieren los espíritus más pobres, y así colaboran activamente en su propio sometimiento. De esto se ocupan los estudios sobre dominación simbólica y violencia simbólica que desarrollamos y ya han sido publicados por este medio.

Pero bien ¿qué redondear de esta explicación de la percepción subjetiva y colectivizada por la dominación simbólica?

El carácter dinámico de la realidad, no es hoy un problema, tal vez en la época de G. F. W. Hegel lo era, y tal vez por eso, Hegel le dedicó largas explicaciones en su “fenomenología del espíritu”. Nosotros simplemente tomaremos nota de la dinámica de la realidad, mas nos interesa insistir sobre el carácter deficiente de nuestra percepción, más deficiente en la medida en que más atados estemos a una determinada construcción simbólica dada.

Estas estructuras simbólicas, en tanto son condicionadores de la percepción, no pueden ser obviadas, evidentemente cuanto más sujeto esté un individuo a una estructura simbólica, y más aun si es una subestructura del macro mecanismo del sentir común, aunque sea en apariencia incluso un opuesto de este – de estas falsas oposiciones suele valerse la violencia simbólica- .

Así el individuo sometido a un determinado mecanismo, tiende siempre a rotular todo en función de la aparente seguridad que le brinda la estructura simbólica que lo ha atrapado.

Considera de hecho de manera automática errada cualquier idea que ponga en duda o se oponga a los principios de la estructura simbólica a la que se adhiere y es de hecho su sirviente, su esclavo.

Notamos así, que existe una macro estructura de dominación simbólica, identificable parcialmente con el sentido común, aquello que es socialmente aceptado como sistema, etc. Y subestructuras, a veces en apariencia opuestas a la macro estructura, pero en realidad invariablemente a su servicio. Solo la genuina subjetividad racional puede oponerse a la estructura y liberar al sujeto de la dominación simbólica.

Claro, es muy raro encontrarse a una persona libre de la tiranía de las estructuras de dominación simbólica, estas estructuras existen en todos los ámbitos, social, político, religioso, sin que ni la política ni la vida en sociedad ni la religión sean necesariamente mecanismos o estructuras de dominación, sino el terreno donde la dominación simbólica se realiza.

Claro, intentar demostrar la sumisión de un individuo a un sistema de dominación simbólica es dificil, el más férreo detractor de la idea será siempre el sometido, en tanto está condicionado en todo a la estructura simbólica que en su representación es la realidad en sí.

Por añadidura, resulta muy interesante el carácter dialéctico, de falsos opuestos que presenta la violencia simbólica. Así, en política, por ejemplo, no deja nunca la estructura dominante de generar subestructuras aparentemente opuestas a ella, pero en la realidad funcionales, que captan a todos los disidentes y los reducen a colaboradores involuntarios, que creen “luchar contra el sistema” cuando en realidad son sus más fieles esbirros, en esto consiste la alienación contemporánea.

El asunto es complejo, y cualquier ejemplo que se tome, es necesariamente polémico.
Para escapar a la percepción condicionada por las estructuras simbólicas, es necesario el razonar, y por supuesto, razonar es analizar críticamente, tarea esta para la cual muchas personas, incluso muchas personas que con toda rzón consideraríamos “cultas”, no son aptas.

Este análisis crítico no implica, por supuesto, el oponerse sistemáticamente a toda idea desconocida o novedosa, sino analizarla, sopesarla, desmenuzarla, contrastarla, comprenderla y solo luego aceptarla o rechazarla.

El rechazo sistemático de toda idea que no ajuste perfectamente a las estructuras de dominación simbólica, es hoy cotidiano, lo podemos comprobar fácilmente en los medios de comunicación actuales, en internet, donde las opiniones suelen ser objeto de oposición más que de consenso, lo cual no deja de ser curioso si no se repara en el hecho de que las estructuras de dominación simbólica, no solo constituyen un enorme entramado de estructura dominante y subestructuras pseudo disidentes, sino que además el ejercicio de la violencia simbólica promueve una falsa ilusión de pensamiento libre y disidente. Vale decir, una persona puede ser un muchachito barbudo y pelilargo,  con revolucionarias ideas izquierdistas, y aún así ser en realidad un servil lacayo de la estructura dominante. Todo dependerá de su propia capacidad subjetiva de análisis, que lo conducirá a actuar de acuerdo a los dictados de la dominación simbólica o lo liberará de esta servidumbre.

Esto nos obliga a un profundo análisis de los mecanismos de la percepción y cómo esta se ve condicionada y deformada por la violencia simbólica.


Anuncios



Escribir comentario

Debes iniciar sesión para escribir comentarios.

Si no estás registrado puedes registrarte en un minuto.

  • Esta es la opinión de los internautas, no de Webislam
  • No están permitidos comentarios discriminatorios, injuriantes o contrarios a la ley
  • Céntrate en el tema, escribe correctamente y no escribas todo en mayúsculas
  • Eliminaremos los comentarios fuera de tema, inapropiados o ilegibles

play
play
play
play
Colabora


 

Junta Islámica - Avda. Trassierra, 52 - 14011 - Córdoba - España - Teléfono: (+34) 957 634 071

 

Junta Islámica
https://www.webislam.co/articulos/75116-filosofia_islamica_8.html