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Según el derecho internacional el CNT no tiene ninguna legitimidad

Kabchi: En Libia se pondrán en evidencia las divergencias entre Europa y EEUU

08/09/2011 - Autor: Vanessa Davies - Fuente: ojopelao.com
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Raimundo Kabchi, abogado y analista internacional.
Raimundo Kabchi, abogado y analista internacional.

El abogado y analista advierte que la nación norafricana sufrirá “una situación de inestabilidad de pronóstico reservado”, más grave que la de Irak tras la invasión estadounidense en 2003.

Raimundo Kabchi, abogado y analista internacional, defendió con su vida la revolución liderada por Muammar Gaddafi en Libia hace 42 años (lo consideró el sucesor de Gamal Abdel Nasser), pero después se convirtió en uno de sus críticos porque considera que en los últimos 10 años “cedió al chantaje” de Europa y Estados Unidos. Sin embargo, Kabchi reitera que no hay nada que legitime el ataque de las potencias occidentales contra la nación norafricana. Ese cuestionamiento a Gaddafi “para nada justifica una agresión criminal de Occidente”.

P. ¿Cómo califica lo que sucede en Libia?

R. Es sumamente trágico, Es trágico por una doble razón: la primera es que no hay justificación de ninguna naturaleza para que países que se dicen “guardianes de la paz y la seguridad internacionales”, valiéndose de la voluntad de unos alzados en armas contra el gobierno legítimo de un país, puedan adelantar una destrucción de la magnitud de lo que han hecho en Libia.

P. ¿A pesar de todas las críticas?

R. Absolutamente ninguna justificación. La crítica que he tenido y que pudiera tener frente al gobierno de Gaddafi no le da patente de corso a ninguna fuerza internacional para intervenir en los asuntos internos de un país, y menos aún, en la forma cómo lo ha adelantado la OTAN en Libia. Si es criminal estar en el poder sobre los escombros de un país y sobre los cadáveres de un pueblo, no es menos criminal llegar a este poder con la bayoneta del extranjero y masacrando al pueblo.

P. ¿Tiene alguna legitimidad el autodenominado Consejo Nacional de Transición?

R. Desde el punto de vista del derecho internacional, no tiene ninguna legitimidad, de ninguna manera.

P. ¿Por qué?

R. Porque la legitimidad, en lo interno de los países, la da el pueblo, y ese pueblo en ningún momento se ha manifestado en contra de Gaddafi ni a favor de quienes son llamados “rebeldes” y ahora son gobierno de transición. Razón por la cual carecen de toda legitimidad. Más aún: todos los países que adelantaron reconocimiento han actuado al margen del derecho internacional. Incluso, países árabes. Han violado los tratados, todos los convenios y todos los principios del derecho internacional.

P. ¿Y la posición de la Liga Árabe, que ya se sentó con el CNT y cambió incluso la bandera de Libia?

R. Déjeme empezar por la bandera de Libia, porque me causa cierto ruido escuchar que los insurrectos usaron la bandera de la monarquía. Eso no es cierto. Es la bandera de la independencia de Libia, que la adoptó en su oportunidad la monarquía. Bandera que se mantuvo por un tiempo con los rebeldes a la cabeza de los cuales estaga Gaddafi en 1969, hasta que finalmente adoptó el color verde como el color de la Revolución libia.

La Liga Árabe, sostiene Kabchi, ha cumplido “un rol absolutamente tétrico. ¿Quiénes conforman la Liga Árabe? Son países cuyos gobiernos, en su mayoría, han vendido su voluntad a los intereses de Estados Unidos y Europa, razón por la cual sus decisiones sólo pueden ser acordes con la voluntad de estos países agresores, no sólo de Libia, sino del mundo árabe en su totalidad”.

P. ¿La Liga traicionó la causa árabe?

R. Absolutamente. En el caso de Libia ha autorizado una agresión injustificada e ilegítima, que por cierto, fue tan así que el propio ex secretario general de la Liga dijo que reconocía su error. Pero ya era tarde. Había miles de muertos, decenas de miles de heridos y una destrucción total del país. Ojalá la Liga Árabe no cometa el mismo error en el caso de Siria, aunque ya hubo un intento de esta naturaleza el sábado pasado.

Guerra de intereses

P. ¿Qué están buscando las potencias en Libia?

R. Lo último que pudieran buscar los países europeos y Estados Unidos en el mundo árabe es el imperio de la legalidad, la legitimidad, la democracia, las libertades públicas y los derechos humanos”, contesta Kabchi, sin un atisbo de duda.

Lo que realmente le interesa a Occidente en el mundo árabe son varias cosas: “Las riquezas patrias y el reciclaje de los petrodólares para resolver un problema estructural del capitalismo y el neoliberalismo; los países occidentales requieren de los países árabes que tengan unos gobiernos que considerarán ‘demócratas’ con tal de que tiendan la mano a Israel; vale decir, ser genuflexos ante los designios del sionismo internacional.

Pero a la vez, hay un enfrentamiento entre las naciones que constituyen la Organización del Tratado del Atlántico Norte. “Existe una guerra de intereses nacionales”. “Francia jala por su lado por el petróleo de Libia. Italia, lo mismo. Inglaterra, España, Estados Unidos, etc.”. En este campo minado surge China, “y quieren cerrarle el camino”, al igual que a una Rusia independiente de los designios de la OTAN.

P. Usted ve divisiones en la OTAN ¿Cómo se manifiestan?

R. Es en Libia donde más nítidamente vamos a ver las divergencias de los países europeos entre sí y con Estados Unidos. Una de las críticas que le hice al gobierno de Gaddafi es que entregó el petróleo a Europa y Estados Unidos. Italia dice “quiero tener mi parte porque Libia es mi espacio vital”; no dijo para Europa, ni la OTAN. El primer ministro de Francia acaba de declarar que lo que han gastado en Libia es “una inversión para el futuro”. Inglaterra piensa lo mismo, España piensa lo mismo. A partir de este momento, con un gobierno absolutamente indefinido que se va a instalar en Trípoli, vamos a encontrar una guerra a muerte en los propios países europeos por el control de Libia.

P. Si Gaddafi le abrió las puertas a las potencias, ¿por qué lo tratan como lo han tratado? Incluso lo están buscando para matarlo.

R. Hay un elemento adicional: ¿Por qué Libia? ¿Por qué la OTAN agrede de esta manera a Libia? Occidente ha sido sorprendido por los acontecimientos liberadores en Túnez y en Egipto. En estos países en varias semanas se solucionó el problema, mientras que en Libia hay intervención extranjera. Occidente siente que sus planes hegemónicos en la zona del Medio Oriente se vienen abajo al ver que cada uno de sus faraones lacayos van cayendo uno tras otro. Con Libia, Occidente quiso, en primer lugar, meterle miedo a las masas árabes para que no sigan tumbando gobiernos.

P. ¿Darle una lección?

R. Absolutamente. En segundo lugar, demostrarle a sus aliados dentro de las sociedades árabes que Occidente no es contrario a las transformaciones, sino que “las puede comandar”. En tercer lugar, no querían que Gaddafi volviera a su pasado glorioso de revolucionario, socialista y arabista, porque frente a este auge de revoluciones triunfantes saldrían fortalecidos gobiernos como el de Argelia y Siria. Occidente quería privar a la resistencia árabe, a los revolucionarios árabes, de cosechar triunfos con esta “primavera árabe”. Estos factores se confabularon para que Libia fuese la víctima.

Pero a esto Kabchi le suma la actitud asumida por Gaddafi, porque “hasta el día de hoy no le ha dicho una sola palabra a una oposición que no toda es vendepatria ni pitiyanqui”. En vez de encontrar a esos sectores, como lo hizo el Mandatario sirio, Gaddafi los llamó ratas. “Esa posición recalcitrante es la que le dio el leit motiv a Occidente para agredir a Libia”, considera.

Ensalada libanesa

P. ¿Quién gobierna a Libia en este momento?

R. En el mundo árabe, frente a una circunstancia como ésta, dicen que es como una ensalada libanesa. Vale decir, que tiene de todo. Allá están las tribus; hay más de 120 tribus, y pueden llegar las subtribus. Hay fundamentalistas de Al Qaida, los salafistas, los nacionalistas árabes. Una buena proporción del pueblo es gaddafista. Hay una gama de circunstancias internas agravada por la intromisión extranjera: el italiano tiene intereses disímiles del francés; el francés, del inglés; y así sucesivamente. Todo esto va a conformar una situación de inestabilidad en Libia de pronóstico reservado.

P. ¿Como Irak?

R. Quizá un poco más grave, porque en Irak el imperialismo cabalgó sobre diferencias étnicas y religiosas. En Libia no existen estas diferencias religiosas. La mayoría del pueblo libio es musulmán suní, pero hay divergencias políticas y tribales insalvables. Un gobierno como el de Gaddafi pudo unificar esas circunstancias.

P. ¿Lo que viene es un periodo de mucha inestabilidad?

R. Desgraciadamente se inician graves problemas en Libia, y no terminan allí. Hay muchos intereses en pugna, tanto nacionales como internacionales.

P. ¿Qué consecuencias puede tener eso?

R. Habrá un reacomodo de las fuerzas dentro de Libia. Y Libia, que ha sido un pueblo valiente y arrojado que luchó contra la presencia de italianos, ingleses, franceses y americanos inclusive, sabrá arreglar su situación interna. Sólo habría que esperar un intervalo de tiempo, para que la fuerza de los acontecimientos pueda llevar al poder a quienes representan mejor los genuinos intereses del pueblo libio, y no sean serviles a los intereses foráneos.

P. ¿El CNT puede defender los intereses de Libia?

R. Yo creo que el CNT en pocos meses termina su rol. Muchos de sus cabecillas no saldrán ni siquiera beneficiados en elecciones populares libérrimas. No podemos olvidar que 95% de quienes se alzaron en armas en contra de Gaddafi, gobernaron con él en los últimos 42 años.

P. ¿Podría haber elecciones libres en Libia?

R. Es difícil, por muchas razones: la topografía, la conformación tribal, los intereses en pugna, van a interferir con la voluntad del pueblo libio.

P. ¿Habrá un gobierno títere de las potencias?

R. El existente ahora es absolutamente títere. No representa los mejores intereses de Libia.

P.Usted da a Gaddafi por derrocado.

R. Gaddafi, desde hace seis meses, es un cadáver político, porque no comulgó con lo que estaba pasando sobre el terreno en Libia.

P. Aunque Gaddafi no esté, lo que él creó seguirá teniendo un rol.

R. Estoy absolutamente seguro. 42 años no se fueron en vano. Siempre se quiere cabalgar sobre la idea de que hubo 42 años de dictadura en Libia. El problema con los gobernantes no es que tengan 30 o 40 años en el poder y por eso son tiranos; son tiranos por el Estado que erigieron, por el sistema político que adelantaron, la opresión contra la voluntad del pueblo.

P. ¿Qué ganó Estados Unidos con la ocupación?

R. Estados Unidos está jugando a las diferencias de los países europeos entre sí, porque no quiere a una Europa unida. En segundo lugar, Estados Unidos no estaba de acuerdo con el reparto que hizo Gaddafi del petróleo con Europa.

“Occidente no está interesado en reformas ni transformaciones democráticas en Siria”

“A Siria le están pasando muchas facturas”, advierte Raimundo Kabchi. “Siria es el alma y el cuerpo de la resistencia a los designios del imperialismo, del sionismo y de la reacción en el mundo árabe”, resumió.

Una vez que murió Gamal Abdel Nasser, de no haber sido “por la posición digna y gallarda de Siria, la causa árabe hubiera tenido un retardo para triunfar de muchas décadas”.

La alianza entre Siria, Irán, Hezbolá, Hamás y otras organizaciones en el mundo árabe “representa un obstáculo para los designios hegemónicos del imperialismo, del sionismo”, evalúa Kabchi.

El analista compara la actitud asumida por Muammar Gaddafi en Libia con la de Bashar Al Assad en Siria. Ante las manifestaciones populares, el Presidente sirio “inmediatamente atendió los requerimientos”, levantó el estado de emergencia que imperó durante décadas, garantizó la libertad absoluta para formar partidos y organizaciones populares y adelantó “casi dos docenas de leyes” para ampliar la participación. También cambió los ministros a fin de poder ejecutar estas transformaciones.

Pero “Occidente no está interesado en reformas ni transformaciones democráticas en Siria”, acusó, sino en forzar a la nación a romper relaciones con Irán, Hamás y Hezbolá. Esto “lo dijo la señora Clinton”, aseveró, en referencia a la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton.

Contra Siria hay una guerra mediática durísima, denunció; se habla de manifestaciones inexistentes y las que realmente ocurren a favor del Gobierno no son registradas por las trasnacionales de la información. Tampoco se reporta la noticia de los soldados masacrados por los grupos armados, apunta.

Pese a ello, Raimundo Kabchi sostiene que las potencias no podrán agredir a Siria como lo hicieron con Libia, porque todas las fuerzas progresistas de la zona reaccionarían al ver amenazado su porvenir; además, la gente de Siria es la mejor defensora de las causas más nobles del mundo árabe, y en ese país hay una convivencia ejemplar y armoniosa de todos los credos religiosos, reitera.

P. ¿Usted cree que esto logrará frenar una invasión?

R. Si estas circunstancias no logran frenar, hay algo más: muchos intereses occidentales en la zona del Medio Oriente estarían en peligro frente a una agresión en contra de Siria. También sería un peligro para los proyectos de Israel.

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