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Los ángeles desde el punto de vista del Islam

Son seres sutiles, luminosos, su luz les viene de la Luz, ocultos e inaccesibles a los sentidos y pertenecen al reino de lo sobrenatural e invisible

23/06/2011 - Autor: Carlos Velasco Montes - Fuente: psicoterapia-transpersonal.es
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Los ángeles se encuentran por millares en el universo.
Los ángeles se encuentran por millares en el universo.

1. Definición de ángel: naturaleza, apariencia y forma

Los ángeles (en árabe malak en singular y mala’ika en plural) son conocidos en todas las tradiciones y formas filosóficas. Es universalmente conocido que Allah los creó para que Le sirvieran y se encargaran de realizar Sus órdenes. Son los intermediarios entre Allah y los hombres.

Los ángeles son la fuente de luz y de energía de la creación, la fuerza de los vientos, la vida en el cuerpo y son también transmisores de los mensajes a los hombres por mandato de Allah y nunca actúan por orden propia.

Dice el Corán: “Los ángeles temen a su Señor, que está por encima de ellos y ejecutan lo que les está ordenado”. (Sura 16:50)

Corán: “Son siervos honorables que jamás se le anticipan en hablar y ejecutan Sus órdenes. Él conoce tanto lo que hicieron como lo que harán y no pueden interceder en favor de nadie, salvo a quien Él le place, y son temerosos ante su Majestad”. (Sura 21:26-28).

Corán: “Jamás desobedecen a Dios en cuanto se les ordena y ejecutan cuanto se les manda” (Sura 66:6).

La raíz árabe de la palabra que los designa (malak) tiene entre otros significados ‘disponer’, ‘tener poder’, ‘poseer’, ‘ser dueño’... y estos significados se corresponden con su misión en el conjunto de la creación de disponer de los asuntos que les ha sido encomendado mantener y resolver, por el Creador de todas las cosas, con plenos poderes, sin dilación y en completa conformidad Su encomienda… “Y dicen: ¿Por qué no se le hace descender un ángel? Si bajara un ángel, el asunto quedaría zanjado y no se les daría ningún plazo de espera” (Corán 6:9)

Los ángeles son seres sutiles, luminosos, su luz les viene de la Luz, ocultos e inaccesibles a los sentidos y pertenecen al reino de lo sobrenatural e invisible. Están despojadas de materia y de corporeidad, son de una inteligencia pura compuesta de intelecto, agente intelectual y objetivo del intelecto. Están exentos de pasiones, no se identifican con ningún sexo (masculino o femenino), no comen ni beben.

Los ángeles existen y se encuentran por millares en el universo, cada uno cumple un papel específico del plan divino. El corazón del buscador anhela encontrarse con ellos.

A qué reino pertenecen los ángeles

De los tres únicos mundos o reinos que existen, el Visible, el Invisible y el Interespacio de las Luces –mulk, malakut y yabarut– los ángeles pertenecen al yabarut, que es el Reino de la Luz, el mundo de las potencias y de las esencias; en él se da lo uno y lo múltiple a la vez, es el mundo sin nombre y sin lugar.

Para comprender el tema de los ángeles, tenemos que hablar necesariamente de esos tres mundos o categoría de seres. El mundo visible –mulk– es el reino de nuestra existencia y está sujeto al espacio y al tiempo; somos conscientes de él gracias a nuestra consciencia y lo percibimos mediante los cinco sentidos. Luego existe el reino Invisible –malakut– y el yabarut, esto es, el reino de los espíritus y el de los ángeles. Los dos están fuera de nuestros sentidos y los percibimos tan sólo por la impresión que producen en el corazón mediante la visión espiritual o intuición, que sólo se da cuando alcanzamos un cierto grado espiritual o por los sueños, cuando éstos proceden del mundo de lo Invisible.

En el reino de los espíritus o yabarut los seres existen sólo en potencia, no tienen forma ni cara. Es por esto que los seres de ese espacio lo tienen todo, pero a la vez no tienen nada. Siendo seres en potencia, cuando alcanzan el mundo Invisible –malakut– es cuando se instalan en un nivel jerárquico de la creación, manifestándose los nombres y los signos a través de ellos. Después, cuando traspasan el mundo del malakut y alcanzan el mundo de lo Visible, el mulk, es entonces cuando aparece la forma y el color en la creación, en la que se manifiesta la dualidad del espacio y el tiempo. Las cosas se crean y cristalizan en algo determinado y concreto, bien sea en el reino mineral, en el vegetal o en el animal; todo lo creado tiene una densidad que va de lo más sutil –como el aura– a una densidad más alta, como el hierro. En este mundo del mulk todo está sujeto a la oxidación y a la mutación “Todo lo que hay en él perece, pero la Faz de tu Señor, Dueño de Majestad y Honor, permanece” (Corán 55 :34-35).

Como vemos, el reino Visible es la representación del reino Invisible y el reino de lo Invisible es la representación del mundo de las Potencias. Esto es así porque Allah creó el mundo Visible a imagen del mundo Invisible que a su vez creó el mundo Invisible a partir del mundo de las Potencias de tal modo que se pueda concebir el mundo Invisible a partir del visible y el mundo de las Potencias a partir del mundo de lo Invisible. Es la imagen de tres mundos en cascada a partir del Origen Primero que es el mundo del yabarut, es el paso de la potencia al acto.

Todo en la creación está sujeto al decreto de Allah, y todas las cosas están predeterminadas en el mundo de las Potencias, yabarut. El reino de lo Visible es el reino de lo fenoménico, es la manifestación del reino de lo Invisible o mundo de los espíritus, así como el mundo de las Potencias es el reino de las inteligencias querubínicas. Todo lo que está oculto y condensado en el reino del yabarut, se manifiesta y desarrolla en el malakut. Es por esto que al mundo del yabarut se le llama “la noche del Decreto” o la “noche de la reunión”, y al mulk se le llama “el Día de la resurrección o del juicio”.

El mundo del yabarut es a la vez el Libro de Allah, la Tabla Preservada, el Libro divino y el Tintero, porque este mundo tiene dos caras, una hacia Allah y la otra hacia el mulk y el malakut, ya que todo lo que es y será está codificado en el yabarut, pues como dice el Corán: “No hay nada verde o seco que no esté mencionado en el Libro explícito” (Corán 6:59).

La cara que da al mulk y al malakut se llama “Tintero”, puesto que todos los cuerpos, los simples y los compuestos, surgen a partir del yabarut. La substancia primera es el Cálamo de Allah. Allah le exhortó diciendo: “escribe de este tintero” y los cuerpos simples cobraron existencia.

Diferencias entre los ángeles

No todos los ángeles son iguales. Se diferencian por la forma en que han sido creados y según sean sus poderes y funciones, que sólo Allah conoce. Cada uno tiene decretado una tarea concreta que hacer en la creación. Existen ángeles con funciones específicas para las distintas tareas de la existencia. Hay ángeles encargados de llevar las Revelaciones por mandato de Allah a Sus mensajeros y profetas. Otros se extienden por el espacio, incluso van más allá del límite de este mundo.

Dice el Corán: “Alabado sea Dios, Originador de los cielos y de la tierra, quien hizo a los ángeles mensajeros, dotados de dos, tres o cuatro alas; Él añade a la creación lo que Le place, por que Dios es Omnipotente” (Sura 35:1).

Dice el Corán: “Alabado sea Dios, Originador de los cielos y de la tierra, quien hizo a los ángeles mensajeros, dotados de dos, tres o cuatro alas; Él añade a la creación lo que Le place, por que Dios es Omnipotente” (Sura 35:1).

Otra diferencia entre los ángeles es en cuanto al poder, el cual se manifiesta según el número de alas que tengan, aunque desconocemos la naturaleza de lo que significan las alas; los hay que tienen dos alas, otros tres y otros muchas más. El número de alas tiene que ver con la rapidez en cumplir la misión encomendada.

Muslim transmitió que el Profeta (s.a.w.s.) vio al Arcángel Gabriel con seiscientas alas. Se dice en el Corán: “Los ángeles dicen: No hay ninguno de nosotros que no tenga su rango destinado. Y ciertamente somos los alineados para la adoración. ¡Y por cierto, que somos los glorificadores de Dios!” (Sura 37:164-165).

Ibn Kazir dijo: ”Cada ángel tiene un lugar específico en los cielos y un lugar para la adoración que ni transgrede ni traspasa”.

Por otro lado, comenta Ibnu-Asakir que el Profeta dijo: “El cielo cruje y con razón. No hay en él ningún lugar sin que haya un ángel inclinado o prosternado”. Y seguidamente recitó: “Los ángeles dicen: No hay ninguno de nosotros que no tenga su rango o lugar destinado; y ciertamente somos los alineados para la adoración; y por cierto, que somos los glorificadores de Dios”.

2. Funciones de los ángeles

Allah creó a todas las diferentes criaturas que existen en los mundos, cada una de ellas con un propósito diferente. A los ángeles los hizo de luz, a los hombres los hizo a partir de arcilla y a los genios –yinnat– los hizo de “fuego sin humo”; a todos ellos les asignó funciones específicas y también, para que Le adoraran.

Funciones de los ángeles

Los ángeles son fuerzas formativas de la existencia, disparadores de los procesos creativos, impulsores que mueven las células humanas y las galaxias, desde lo más sutil a lo más denso, desde lo más pequeño a lo más grande. Siempre dependientes del mandato del Principio Organizador, Allah.

El hispanomusulmán Ibn al-Arabi en su libro “El vínculo que retiene al que parte” habla del simbolismo de las funciones angélicas y su correspondencia con los doce signos del zodiaco en relación a los tres mundos o reinos. A cada signo del zodiaco le confiere un ángel, por ejemplo, del signo de escorpión, además de comentar que es de naturaleza fría y húmeda (acuosa), dice que “su ángel posee la llave de la creación del fuego (infernal)”.

Cuando Allah decidió crear a Adán, ordenó a un ángel que le trajera un puñado de turba (arcilla negruzca y pegajosa) que amasó y dio forma con Sus propias manos y a continuación dotó de vida a la figura modelada de Adán soplando en él algo de Su propio espíritu; seguidamente, ordenó a los ángeles que se postraran ante Adán, y se postraron todos: “Excepto Iblis (diablo), que se negó, se llenó de soberbia y fue de los rebeldes” (Corán 2:33).

Se debe aclarar, aunque esto se tratará en otro momento, que el diablo (Satanás) no es un ángel caído sino que es un “yinn”, un genio, un ser creado a partir de fuego y no de luz. (El tratamiento y el conocimiento de la entidad verdadera de la “personificación del mal” permanece muy confusa y equivocada en el mundo occidental).

Los ángeles son el vehículo mediante el cual Allah da a conocer los fundamentos de la existencia para llevar una vida saludable.

Las funciones de los ángeles son muy diversas. Doy una lista de esas funciones de las que hablaré en un próximo capítulo. Tienen una función espiritual (hay un ángel encargado de la revelación, el Arcángel Gabriel), una función en la naturaleza y con el hombre, activan las fuerzas espirituales del hombre inspirándole la verdad y el bien, registran los hechos, declaran el amor y el odio, recogen los espíritus en la hora de la muerte, ruegan por los creyentes, tienen compasión con los creyentes y los sabios en particular, asisten a las oraciones y, cuando escuchan repetir el recuerdo de Allah, dhikru-Allah, descienden, como cuando alguien lee el Corán. ¡Tened fe en los ángeles!

Existe el Ángel y existe el Demonio (Satanás), ambos forman el “principio de oposición”

Allah creó los seres de luz y los seres de fuego. El ángel es de naturaleza luminosa, mientras que Satanás es de naturaleza fuego, siendo el hombre de naturaleza de luz y de fuego, de agua y de turba. El espíritu del ser humano –ruh– es aliento de Allah insuflado en el cuerpo que da vida al agua y a la turba. Esta substancia luminosa del ruh fue creada por los ángeles por mandato de Allah, por lo que podemos decir que el ser humano está hecho de una naturaleza angélica en sí misma –espíritu o soplo divino–. En otro sentido, el ser humano tiene un –nafs– alma (también llamada personalidad, carácter o ego) que no es el espíritu, sino el conjunto de las facultades humanas que están entre la luz y la oscuridad, entre el espíritu y el cuerpo, entre lo sutil y lo denso; este es el dominio del “fuego”, que es todo aquello que comprende la personalidad, pero que no es el espíritu ni el corazón.

Es el ego –nafs– el que tiene que aquietarse y someterse al espíritu y servirle con los cinco sentidos. Por todo esto podemos decir que el hombre es un interespacio entre el mundo de las luces y el mundo de las sombras, o entre el mundo de las energías angélicas (malakut) y el mundo de los sentidos (mulk).

El Ángel es “el que descubre” mientras que Satanás es “el que cubre”, es decir, el que oculta la realidad. El Ángel es la causa del bien y de la misericordia, pero Satanás es la causa del mal y del castigo. De un modo u otro, todo lo que hace el Angel y lo que hace Satanás es por mandato de Allah, ni uno ni otro podrían hacer nada por sí mismos. (“No hay fuerza ni poder sino por Allah”).

Iblis, Satanás, Demonio, es un genio –yinn–, no un ángel y, desde luego, no es un ángel caído; es una criatura diferente de los ángeles. Dice el Corán: “Y cuando dijimos a los ángeles: Prosternaos ante Adam y se postraron, aunque no Iblis que era de los genios y no quiso obedecer la orden de su Señor" (sura 18:49). También dice el Corán: “A los genios los habíamos creado con anterioridad a partir del fuego del samún” (sura 15:27).

Los genios –yunun– son criaturas diferentes al hombre, fueron creados después de los ángeles y antes que el hombre. Los yinnat sí pueden percibirnos, pero nosotros rara vez podemos percibirlos a ellos. Así como los ángeles tienen a su cargo otros ángeles, también Iblis tiene a sus órdenes multitud de demonios que le obedecen para incitar el mal en el hombre y hacerle salir del Sendero de la Verdad.

La jerarquía de los Ángeles

El Corán es el libro revelado por el Arcángel Gabriel –Yibril– al Profeta Muhammad (que la paz de Allah sea con él). En el hay muchos versículos que hablan de los ángeles. Existe un sin fin de ángeles cuyo número sólo Allah conoce. Los ángeles son energía que crea todo lo existente, son los hacedores de lo mineral, lo vegetal y lo animal y de cualquier otra substancia.

Los ángeles tienen funciones diferentes. Tienen una función con el ser humano en el mundo de los sentidos y en la naturaleza –mulk–, y una función espiritual en el mundo de los espíritus –malakut–. Por ejemplo, hay ángeles que crean las plantas y son habitadas por esa energía angélica, sustentándolas en todo momento.

Los ángeles están al servicio de Allah y forman jerarquías; crean todo desde lo más grandioso hasta lo más pequeño que habita la tierra.

Hay cuatro Arcángeles y su innumerable séquito de ángeles que están a cargo de las funciones en este mundo, pero sólo Allah sabe su número. Estos ángeles se diferencian en su función jerárquica y, todos ellos, sin excepción, dependen de Allah. Cuatro de ellos pertenecen al rango más elevado, los cuales, siendo de la primera jerarquía angélica, están más próximos a Allah.

Gabriel –Yibril– es el encargado de llevar la Revelación a los mensajeros. Tiene a su cargo los ángeles soldados. Gabriel asegura la victoria y es responsable de la extinción de naciones, de las vidas humanas, animales, vegetales u otras formas de vida, cuando Allah lo quiere.

Miguel –Mikail– es el encargado de anotar los actos de los hombres. También está a cargo de las funciones de la Naturaleza como la luvia y la vegetación y de alimentar a la humanidad, entre otras funciones.

Izrail es el ángel de la muerte, encargado de recoger el espíritu de los agonizantes.

Israfil es el encargado de la Hora del Día del Juicio, responsable de hacer sonar el cuerno en el Día del Levantamiento. Cuando todo en la Tierra termine, Allah ordenará a los ángeles que lleven el libro individual de cada persona en donde han sido anotadas todas las acciones. Los hombres descubrirán que lo que hay escrito en sus libros personales es lo mismo que hay en el Libro de la Vida de cada persona, porque todo lo que se escribe en el libro de la tierra, es decir en este mundo –mulk–, se escribe en el Libro de la Vida del mundo Invisible –malakut–.

Existen miríadas de ángeles con funciones específicas. El Ángel Ridwan es el encargado de guardar la puerta del Jardín (Paraíso). El Ángel Malik es el ángel de custodiar la entrada del infierno –Yahanna–. Hay dos ángeles que guardan de día y de noche a cada persona y otros dos ángeles que anotan las acciones correctas e incorrectas en el Libro. Hay tantos ángeles como cualidades existen en la creación. Allah ha puesto Sus atributos en los ángeles. Existe el Ángel de la Generosidad, el Ángel del Amor, etc. Decir ángel es como expresar el nombre de un dios en las mitologías o en otras Tradiciones, pero no existen dioses, sino un único Dios; a lo que se llama dios, es tan sólo un atributo de Dios.

a. Función espiritual, se someten y alaban a Allah

La alabanza de cada ángel es escuchada por los demás ángeles, por los profetas, los santos y los niños pequeños. Dice el Corán: “A punto están de abrirse de arriba abajo los cielos y la tierra, y los ángeles glorifican a su Señor con la alabanza que Le es debida y piden perdón por los que están en la tierra. ¿Acaso no es Allah el Perdonador, el Compasivo” (42:3). Corán: “Es verdad que los que están junto a tu Señor no sienten ninguna soberbia que les impida adorarle; Le glorifican y se postran ante Él” (2:206). También dice el Corán: “Y verás a los ángeles, alrededor del Trono, glorificando a su Señor con alabanzas y se juzgará entre ellos con la verdad y se dirá: las alabanzas a Allah el Señor de los mundos” (39:72).

b. El Arcángel Gabriel (Yibril) es el encargado de la revelación.

EL Arcángel Gabriel es el Ángel de la Revelación, del Conocimiento y de la humanidad. También se le llama el Espíritu Santo (o Puro) –al-Quddus–. Dice Allah en el Corán: “Lo ha hecho descender el Espíritu Puro, desde tu Señor, con la verdad para dar firmeza a los que creen y como una guía y buenas noticias para los sometidos” (16:102)

También es llamado El Ángel Gabriel el Espíritu Fiel, pues dice Allah en el Corán: “Y es cierto que él (el Corán) es una revelación del Señor de los mundos; descendió con él (Yibril), el Espíritu Fiel; hasta tu corazón, para que fueras uno de los advertidores” (26:192-194).

También es llamado el Espíritu Intransigente, tal como dijo Warakatu Ibn Naufal al Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, al principio de la revelación: “Te ha llegado el Espíritu Intrigante, que dios envió a Moisés”.

Gabriel es uno de los ángeles que están más cercas de Allah. Cuando Allah nombra a una persona que Le está alabando, le indica a Gabriel “alaba a esa persona porque Me está alabando.” Es entonces cuando Gabriel avisa a todos los ángeles que alaben a esa persona. Se dice que tiene mil seiscientas alas. La distancia entre dos alas es de quinientos años, pero sólo Allah conoce este secreto.

El Arcángel Gabriel fue enviado a María con la palabra de Allah, Jesús (que la paz sea con él). También se le apareció al Profeta Muhammad (que la paz y las bendiciones sean con él) enviándole el Corán. Cuando se le aparecía al Profeta Muhammad (que la paz y las bendiciones sean con él), muchas veces tomaba distintas formas humanas, otras veces manifestaba su presencia con un tintineo como el de un timbre que le aturdía y cuando le dejaba había memorizado lo dicho. A veces fluía el sudor en su frente cuando le llegaba la revelación. En una ocasión pidió ver a Gabriel, entonces en plena noche, Gabriel se le apareció en el cielo con sus alas extendidas que abarcaban más allá de los límites visibles.

Gabriel tiene como misión transmitir los mensajes a los mensajeros como Moisés, Jesús y Muhammad: “quien sea enemigo de Allah, de Sus ángeles, de Sus mensajeros y de Yibril y Mikail, Allah es enemigo de los incrédulos”. (2:97)

Gabriel es el que llama a la oración en los cielos y Miguel es el que dirige la oración (imam). Allah creó una casa para Sí Mismo en el paraíso (al-bayt al-mamur), a la que los ángeles se acercan cinco veces al día.

c. La función de los ángeles en la naturaleza y con el hombre

Función en la naturaleza

Miguel es el Ángel de la Misericordia. Fue creado de la luz del atributo de Allah ar-Rahman, “el Misericordioso”.

Los ángeles que ayudan a Miguel se clasifican por el tamaño, desde lo más inmenso que el hombre pueda imaginar hasta las especies más pequeñas que viven en esta tierra. Ellos llenan la atmósfera entera de cada estrella y planeta en todo universo.

El Ángel Miguel tiene la función de organizar los fenómenos de la Naturaleza y, como todo arcángel, tiene para ello un sin fin de ángeles que le ayudan, por ejemplo el Ángel del Trueno. Miguel tiene la misión de crear el aire y la fuerza de los vientos, la nieve, el relámpago, la lluvia, rahma, etc. Cada semilla tiene un ángel que la hace germinar; este hace crecer las plantas y madurar los frutos y envía la provisión a la humanidad. Los ángeles de la lluvia descienden a la tierra, y luego retornan a la Divina Presencia. Las nubes son formadas por el ángel Annan. Allah dice en el Corán: “No cae una sóla hoja sin que El no sepa, ni hay semilla en la profundidad de la tierra, ni nada húmedo o seco que no esté en un libro claro” (6:60). También el Arcángel Miguel tiene otras funciones que, como seres humanos, somos incapaces de comprender con los sentidos.

Allah dio al Ángel Miguel el poder de ver en todo momento la dimensión completa de los mundos creados, de tal modo que pudiera saber dónde tiene que enviar las nubes, la lluvia, el viento, la nieve, etc, sin ningún tipo de esfuerzo. Dice el Corán: "El (Allah) es Quien os hace ver el relámpago con temor y anhelo y Quien produce las nubes cargadas; y el trueno Le glorifica por medio de Su alabanza así como los ángeles por temor de El. El manda los rayos con los que alcanza a quien quiere. Y sin embargo ellos (los hombres) discuten en relación a Allah. Pero El es Fuerte en Su habilidad para castigar” (13:13-14)

Funciones para con el hombre

Los ángeles también acompañan y protegen al hombre durante toda su vida hasta el momento de la muerte. Dice un dicho –hadiz– del Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él: “Por cierto, que os acompañan seres que nunca se separan de vosotros”.

El ángel-espíritu personal

Toda criatura creada en este mundo es como la proyección de un ángel. Podríamos decir que sería algo así como su “arquetipo”, representando en cierto modo su realidad plena. Es como la teurgia –tilsam– del propio ángel. El espíritu del ser humano está constituido por un ángel, está hecho desde la forma de un ángel.

Cada espíritu ha sido creado por un ángel preexistente antes de ser encarnado, el cual le da existencia en cada instante y le protege.

Allah ordena a al Ángel Gabriel que envíe un ángel para crear un espíritu; sin este mandato, el espíritu que luego se encarna en un ser humano, no existiría.

El hombre tiene que recordar su origen angélico. Su ángel-espíritu representa una dimensión transcendente y no es la personalidad. La realización del ser humano está en transcender la personalidad en la vida cotidiana, ir más allá del ego, Cuando el ser humano muere, si espíritu (ruh) reconoce lo que es, energía luminosa.

Este ángel representa en cada persona la misma función que el Arcángel Gabriel –“señor de la especie humana”– en este sentido, al ángel personal se le podría llamar “guía de luz”, “testigo de luz”, “sol del corazón”, “gemelo de luz”. “maestro interior”, dependiendo de los autores. De cualquier modo, es el Arcángel Gabriel el que está al mando de todo ángel personal en cada individuo.

Al encarnarse el hombre en este mundo, el espíritu se va cubriendo de velos o armaduras haciendo que el espíritu se vuelva opaco. Son los sentidos, la educación, la cultura, etc. lo que hace que el espíritu pierda la conexión consigo mismo y sea menos consciente de él.

El hombre recuerda a su ángel-espíritu, por lo que siente una “culpa metafísica” una “culpa existencial” por haberse desgajado y olvidado de su origen angélico y ser incapaz de recordar lo que era antes de ser encarnado. Es esa nostalgia del Absoluto, de Allah lo que provoca en la persona la angustia existencial. Ese encuentro con el ángel personal tiene lugar en la “confluencia de los dos océanos”, es decir, en el filo de la espada entre el mundo sensible –mulk– y el mundo de las inteligencias querubínicas o manifestación de las luces –malakut–. Al alcanzar ese límite, lo opaco se transforma en transparente mediante esa hermenéutica espiritual.

Es por esto que el ser humano tiene que reconocer la prisión que el dragón del ego ha construido encarcelando al espíritu; su salvación consiste en domesticar y someter el ego al espíritu hasta aquietarlo “nafas almutmai ´na” . Saliendo victorioso de la contienda, regresará a la percepción de su condición espiritual o angélica, apreciando la manifestación de los Nombres y Atributos de Allah en su vida cotidiana. Es en ese estado espiritual en donde se produce el encuentro con el Amado, Allah, creador de los mundos, de los Arcángeles y de los Ángeles.

Pero no todos los espíritus de los hombres son iguales ni tienen el mismo grado. Todo lo que ha sido creado en el universo –incluidas las cualidades de los seres humanos– tiene su grado de luminiscencia o aproximación a la fuente del poder angélico y, aunque los cuerpos de los humanos se parezcan, en realidad hay diferencias entre ellos, dependiendo del ángel que ha creado ese espíritu individual. También podemos decir que el ángel que nos ha creado tiene un cierto grado jerárquico en el mundo de los ángeles, dependiendo del grado en que el ángel manifiesta los atributos de Allah. Es por esto que los espíritus de los humanos no están creados con el mismo grado, no somos iguales en espíritu ni en personalidad.

La “vestimenta” nafs o personalidad son los modos con que nos adornamos. Ésta cubre nuestro espíritu. Aunque todos llevamos en nuestro corazón una joya preciosa, que es el espíritu, sin embargo, no todas las joyas tienen la misma grandeza; así, el diamante es superior a la esmeralda y está al rubí, como el oro también es superior a la plata.

Esta “vestimenta” que envuelve el espíritu comprende la personalidad; entonces, cuando hablamos de nafs, nos referimos al alma y no al espíritu, y es precisamente el alma lo que hay que lavar y purificar mediante el crisol luminoso de la energía angélica, pues como dice el Corán: “¡Oh alma sosegada! ¡Regresa a tu Señor, satisfecha y aquietada! ¡Y entra con Mis siervos los ángeles, entra a Mi Jardín!” (Corán, 89:30-32).

Otras funciones para con el hombre

Se dice que el Ángel Rafael tiene cuatro caras diferentes: una celestial, una humana, una visible para la gente de las tumbas y otra visible para aquellos que están en el Mas Allá.

Rafael es el ángel de los sueños y las premoniciones. Una Tradición del Profeta Muhammad (que la paz y las bendiciones sean con él) dice: “El buen soñar es la cuarentaiseisava parte del mensaje profético.” Allah creó ángeles específicos que despliegan visiones y sonidos a la persona dormida.

El Ángel del Consuelo o Artiyail y el Ángel del Llanto. Cuando el corazón de la persona es tocado con el ala del Ángel del Llanto, la persona llora, después el Ángel del Consuelo le permite liberarse del tormento de la depresión y de la ansiedad.

El Arcángel Izrail es el ángel de la muerte y tiene el poder de coger los espíritus de los moribundos. Se dice que Izrail tiene cuatro mil alas y cuatro rostros. Izrail tiene a su cargo muchos ángeles que le ayudan en el momento de la muerte de la persona, tales como el ángel encargado de los hálitos, el de las provisiones y de las obras, el de la respiración y el de la vida.

3. La creencia en los ángeles

Creer en los ángeles es uno de los fundamentos de la creencia en la mayoría de las tradiciones. Allah menciona a los ángeles en el Corán, en más de noventa y nueve lugares diferentes.

Creer en la existencia de los ángeles es esencial, sin la presencia de los ángeles nada en la creación se podría llevar a cabo, en lo espiritual como en la naturaleza. Dice el Corán: “La verdadera piedad es la de quien cree en Allah, en el Día del Juicio Final y en los ángeles” (2: 117) También dice el Corán: “El Mensajero cree en lo que le fue revelado por su Señor y todos los fieles creen en Allah, en sus ángeles, en sus Libros y en sus Mensajeros” (Sura 2: 285).

Aunque no podemos conocer con los sentidos ni con la mente el mundo sobrenatural de los ángeles, sí podemos conocer algo de él desde la intuición del corazón, mediante la meditación sufí –dhikr–; por eso tenemos que esforzarnos en tener una mayor relación con los ángeles, pues como dijo el Profeta Muhammad, que la paz de Allah sea con él, quién dijo: “Por cierto, que os acompañan seres que nunca se separan de vosotros”.

Los ángeles activan la fuerza espiritual en el hombre sugiriéndole la verdad y el bien. Los ángeles infunden el bien en la humanidad, porque son espíritus puros, al contrario que Satanás, que susurra el mal.

También los ángeles piden por los creyentes, pues como dice el Corán: “El Shaytán (Satanás) os infunde temor con la miseria y os manda la avaricia, pero Allah os promete perdón de Su parte y favor. Y Allah es Espléndido, Conocedor” (2:267). Los ángeles sólo pueden hacer el bien, son las fuerzas formativas de la existencia. Allah, en su inmensa misericordia y amor por los creyentes, inspira a los ángeles que Le pidan por Su misericordia y su saber, les oriente por el sendero verdadero y les conceda la proximidad de Allah.

Los ángeles asisten a la oración cuando ésta se hace en comunidad. Dijo el Profeta (s.a.w.s.): “La oración en comunidad es veinticinco veces mejor que la oración en solitario. Y en la oración del alba se reúnen los ángeles de la noche y los ángeles del día”.

También los ángeles descienden cuando se recita el Corán y cuando se alaba a Allah, pues dijo el Profeta (s.a.w.s.): “Allah posee ángeles que recorren los caminos buscando a los que alaban a Allah y cuando los encuentran, se llaman unos ángeles a otros: ¡Venid a lo que os interesa!”. Y rodean a estos hombres con sus alas hasta la altura del cielo mundanal y les pregunta su Señor aún sabiendo la respuesta: “¿Qué hacen mis siervos?”. Ellos responden: “Te alaban, te ensalzan, te elogian, y te glorifican”. Dice: “¿Acaso me han visto?”. Responden: “¡no, Señor!, que no te han visto”. Dice: “¿Y qué harían si me vieran?”. Responden: “Si te vieran, te adorarían más, te glorificarían más y te alabarían más”. Dice: “¿Qué me piden?”. Responden: “Te piden el Paraíso”. Dice: “¿Acaso lo han visto?”. Responden: “¡No, Señor!, que no lo han visto” Dice: “¡Y qué harían si lo vieran?”.Responden: “Si lo vieran, pondrían más empeño en conseguirlo, te lo pedirían con más ansia”.

Los ángeles se apiadan de los creyentes y de los sabios en particular

Dijo el Profeta (s.a.w.s.): “Los ángeles bajan sus alas cuando pasa el que busca la ciencia en señal de satisfacción por lo que hace”.

Los ángeles también están encargados de llevar las buenas noticias y declaran el amor y el odio. Dijo el Profeta (s.a.w.s.): "Cuándo Allah altísimo quiere a un siervo, llama a Gabriel y le dice: "Por cierto, que amo a fulano, por lo tanto ámale". Y Gabriel le ama. Entonces el Arcángel se dirige a los habitantes del cielo diciéndoles: "Por cierto, que Allah ama a fulano, por lo tanto, amadle". Y los habitantes del cielo le aman.

También los ángeles registran por escrito las acciones de los hombres. Dice el Corán: "Hemos creado al hombre y sabemos lo que su alma le susurra, porque estamos más cerca de él que su yugular. Ya que dos ángeles, sentados uno a su derecha y otro a su izquierda, anotan todo cuanto dice. No pronunciará palabra alguna sin que junto a él esté presente un observador que la registre" (Sura 50: 6-8). Corán: "Pero, ciertamente junto a vosotros hay ángeles escribas, honorables, que registran en el cielo vuestras acciones. Saben lo que hacéis" (Sura 82: 10-12).

Otra de las funciones de los ángeles es la de recoger los espíritus de los muertos. Los ángeles separan los espíritus de los cuerpos en el momento de la muerte, siendo el Arcángel Izrail el encargado de hacerlo. Los ángeles dirán a los creyentes a la hora de la muerte: “No temáis por lo que os espera en la tumba ni en la otra vida, ni os aflijáis por lo que dejáis en esta vida, alegraos por el paraíso que Allah os ha concedido”. En la primera noche en la tumba reciben la visita de dos ángeles Munkar y Nakir que les preguntan cuál es su creencia y lo que hicieron en la tierra. Dice el Corán: ”Hasta que la muerte llegue a alguno de vosotros, entonces nuestros mensajeros angelicales recogen su alma sin descuidarse en nada” (Sura :61) y también: “Diles: el ángel de la muerte, que os custodia, se incautará de vosotros.” Y “Los ángeles encargados de la muerte saludan respetuosamente a los temerosos” (Sura 16:32). Corán: “Aquellos a los que se lleven los ángeles en estado de bondad... (Los ángeles) les dirán: paz con vosotros: entrad en el Jardín por vuestras obras (sura 16:32).

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