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Existencia y Unidad divina: segunda etapa

Fragmento de la Carta Vigesima de la Risalat i-Nur de Bediüzzaman Said Nursi

25/04/2011 - Autor: Bediüzzaman Said Nursi - Fuente: Mis cosas
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Said Nursi (1878-1960)
Said Nursi (1878-1960)

(Esta etapa es una breve prueba de la Unidad Divina en el nivel de los Nombres Más Grandes de Dios)

PRIMERA FRASE: No hay dios más que Allah. Esto afirma la Unicidad de Dios en Su Divinidad y el Ser el Único Objeto de Adoración. Lo siguiente es una prueba muy fuerte de la Unidad Divina en este nivel.

El universo, y especialmente la superficie de la Tierra, despliega una actividad muy ordenada. Observamos una creatividad sabia y un desdoblamiento sistemático, pues todo se da de la manera y la forma más apropiada. También atestiguamos una provisión y generosidad muy afectuosa, generosa, y misericordiosa. Tales factores despliegan la Existencia y la Unicidad necesarias de alguien Activo, Creador, Abierto, Formador, y Dador de Majestad.

La decadencia y la renovación continuas de todas las existencias demuestran que manifiestan los Nombres sagrados de un Creador Todopoderoso y reflejan Sus luces; son obras de la actividad creativa de ese Creador, e inscripciones de la Pluma de Su Destino y Poder; y espejos que reflejan la gracia de Su Perfección.

Precisamente como el Dueño del universo prueba esta verdad más grande y el grado más exaltado de la manifestación de Su Unicidad a través de todas las Escrituras y las Páginas sagradas que Él reveló, todas las personas de verdad y perfección prueban este mismo grado a través de sus investigaciones y descubrimientos espirituales. También la creación señala esto desplegando milagros de arte, maravillas de poder, y tesoros de riqueza a pesar de su incapacidad y pobreza. Aquellos que niegan aquella Individualidad de Unidad deben aceptar innumerables deidades o, como los Sofistas, que niegan su propia existencia y la del universo. 

SEGUNDA FRASE: (Él es) Único declara la Unicidad de Dios en el nivel de la manifestación explícita de Su Unidad. Lo siguiente prueba decisivamente este nivel. Cuando miramos fijamente el universo, lo primero que notamos es el perfecto orden y el sensible equilibrio que prevalece en todo él. Todo existe dentro de un orden preciso y un equilibrio y medida delicados. Mirando más de cerca, notamos un orden y equilibrio continuos. Alguien revitaliza continuamente este orden con perfecta regularidad y medidas precisas. Todo es, lo que se diría, un modelo para vestir de incontables maneras ordenadas y equilibradas.

Estudiándolo incluso más de cerca, notamos una sabiduría y una justicia detrás de ese orden y equilibrio. Cada acontecimiento tiene un propósito, y cada uno provee un beneficio. Una mirada todavía más de cerca indica la existencia de un poder detrás de la actividad totalmente sabia en todo lo que vemos, como así también un conocimiento amplio que abarca todas las cosas con todos sus aspectos y funciones. Al juntarlas, estas cosas revelan que un Todopoderoso y Omnisapiente opera detrás de los velos del orden y el equilibrio, Alguien Que ordena todo según un equilibrio muy sensible y por un propósito y una justicia universales.

Cuando analizamos el principio y el fin de todas las cosas, especialmente de las criaturas vivientes, observamos que sus semillas parecen contener todas las partes y estructuras de aquellas criaturas. Sus frutos tienen los significados de las criaturas, como así también sus historias de vida registradas, de una forma filtrada y concentrada. Se podría decir incluso que las semillas son colecciones codificadas de los principios conforme a los cuales son creadas; sus frutos son un índice de las ordenes de su creación y crecimiento.

Cuando miramos a los rostros externos e internos de las criaturas vivientes, fácilmente vemos un control libre del poder extremadamente sabio y una formación y un orden efectivos de la voluntad. El poder crea, y la voluntad diseña y forma. Todos ellos despliegan, por su principio, las instrucciones de un Conocimiento; por su fin, un plan y una declaración de un Creador; por sus formas externas, una prenda artística y bien hecha que el Que la hace les dirá que la usen; y, por sus formas internas, una maquinaria de un Todopoderoso.

Con esto, ningún tiempo, lugar o cosa, está fuera del alcance del Poder del Creador Majestuoso. El Poder de un Poseedor de Voluntad Todopoderoso organiza y dirige todas las cosas y sus funciones. El orden y la gracia de Alguien Misericordioso y Compasivo las hace hermosas, y el Afectuoso y Generoso las embellece con adornos. Aquellos que están alertas pueden ver el orden y el equilibrio, y los actos claramente visibles de orden y equilibrio, los cuales demuestran, junto con Su Unidad absoluta, a Alguien que es Individual, Único, Indivisible, Todopoderoso, Poseedor de Voluntad, Omnisapiente, y Sabio.

Todo contiene un aspecto de unidad, y la unidad señala al Único. Por ejemplo, el mundo es iluminado por una lámpara (el sol), y así el Dueño del mundo es Uno. Todas las criaturas vivientes de la Tierra se sirven del aire, el fuego, y el agua, cada una de estas cosas es única y simple (no compuestas). Así ese ser, el Que las emplea y subyuga para nosotros también es Único.

TERCERA FRASE: Él no tiene socios: Ya que esto está demostrado en la Primera Etapa de la Palabra Veintidós, acudimos a ella lectores. 

CUARTA FRASE: Suyo es el Reino significa que Él posee todo –desde la Tierra hasta el Trono de Dios, el suelo hasta el cielo, las partículas más diminutas hasta los cuerpos celestiales, como así también todo dentro de la eternidad pasada y futura y dentro de este mundo y la Vida Futura. Él tiene el grado más alto y amplio de posesión y la manifestación más grande de la Unidad Divina. Una prueba muy fuerte para estas verdades me ocurrió una vez en Árabe. Por aquél recuerdo agradable, expongo abajo esas frases:

Suyo es el Reino porque el macrocosmos es como el microcosmos; ambos son obras de Su Poder y misivas de Su Destino. Él inventó el macrocosmos, haciéndolo un lugar de prosternación y adoración, y creó el microcosmos, haciendo que se prosterne. Él construyó el primero y lo hizo Su propiedad, e inventó el último, haciéndolo que sea un siervo. Su arte en el primero fue manifestado como un libro, y Su forma y “colorido” en el último se exhibieron a través del habla. Su Poder en el primero revela Su Majestad, y Su Misericordia en el último organiza Sus generosidades. Su Majestad en el primero atestigua Su Unidad, y Su generosidad en el último proclama que Él es Uno y Único. Su marca en el primero está en todas las cosas que tienen totalidad, y Su sello en el último está en cada cuerpo y miembro individuales.

PRIMERA SECCION: Como el macrocosmos (el universo) y el microcosmos (la humanidad) son las obras de Su Poder y las misivas de Su Destino, ellos muestran pruebas de Su Unicidad escritas con la Pluma del Poder y el Destino Divinos.

La humanidad despliega, aunque a una escala pequeña, el mismo arte bien ordenado que se ve en el universo. Precisamente como el arte del universo señala al Único Creador, el arte microscópico de la humanidad testifica a ese Creador y demuestra Su Unicidad. Precisamente como la humanidad es una misiva significativa del Señor, una oda bien compuesta de Su Destino, el universo es otra oda bien compuesta escrita por la misma pluma del Destino pero a una escala enorme. Con esto, ¿cómo cualquier cosa o cualquier otro que no sea el Único de la Unidad podría colocar Su marca en los rostros de la gente, dándoles de este modo la misma estructura y apariencia pero haciéndolos a cada uno único, o poner Su sello de Unidad en el universo, cuyas criaturas trabajan mutuamente tan de cerca?

SEGUNDA SECCION: Él inventó el macrocosmos y lo hizo un lugar de prosternación y adoración. El Creador Sabio creó el macrocosmos de una manera nueva y maravillosa, e inscribió Sus señales Grandiosas sobre él para hacerlo una enorme mezquita. Dentro de él, Él creó a los hombres y mujeres como seres intelectuales para leer esas señales, y con una disposición para inclinarse ante Él en la adoración y prosternarse en la maravilla en Su arte y maravilla milagrosos, y Poder originador. Con esto, ¿cómo puede adorar la humanidad a alguna otra cosa que no sea el Único Creador de la Unidad?

TERCERA SECCIÓN: Él creó el microcosmos, haciendo que se prosterne. Él posee el primero y hace Su siervo al último. El Amo Majestuoso de la Soberanía creó el macrocosmos, especialmente la Tierra, con la forma de incontables esferas concéntricas, cada una es un campo cultivable en el que Él siembra, cosecha, y produce los cultivos por toda la eternidad. Administra incesantemente Su propiedad y la hace trabajar. Creó el Mundo de las Partículas y los Átomos (la esfera más grande) un campo en el que Él siembra y cosecha los cultivos del universo con Su Poder y Sabiduría, y luego los envía al Mundo invisible, desde la Esfera del Poder hasta la Esfera del Conocimiento. La Tierra (una esfera media) es otro lugar de cultivo en el que Él planta la especie cada temporada y luego las cosecha y las produce. Envía sus cultivos inmateriales (los resultados de la vida de cada cosa) al Mundo inmaterial de lo Invisible.

Constantemente llena cada jardín (una esfera más pequeña) con el Poder y lo vacía con la Sabiduría. Hace que todas las criaturas animadas (una esfera incluso más pequeña) produzcan cultivos mucho más grandes que ellas mismas. En suma, el Amo Majestuoso de la Soberanía crea a todas las cosas como modelos y las viste de maneras siempre diferentes.

Usando los tejidos de Su arte, los embellece con inscripciones siempre nuevas para manifestar Sus Nombres y los milagros de Su Poder. Todo es una página en la que Inscribe de manera incontables Sus misivas significativas, despliega las señales de Su Sabiduría, y tiene seres conscientes que las leen. Habiendo hecho al macrocosmo una propiedad cultivada, Creó y dotó a la humanidad de estructura y órganos, sentidos y emociones, y especialmente de alma. Luego implantó tales deseos, apetitos, impulsos, y exigencias que cada persona tiene necesidad infinita en general de esa enorme propiedad.  

Con esto, ¿quién o qué cosa o ser podría tener un control libre sobre esa propiedad y ser el señor de sus siervos más que el Amo Majestuoso de la Soberanía; Quién nombró a la humanidad (a pesar de su insignificancia física) como un superintendente, inspector, labrador, comerciante, heraldo, y adorador en esa enorme propiedad; ¿Y Quién tomó a los hombres y mujeres como Sus honrados invitados y amados destinatarios?

CUARTA SECCION: Su arte en el primero fue manifestado como un libro, y Su forma y “colorido” en el último se exhibieron a través del habla. El Creador Majestuoso manifiesta Su arte significativo en el macrocosmo como un libro, haciendo el universo inteligible de esta manera. Como resultado, la gente adquiere de él el conocimiento científico verdadero y escribe todos los tratados científicos según él. Este libro universal de sabiduría, basado en la verdad absoluta, es proclamado con la forma del Corán, una copia de ese enorme libro evidente.

Precisamente como Su arte perfecto está manifestado como arriba, Sus colorido y las inscripciones de Su Sabiduría en la humanidad abren la flor del habla. En otras palabras, Su arte es tan significativo, delicado, y hermoso que hace hablar a los componentes de ese ser animado.

Ese arte Divino así coloreó a la humanidad (“la más bella de las formas”), esa cosa inmaterial, incorpórea, y no obstante orgánica -la flor del habla- se abre dentro de la cabeza material, corpórea y sólida de cada persona. Además, ese arte Divino equipó el poder del habla y la expresión con las herramientas desarrolladas y las habilidades y facultades elaboradas que estas necesitan para evolucionar en el destinatario del Eterno Soberano. De esta manera el Divino colorido en la naturaleza esencial de la humanidad abrió la flor del habla Divino. ¿Quién o qué otra cosa más que el Único de la Unidad, puede hacer algo tan milagroso?

QUINTA SECCION: Su Poder en el primero revela Su Majestad; Su Misericordia en el último organiza Sus generosidades. El Poder del Creador, Manifestándose a través de la grandeza y la majestad, crea el universo como un palacio magnífico adornado e iluminado con el sol (su luz eléctrica), la luna (su lámpara), y las estrellas (las velas). Él hace a la Tierra una mesa cargada, un campo y un jardín cultivables, y cada montaña un almacén, una clavija, una fortaleza. Él suministra todas las cosas a una enorme escala y con la forma de las necesidades de aquél palacio, y de este modo demuestra la majestad de Su Señorío de una manera muy deslumbrante.

Similarmente, Despliega Su Misericordia en la forma de la bondad entregando Sus generosidades a cada criatura viviente. Mientras las Sostiene a través de Su Magnificencia, las Adorna con las manifestaciones de Su Bondad y Generosidad. Y así Hace que los cuerpos enormes como el sol proclamen Su Majestad a través de Sus Nombres: el Bondadoso, el Magnífico, recitando: “Oh, Glorioso, Oh, Magnífico, Oh, Poderoso”, mientras las diminutas criaturas animadas como las moscas y los peces proclaman Su Misericordia, recitando: “Oh, Bondadoso, Oh, Compasivo, Oh, Generoso”. ¿Quién o qué otra cosa más que el Bondadoso de la Majestad, el Majestuoso de la Gracia, puede interferir en la creación de este macrocosmos?

SEXTA SECCION: Su Majestad en el primero atestigua Su Unidad; Su generosidad en el último proclama que Él es Uno y Único. Precisamente como la Majestad de Su Señorío manifestada por todo el universo prueba y demuestra la Unidad de Dios manifestada con todos Sus Nombres. La Generosidad de Su Señorío, que envía la provisión regular a cada criatura viviente, prueba y demuestra Su Unicidad o Unidad manifestada con algunos de Sus Nombres en las partes o detalles.

Dios es Wahid: todas las criaturas pertenecen, miran, y son creadas por Un Dios, Dios es Ahad: la mayoría de los Nombres del Creador están manifestados en cada cosa individual. Por ejemplo, el reflejo de la luz solar sobre la Tierra se puede ver como similar a la Unidad, mientras que el sol manifestándose solo en cada objeto transparente y gota de agua simultáneamente (por su luz, calor, y los siete colores dentro de su luz) puede ofrecer una similaridad con la Unicidad. De la misma manera, la manifestación de la mayoría de los Nombres Divinos en cada cosa, especialmente en cada criatura viviente y sobre todo en cada persona, señala la Unicidad.

Así esta sección indica que la Majestad del Señorío, que controla el universo, hace a ese enorme sol un siervo, una lámpara, y un horno para las criaturas vivientes de la Tierra; la poderosa Tierra una cuna, una mansión, y un lugar de comercio; el fuego como un cocinero y amigo; las nubes como filtros de agua y un medio de nutrición; las montañas como almacenes y tesoros; el aire como un ventilador para las criaturas vivientes, del que todas respiran; y el agua como una niñera para los recién llegados a la vida, una distribuidora de bebida dulce suministrando a los seres animados con la humedad necesaria para la existencia. Este Señorío Divino claramente muestra la Unidad Divina.

¿Quién sino el Único Creador puede hacer que el sol sirva a los habitantes de la Tierra? ¿Quién sino el Único de la Unidad puede arreglar el aire y usarlo como un siervo veloz con las muchas obligaciones relacionadas con la Tierra? ¿Quién sino el Único de la Unidad puede hacer un cocinero del fuego, y hacer que una diminuta llama consuma miles de toneladas de cosas? Cada cosa, elemento, un cuerpo celeste señala al Majestuoso manifestando la Majestad de Su Señorío.

Precisamente como la Unidad es evidente sobre el horizonte de la Gracia y la Majestad, la Generosidad y la Benevolencia proclaman la Unicidad Divina sobre el horizonte de la Gracia y la Misericordia. Cada criatura viviente, especialmente los hombres y mujeres, están entre las obras más elevadas de la artística Divina abarcativa, y contiene estructuras y órganos desarrollados que reconocen y aprecian, desean y aceptan, generosidades innumerablemente diferentes. En particular, la humanidad absorbe los reflejos de todos los Nombres Divinos manifestados en el universo. Como un punto focal, todas las personas despliegan la mayoría de los Nombres Hermosos de Dios y proclaman juntas Su Unicidad a través del espejo de su naturaleza esencial.

SEPTIMA SECCION: Su marca en el primero está en todas las cosas que tienen totalidad; Su sello en el último está en cada cuerpo y miembro particular. Precisamente como la marca más grande del Creador Majestuoso está en el macrocosmo en general, Su sello de Unidad está en cada una de sus partes y especie. El rostro y el cuerpo de cada persona (el microcosmos) demuestran que Dios es Uno, y así lo manifiesta cada miembro. En suma, el Todopoderoso de la Majestad coloca en todas las cosas una marca de Unidad que Lo atestigua, y en cada una de ellas un sello de Unidad que Lo señala.

QUINTA FRASE: A Él le pertenecen todas las alabanzas. Ya que las perfecciones observadas en todas las criaturas (las ocasiones de dar alabanzas y pagar tributo) son Suyas, todas las alabanzas le pertenecen a Él. Todas las odas y aclamaciones, sin reparar en el origen y el tiempo, son dirigidas a Él, pues la alabanza es causada por la generosidad y la beneficencia, la perfección y la gracia, y porque todas las cosas que llevan a alabar pertenecen a Él. En verdad, el Corán señala que cualquier cosa que una criatura haga o sea vista que hace es, en realidad, su adoración, glorificación, prosternación, súplica, y alabanza –lo cual se eleva continuamente hacia la Corte Divina. La siguiente comparación muestra esta verdad afirmando la Unidad de Dios.

Vemos al universo como un enorme parque cerrado, su techo dorado con altas estrellas y su tierra habitada por criaturas adornadas. De esta forma, vemos sus cuerpos celestes bien ordenados y luminosos, y las criaturas terrenales determinadas y adornadas pronuncian, simultáneamente y en sus lenguas individuales: “Somos milagros del Poder de Alguien Todopoderoso de la Majestad. Atestiguamos la Unidad de un Creador Omnisapiente, un Creador Todopoderoso.”

Al ver a la Tierra como un jardín que contiene variedades incontables de plantas florecientes multicolores y hermosamente ordenadas y por el cual innumerables especies animales están esparcidas, las vemos proclamar, a través de sus estructuras bien ordenadas y formas bien proporcionadas: “Cada una de nosotras es un milagro, una maravilla de arte creada por un Único Creador Omnisapiente, un heraldo y testigo de Su Unidad.”

Mirando las partes superiores de los árboles de aquél jardín, vemos intencional, sabia, generosa, y hermosamente creadas frutas y capullos. Ellos proclaman con una lengua: “Somos regalos milagrosos y generosidades maravillosas de Alguien Misericordioso de la Gracia y un Compasivo de la Perfección.”

Así los cuerpos y seres celestes del parque, las plantas y arbustos del jardín, y los capullos y frutas de la vegetación de sus árboles testifican y proclaman: “Nuestro Creador y Formador, Que nos ha concedido tales regalos, controla todas las cosas. Nada es difícil para él o está fuera de Su Poder, en relación con esto todo es igual y tiene el mismo valor. Lo más grande es tan fácil como lo más pequeño en relación con Su Poder; y lo pequeño está tan lleno de arte como lo grande. En realidad, el arte en lo más pequeño es más grande que en lo más enorme.”

Todos los acontecimientos pasados, que son maravillas de Su Poder, atestiguan que el Absolutamente Poderoso da efecto y existencia a todas las maravillas de las contingencias del futuro. El Que creó el ayer creará el mañana, el Ser Todopoderoso Que creó el pasado creará el futuro, y el Creador Omnisapiente Que creó este mundo creará la Vida Futura. Así, precisamente como el Todopoderoso de la Majestad es el verdadero objeto de adoración, también es el único digno de tal alabanza. Como Él es el exclusivamente Adorado, todas las alabanzas y la gloria le pertenecen a Él.

¿El Creador Omnisapiente Que creó los cielos y la Tierra dejaría a las personas y sin propósito, aunque sean el fruto más importante y perfecto del Árbol de la Creación? ¿Los abandonaría a la causa y efecto fortuitos, y de este modo reducir Su profunda Sabiduría a la inutilidad? ¿Un ser sabio y conocedor plantaría y cuidaría un árbol para prepararlo para importantes propósitos, sólo para dejar que sus frutos se pudran, o dejárselos a los ladrones, o desparramados? Por supuesto que no, pues el punto general es producir frutos.

La humanidad es el ser consciente del universo, el fruto, resultado y meta más perfectos. Con esto, ¿por qué el Creador Omnisapiente del universo daría los frutos de la humanidad –la alabanza y la adoración, las gracias y el amor- a otros? Al hacerlo así anularía la Sabiduría Divina y el propósito para crear a la humanidad, mancharía Su Poder con la impotencia, y convertiría Su Conocimiento Abarcativo en ignorancia.

Ya que los seres conscientes son el eje de las metas Divinas detrás de la creación del universo, sus gracias y adoración dadas por las generosidades que reciben sólo se pueden dirigir al Creador. Alguien que no puede crear la primavera o los frutos (que dan la misma marca) no puede crear una manzana, darla a alguien como una generosidad y gracia, y luego recibir las gracias de esa persona (compartiendo la alabanza debida al Único que la merece).

Con esto, el Creador y el Proveedor Majestuoso del universo, Que sostiene a todas las criaturas y Se Hace amar por los seres conscientes a través de los innumerables milagros de Su arte, no abandonará sus gracias y adoración, alabanza y amor, reconocimiento y gratitud por la naturaleza y las causas. Al hacerlo así negaría Su Absoluta Sabiduría y anularía la Soberanía de Su Señorío. Todas las gracias y alabanzas le pertenecen sólo a Él, pues la realidad del universo proclama incesantemente con la lengua de la verdad: “Cada ser, desde la eternidad pasada hasta la eternidad futura, Lo alaba.”

SEXTRA FRASE: Él solo da la vida significa que como sólo Él da la vida, sólo Él puede crear cualquier cosa, pues el espíritu, la luz, la esencia, el resultado, y la crema del universo es la vida. De esta manera el dador de vida debe ser el Creador del universo y el Que es Él mismo Eterno y Auto Subsistente. La comparación de abajo prueba la Unidad de Dios en este nivel de Su manifestación.

Vemos los magníficos e innumerables ejércitos de criaturas vivientes con sus tiendas montadas sobre la superficie de la Tierra. Fuera de ellos, el Eterno, Auto Subsistente envía la primavera desde el mundo Invisible. Este ejército consta de vegetales únicos incontables y naciones de animales. Aunque el uniforme de cada uno, las provisiones, instrucciones, desempeño, y período de servicio difieran, un Comandante en Jefe encuentra todas sus necesidades por vía de Su Poder y Sabiduría infinitos, Conocimiento y Voluntad ilimitados, Misericordia infinita e inextinguibles tesoros. No hay olvido, confusión, ni demora –sólo orden y equilibrio perfectos. Él entrena y moviliza a cada uno según su servicio y carácter específico.

Sólo el Único con conocimiento abarcativo puede conocer todos los detalles de ese ejército. Sólo el Único con absoluto poder puede administrarlo junto con sus necesidades. ¿Quién o qué otra cosa más podría interferir y compartir esta movilización anual desplegando la resurrección y la administración precisa, en este entrenamiento y apoyo?

Nuestra incapacidad inherente sólo nos permite equipar un batallón de una sola manera, incluso si este consiste en diez tribus diferentes. Pero el Eterno, Auto Subsistente fácilmente suministra a cada una de las tribus incontables de Su magnífico ejército el equipamiento necesario para su vida y lo hace con un orden muy sabio y exacto. Hace que el poderoso ejército pronuncie con una lengua: “Él es el Que trae a la vida,” y hace que la enorme congregación en la mezquita del universo recite:

¡Dios! No hay más dios que Él –el Viviente,
El Auto Subsistente, el Eterno. Ningún adormecimiento
O sueño Lo atrapa. Posee
Lo que está en los cielos y la Tierra.
¿Quién puede interceder con Él a menos que
Él lo permita? Él conoce lo que está delante y
Detrás de ellos, mientras abarcan
De Su conocimiento sólo aquello que él quiera.
Su Trono abraza los cielos y
La Tierra, y no Le cansa sostenerlos. Él es el Más Alto,
El Supremo. (2:255)

SÉPTIMA FRASE: Hace morir. Él da y quita la vida. La muerte no es una destrucción o una extinción para atribuirla a la naturaleza y las causas. Más bien, precisamente como una semilla muere exteriormente y se pudre mientras se vuelve interiormente una planta viviente nueva y más elaborada, la muerte es el comienzo de la vida eterna. De esta manera el Absolutamente Poderoso Que crea la muerte concede y administra la vida. Señalamos abajo una poderosa prueba de este despliegue de Unidad Divina.

La Voluntad Divina hace que la existencia se mueva en un flujo constante. Por ejemplo, el universo se mueve constantemente por la Orden de su Señor. Todas las criaturas, con el permiso de Dios, fluyen incesantemente en la corriente del tiempo. Enviadas desde el Mundo Invisible, son vestidas con existencia (material) externa aquí y luego vertidas ordenadamente en el otro mundo. Con la Orden del Señor, continuamente vienen del futuro, se detienen en el presente, y luego son vertidas en el pasado.

Este flujo ordenado es llevado a cabo con la misericordia y benevolencia sabias. El movimiento consistente se hace por una sabiduría y un orden muy conocedor. La corriente del flujo es manejada con solicitud y equilibrio. Todo se hace por propósitos, beneficios, y metas definidos. En otras palabras, un Todopoderoso de la Majestad, un Omnisapiente de la Perfección da vida continuamente y emplea las familias de los seres, desde sus miembros individuales hasta los mundos que forman, y luego los envía por un propósito. Los hace morir, los envía al otro mundo, y los transfiere desde la esfera del Poder hacia la esfera del Conocimiento.

Alguien que no puede administrar este universo y el tiempo, da vida a diversas criaturas y las convoca a la muerte como únicos individuos, crea la primavera tan fácilmente como una flor y la planta y luego la arranca a través de la muerte, no puede reclamar crear la muerte y hacer que mueran las cosas vivientes. La vida y la muerte de una cosa viviente muy importante deben ocurrir según la Ley de un Ser Majestuoso en Cuya manos están todas las verdades de la vida y las variedades de la muerte, y con Su permiso, Orden, Poder, y Conocimiento.

OCTAVA FRASE: Él está vivo y no muere. Su vida es perpetua y eterna, sin comienzo ni fin. La muerte y la no-existencia no tienen sentido para Él, porque la vida se origina en Su Existencia y es indispensable para ella. Él, Quien no tiene comienzo no tiene fin. Él, Quien es Necesariamente Existente es eternamente durable. ¿Cómo la no-existencia podría acontecerle a una Vida que vuelve toda su existencia su sombra? La no-existencia y el perecimiento no pueden tocar una Vida que requiere y es requerida por la existencia necesaria. La cesación y la extinción no pueden afectar una Vida a través de Cuya manifestación todas las vidas existen, de la cual dependen las verdades permanentes del universo, y subsisten por ella.

Una de las manifestaciones de la Vida da uniformidad a aquella que está sujeta a la extinción y disminuye en este mundo de multiplicidad. Salvándolas de la desintegración, esta les da una clase de permanencia. En otras palabras, la vida en el universo, que es una manifestación de la Vida Eterna da una especie de unidad a la multiplicidad y una forma de permanencia a las formas existentes a través de la vida de una especie, semilla, vástago o en las memorias de otros seres. Como resultado, lo efímero y la tras ciencia no tienen nada que ver con la Vida Necesaria, una manifestación de la cual se hacen innumerables ejemplos de vida.

La tras ciencia y la disminución del universo atestiguan esta verdad. Precisamente como las existencias atestiguan y señalan la Vida del Eterno y Necesariamente Existente por vía de su existencia y sus vidas, testifican y señalan la permanencia y la eternidad de esa Vida por su decadencia y muerte. La aparición de nuevos seres luego de la muerte de sus predecesores demuestra que un Eterno renueva incesantemente la manifestación de la vida. Las burbujas sobre un río que fluye vienen en gran número, despliegan la chispa del único e idéntico sol, y desaparecen, mientras las nuevas, y las siguientes despliegan las imágenes del sol. Esto señala la permanencia de un elevado y duradero sol. De la misma manera, la alternación de la vida y la muerte en aquellas existencias moviéndose constantemente, atestiguan la permanencia de Alguien Eterno y Siempre Duradero.

Estos seres son espejos. Como la oscuridad es el espejo para la luz y cuanto más intensa la oscuridad más brillantemente este despliega la luz, así estos seres actúan como espejos para los Nombres y Atributos de Dios a través del contraste de los opuestos. Por ejemplo, precisamente como los seres actúan como espejos para el Poder del Creador a través de su impotencia y para Sus riquezas a través de su pobreza, actúan como espejos para Su Permanencia a través de su tras ciencia. En particular, la tierra y los árboles reflejan claramente el Poder y la Misericordia de Alguien Absolutamente Poderoso y Absolutamente Rico a través de su pobreza durante el invierno y su pompa y riqueza deslumbrantes durante la primavera. Es como si todos los seres suplicaran en el idioma de su ser, como Uways al-Qarani:

¡Dios nuestro! Tú eres nuestro Señor porque
Vemos que somos simples siervos. No podemos
Instruirnos, así que instrúyenos. Tú eres el Creador,
Porque nosotros fuimos creados y hechos. Tú eres el Proveedor,
porque nosotros necesitamos provisión y no podemos
Proveernos nosotros mismos. Así crea y provéenos. Tú eres el verdadero Dueño, porque tú nos tienes. No tenemos
Un control total sobre nosotros mismos, así que Tú eres el Dueño.
Tú eres el Poderoso, tienes dignidad y grandeza. Mirándonos
A nosotros mismos, vemos un poder manifestado a través
De nosotros a pesar de nuestra pobreza y desamparo. Así
Nosotros somos espejos de Tu Sublimidad y Poder.
Tú eres el Absolutamente Rico, y nosotros somos pobres
Pero nos concediste riqueza que no podemos obtener por
Nosotros mismos. Así Tú eres el Rico, el Dador.

Tú eres el Eterno, el Permanente, porque nosotros nacemos
Y morimos y de este modo vemos la manifestación de un
Perpetuo Dador de Vida. Tú eres el Permanente, porque nosotros
Vemos Tu continuación y permanencia en nuestro fallecimiento
Y tras ciencia. Tú nos respondes y nos concedes regalos porque
Nosotros, todas las criaturas, siempre llamamos y pedimos,
A través de las palabras o con el idioma de nuestros modos
Del ser. Todos nuestros deseos están satisfechos, nuestras
Metas logradas. De esta manera Tú respondes nuestras súplicas.

Cada criatura es un espejo que tiene el significado de la súplica y refleja el Poder y la Perfección Divinos a través de su desamparo, pobreza y deficiencia.

NOVENA FRASE: En sus manos está todo el bien significa que todos los buenos actos están en Su Libro y toda la benevolencia está en Su tesoro. Con esto, aquellos que desean el bien deben buscarlo de Él, y aquellos que desean lo que es mejor deben suplicárselo a Él. Para demostrar esta verdad, presentamos el siguiente ejemplo de Conocimiento Divino:

El Creador Que crea y ejerce la autoridad en este universo, como se observa a través de Sus actos, tiene un Conocimiento Abarcativo inherente a Su Esencia. Precisamente como este Conocimiento Abarcativo es indispensable para ese Ser –como no se puede pensar en el sol sin su luz- es esencial para todas las cosas porque envuelve su ser. Precisamente como los objetos sobre la superficie de la Tierra ven el sol, nada puede ocultarse de la luz de aquél Conocimiento, La Cual abarca y penetra todas las cosas.

Si ese sol sólido, esos rayos X inconscientes, y cualquier otra cosa que sea una fuente de luz, como así también la humanidad, puede ver y penetrar lo que sea que enfrente, a pesar de ser contingente, defectuosa, y accidental, ¿cómo puede ocultarse cualquier cosa de la luz de ese Conocimiento Eterno necesariamente abarcativo y esencial? Incontables señales señalan esta verdad, como se ve abajo:

Toda sabiduría atestiguada en todos los seres señala ese Conocimiento, pues Él Que actúa desde la bondad y la gracia lo hace porque Sabe. Todas las criaturas bien ordenadas, cada una de las cuales tienen un equilibrio preciso, una forma equilibrada y medida, y un orden perfecto, señalan ese Conocimiento Abarcativo, pues el orden requiere conocimiento. Todas las gracias y adornos despliegan conocimiento. El artista que trabaja según una medida y un equilibrio estrictos confía en un conocimiento poderoso. Las proporciones precisas de cada criatura, su forma determinada según su propósito y beneficios, y sus condiciones y composiciones provechosas indican que están creadas según los principios del Decreto Divino y el alcance de la Determinación Divina. Todas demuestran Su Conocimiento Abarcativo.

Sólo alguien con un conocimiento abarcativo puede dar a cada cosa una forma única y no obstante bien ordenada apropiada y relacionada a su vida y existencia. Sólo alguien con un conocimiento abarcativo puede encontrar de una manera conveniente las necesidades de todas las criaturas vivientes, en el momento apropiado, y desde lugares inesperados. Sólo el Que conoce las necesidades de cada cosa puede encontrarlas.

Como cada criatura morirá, su ignorancia de cuándo ocurrirá esto demuestra que la muerte depende de una ley de determinación y despliega un conocimiento abarcativo. Aunque no parezca así a primera vista, todo –particularmente las plantas- morirá en un tiempo señalado. Las semillas y los vástagos de estas cosas, se preservan para continuar sus obligaciones o funciones, para ser el medio de transformación en nuevas vidas. Esto también demuestra un conocimiento abarcativo.

Cada ser es gratificado por la Misericordia, Que abarca a todos los seres, pues El Que alimenta al vástago de las criaturas que tienen sentimientos con leche y sostiene la vegetación de la Tierra con agua y lluvia debe conocer las necesidades de todos los infantes y la vegetación. Esto señala un conocimiento amplio. El cuidado que se ve en crear a todas las criaturas, como así también su diseño artístico y adorno habilidoso, despliega un conocimiento abarcativo, pues sólo tal conocimiento puede elegir un estado ordenado, adornado, artístico, y determinado de los incontables estados posibles.

La perfecta comodidad en crear y originar las cosas señala el conocimiento perfecto, pues la comodidad y la facilidad de logro son directamente proporcionales al grado de conocimiento y habilidad. Cuanto más sabe uno sobre algo, más fácilmente lo logra. Podemos ver cómo todas las cosas, cada milagro de arte, son creadas rápida y milagrosamente con comodidad y facilidad asombrosas.

Además, miles de otras señales verdaderas muestran que el Que controla el universo tiene un conocimiento abarcativo. Él conoce las cualidades y funciones de todas las cosas, y luego actúa. Ya que el Dueño del universo tiene tal conocimiento, Él nos ve junto con nuestras acciones, y nos recompensa o castiga conforme a ellas. Él se ocupa -y se ocupará- de nosotros según los requerimientos de Su Sabiduría y Misericordia. Así que ¡sean sensibles! Piensen cuidadosamente en este Ser Que los conoce y observa. Dense cuenta de estas verdades y contrólense.

UNA POSIBLE OBJECIÓN: Si dices que el Conocimiento solo no es suficiente, pues la Voluntad también es necesaria, yo respondo: Todas las criaturas atestiguan el Conocimiento Divino Abarcativo, y señalan la Voluntad universal del Único con ese Conocimiento.

Una Voluntad universal se demuestra de muchas maneras: Cada criatura, especialmente los seres que tienen sentimientos, vacila entre las muchas posibilidades y aún así recibe una identidad muy bien ordenada y específica a través de una probabilidad determinada entre muchas, y a través de un cierto camino que lleva a un resultado desde muchos caminos infructuosos. Esta identidad, medida y forma bien ordenadas se dan según una escala muy sensible y una sutil organización, y se recortan de los elementos sólidos que fluyen fortuitamente en interminables posibilidades e infructuosos caminos. Esto muestra que son las obras de una Voluntad universal, pues la elección sólo ocurre a través de la designación, la preferencia, el propósito y la voluntad, la especificación, y la intención y el deseo deliberados. La especificación requiere a alguien que especifica, y la preferencia requiere a alguien que prefiere. Sólo la Voluntad especifica y prefiere.

Por ejemplo, una persona se asemeja a una máquina compuesta de cientos de sistemas y componentes, aunque él o ella esté creado de una gota de agua. Un pájaro y un árbol, ambos tienen cientos de partes, están creados de un simple huevo y una simple semilla, respectivamente. Tal cosa testifica el Poder y el Conocimiento e indica la Voluntad Universal de su Creador, con la que Especifica los miembros, las partes y la forma única de cada ser.

En suma, precisamente como la semejanza y la correspondencia entre las partes corporales mayores de un animal con respecto a su aspecto y resultados básicos indican la Unicidad de su Creador, sus identidades y rostros únicos prueban que su Creador de la Unidad tiene Voluntad y absoluta libertad en Sus actos. Él hace sólo lo que Quiere hacer, actúa independientemente del universo, y tiene una Voluntad absoluta y universal. De esta manera cada criatura, o cada función de cada criatura, testifica el Conocimiento y la Voluntad Divinas. Con esto, aquellos que niegan el Destino Divino, que aclaman que el Conocimiento Divino no abarca todos los detalles o que la existencia de algunas criaturas se debe a la causa y efecto naturales, están seriamente equivocados y engañados. Su negación es una mentira de infinita dimensiones. Así que, consideren cuán equivocado y contrario a la verdad es decir “naturalmente” de cualquier acontecimiento, pues todo ocurre a través de la Voluntad Divina. Más bien, digan: “Si Dios quiere.”

DECIMA FRASE: Tiene poder sobre todas las cosas. Como todo es fácil para Él, fácilmente viste todo con la existencia y lo crea diciendo: “Sea.”

Si un artista muy habilidoso sólo tiene que estirar una mano para hacer algo y todo opera como él o ella quiere, podemos expresar tal velocidad y habilidad diciendo que el artista controla esa obra a tal grado que esta parece tener existencia con un solo toque o orden. Su orden cuando Él quiere algo, es decir solamente “Sea” y es (36:82) también declara que el Poder del Todopoderoso de la Majestad controla todo y opera con la mayor comodidad. Los siguientes cinco puntos explican cinco de los incontables misterios de esta amplia verdad.

PRIMER PUNTO: La cosa más grande y más pequeña son iguales para el Poder Divino. Crear una especie es tan simple como crear un individuo, crear el Paraíso es tan fácil como crear la primavera, y crear la primavera es tan fácil como crear una flor. Este misterio ha sido explicado en las Palabras Décima y Vigésimo novena, que prueban que el Poder Divino crea las estrellas, las partículas, y todos los individuos tan fácilmente como algo individual. 

SEGUNDO PUNTO: Los animales y la vegetación, que contienen multiplicidad y liberalidad infinitas, despliegan el grado más elevado de maestría y arte, el grado más elevado de distinción y diferenciación dentro de la profusión y entremezcla mayores, y el grado más elevado de arte y belleza de creación con la abundancia y profusión más grandes. Además, aunque su creación parezca requerir enormes cantidades de maquinaria y tiempo, están creados con la comodidad y velocidad mayores, como si hubiera sido de manera repentina y desde la nada. Esta actividad estacional prueba que el tamaño y el número no afectan la habilidad del Poder para crear.

TERCER PUNTO: El Poder del Creador Todopoderoso crea lo universal más elevado tan fácilmente como lo particular más pequeño, y con el mismo valor artístico, debido a la ayuda que viene de la Unidad Divina, la facilidad que se origina en la unidad del centro gobernando el universo, y la manifestación de la Unidad o Unicidad Divina.

La ayuda que viene de la Unidad Divina –la disposición universal de Dios a través de la manifestación total de Sus Nombres: Si un ser posee y gobierna todas las cosas, tal unicidad le facilita concentrar el poder de todas las cosas detrás de algo y así manejar todas las cosas tan fácilmente como una sola. Consideremos la siguiente comparación:

Un rey, al ser la única autoridad del país, puede movilizar la fuerza moral del ejército detrás de cada soldado. Esto facilita a un soldado capturar a otro rey y gobernarlo en el nombre del rey. Al ser el único soberano, ese rey también puede manejar el ejército y los oficiales tan fácilmente como usa un soldado y administra un oficial. Como el poder de administración le pertenece sólo a él, puede enviar a todos para ayudara un soldado, lo cual permite que cada soldado confíe en todos los soldados. Pero si esta única soberanía y autoridad fueran anuladas, cada soldado perdería su fuerza ilimitada y se volvería un individuo débil y común. Y, administrándolas causarían tantas dificultades como número de soldados.

Similarmente, la Unicidad del Creador del universo Le permite concentrar la manifestación de todos Sus Nombres operando en todas las cosas juntas con una sola, de este modo creándola con un arte infinito y valioso. Hace que todas las cosas ayuden, de este modo fortaleciendo otras cosas cuando es necesario. A través de Su Unidad, también Crea, controles, y administra todas las cosas como si fueran una sola. La Unidad Divina asegura que el universo contenga el grado más elevado de arte y valor dentro de la mayor abundancia y variedad.

La facilidad que se origina en la unidad del centro: Todo se vuelve fácil si las cosas son manejadas desde un centro, por una mano y una ley. Por ejemplo, apliquemos esto para equipar un ejército, se vuelve tan fácil equipar a todos los soldados como lo es equipar a un soldado solo. De otra manera, equipar un soldado es tan difícil como equipar un ejército. También, miles de frutas crecen fácilmente en un árbol que depende de una ley y una raíz. Pero si sólo una fruta pudiera crecer en cada árbol, sería tan difícil producir una fruta como lo es el crecimiento de un árbol. También requeriría la presencia de todos los elementos necesarios para que el árbol viviera.

De esta manera, porque el Creador del universo es Único y Uno, Actúa a través de la Unidad. Con esto, todas las cosas son tan fáciles para Él como una sola, y Crea una cosa tan artísticamente valiosa como todas. Además, creando una superabundancia ilimitada de individuos valiosos, a través de la lengua de la abundancia sin límites, Él despliega Su liberalidad absoluta y manifiesta Su generosidad y creatividad infinitas.

El despliegue de la Unidad o Unicidad Divinas: Como el Creador Majestuoso no es físico o corpóreo, el tiempo y el lugar no pueden Restringirlo; ni puede el espacio interferir con todas Sus cosas abarcativas al mismo tiempo y atestiguar todos los acontecimientos; y el medio y la masa no pueden velas Sus actos. Él y Sus actos están libres de la fragmentación o la división. Sus actos no se estorban uno con otro, y así él hace innumerables actos como si fueran uno solo. De esta manera, Hace que una persona contenga un mundo, precisamente como Encapsula un enorme árbol en su semilla, y dirige y controla la creación como si esta fuera una persona.

La imagen del sol se refleja en cada objeto bruñido y brillante, pues su luminosidad lo hace algo no restringible. Sin reparar en cuántos espejos son sostenidos hacia él, cada uno contiene su imagen completa y no refractaria, sin que una evite a la otra. Si fuera posible que todas las cosas recibieran directamente las manifestaciones del sol –su imagen, la luz de siete colores, y el calor- el sol podría demostrar sus efectos en cada cosa con toda su magnitud, y entrar a muchos lugares simultáneamente de una manera tan sencilla como si fuera un solo lugar. Similarmente –pues la de Dios es la similitud más grandiosa- el Creador Majestuoso del universo tiene, debido a Su Unidad, tal manifestación a través de todos Sus Atributos (que son luz pura) y Nombres (que son luminosos) porque Está siempre presente y atestiguando en todos lados, aunque no esté en ninguna parte. Hace cada acto al mismo tiempo, en todos los lugares, y sin ninguna dificultad u obstrucción.

Es debido a estos tres medios, a saber, la ayuda que viene de la Unidad Divina, la facilidad que se origina en la unidad del centro, y la manifestación de la Unidad o Unicidad Divinas, que si la creación y la administración de todas las criaturas es atribuido a Un Creador, entonces se vuelven tan fáciles de crear y administrar como una cosa sola. También, una sola cosa se vuelve tan valiosa en el arte como todas las cosas juntas. Esta verdad está demostrada por las innumerables sutilezas del arte de cada individuo en el medio de la abundancia infinita de las criaturas. Si la creación no es atribuida directamente a un único Creador, entonces crear a cada criatura es tan difícil como crear a todas, y el valor de todas las criaturas comienza en el de una sola criatura.

Este es el por qué de que los Sofistas, los más avanzados en usar la razón entre los filósofos, se sintieron obligados a “renunciar a sus intelectos” y negar la existencia de todas las cosas. Al darse cuenta de que la senda de relacionar socios con Dios es infinitamente más difícil de seguir que la de la verdad y la de afirmar la Unidad de Dios y, porque ya rechazaban la última senda, cayeron en la negación.

CUARTO PUNTO: Crear el Paraíso es tan fácil como crear la primavera para el Poder del Todopoderoso Que administra el universo con actos rápidamente observables. Además, una flor puede ser tan delicada, hermosa, y valiosa como toda una primavera. Esta verdad viene de tres fuentes: la Existencia necesaria del Creador y la total separación de la creación, la completa diferencia de Su Esencia y Su Ser ilimitado, y el no estar limitado por el espacio y Su indivisibilidad.

PRIMERA FUENTE: La Existencia necesaria del Creador y la total separación de la creación causa una comodidad y facilidad infinitas. Consideremos esto: la Existencia tiene grados y niveles variados, y así los mundos de la existencia no son iguales. D esta manera una partícula de un nivel profundamente arraigado en la existencia puede contener una montaña de un nivel menos substancial. Por ejemplo, la facultad de memoria del tamaño de una semilla de mostaza en una cabeza que pertenece al mundo corporal manifiesto puede tener tanto como una biblioteca en el Mundo de los Significados. A través del reflejo, una enorme ciudad está abarcada por un espejo del tamaño de una uña que pertenece al mundo externo.

Si esa memoria y espejo tuvieran poder consciente y creativo, podrían usar el poder de su diminuta existencia en el mundo externo para funcionar eternamente y realizar infinitas transformaciones en los mundos del significado y el reflejo. En otras palabras, el poder de una existencia es directamente proporcional a la firmeza de su establecimiento en la existencia. Si la existencia logra una completa firmeza y estabilidad, y así una completa separación de la corporeidad y por lo tanto es ilimitada, incluso su manifestación parcial puede dirigir muchos mundos que pertenecen a los niveles substanciales menores de existencia.

El Creador Majestuoso del universo es Necesariamente Existente. Su Existencia es indispensable para Su Esencia y es eterna, pues su no-existencia es inconcebible y su cesación imposible. Como es el nivel de existencia más firmemente establecido, fundamental, más fuerte, y perfecto, todos los otros niveles son como pálidas sombras. Su Existencia Necesaria está tan profundamente arraigada y es tan real, y la existencia de todos los otros seres (que son contingentes) es tan pálida e insusbstancial, que los investigadores discernidores como Muhiy al-Din ibn al-´Arabi llegaron a la conclusión de que sólo Él existe realmente. De esta nabera reducen los otros niveles de existencia a la ilusión o lo imaginario.

Con esto, el Poder del Ser Necesariamente Existente, que está necesaria y substancialmente relacionado con Su Esencia, crea la existencia accidental, débil, y relativamente estable de los seres contingentes con una comodidad absoluta. Resucitar a los muertos para la Reunión Suprema y luego juzgarlos es tan fácil para Él como hacer volver a la vida un árbol cada primavera y hacer que de hojas, flores, y frutos.

SEGUNDA FUENTE: La completa diferencia de Su Esencia y Su Ser ilimitado hace todo fácil para Él, pues el Creador del universo difiere del universo. Como Su Esencia es única, ningún obstáculo o límite Lo impide u obliga Sus actos. Tiene un control total y libre sobre todas las cosas. Si manejar el universo y sus acontecimientos fuera atribuido al universo, la dificultad y confusión resultantes evitarían cualquier forma de existencia y destruirían todo orden y armonía.

Por ejemplo, ¿podrían las piedras de una cúpula hermosa y abovedada formarse y arreglarse solas, o un batallón ser comandado eficazmente por los soldados mismos? Incluso si tales cosas fueran posibles, todo estaría en un caos. Si los arreglos de las piedras se atribuyen a un artesano, y el mando del batallón a un oficial, el arreglo artístico y el mando son fáciles, pues mientras las piedras y soldados se bloquean, el artesano y el oficial pueden ocuparse de ellos desde todos los costados y dar ordenes sin obstáculos.

De esta manera la Esencia sagrada del Ser Necesariamente Existente difiere de la esencia de los seres contingentes. Más bien, todas las verdades son rayos de la Verdad, uno de los Nombres Hermosos de esa Existencia. Ya que Su Esencia sagrada es necesariamente existente, completamente separada de la materialidad, y totalmente única, el Poder Eterno de ese Ser Majestuoso sostiene y administra fácilmente el universo como si este fuera la época primaveral o un solo árbol. También, crear el otro mundo, el Paraíso, el Infierno, y la Resurrección es tan fácil como resucitar un árbol que murió el otoño pasado.

TERCERA FUENTE: La trascendencia de espacio del Creador Todopoderoso Le permite ser omnipresente a través de Su Poder. Siendo indivisible, Tiene un control total sobre todas las cosas a través de Sus Nombres. Como resultado, Sus actos no pueden ser impedidos por seres existentes, medio y masas, pues no tienen necesidad de hacerlo. Si hubiera alguna necesidad, entonces, como los cables eléctricos, las ramas de los árboles, y las venas, las cosas harían más fácil Su control, la conducción de la vida, y harían Sus actos más rápidos y veloces, más que limitar, obstruir, e impedir tales acontecimientos. En esencia, todo obedece y se somete al Poder del Majestuoso Todopoderoso.

En conclusión, el Creador Todopoderoso crea todas las cosas de una forma apropiada sin problemas, veloz y fácilmente, y sin ningún proceso. Crea cosas universales tan fácilmente como particulares, y estas tan artísticamente como las universales. El creador de las cosas universales, de los cielos y la Tierra es el Creador de las cosas particulares y los individuos animados contenidos allí dentro, pues aquellas diminutas cosas particulares son los frutos, las semillas y los especimenes en miniatura de las universales.

Como las cosas particulares son como las semillas y las diminutas copias de las cosas universales, El Que crea las particulares debe ser el Creador y Controlador de los elementos universales, los cielos y la Tierra. Si esto no fuera así, ¿cómo podría él, según los principios de Su Sabiduría y los equilibrios del Conocimiento, hacer que las cosas particulares encapsulen los contenidos, los significados, y las muestras de las entidades universales y abarcativas?

Con respecto a su arte maravilloso o la creatividad maravillosa que despliegan, las cosas particulares no son inferiores a las universales. Las flores no son más inferiores que las estrellas, y las semillas no son menores que los árboles. Más bien, el sentido de un árbol inscrito en la semilla por el Destino Divino es más maravilloso que el actual, el árbol totalmente crecido tejido por el Poder Divino. Asimismo, crear la humanidad es más maravilloso que crear el universo. Si un Corán de sabiduría fuera inscrito en un átomo en las partículas de alguna sustancia etérea, su valor sobrepasaría un Corán de grandeza escrito en las estrellas de los cielos. Además, muchas cosas particulares son superiores a las universales con respecto a su arte milagroso.

QUINTO PUNTO: La infinita comodidad y la mayor velocidad en crear seres da esta firme convicción de guía para la gente: En relación con el Poder de Alguien Que crea seres, es tan fácil crear paraísos, primaveras, y jardines como lo es crear la primavera, los jardines, y las flores, respectivamente. También, como: Tu creación y elevación son como una sola alma (31:28) declara que, resucitar a la humanidad es tan fácil como hacer morir una persona y luego hacer que viva otra vez. Como se declara explícitamente en: Habrá sólo un grito, luego observen, están todos arreglados frente a Nosotros (36:53), resucitar a la humanidad para la Reunión Suprema es tan fácil como reunir un ejército disperso un toque de trompeta.

Aunque esta velocidad y comodidad mayores prueban el Poder perfecto del Creador, han conducido a los extraviados para atribuir la creación de las cosas a las cosas mismas. Viendo que algunas cosas comunes existen muy fácilmente, ellos erróneamente asumen que son auto creadas. ¡Aceptan lo que prueba la existencia de un poder infinito como prueba de su no-existencia! A través de este atributo equivocado de perfección (por ejemplo, el poder infinito y el conocimiento abarcativo) para cada partícula, pues todas las perfecciones solamente son atributos esenciales del Creador del universo, ellos abren la puerta a la posibilidad ilimitada.

DECIMA PRIMERA FRASE: Y hacia Él es el regreso. Todo regresará desde el Reino de la Tras ciencia hacia la Residencia de la Permanencia e irá al Asiento de la Soberanía Eterna del Perpetuo. Todo se transferirá desde el Mundo de las Múltiples Causas hacia la Esfera del Poder de la Unidad del Majestuoso, en donde Su Poder funciona sin el velo de la causa y efecto. De esta manera tu lugar de recurso es Su Corte, y tu lugar de refugio es Su Misericordia.

Esta décima primera frase contiene muchas más verdades. Entre ellas, la verdad concerniente a la felicidad eterna y el Paraíso se explica tan claramente en las Palabras Décima y Vigésimo novena que no hay necesidad de restos para una explicación adicional. Aquellas dos Palabras convencen al lector de que, precisamente como el sol que se pone saldrá otra vez la mañana siguiente, el “sol inmaterial” de este mundo, saldrá para brillar permanentemente la mañana de la Resurrección luego de haberse puesto con la destrucción del mundo. En aquél momento, algunos genios y seres humanos serán recompensados con la bienaventuranza eterna, mientras que el resto será condenado al tormento eterno.

En verdad, el Creador Omnisapiente del universo, Que tiene Conocimiento Abarcativo inconmensurable, Voluntad universal ilimitada y Poder Desarrollado infinito, el Creador Compasivo de los seres humanos, promete en Sus Escrituras y decretos que los creyentes disfrutarán el Paraíso y la felicidad eterna. Y así sucederá, pues Él no rompe Sus promesas, mientras que creer que sí las rompe es un defecto feo que surge de la ignorancia o la incompetencia. Ya que el Único de la Absoluta Perfección no puede ser manchado por ningún defecto, o el Absolutamente Poderoso, el Omnisapiente por la ignorancia y la impotencia, romper una promesa es imposible.

Además, todos los Profetas, santos, eruditos, creyentes –sobre todo el Profeta9- continuamente pide y suplica al Compasivo y Generoso Su eterna bienaventuranza prometida a través de Sus Hermosos Nombres. También, Su Misericordia, Compasión, Justicia, y Sabiduría (Sus Nombres: Misericordioso, Compasivo, Justo, y Sabio), como así también la mayoría de Sus otros Hermosos Nombres (por ejemplo, Señor y Dios) y Atributos (por ejemplo, Señorío y Soberanía), solicitan la Vida Futura y la felicidad eterna y testifican su realidad. El Corán, Su Revelación más grande, muestra y enseña esta verdad, y el Profeta Muhammad, Su más querido, la enseñó toda su vida y la probó a través de incontables milagros.

Oh, Dios, otorga bendiciones, paz y protecciones a él,
su Familia y Compañeros, con el número de los alientos
Que pertenecen a la gente del Paraíso en el Paraíso.
Resucítanos a nosotros y los editores de este tratado,
Junto con nuestros amigos, nuestro compañero Said,
Y nuestros padres, hermanos y hermanas, bajo su estandarte.
Concédenos su intersección a través de Tu Misericordia, y haz que
Entremos al Paraíso en compañía de su familia y Compañeros,
Oh, El Más Misericordioso de los Misericordiosos, Amén. Amén.

Señor nuestro, no nos lleves a la tarea si olvidamos o nos equivocamos.
Señor nuestro, no hagas que nuestros corazones se desvíen luego de que
Nos hayas guiado. Danos el regalo de Tu Misericordia, pues Tú eres
El Dador de Regalos. Mi Señor, abre mi corazón y facilita mi tarea.
Suelta un nudo de mi lengua para que la gente pueda entender
Mis palabras. Señor nuestro, dirígete a nosotros con perdón, pues
Tú eres El Que Acepta el Arrepentimiento, el Compasivo. ¡Que la gloria
Sea para Ti! No tenemos ningún conocimiento salvo lo que Tú nos
Has enseñado. Tú eres el Omnisapiente, el Omnisciente.

Apéndice para la décima frase

En Su Nombre, que la gloria sea para Él.

No hay nada que no Lo glorifique con la alabanza.
En el Nombre de Dios,
El Misericordioso, el Compasivo.

Observen, es sólo en el recuerdo (constante)
De Dios que los corazones descansan. (13:28)

Dios da una parábola: Un hombre que
Es compartido por muchos amos,
Cada uno lo quiere para sí. (39:29)

PREGUNTA: Proclaman infinita comodidad en la unidad y eterna dificultad en la multiplicidad y la asociación de socios con Dios. De esta manera se puede decir que la comodidad en la unidad hace necesaria la existencia de algo, mientras que la dificultad en la multiplicidad la hace casi imposible. Sin embargo, las dificultades y las imposibilidades que citan parecen estar presentes con la unidad.

Por ejemplo, con respecto a la existencia del universo dicen que si las partículas no estuvieran bajo el Mando de Un Dios, cada partícula requeriría un conocimiento abarcativo y un poder absoluto, o tendría que ser capaz de mandar innumerables operaciones conceptuales. Pero incluso si Dios las controla a todas, ¿todavía no tienen que tener las mismas cualidades para realizar sus obligaciones infinitamente ordenadas?

RESPUESTA: Presentamos tres breves alegorías para reafirmar el alma y la mente sobre esta verdad, de la siguiente manera:

PRIMERA ALEGORIA: En su propio derecho, una manchita diminuta, transparente y brillante no puede contener una luz más grande que sus propias dimensiones y masa. Sin embargo, si esa manchita se abre a la manifestación del sol, puede abarcar ese inmenso sol, su luz (de siete colores) y calor, y así desplegar una manifestación muy amplia de ella. Por si sola, el funcionamiento de una manchita está limitado por sus dimensiones. Pero si se conecta con el sol enfrentándolo y sirve como un espejo, puede desplegar ejemplos del funcionamiento del sol hasta cierto punto.

De esta manera si la existencia de cada ser o partícula se atribuye a la naturaleza, las causas, o a sí misma, cada una debe tener el conocimiento abarcativo y el absoluto poder o los incontables mecanismos operativos necesarios para realizar sus maravillosas obligaciones. Pero si la existencia se atribuye a un Único de la Unidad, cada partícula se vuelve Su oficial a través de la conexión resultante. Esto le facilita manifestársele a Él de alguna manera y, junto con el hecho de ser un objeto de Su manifestación, depende de Su Conocimiento y Poder Infinitos. Esta Relación con el Poder del Creador le permite realizar funciones y obligaciones mucho más allá de su propio poder.

SEGUNDA ALEGORIA: Imaginemos dos personas, una valiente pero auto dependiente y la otra patriota y devota del país. Cuando irrumpe la guerra, la primera quiere actuar independientemente del estado, y así llevar el equipamiento y las municiones necesarias a su espalda. Dado su fuerza, puede ocuparse sólo de un enemigo corporal en combate.

La segunda, dándose cuenta de su impotencia, se enlista en el ejército y se conecta con el rey. Esta conexión facilita que el ejército lo apoye, y así pelea con la fuerza del ejército detrás de él. Al encontrar a un mariscal de campo enemigo del rey del ejército derrotado, lo captura en nombre de su rey. El primer soldado debe llevar solo su equipamiento y los recursos de fuerza, y así puede ofrecer solamente un servicio extremadamente insignificante. El segundo soldado permite que el ejército y el rey lleven estas cosas. Aunque estuviera conectando su recibidor a través de un diminuto cable comparado con la red de telecomunicaciones existente, esta conexión conecta al segundo soldado con un poder infinito.

Si todas las criaturas y partículas se atribuyen y se someten directamente al Único de la Unidad, pueden usar el poder y la fuerza resultantes para lograr grandes hazañas. Por ejemplo, una hormiga destruyó el palacio de Faraón, y una mosca envió a Nimrod al Infierno. 11 Además, un microbio puede enviar a la tumba a in tirano injusto, una semilla del tamaño de un gran de trigo puede producir un enorme pino, y una partícula de aire puede entrar en todas las flores y frutos de una manera ordenada. Tal comodidad surge de aquella sumisión y de ser un oficial. Si todas las cosas se dejan solas y, el hecho de asociar socios con Dios, se atribuye a la existencia y operación de cada criatura para causas independientes o para sí misma, entonces el funcionamiento de cada criatura es limitado a su propio cuerpo y conciencia.

TERCERA ALEGORIA: Imaginemos Dos amigos que quieren usar informaciones estadísticas para escribir un trabajo geográfico sobre un país que nunca han visitado. Un amigo forma un vínculo íntimo con el gobierno de ese país. Al entrar al centro nacional de telecomunicaciones y conectar su recibidor a las líneas estatales por un pedazo barato de cable, conecta su teléfono, se comunica con cada lugar y recibe informaciones, y escribe un libro exacto y bien investigado. El segundo dependiendo de él solo tendría que viajar continuamente durante 50 años para ver cada lugar y obtener todas las informaciones necesarias. O, gastar una enorme suma de dinero, tendría que establecer su propio sistema amplio telegráfico y telefónico.

Si incontables cosas y criaturas se atribuyen al Único de la Unidad, cada conexión se vuelve un objeto a través del cual el “Sol Eterno” se manifiesta Solo. De esta manera le facilita estar conectado con las leyes de Su Sabiduría, los principios de Su Conocimiento, y las leyes de Su Poder. A través de la Fuerza y el Poder Divinos, se eleva al rango de desplegar una cierta manifestación del Señor y adquiere una mirada que lo ve todo, un rostro que lo mira todo, y palabras (todas importantes) que tienen peso en todas los asuntos. Al cortar esta conexión se reduce a su propia masa, pues el universo es un organismo compuesto de partes interrelacionadas, y medios que tendrían que tener absoluta divinidad para realizar las funciones descritas arriba.

El camino de la unidad y la fe representa tal comodidad infinita que la existencia de las cosas se vuelve necesaria, mientras que asociar socios con Dios tiene insuperables dificultades. Un ser puede arreglar muchas cosas con gran comodidad y de una manera particular para obtener un cierto resultado. Sin embargo, esto está más allá de la habilidad de las cosas mismas.

La Tercera Carta dice que al atribuir los hermosos espectáculos hechos por los planetas bajo la “orden” del sol, y los movimientos anuales y diarios de la Tierra que causan ciclos estacionales, diurnos y nocturnos, al Único Soberano Eterno se le hace fácil para Él usar un “soldado” (la Tierra) para lograr este espléndido resultado. Habiéndole dicho “¡Muévete!” La Tierra se levanta con alegría, gira como un derviche Malawi en la glorificación de los Nombres de su Señor, y el resultado deseado se obtiene fácilmente y con perfecto orden. Si los cuerpos celestes le dicen a la Tierra que se mueva, el único resultado posible es el caos, incluso si millones de estrellas mucho más grandes se pusieran solas en movimiento.

En conclusión, el Corán y los creyentes atribuyen rodas las criaturas a Un Creador y asignan cada asunto directamente a Él. Su camino es tan fácil de seguir que la existencia de cada criatura y cada acontecimiento se vuelven necesarios. Pero aquellos que atribuyen algo a las innumerables causas siguen una un camino tan difícil que se vuelve imposible. Lo que es necesario para la existencia de una criatura en la explicación del extravío es suficiente para la creación de todo el universo en la explicación del creyente en el Corán. Es mucho más fácil para todas las cosas surgir por una orden que por innumerables ordenes. Por ejemplo, un oficial puede mandar a 1.000 soldados tan fácilmente como a uno, mientras que 1.000 soldados mandando a uno solo causarían un caos, pues sería como mandar a 1.000 soldados por separado.

Este magnífico versículo lanza esta verdad a aquellos que asocian socios con Dios:

Dios da una parábola: Un hombre que
Es compartido por muchos amos,
Cada uno lo quiere para sí; y un hombre que
Pertenece sólo a un amo, ¿pueden ser los dos
Iguales en la comparación? ¡Alabado sea Dios!
No, pero la mayoría de ellos no lo saben. (39:29) 

Que la gloria sea para Ti. No tenemos ningún conocimiento
Salvo lo que Tú nos Has enseñado. Tú eres el Omnisapiente,
El Omnisciente. Oh, Dios, entrégale bendiciones y paz
a nuestro amo Muhammad con el número de partículas
En el universo, a su Familia y Compañeros. Amén.
Que todas las alabanzas sean para Dios, el Señor de los mundos. 

Oh Dios, Oh, Único, Indivisible, Todos te suplicaron.
Oh qué otro más hay que Dios sino Él solo,
Que no tiene socios. Oh Del que Soberanía y Reino
Son Suyas, y todas las alabanzas. Él es el Que da la vida
Y hace morir. Oh Él en Cuya mano está todo el bien.
Oh Él tiene poder sobre todas las cosas. Oh es hacia Él
| El regreso. Por los misterios contenidos en estas frases,
junta los editores de este tratado, sus amigos, y su autor
Said con los perfectos afirmadores de la Unidad de Dios;
Los investigadores leales, meticulosos; y los creyentes
Conscientes de Dios. Amén.

Oh Dios. Por el misterio de Tu Unicidad, haz que los editores
De este libro diseminen los misterios de Tu Unidad.
Llena sus corazones con las luces de la fe y haz que sus lenguas
Digan las verdades del Corán. Amén. Amén. Amén.

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