webislam

Domingo 8 Diciembre 2019 | Al-Ajad 10 Rabi al-Zani 1441
1201 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Artículos

?idt=19242

Túnez, el país en donde partió la primavera de los pueblos árabes, espera más cambios

La rebelión del pueblo tunecino se ha ido transformando en una verdadera revolución y en particular la mujer es la que está ganando más

22/04/2011 - Autor: Abel Samir - Fuente: Propia
  • 10me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación

Jóvenes tunecinas en las protestas.
Jóvenes tunecinas en las protestas.

Ben Alí, el dictador y sátrapa tunecino que gobernaba ese país del norte africano con mano de hierro desde el 7 de noviembre de 1987 (que realizó un golpe de Estado contra Habib Bourguiba, después que éste lo nombrase primer ministro de su gobierno), terminó por dejar el país el 14 de enero del presente año. Así caía el primer sátrapa sin pena ni gloria. Eso sí, como todos estos dictadores, “presidentes” y “líderes”, llevándose del país miles de millones de dólares, dinero suficiente para alimentar durante un año a toda la población de su país. Buscó refugio en Arabia Saudita, lugar en el cual son bien recibidos los sátrapas, así como los dictadores latinoamericanos fueron bien recibidos en USA o en algunos países de Europa. En estos casos, la moral pública no tiene importancia, prima la realpolitik, porque estos sátrapas son los que apoyan de mejor manera al sistema capitalista y a las trasnacionales. 

No por un simple decir, el Banco Mundial el año pasado sostenía que en ese país la economía estaba en expansión y con eso aumentaba el empleo. Claro está que, el empleo creado era muy insuficiente, además de una explotación exhaustiva, persistían la falta de libertad, la pobreza general del pueblo trabajador y la escasa justicia; todos los ingredientes que contribuían a crear y fortalecer el islamismo, que en verdad, no sólo se preocupa de la moral religiosa, también de la injusticia social de la que son responsables los gobernantes del momento y los poseedores de la riqueza: las capas superiores de la sociedad.  

Además, en un análisis de carácter geopolítico hay que tomar en cuenta los intereses que tienen las empresas capitalistas europeas en Túnez y que de una u otra forma, están haciendo lo posible hoy para influir en el régimen que surja de la revolución. De estas empresas 1.200 son francesas, 700 italianas, 277 alemanas 208 belgas 88 británicas y 50 españolas. Estos interesas empresariales europeos muestran de por sí las razones por las que Europa no se pronunciaba contra la dictadura: había allí razones geoestratégicas y económicas de mercado. Muchos empresarios y los gobernantes europeos pueden hoy decir que no estaban al tanto de lo que ocurría allí. Habían elecciones parlamentarias, pero eran fraudulentas, así como la elección de presidente, que era reelegido con el 97% de los votos, que por experiencia sabemos que esas cifras son absurdas y ya de por sí demuestran el fraude. 

Por otro lado, no sólo se trataba de un régimen dictatorial, también era un régimen oprobioso y criminal en donde la tortura era el pan de cada día. Los detenidos eran interrogados mediante la aplicación de golpes con porras de metal cubierta por goma para no dejar marcas. Tal vez no eran torturas tan sofisticadas como las que ejecutan los soldados de USA en Guantánamo o en las cárceles de Afganistán, pero se hacían sin tapujo y era extraño que los gobiernos europeos hicieran vista ciega y ponían oídos sordos a todos estos crímenes, a pesar de que la Cruz Roja Internacional había denunciado estos abusos. Claro está que la Cruz Roja no llegó al fondo del asunto. El tratamiento a los presos políticos era brutal en todos los recintos carcelarios. Muchos islamistas habían permanecido presos por más de 15 años, incomunicados de sus familiares por el sólo hecho de ser islámicos, con acusaciones falsas de participar en el terrorismo. Muchos presos daban con sus huesos en el cementerio por haber fallecidos por accidentes, los más aventurados quedaban maltrechos por los golpes. El abogado Monther Charni expresó que entre los encarcelados había 2.500 jóvenes tras la promulgación de la ley antiterrorista en el año 2003. Esos jóvenes fueron condenados no por sus accionar, sino por su forma de pensar. Y frente a estos lamentables hechos la prensa burguesa, en general, no se pronunciaba, aunque no todos los periódicos actuaban de esa manera. No es posible y es errado ver las cosas políticas como blanco o negro y no ver los matices. Como los análisis que hacen muchos que se creen marxistas y aunque dicen estar por las revoluciones, apoyan directa o indirectamente a los sátrapas de turno y para justificar su equivocada elección, ven a los revolucionarios (que son pueblo y muchos) como posibles infiltrados de la CIA norteamericana. 

Antes de salir de Túnez se llevó una cuantiosa fortuna en dólares y 1,5 toneladas de oro en lingotes que su mujer retiró del Banco de Túnez, para después embarcarse en un avión con destino a Dubai, en donde seguramente depositó esa enorme fortuna robada al país. Además en su residencia se encontró escondida otra enorme fortuna en Euros, dólares y lingotes de oro que no alcanzó a retirar.

El nuevo gobierno que asumió después de la huida de Ben Alí, dirigido por Mohamed Ganuchi, permitió la escapada de Ben Alí porque este individuo había sido ministro del gobierno del dictador y el mismo Ben Alí lo había nombrado en el cargo de suplente, pero el pueblo salió a la calle a protestar en manifestaciones masivas y combatientes. Al pueblo ese 27 de febrero le costó la vida de tres personas y más de 80 heridos por las fuerzas policiales, combates en los cuales todavía participaba el ejército tunecino. De los tres mil manifestantes cientos de ellos fueron apresados, maltratados y acusados de “actos de vandalismo”, una formulación estereotipada para evitar la palabra revolución. Como lo hacen las otras dictaduras, incluyendo la de Gadafi y Assad, Ganuchi usó de la táctica dilatoria de anunciar elecciones para el mes de julio, pero la gente no estaba dispuesta a esperar, además sabían por dura experiencia propia del engaño que había tras este comunicado. 

Después fue nombrado Caid Essebsi, quién manifiesta que Ben Alí debe ser procesado por sus crímenes y que merece la pena de muerte. Se estudia todavía la forma de extraditarlo a Túnez acusado de diferentes delitos, entre ellos: consumo y tráfico de drogas, conspiración contra el Estado y homicidio voluntario. Este último cargo parece insuficiente, debido a que este sátrapa ordenó la represión violenta que terminó con la vida de numerosos ciudadanos (por lo menos 106 víctimas mortales y 672 heridos de bala), lo cual ya no debe ser considerado como “homicidio voluntario”, sino una masacre, por tanto, cae dentro de lo que internacionalmente se define como delito de lesa humanidad. Las órdenes de detención no sólo son contra algunos de los personeros más encumbrados del fenecido régimen, también contra los miembros de su familia. Un hermano de Ben Alí, Slah Ben Alí ya fue detenido en la ciudad de Susa el día 10 de abril de este año 2011. El actual gobierno de transición ha recurrido a la INTERPOL para detener y extraditar a Ben Alí y algunos de sus familiares, entre ellos su esposa.

Aunque Ben Alí manifiesta hoy que él no quería que se derramase la sangre de sus conciudadanos, está claro que el 9 de enero había ordenado que se abriese fuego en contra de los manifestantes en el barrio de Ezzouhour en la ciudad de Kasserine, que fue uno de los lugares en donde se desarrollaron protestas masivas contra su régimen. El presidente de la comisión nacional de investigación de los abusos cometidos por el régimen contra el pueblo, Taoufik Bouderbala ha manifestado que: “la intención de Ben Alí era clara, doblegar a la región, poner de rodillas a sus habitantes mediante asesinatos colectivos premeditados”. Para el efecto, se utilizó a tiradores escogidos que disparaban a la cabeza o al corazón de sus víctimas. Algo así está ocurriendo en Libia en muchas de las ciudades donde se combate, sobre todo en Misrata. Estos ejecutores asesinos están siendo buscados y es de esperar que se les detenga y se les someta a juicio. Solamente se ha detenido a cuatro de ellos y hay por lo menos 11 más que se han evadido de la justicia. El actual régimen dice que no se sabe sus verdaderos nombres, cuestión que parece más que nada, una forma de protección a ciertos jefes que han dado las órdenes, o sea, por razones de Estado, que insuficiente información. Los servicios de inteligencia tienen siempre la nómina de su gente o de los que actúan a favor o en contra del Estado. Túnez no parece ser una excepción. 

Esta revolución tunecina se encuentra todavía en su primara fase: el derrocamiento de la dictadura. La segunda fase es el cambio de las leyes fundamentales del país que permitan la estabilidad de los cambios por venir. Y los partidarios de estos cambios se enfrentan, además de las fuerzas reaccionarias que sustentaban a Ben Alí, a los islamistas que desean establecer un país en donde se aplique la ley religiosa, la sharia, que vendría a limitar la acción de la mujer tunecina y la volvería a sus hogares, quitándole todo lo que ya ellas han ganado. Aunque ya el líder de ese partido (En Nahda = Renacimiento) Rached Ghanuchi ha manifestado que su partido es un movimiento democrático y moderado y no desea ser comparado con los islamistas iraníes. En una entrevista de la cadena catarí Al-Jazeera dijo: “Hay quienes me visten como Jomeini, pero no soy Jomeini ni soy chiita”. Y más adelante recalcó que ellos no piden la creación de un Estado tradicional islámico, cuestión que está por verse. Lo más probable que la gente que surge de esta revolución se divida entre aquellos que quieren un modelo más parecido al europeo y un modelo semejante al iraní, aunque por ahora no se pronuncie en esos términos. En todo caso, cuando Rached Ghanuchi regresó del exilio el día 30 de enero del año en curso, fue recibido por una multitud en el aeropuerto de la capital y junto a él han llegado más de 70 exiliados de su partido, lo cual viene a reforzar el trabajo de propaganda y solidificación de En Nahda.

El gobierno de transición de Túnez anunció el 1° de marzo que En Nahda sería legalizado, después de haber estado en la clandestinidad desde 1989. Los miembros de ese partido que se presentaban a las elecciones parlamentarias tenían que declararse independientes. A pesar de eso lograron un 17% de apoyo en las urnas, y probablemente este resultado haya sido falseado por la dictadura. Como se puede apreciar, de todas maneras esta agrupación política demuestra tener bastante apoyo popular. Como en casi todos los países árabes dominados por los sátrapas y aliados del Imperio, los islamistas terminaban en la cárcel por el sólo hecho de ser miembros del partido islamista En-Nahda. Muchos de los presos políticos jamás han cometido crimen alguno y muchos de ellos llevaban encarcelados varios años. 

Los políticos contrarios a la dictadura que ahora se encuentran dirigiendo el nuevo Túnez también se encuentran con dificultades, porque entre ellos hay muchos que son tradicionalistas religiosos y, por tanto, con una posición contraria a cambios profundos que le den a la mujer los mismos derechos que a los hombres. Hasta ahora, el ejército ha tenido una actitud democrática respetando lo que quiere la ciudadanía, pero no es ninguna garantía de que se mantenga y se respete los cambios que se desea o que ya están en camino. En todo caso el general Ammar ha manifestado públicamente que ellos están apoyando esta revolución de las masas, diciendo: “nuestra revolución es vuestra revolución”. Aseguró que el ejército protegerá la revolución. Parece que el apoyo del general a las manifestaciones de protesta habría sido un punto clave en la huida de Ben Alí a Arabia Saudita.

Los cambios se están realizando poco a poco. Una medida importante tomada por Fued Mebazaa, el presidente interino de Túnez fue el anuncio de la llamada a elecciones para el 24 de julio del presente año. Expresó que con eso cedía a la principal exigencia de los jóvenes que habían acampado frente al edificio de la jefatura del gobierno en la ciudad de Túnez. Fued Mebazaa junto a su primer ministro Caid Sebsi asumieron sus cargos después que los manifestantes se opusieron tenazmente a que siguiese en ese cargo Mohamed Ghanuchi (sólo un alcance de nombre con el líder del islamismo tunecino), uno de los miembros del régimen anterior. El nuevo gobierno de transición cuenta con 22 ministros que no han participado en el régimen anterior y que no tienen sus manos manchadas de sangre. Ellos han manifestado que una vez que la Asamblea Constituyente entre en funciones ellos se retirarán de esos cargos. Otra medida muy importante que han asumido fue la de declarar disuelta la policía política o de seguridad como se le llama, por ser un aparato represor del depuesto dictador. 

El joven Bouazizi que produjo la chispa que reventó en esta primera revuelta árabe es considerado hoy como un héroe nacional, y no es para menos. Él pudo demostrarle al mundo que en este país había casi de todos los ingredientes para que el pueblo viviese un terrible descontento. Un país con tantos recursos naturales sufriendo de pobreza extrema y de falta de trabajo. Desde luego que la crisis del capitalismo que comenzó en el 2008, y que no ha terminado todavía, influyó en toda la juventud y en gran parte de la masa trabajadora que veía como sus ingresos eran cada vez menos por la carestía de los alimentos y el proceso inflacionario. Además esta crisis influyó negativamente en el empleo. El desempleo aumentó afectando especialmente a la juventud. Y todo eso sucedía mientras la elite política malversaba los fondos públicos y vivía en el lujo y el despilfarro. Y lo peor de todo es que esta elite no se preocupaba en lo más mínimo de la pobreza reinante. Eran ciegos y sordos al sufrimiento del pueblo. 

Además del sufrimiento de tener encima de ellos a una policía corrupta y abusiva que tenía poderes absolutos y por eso atropellaba a los pobladores a su antojo sin que nadie del régimen “se diese cuenta” y pusiese atajo a los abusos. Y como en muchos países con el sistema capitalista hay allí una enorme polarización de la riqueza. Pero, el acto desesperado de este joven mártir habría pasado casi desapercibido si no es por la red de internet. Esta hazaña, porque no puede ser catalogada de otra cosa, tiene su parte jocosa: a todo cartel que muestra la figura del sátrapa se le ha cubierto con la fotografía del joven mártir. El derrocamiento del sátrapa tunecino despertó entre la juventud de las zonas urbanas una gran euforia a través de internet. Esta juventud en forma inteligente está utilizando las nuevas tecnologías a su haber. De esa forma evita la censura y puede expresarse libremente. Entre la información que colaboró a desenmascarar al sátrapa Ben Alí está la labor inteligente e importante de Wikileaks que muchos izquierdistas la ven como un aliado de la reacción o nada más y nada menos que la otra cara de la CIA. Mientras que para el gobierno de USA, Assange y esta publicación son considerados terroristas, como la manifestase Joe Biden, el vicepresidente de USA.

En la labor de difusión de los materiales que entregó Wikileaks, las páginas de internet Al-Jazeera y The Guardian se destacaron, aún a pesar de ser periódicos de países con una cúpula burguesa. Eso condujo a muchos izquierdistas a ver en ello segundas intenciones. No pueden aceptar que exista también un periodismo que busca decir, sino toda, al menos una parte de la verdad y si no buscan la noticia como una forma de colaboración al conocimiento de la ciudadanía, hay en todo caso algo de eso y no sólo una mera forma de ganar dinero con la noticia bomba.

La revolución tunecina ha avanzado bastante aun cuando falta mucho todavía para llegar a ser una verdadera democracia popular. El parlamento de facto, AIROR (Alta Instancia para la Realización de los Objetivos de la Revolución), que ha reemplazado a la asamblea constituyente y que permanecerá en sus funciones legislativas hasta la las nuevas elecciones, las primeras en 55 años, ha decidido por una gran mayoría que en estas elecciones democráticas las mujeres irán como candidatas en un número igual a las candidaturas de los hombres. Curiosamente sólo una mujer, la economista Zuhur Kurda, que pertenece al Congreso de la República mostró su reserva sobre este acuerdo. De esta forma las mujeres entrarán a formar parte del nuevo parlamento en gran número, aunque no existe la expectativa de que lleguen a constituir el 50% de los diputados, pero es algo completamente extraordinario, una desición histórica sin precedentes como lo formuló el magistrado Moktar Yahyaoui, un opositor a la dictadura de Ben Alí. Al final de la sesión en la que participaron también el Partido Comunista de los Obreros Tunecinos y los islamistas del En-Nahda, los miembros de Alta instancia se pusieron de pie y aplaudieron con efusión esta sesión trascendental e histórica.

Entre las medidas tomadas por el AIROR, fue muy importante la prohibición de participar en la Asamblea Constituyente y de participar en las elecciones a aquellos individuos que ocuparon cargos importantes en el régimen dictatorial y también la participación del partido de sátrapa Ben Alí, el Reagrupamiento Constitucional Democrático, hoy en día disuelto. Los que apoyaron o participaron en la dictadura están en una situación difícil. Algunos han sido detenidos por su responsabilidad en las masacres y abusos de poder como el último secretario general de ese partido de Ben Alí, Mohamed Ghariani. En todo caso la revolución tunecina está avanzando y todavía está desarrollándose. Otro futuro es posible. 

Anuncios



Escribir comentario

Debes iniciar sesión para escribir comentarios.

Si no estás registrado puedes registrarte en un minuto.

  • Esta es la opinión de los internautas, no de Webislam
  • No están permitidos comentarios discriminatorios, injuriantes o contrarios a la ley
  • Céntrate en el tema, escribe correctamente y no escribas todo en mayúsculas
  • Eliminaremos los comentarios fuera de tema, inapropiados o ilegibles

play
play
play
play
Colabora


 

Junta Islámica - Avda. Trassierra, 52 - 14011 - Córdoba - España - Teléfono: (+34) 957 634 071

 

Junta Islámica
https://www.webislam.co/articulos/61353-tunez_el_pais_en_donde_partio_la_primavera_de_los_pueblos_arabes_espera_mas_camb.html