webislam

Viernes 6 Diciembre 2019 | Al-Yuma 08 Rabi al-Zani 1441
560 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Artículos

?idt=18596

La izquierda islámica de Hassan Hanafi

Los islamistas lo han acusado de ser un marxista encubierto, y los secularistas lo acusan de ser un islamista

16/02/2011 - Autor: Ahmed Lahori - Fuente: Webislam
  • 22me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación

Hassan Hanafi, profesor de filosofía en la Universidad de El Cairo
Hassan Hanafi, profesor de filosofía en la Universidad de El Cairo

El islam egipcio no se limita a los Hermanos Musulmanes y la Universidad de al-Azhar, por mucho que estos sean los actores más visibles. En un artículo reciente, Abdennur Prado señalaba el ostracismo al cual el régimen de Mubarak y los ulemas oficiales de la Universidad de al-Azhar han conducido a intelectuales musulmanes importantes, como Said al-Ashmawy, Nasr Hamid Abu Zayd o Hassan Hanafi.

Este artículo quiere ser un modesto homenaje a este último, como proponente de un proyecto político de liberación, al cual calificó como “izquierda islámica”. Nacido en El Cairo en 1935, Hassan Hanafi fue miembro de los Hermanos Musulmanes. Se cuenta que en 1948, con trece años, se presentó en sus oficinas para alistarse como combatiente contra el sionismo. Desencantado con la deriva reaccionaria de los Hermanos Musulmanes, y sus posicionamientos cada vez más cercanos al wahabismo, se decantó hacia una visión progresista. Estudió fenomenología en la Sorbona, y fue discípulo de Jean Guitton (el intelectual católico que fuese maestro de Althusser). Trabajó como archivista en la Biblioteca Nacional, en París. En 1967, comenzó una carrera de docente de filosofía islámica y europea en la Universidad de El Cairo. Tradujo Spinoza, Lessing, y Sartre, además de escribir numerosos estudios dedicados a figuras clásicas del pensamiento islámico. Fue editor y comentarista de algunas obras del Imam Jomeini. En 1981, había completado el trabajo de ocho volúmenes de Al-Din wa Al-Thawra fi Misr (1.952-1.981) (Religión y Revolución en Egipto 1952-1981). En ese mismo año, lanzó un periódico llamado al-Yasar al-Islami (La Izquierda Islámica), a través del cual trató de dar difusión a su proyecto.

En su primer y único número, explicó sus objetivos y motivaciones. La tarea de la izquierda islámica es descubrir los elementos revolucionarios legados por la religión o, si se quiere, el mostrar los motivos comunes entre lo uno y lo otros, es decir, interpretar la religión como revolución:

La religión es el regalo de nuestro patrimonio y la revolución es la adquisición de esta época... Esto no implica una reconciliación externa y forzada. La religión es, en esencia, una revolución, y los profetas fueron reformadores, innovadores y revolucionarios… El registro histórico de la profecía en el Corán la describe como una revolución contra la decadencia social y moral.

Hanafi justificó la necesidad de este nuevo movimiento en el fracaso de los diversos proyectos de cambio en el mundo musulmán: las fuerzas islámicas que consiguieron la conquista del poder se han limitado a utilizar el islam de modo superficial, para encubrir su alianza con los gobiernos occidentales, el feudalismo local y en último término el hecho de que están al servicio del capitalismo; muchas de las fuerzas islámicas de resistencia han sido dominados del fanatismo y la orientación salafista, obsesionándose con el poder como medio de imponer sus convicciones. Los movimientos liberales se limitaron a las clases altas y adoptado la cultura occidental. La occidentalización de los movimientos marxistas los mantuvieron ajenos a las masas, quedando atrapados en la lucha por el poder, hasta forjar alianzas políticas ajenas a la ideología revolucionaria, preocupados cada vez más por su propia supervivencia. Muchas de las fuerzas revolucionarias se volvieron contrarrevolucionarias, y la clase media en ascenso se limitó cada vez más a enriquecerse y tratar de preservar el statu quo.

En este contexto, el objetivo de Hanafi es el de movilizar a las fuerzas revolucionarias de la herencia islámica, latentes en los corazones y las mentes de las masas, con el fin de luchar contra la opresión y la hegemonía local y extranjera, contra la injusta distribución de la riqueza en la Umma. El propósito de la Izquierda Islámica es la lucha contra los peligros externos del imperialismo occidental y la agresión sionista, al mismo tiempo que hacer frente a los peligros internos del despotismo, el atraso y el fanatismo.

Sitúa su proyecto en continuidad con los de Jamal al-Din al-Afghani y Mohammed Abdu y considera su periódico como heredero de al Urwaal-Wuthqa y al-Manar, editado por ambos autores, respectivamente. Se considera a si mismo como discípulo de Sayed Qutb, Explica que en vez de elegir un eslogan secular —del tipo “¡musulmanes del mundo, uníos!”— adoptó un versículo del Corán, pensando que entroncaría mejor con las masas: “Pero quisimos otorgar Nuestro favor a aquellos que eran oprimidos en la tierra, y hacerles adelantados y hacerles herederos” (28:5).

Hanafi fue acusado de blasfemia por los clérigos oscurantistas de la Universidad de al-Azhar. El desencadenante de esta acusación fue una declaración pública, en la cual afirmó que “el Corán es como un gran supermercado, en el cual cada uno busca y encuentra lo que quiere”. Más allá de lo apropiado o no de la metáfora empleada, su sentido es evidente.

 En el contexto de la política árabe contemporánea, Hanafi ha optado por una posición incómoda: los islamistas lo han acusado de ser un agente marxista encubierto, y los secularistas lo acusan de ser un islamista. Su pensamiento no parece encajar en los estereotipos dominantes. Es amigo de las paradojas, y gusta presentarse como un "Hermano Musulmán comunista". El propio Hanafi ha reconocido que dicho proyecto es hoy por hoy inviable, a causa de la fuerza del islam político reaccionario, y de la oposición del secularismo pro-occidental. Esta (falsa) polaridad ha impedido hasta ahora la visualización de la “izquierda islámica” como proyecto. Durante años tuvo prohibida la entrada a algunos estados del Golfo Pérsico, incluyendo Arabia Saudita, debido a que podría estar allí para instigar una revolución islámica.

Sin embargo, tal vez el actual proceso revolucionario permita plasmar los ideales del islam de una nueva inédita. Ya no en el marco del proyecto político islamista (aplicación anacrónica de la Sharia, códigos de familia autoritarios, construcción de un “Estado islámico”, tutela del clero…), sino en el marco de los derechos humanos, la democracia y el secularismo. Pues es este el marco en el cual pueden germinar las mejores propuestas del islam para el siglo XXI.

Anuncios
Relacionados

Regreso de Egipto

Artículos - 03/01/1998

Islamabad como pretexto. La Hermandad Musulmana al presente

Artículos - 29/10/2008

¿Un paso más adelante en la historia?

Artículos - 06/03/2011



Escribir comentario

Debes iniciar sesión para escribir comentarios.

Si no estás registrado puedes registrarte en un minuto.

  • Esta es la opinión de los internautas, no de Webislam
  • No están permitidos comentarios discriminatorios, injuriantes o contrarios a la ley
  • Céntrate en el tema, escribe correctamente y no escribas todo en mayúsculas
  • Eliminaremos los comentarios fuera de tema, inapropiados o ilegibles

play
play
play
play
Colabora


 

Junta Islámica - Avda. Trassierra, 52 - 14011 - Córdoba - España - Teléfono: (+34) 957 634 071

 

Junta Islámica
https://www.webislam.co/articulos/60821-la_izquierda_islamica_de_hassan_hanafi.html