webislam

Martes 18 Junio 2019 | Az-Zulaza 14 Shawwal 1440
888 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Artículos

?idt=18057

Ashura: el Perdón es la primera lluvia

Este día es considerado como uno de los más memorables del año, en el cual los profetas fueron liberados, superando las duras pruebas a las que fueron sometidos

04/12/2011 - Autor: Abdennur Prado
  • 17me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación


El día en que el Profeta Moisés y su pueblo cruzaron el Mar Rojo

El día 10 del mes de Muharram, primero del calendario lunar, se celebra el Día de Ashura. Existen muchos motivos por los cuales merece la pena ayunar en este día. Cuando el Mensajero de Al-lâh (paz y bendiciones) llegó a Medina, encontró que los judíos estaban ayunando. Les preguntó el motivo por el cual ayunaban, y le respondieron que estaban celebrando el día en que el Profeta Moisés (paz y bendiciones) y su pueblo cruzaron el Mar Rojo, el día en que las aguas se abrieron, en que los judíos pudieron abandonar Egipto y las aguas se cerraron para anegar al ejército del Faraón. Al oír estas palabras, el Profeta Muhámmad se sintió identificado con el motivo del ayuno y les dijo: “Entonces, nosotros tenemos aún mas derecho a ayunar que vosotros”.

En ese momento los musulmanes que huían de la Meka encarnaban al pueblo judío en su fuga de la tiranía. Para los judíos de Medina, en cambio, se trataba tan solo de una fiesta, de la conmemoración de una historia que afectó a sus antepasados, una historia nacional. No eran capaces de darse cuenta de que esa historia se estaba reproduciendo ante ellos. ¿Acaso no nos sucede lo mismo a los musulmanes hoy en día, cuando celebramos el día de Ashura como una fiesta de reafirmación de una identidad soñada? No nos damos cuenta de que todos los pueblos expatriados, los refugiados de este mundo, repiten la experiencia del Profeta y de sus Compañeros. No los honramos por ello, ni los ayudamos. Para que la celebración del Día de Ashura no quede reducida a un acto de folklore, hay que adentrarse en las connotaciones de este día, reconocer en todos los pueblos perseguidos al pueblo de Israel y emprender el camino de la liberación.

Según la tradición islámica, el día 10 del mes de Muharram es un día señalado en el proceso de la Creación.

El día en el que Al-lâh creó Su Trono;
el día en el que Al-lâh creó Su Escabel;
el día en el que Al-lâh creó su Tabla;
el día en el que Al-lâh creó Su Cálamo;
el día en el que Al-lâh creó al ángel Gabriel y a todos Sus ángeles;
el día en el que Al-lâh creó los cielos;
el día en el que Al-lâh creó las estrellas;
el día en el que Al-lâh creó la tierra.

También es un día señalado en el ciclo de la profecía:

Es el día en el que Al-lâh creó al profeta Adán;
el día en que Adán descendió a la tierra;
el día en el que Al-lâh perdonó a Adán y le abrió de nuevo las puertas de Su paraíso;
el día que Jonás fue liberado del vientre de la ballena;
el día en el que el Arca de Noé tocó tierra;
el día en el que Abraham fue rescatado del fuego;
el día que Al-lâh perdonó a David;
el día en que Al-lâh le otorgó a Salomón los reinos de lo visible y lo invisible;
el día en que Al-lâh curó las heridas de Job;
el día en el que Moisés cruzó el mar Rojo;
el día en el que Idris fue elevado vivo al Paraíso;
el día en el que Jesús fue elevado al cielo;

El Día de Ashura cayó la primera lluvia sobre la tierra;
fue el día del martirio del Iman Hussein en Kerbala
y ha de ser el día en que termine el mundo.

Por todo ello, este día es considerado como uno de los más memorables del año, en el cual los profetas fueron liberados, superando las duras pruebas a las que fueron sometidos. El Día de Ashura es un día propicio para el perdón y el arrepentimiento. ¿Qué significa perdonar? Significa que la Misericordia de Al-lâh precede a Su Ira, y que los creyentes superan su miseria y se elevan hacia la Fuente, aceptando todo lo sucedido como Voluntad Divina, como un acto de Amor cuyo origen y destino no es otro que Al-lâh. Significa que tomamos conciencia de que no hay otro que Al-lâh, y que todo ha sucedido exactamente como estaba escrito, que estamos desbordados, que todos nuestros odios y carencias no son nada frente al mar de la Misericordia. Significa abandonar la ira, olvidar las ofensas, reconocer que no somos nadie para acusar a nadie, que somos Hijos de Adán y estamos todos en lo mismo.

¿Qué relación tiene el perdón con todos los acontecimientos proféticos que sucedieron este día? El Perdón es la liberación de nuestras ataduras más pesadas. Abraham fue arrojado al Fuego por el tirano Nimrod. Al-lâh lo salvó ordenando al fuego que fuese frío. El “fuego frío” es una metáfora de la unión de los contrarios, que se ha consumado en el seno de Abraham. ¿Qué es el fuego? La pasión en la que se consume, su odio hacia sus conciudadanos se manifiesta externamente, y Abraham es arrojado al fuego. Paradójicamente, el fuego que la ira de Abraham ha provocado se convierte en una fuente de paz interior para él, termina su enemistad con sus perseguidores, y puede huir de las cadenas que le atan a su pueblo, en busca de una tierra bendecida. Al-lâh salva a Abraham mostrándole el secreto de la unión de los contrarios, del “fuego frío” cuyo contacto nos permite trascender las condiciones espacio-temporales en las que nos hallamos, elevarnos como el profeta Jesús, alcanzar el Perdón de Al-lâh en medio del incendio de este mundo. Es así como Al-lâh forja a sus siervos en el fuego, los abrasa para borrar toda impureza, como curó con agua de manantial al profeta Job, sacó a Jonás de la ballena, devolvió al profeta Adam al Paraíso, liberó de la opresión al profeta Moisés y al Pueblo de Israel. Al-lâh permitió al profeta Noé tocar la tierra, retornar de su lenta travesía lejos de la gente. Todos los episodios que celebramos en el Día de la Ashura nos remiten a la entrada en el Reino, a la liberación de toda oposición, de todo dualismo.

Todos los episodios nos remiten a la salida interior del dilema de nuestra dualidad desesperada, de nuestro carácter fragmentario. No somos sino sombra a la deriva, sombra que proyecta sombra y se querella. Toda pelea es signo de que estamos divididos, de que nos vemos separados de nuestros semejantes por barreras de orgullo, pero también de ideología, de religión o de doctrina. La vanidad es la peor de las enfermedades. Solo Al-lâh puede arrebatarnos, arrancarnos de la cruz y devolvernos a la Realidad. El Perdón es la liberación del Fuego. La ilaha illa Al-lâh.

El Perdón es la lluvia. La salvación es la primera lluvia sobre la tierra compartida, el Retorno a la unidad de vida después de la separación. El ser humano que no es capaz de perdonar queda preso en la hoguera de sus vanidades, sigue viéndolo todo a través de su biografía. No es capaz de trascender la dialéctica del tuyo o mío, del ellos o nosotros. No podrá salir de la ballena, se incendiará en el fuego, Al-lâh al-Fattah no le dará una apertura, no curará sus heridas, no verá brotar el manantial, no tocará tierra. La incapacidad de Perdón es la enfermedad de las enfermedades, la incapacidad de aceptar que el otro refleja nuestras limitaciones, que nuestros enemigos somos nosotros mismos, que todo en la Creación es nuestro espejo. Mi querella contigo me delata, delata mi miseria, mi propia proyección en tu querella. ¿Quién nos ha ofendido, qué es lo que nos ha ofendido? Al-lâh es la causa, es el causante y lo causado.

Los siervos del Compasivo son los que van
por la tierra humildemente y que,
cuando los ignorantes les increpan,
responden: “¡Paz!”

(Corán 25:63)

No hay lugar para el odio en sus corazones, pues solo ven en todo lo que les rodea una teofanía, la plasmación del misterio de la Creación en toda su grandeza.

Pido perdón a todos aquellos que se hayan sentido ofendidos por mis palabras o por mis respiraciones. Pido perdón por pretender existir, por tener una conciencia que se afirma separada. Pido perdón por las provocaciones, por todo pensamiento no enraizado en la conciencia de que todos somos uno. Pido perdón por el fuego y la niebla, por el orden sin formas de esta mano, por la ambición sin fundamento.

Al-lâh, libérame del vientre, de esta oscura ballena que es mi ego.
Borra de mis actos la arrogancia, la búsqueda del muro.
Libérame del Fuego, atempera un instante y fíjame en Tu risa.
Eleva mis caricias hacia el cielo.
Perdona mi miseria, mis pequeñas querellas de hombre ciego.
Ayúdame a escapar, a cruzar el Mar Rojo, a huir de este tirano,
a liberar mi pecho de esta carga de días de dominio.
Ayúdame a ayudar, a alcanzar el Perdón como morada.


Anuncios


1 Comentarios

Julio Ruiz dijo el 04/12/2011 a las 23:18h:

Preciosa la oración de las últimas líneas. Gracias.


Escribir comentario

Debes iniciar sesión para escribir comentarios.

Si no estás registrado puedes registrarte en un minuto.

  • Esta es la opinión de los internautas, no de Webislam
  • No están permitidos comentarios discriminatorios, injuriantes o contrarios a la ley
  • Céntrate en el tema, escribe correctamente y no escribas todo en mayúsculas
  • Eliminaremos los comentarios fuera de tema, inapropiados o ilegibles

play
play
play
play
Colabora


 

Junta Islámica - Avda. Trassierra, 52 - 14011 - Córdoba - España - Teléfono: (+34) 957 634 071

 

Junta Islámica
https://www.webislam.co/articulos/40621-ashura_el_perdon_es_la_primera_lluvia.html