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La nocividad de la carne de cerdo

Cuando Dios prohíbe o desaconseja algo, siempre es en nuestro propio beneficio. Confiad en Dios, Él es el Sumo Sanador.

30/11/2010 - Autor: Islam en línea - Fuente: Islam en línea
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Recordando lo que nos dice nuestro querido Profeta Muhammad (Dios le bendiga y le de paz), es preferible consumir poca carne.
Recordando lo que nos dice nuestro querido Profeta Muhammad (Dios le bendiga y le de paz), es preferible consumir poca carne.

El islam prohibió la carne de cerdo hace 1400 años. Por aquel entonces, se desconocía la causa efectiva de esta prohibición, pero hoy en día podemos demostrarla con la ciencia. Sin ir muy lejos, habría que destacar como factores favorecedores de procesos tumorales malignos, existentes en la carne de cerdo a los siguientes:

- Colesterina: (según Profesor Rotto) Interviene de forma decisiva en la metamorfosis de las células cancerosas.

- Hormonas del crecimiento: Favoreciendo el crecimiento del tumor canceroso. 

- Benzopirenos: (Sustancias cancerígenas), presentes en el ahumado de la carne de cerdo. 

La carne de cerdo por su contenido en histamina y cuerpos inidazólicos, es responsable de favorecer la puesta en marcha de procesos inflamatorios y urticariantes tales como apendicitis, colecistopatias, flebitis, flujo vaginal o leucorrea (en mujeres), abscesos y flemones, así como enfermedades cutáneas del tipo: eczemas, dermatitis, foruncolosis, urticaria, neurodermitis, y otras dermatosis.

LA CARNE DE CERDO Y EL VIRUS DE LA GRIPE 

En el Instituto de Investigación de enfermedades víricas de Londres, se ha comprobado que el virus de la gripe, se almacena en los pulmones del cerdo y existen prácticamente en todos los embutidos elaborados con su carne. Quien los ingiere debe contar pues, con que ingiere también tales virus.

Además emigrarían (según las investigaciones del Prof. Lettré) desde aquel lugar donde pertencen hasta el tejido conjuntivo de los pulmones del hombre, donde permanecerían en estado inactivo hasta que se les presenten condiciones favorables para su desarrollo como ocurre con su aporte vitamínico deficiente, resfriados, y escasez de contacto con los rayos solares por ejemplo, durante los primeros dias del año.

El contenido graso de la carne de cerdo es normal, incluso la llamada carne magra posee una enorme cantidad de grasa. Esto es debido, a que la grasa no solo se deposita en su paniculo adiposo (debajo de la piel), sino que a diferencia de los demás animales (carnero, bovino, etc. , e incluso el hombre), prácticamente todas las células de su organismo acumulan grasa, fenómeno que no ocurre en los demás animales mencionados que disponen de células especializadas para tal función y se localizan sobre todo en el tejido celular subcutáneo.

La grasa junto a otras sustancias nocivas de dicha carne, al ser ingerida, se deposita en el cuerpo y es realmente difícil de eliminar, por tanto la persona consumidora es candidata a una desmesurada obesidad. 

Toda carne en general, contiene un gran nivel de colesterina (el colesterol), pero la carne de cerdo aún más. El colesterol es responsable de una futura arteriosderosis e hipertensión, y a la vez favoreciendo la aparición de trastornos circulatorios en los vasos periféricos y coronarios (peligro de infarto de miocardio), sobre todo si se conbinan con la nicotina. Es por todo ello un peligro abusar de grasas de origen animal.

Así, recordando lo que nos dice nuestro querido Profeta Muhammad (Dios le bendiga y le de paz), es preferible consumir poca carne.

Volviendo a la carne de cerdo, hay que destacar que lo más grave de la cuestión, no es el trastorno estético corporal -como ya hemos mencionado - sin que las sustancias mucilaginosas tan abundantes, se depositen en elementos de nuestro organismo que estén formados por tejido conjuntivo como son: cartilagos, tendones, discos invertebrados, etc. , que en la especie humana son relativamente duros y firmes, pero que se ablandan y pierden resistencia si en ellos se deposita gran cantidad de mucopolisacaridos (suministrados en abundancia por la carne de cerdo). Con ello existe la amenaza de favorecer la aparición de procesos reumáticos, artríticos, artrósicos, así como trastornos discales, etc.

Cuando Dios prohíbe o desaconseja algo, siempre es en nuestro propio beneficio. Cofiad en Dios, Él es el Sumo Sanador.

Que Dios derrame sobre todos nosotros su misericordia y nos guie. Él es Clemente, el Misericordioso. Que la paz sea con todos los musulmanes.

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