webislam

Lunes 18 Noviembre 2019 | Al-Iznain 20 Rabi al-Auwal 1441
1319 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Artículos

?idt=17885

Una vacuna contra el fanatismo

Mucho hemos reflexionado a propósito del fanatismo en la esfera política o religiosa

28/11/2010 - Autor: Hashim Cabrera - Fuente: Webislam
  • 0me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación

...una ‘perturbación angustiosa del alma’ que es, en ocasiones, la única forma de que disponemos para mantener la ficción de un yo
...una ‘perturbación angustiosa del alma’ que es, en ocasiones, la única forma de que disponemos para mantener la ficción de un yo

Miedo. (Del lat. metus). 1. m. Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.

(Diccionario RAE)

Mucho hemos reflexionado en Webislam a propósito del fanatismo en el ámbito político o religioso, sobre su origen, causas, etc., llegando las más de las veces a la conclusión de que, tras toda la sarta de justificaciones y ardides que suelen esgrimirse para explicarlo, se esconde de manera constante el miedo, una ‘perturbación angustiosa del alma’ que es, en ocasiones, la única forma de que disponemos para mantener la ficción de un yo. Mediante esa estratagema de la atención concienste proyectamos nuestra identidad real en un yo ‘otro’, construyendo una imagen de nosotros mismos conceptualizada y definible que podemos compartir y consensuar con los demás mediante el acuerdo que implican los lenguajes.

Esta objetivación —y objetualización— de nuestra identidad abre con frecuencia una brecha interioridad/exterioridad que nos aleja de la conciencia y de la vivencia de unicidad y nos relega al mundo fragmentario y violento de las polaridades, de las diferencias.

Aunque la experiencia social del ser humano en el escenario de la globalización implique inevitablemente una superación de estas diferencias en una nueva visión que presumiblemente ha de integrarlas, en la práctica son precisamente esas diferencias y particularismos los que se ofrecen como excusa para la fricción y el conflicto.

Las identidades excluyentes,objetivas, aquellas que se construyen frente al otro, al margen del otro o contra él, revelan fácilmente su naturaleza paranoica y producen, al adquirir una cierta preponderancia en las relaciones interpersonales, expresiones y muecas que a menudo solemos percibir como rasgos del pensamiento y la conducta ‘politicamente correctos’, como expresiones de una actitud lógica y de sentido común. Pero estas concesiones acaban condicionando nuestra fisonomía y constituyendo finalmente una parte nada despreciable de nuestra fisiología. Las emociones tienen siempre un correlato bioquímico, como los pensamientos y los recuerdos:

“No hay cosas cuyos tesoros no existan junto a Nosotros. y no hacemos descender nada sino es con arreglo a una medida precisa”.

(Qur’án, sura 15, aya 21)

Así la biopolítica, que no es sino la realpolitik interior, trata de alimentar y gestionar estos sentimientos reactivos, básicamente el miedo, consolidando imaginarios socio-lógicos que dotan al individuo de un pensamiento dócil y maleable, eximiéndole en los casos extremos de pensar o imaginar por sí mismo.

Casi siempre fue así en la historia convencional que conocemos. Establecer un programa de pensamiento adecuado ha sido tradicionalmente el medio que han utilizado los poderes —castas, clases, élites, sectas, etc., basadas y legitimadas en esa objetivas diferencias— para retroalimentarse y perpetuarse, neutralizando de manera automática cualquier movimiento o disidencia. Pero ese programa conductista acaba impregnando y contaminando a todo el paradigma, alcanzando al final al mismo pensamiento de esos gestores de la realidad objetiva, dejando a su paso un ser humano desvalido, sin un cauce liberador de sus más altos y nobles registros.

Toda esta bioingeniería del miedo ha construido —desde una cierta invisibilidad, como práctica secular difusa en un segundo plano— las doctrinas religiosas y científicas, las ideologías y los dogmas, eliminando o pervirtiendo los saberes tradicionales y llevando la aventura cultural y civilizacional hasta el borde mismo de una contemporaneidad que se abre paso y que por fin nos muestra a una criatura consciente que se asoma a la creación con su asombro recuperado, libre de toda esa historia alienante.

Los poderes han subestimado, aunque sólo haya sido por esta vez, la grandeza espiritual que late en el interior del ser humano, han jugado tan mal la carta del dominio de las conciencias —tanto se han empeñado en borrar de la mente del hombre común la memoria de su alma, de su yo real— que han acabado borrando de sí mismos las imágenes de sus almas privilegiadas. Los señuelos brillan cada vez menos en el firmamento terrestre y cada vez suenan con más claridad las notas de una recitación intemporal.

En el contexto del paradigma cultural judeocristiano occidental, por llamarlo de alguna manera, muchos hemos sufrido las hondas consecuencias de la ‘educación religiosa’ y de la ideología científico-mecanicista, justo cuando se formulaban los corolarios de la modernidad, su disolución natural inevitable, en ese final de milenio que nos ha dejado en alta mar, contemplando por momentos otras orillas…

Y ahora, cuando oteamos esos horizontes inéditos queremos hallar una tierra que nos permita continuar viviendo como seres humanos, a pesar de que el aparato autopropagandístico de los viejos poderes no haga sino sobreescribir constantemente en nuestras mentes nuevas versiones digitales de las viejas historias de terror.

Con esta conciencia no debería resultar difícil imaginar las razones que nos impulsan a mantener una lucha sin cuartel contra la manipulación mediática, contra esa esclavitud disimulada, un yihad que no por quijotesco es menos real o necesario. Esas razones son las fuentes de nuestra lucha contra las doctrinas, los dogmas, las imposiciones, las coerciones, las censuras…

Si hemos podido desenmascarar los señuelos de nuestra propia tradición cultural, los entresijos del propio paradigma, mediante la reflexión conjunta y el análisis. ¿No íbamos a ser capaces de detectar la manipulación en una forma de vida tan humanamente vivible, como es el islam, contando con una herramienta tan poderosa como el Corán, con una referencia inalterada que mantiene aún vivas las palabras del Acuerdo Feliz entre el ser humano y la Realidad?

Es hasta cierto punto inevitable que quienes hemos encontrado un Criterio claro y eficiente, quienes hemos vivido en un contexto tan relativista e inestable como lo ha sido la modernidad final, no podamos callarnos o hacer una simple abstracción de todo ello en forma de discurso para el consumo. Nos ha tocado ejercer nuestra conciencia crítica, asumir el decreto de señalar los huecos y carencias de este paradigma que se resiste a cambiar porque queremos y necesitamos esa transformación, esa islamización que poco tiene que ver con velos, turbantes o coacciones, y que no es sino la llegada de lo secularmente aplazado, del tiempo del ser humano civilizado y pacífico, de la criatura capaz de gestionar su imaginación compartiéndola con sus semejantes.

Desde aquí mismo lanzamos nuestro llamamiento hacia las infinitas direcciones de la creación, abriendo y sumando nuestras voces en el contexto de una globalización unitaria de lo diverso, en la aldea finisecular que quiere guardar y defender la memoria feliz de sus descendientes civilizados.

¡Alhamdulilah! que quiere asombrarnos una vez más con Su Compasiva Sabiduría.


Anuncios
Relacionados

El miedo en el Islam

Artículos - 18/03/2001

Dialogo entre la Cristiandad y el Islam

Artículos - 04/09/2005

El Camino libre del Islam

Artículos - 15/02/1995



Escribir comentario

Debes iniciar sesión para escribir comentarios.

Si no estás registrado puedes registrarte en un minuto.

  • Esta es la opinión de los internautas, no de Webislam
  • No están permitidos comentarios discriminatorios, injuriantes o contrarios a la ley
  • Céntrate en el tema, escribe correctamente y no escribas todo en mayúsculas
  • Eliminaremos los comentarios fuera de tema, inapropiados o ilegibles

play
play
play
play
Colabora


 

Junta Islámica - Avda. Trassierra, 52 - 14011 - Córdoba - España - Teléfono: (+34) 957 634 071

 

Junta Islámica
https://www.webislam.co/articulos/40475-una_vacuna_contra_el_fanatismo.html