webislam

Miercoles 19 Febrero 2020 | Al-Arbia 24 Jumada al-Zani 1441
604 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Artículos

?idt=16165

Algunos beneficios de las discusiones en la familia o entre particulares

Si el experto o quien se dice experto pierde el control, el dominio de sí mismo, y grita, bajo la autoridad de la ira, la tal persona acaba de dar un paso atrás

04/06/2010 - Autor: Aníbal Barca - Fuente: Webislam
  • 0me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación

Los defectos también son normas para progresar internamente (Foto wwwlafamiliasana.blogspot.com)
Los defectos también son normas para progresar internamente (Foto wwwlafamiliasana.blogspot.com)

Estos hechos forman parte de la naturaleza humana y representan la única herramienta para medir el progreso interior de las personas. Una discusión fuerte es un examen para ver hasta dónde puede llegar la expresión violenta del individuo.

 

Los altercados obedecen a la ley de movimiento que rige todas las cosas, donde el propósito es ir seleccionando, extrayendo el material servible. Se trata de la función proyectada desde el interior para ir formando elementos sustentadores de vida. Nadie escapa a esta ley si bien busca mejorar su comportamiento.

 

Puede tratarse de un individuo experto en aplicar la paciencia frente a situaciones incómodas, pero le llegará la ocasión en que será sorprendido por las circunstancias con expresiones de mayor fastidio, siendo aquí donde el experto debe poner a prueba su experiencia, intentando siempre evitar lanzar expresiones ofensivas, no darle salida a ningún asomo de ira; no debe salirse del tema a fin de buscar recursos más dañinos hacia su contrincante; en ningún momento debe mostrar odio, así se lo esté ofendiendo con otras clases de armas de más peso; tampoco debe pensar en ganar la disputa o quedar bien parado frente a los otros; es posible que los otros estén dispuestos a no aflojar, manteniéndose firmes en sus ideas; en última, si no convence al contendor, lo más recomendable es que se humille, es decir guardar silencio, permitir los insultos y las ofensas.

 

Si se maneja de esta forma la discusión, se puede decir que se progresa, y más aún si al término de la disputa se es el primero en normalizar las relaciones, sin mantener la mínima señal de resentimiento ni rencor. Este es el propósito de la disputa, para aprender a estar en la tormenta y no alterarse.

 

Si el experto o quien se dice experto pierde el control, el dominio de sí mismo, y grita, bajo la autoridad de la ira, la tal persona acaba de dar un paso atrás; si amenaza a su contendor, ya sea levantando la mano o empuñando un palo o cualquier otra cosa, esta persona no ha hecho ningún trabajo para mejorar, simplemente lo ha intentado pero con poco interés, o todavía debe pasar por otros inconvenientes a fin de acumular experiencia.

 

Todo altercado es una regla, y es positivo en la medida en que no se desperdicie la intención de quienes la disponen; podemos comparar esta medida con el ejercicio entregado por los maestros a sus alumnos, donde se entiende la pérdida de tiempo de los maestros si los alumnos desatienden la medida. También se puede comparar esto al hecho de que los regidores dispongan la mesa, y llegan los comensales y pisotean el alimento en vez de ingerirlo.

 

Son buenos para nosotros los defectos de los demás en la medida en que seamos capaces de capotearlos sin dejar rastros de sangre ni ninguna clase de destrucción; también son buenos nuestros defectos hacia nuestros contendores siempre y cuando éstos los capoteen de la manera establecida. Tenemos entonces que los defectos también son normas para progresar internamente.

 

¿Cómo inicia el no experto a volverse experto? Comienza con tomar notas después de un fracaso en la disputa Por esta situación o sentimiento de pérdida deben pasar todos los candidatos a expertos; nadie escapa a esta norma, donde todo descuido es importante en la medida en que se lo estudie para su rectificación: el camino es largo, tormentoso, lleno de espinas; nadie ha ascendido sin haber experimentado infinidad de derrotas; simplemente se debe tener paciencia, y después de cada descalabro, sacudirse la tierra adherida al cuerpo y echar hacia adelante, nuevamente con paso firme, diciéndose: “La próxima vez estaré en guardia para no dejarme sorprender.” Aquí funciona la frase sabia: “No importa cuántas veces te caigas, sino cuántas te levantes.” Cada adversidad o caída se la conoce en Filosofía pura, como estación, también ciudad o poblado, representando un peldaño hacia la cúspide de la montaña, la meta. En la medida del ascenso, todo se vuelve más pesado, si bien en cada peldaño se toma una porción de experiencia que se suma al capital acumulado. Esto simboliza todo el proceso o labor del rey de Corintio, hijo de Eolo.

 

Quien actúa contra la ley, arma su propia destrucción, precipitándose a las profundidades de la materia, hasta cruzar la línea del retorno posible; más allá se pierde todo contacto con la parte humana y se entra en la etapa de la eternidad en lo inhumano, después entra a la peor de las fases, la de la inconsciencia: el sometimiento a la fundición de los minerales o reciclaje en el núcleo, de donde se emerge como partícula de vida mínima en las profundidades de la tierra, hasta cuando es absorbido por las raíces de las plantas, en una época en que el mundo ha entrado en otra etapa.

 

 

 

 

 

No nos gusta que nos molesten

 

Existen personas “programadas” solamente para “molestar”, son máquinas soltando palabras propicias para este fin. Este comportamiento es común por parte de uno o varios miembros del núcleo familiar. A mayor cantidad de este tipo de personas en la familia, es señal de que todos han sido malos aprendices, por tanto el flujo de lecciones es mayor, si bien la naturaleza no se detiene en sus avances; y si el educando no aprovecha el tiempo, el material didáctico se le va acumulando, haciéndose cada vez más difícil la comprensión, y a mayor incomprensión, más respuestas agresivas, menos tolerancia de las partes, hasta cuando se opta por la separación, la desintegración del grupo familiar, base del florecer de la tolerancia.

 

Todo ser humano causa “incomodidad” a otro, en una u otra forma; porque todo ser humano es un instrumento para despertar la tolerancia en otros, así este proceder ocurra en forma mecánica; obviamente la asimilación es más tardía en estas condiciones, mas si se desarrolla conscientemente, se tarda menos y, naturalmente, se evitan infinidad de riesgos, sin descartar los disgustos.

 

Procurando evitar las cantaletas, uno de los dos cónyuges opta por la separación, algunas veces bajo acuerdos; otras, intempestivamente, etc., desconociendo el sabio aforismo de “Todo tiempo pasado fue mejor”, persiguiéndolo a donde vaya, la deuda.

 

La única forma de eliminar los monstruos interiores es enfrentándolos. Decimos monstruos porque en eso nos convertimos, eso es lo que aflora frente a las ofensas, los disgustos. Por tal razón, nadie que viva solo se cura de la bestia. Decimos bestia porque en eso nos convertimos cuando nos llenamos de ira, algunas veces por simples ofensas o reclamos; tan es así, que se llega al crimen. Tomemos a una persona de éstas, un monje, por ejemplo, y pongámosle una familia: esposa e hijos. ¿Cómo podrá responder a los “conflictos” si nunca los ha lidiado ni mucho menos sabe que la afrenta es una cura?

 

Si conociéramos la importancia de los agravios, estaríamos deseándolos todo el tiempo, obviamente hasta cuando nos curemos; porque al conseguirse la sanación, éstos dejan de ser agravios; serán sólo palabras vacías.

 

Algunas personas completamente fuera de control llevan el agravio a los extremos, dándose de esta manera el desenlace fatal si el agraviado responde de igual forma; es como si se incendiase algo; en esta etapa la parte humana se anula por completo, quedando algo semejante a un grupo de perros destrozándose entre sí. Al llegarse a este punto, cualquier cosa desagradable puede ocurrir.

Anuncios
Relacionados

Sueños inalcanzables y libros

Artículos - 12/07/2013

Emular los Atributos de Al-lah

Artículos - 20/01/2005

La sexualidad en los indígenas amazónicos

Artículos - 11/12/2008



Escribir comentario

Debes iniciar sesión para escribir comentarios.

Si no estás registrado puedes registrarte en un minuto.

  • Esta es la opinión de los internautas, no de Webislam
  • No están permitidos comentarios discriminatorios, injuriantes o contrarios a la ley
  • Céntrate en el tema, escribe correctamente y no escribas todo en mayúsculas
  • Eliminaremos los comentarios fuera de tema, inapropiados o ilegibles

play
play
play
play
Colabora


 

Junta Islámica - Avda. Trassierra, 52 - 14011 - Córdoba - España - Teléfono: (+34) 957 634 071

 

Junta Islámica
https://www.webislam.co/articulos/39006-algunos_beneficios_de_las_discusiones_en_la_familia_o_entre_particulares.html