webislam

Viernes 29 Mayo 2020 | Al-Yuma 06 Shawwal 1441
2727 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Artículos

?idt=15318

Un Ramo de Flores (Tradiciones del Profeta (bp) y Ahlul Bait (P)

Tradiciones del Profeta (bp) y Ahlul Bait

23/02/2010 - Autor: Kamel Gomez - Fuente: Webislam
  • 1me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación

Un Ramo de Flores
Un Ramo de Flores

Bismillah

Presentamos en esta sección el prefacio del libro "Un Ramo de Flores" (Tradiciones del Profeta (bp) y Ahlul Bait (P)), cuyo autor es Saiied Kamâl Faqîh Imânî y la traducción al español pertenece al Sheij Feisal Morhell. Para su publicación, hemos editado algunas partes, y también decidimos extraer lo relacionado propiamente con el libro.

In sha Allah, con esta importante cantidad de fuentes presentadas, todos los hermanos musulmanes reconozcan el valor de Ahlul Bait y sus enseñanzas.

«¡Preguntad, pues, a la gente del recuerdo, si es que no sabéis!»

Sura An-Nahl, nº 16, aleya 43, Sura Al-Anbiiâ, nº 21, aleya 7

Este sagrado versículo ordena a los creyentes referirse a la gente del recuerdo (dhikr), esto es, a los hombres de sabiduría y a los sabios de la comunidad a fin de que puedan reconocer lo correcto de lo errado cuando se enfrentan con dificultades, puesto que Dios, tras enseñarles el conocimiento, les eligió para ese asunto. En consecuencia, son aquéllos profundamente imbuidos en conocimiento los que saben cómo interpretar el Corán.

Este versículo fue revelado a fin de presentar a Ahl-ul Bait (P), a saber, Muhammad (BP), ‘Alî, Fâtimah, Al-Hasan y Al-Husain, quienes son las cinco luces sagradas conocidas como Âal-i ‘Abâ (la gente del manto) a quienes se les han añadido otras nueve bendecidas luces de entre los descendientes del Imam Al-Husain (P). El Mensajero de Dios, en diferentes y apropiadas ocasiones, los presentó como los Imames de la guía, las antorchas en la oscuridad, y aquéllos profundamente imbuidos en el conocimiento, a quienes sin duda Dios ha conferido “el Conocimiento del Libro”.

Si bien la traducción literal del término Ahl-ul Bait es “la gente de la casa”, en los textos islámicos siempre se ha usado como una acepción equivalente a “la familia del Profeta del Islam”, y se refiere a ciertas personas determinadas. Estas personas fueron mencionadas y presentadas mediante tal término en decenas de narraciones provenientes del Gran Profeta(BP). En los siguientes ejemplos se observa que ‘Alî (P),Fátima (P), Al-Hasan (P), Al-Husaîn (P), y los Imames de la descendencia de Al Husaîn (P) son presentados como Ahl ul-Bait, a pesar de que la mayoría de ellos nacieron después del fallecimiento del Profeta(BP).

A) Safia Bint Shaîbah narra de ‘Aîshah (una de las esposas del Profeta) que ésta dijo:

“Cierto día el Profeta salió (de la casa) siendo que se había colocado encima un
manto; entonces llegó Al-Hasan Ibn ‘Alî y el Profeta lo invitó a disponerse bajo el
manto; luego llegó Al-Husaîn Ibn ‘Alî al que invitó a hacer lo mismo; a continuación llegó Fâtimah a la que también invitó; luego llegó ‘Alî y así también lo invitó a disponerse bajo el manto; y he ahí que recitó la siguiente aleya: «Ciertamente que Dios solo quiere alejar de vosotros la impureza Ahl-ul-Bait...»
(Al-Ahzâb; 33: 33)”.

Es decir, “Dios dictaminó que cualquier tipo de impureza esté alejada de vosotros, Ahlul-Bait, y que os conservéis siempre puros”.

Esta narración tiene muchas fuentes y a continuación citamos solo cuatro de entre aquéllas de la escuela sunnah: Sahîh Muslim, t.4, p.1883, h.2424; Al-Mustadrak ‘Alâ As-Sahîhaîn, t.3, p. 159, h.4707; Tafsîr At-Tabarî, t.12, 22/6; As-Sunan Al-Kubrâ, t.2, p.212, h.2858.

B) ‘Amir Ibn Abî Waqâs narró de su padre que dijo:

La revelación descendió sobre el  Profeta (BP), entonces congregó bajo su manto a ‘Alî, Fátimah, Al-Hasan y Al- Husaîn, y expresó: “¡Dios mío! Éstos son Ahlu Baitî (la gente de mi casa)”.

Sahîh Muslim, t.4, p.1871, h.32; Sunan At-Tirmidhî, t.5, p.225, h.2999; Musnad
Ahmad Ibn Hanbal,
t.1, p.391, h.1608; Al- Mustadrak ‘Alâ As-Sahîhaîn, t.3, p. 163, h.4719; As-Sunan Al-Kubrâ, t.7, p.101, h.13392.

C) ‘Îsâ Ibn ‘Abdul·lah Ibn Mâlik narró de ‘Umar Ibn Al-Jattâb que dijo:

“Escuché al Profeta decir: “¡Oh, gente! Pronto voy a dejaros y después vosotros –en el día del Juicio- os presentaréis ante mí...” (aquí el Profeta les exhorta a observar los derechos del Corán y Ahl-ul Bait y su descendencia). ‘Umar añade: “Dije: “¡Oh, Mensajero de Dios! ¿Quiénes son tu descendencia?” Respondió: “Mi Ahl-ul Bait, son ‘Alî y Fátimah, sus hijos, y los nueve Imames purificados de la descendencia de Al-Husaîn; ellos son mi descendencia y son de mi carne y mi sangre”.

Kifâîat Al-Azar, p.91; Tafsîr Al-Burhân, t.1, p.9.

D) Ibn Abbâs, el compañero del Profeta y gran exégeta del Sagrado Corán, respecto a la aleya que expresa «Y el cielo poseedor de constelaciones» (Al-Burûy; 85:1), dice que el Profeta manifestó lo siguiente:

“Yo soy el cielo y las constelaciones son los Imames de Ahl-ul Bait, mi descendencia, el primero de los cuales es ‘Alî y el último de los mismos es el Mahdî, siendo ellos doce personas”.

Îanâbî‘ Al-Mawaddah, t.3, p.254, h.59.

Estos hechos, narrados repetidamente en muchas tradiciones, han sido precisamente aprobados por los seguidores del Profeta Muhammad (BP) desde épocas de la revelación hasta la actualidad, y algunos de los sabios y comentadores de la escuela sunnita incluso han reconocido en sus libros que dichos versículos del Corán fueron revelados respecto a Ahl-ul Bait (P). Algunos ejemplos de sus libros son los siguientes:

1. Imam Az-Za‘labî en su reconocido libro de exégesis, bajo el significado del
versículo 42 de la Sura An-Nahl (Nº 16).

2. Tafsîr Ibn Kazîr, vol. 2, p. 591.

3. Tafsîr At-Tabarî, vol. 14, p. 75.

4. Tafsîr Al-Alûsî, conocido como: “Rûh Al-Baiân”, vol. 14, p. 134.

5. Tafsîr Al-Qurtubî, vol. 11, p. 272.

6. Tafsîr Al-Hakîm, o: Shawâhid At-Tanzîl, vol. 1, p. 334.

7. Tafsîr Ash-Shabistari, o: Ihqâq Al-Haqq, vol. 3, p. 482.

8. Ianâbi‘-Al Mawaddah, por Al-Qandusi Al-Hanafî, p. 119.

Basándonos en la realidad misma, debemos acercarnos a la Inmaculada Gente de la Casa, Ahl-ul Bait (P), y practicar sus palabras de guía para educar bien nuestras vidas. A este respecto, dice el Imam Al-Hâdî (P):

“Vuestras palabras (de sabiduría) son luz, en vuestros asuntos hay guía (para la gente), y vuestra recomendación es la piedad”.

(Man lâ Iahduruh-ul Faqîh, At-Tahdhîb y ‘Uiûn-u Ajbâr-ir Ridâ)

¡Cuidado, oh querido lector! Es por medio de estos seres benditos que pueden ser resueltos los problemas materiales y espirituales de nuestras vidas, en este mundo y en el venidero.

“Es por vosotros que Dios nos saca de la humillación, nos libera de las garras de las penosas tribulaciones, y nos resguarda de los abismos de la aniquilación del mundo, y del Fuego del Infierno”.

(Man Lâ Iahduruh-ul Faqîh, Tahdhîb y ‘Uiûn-u Ajbâr-ir Ridâ)

“Fue por vuestro liderazgo que Dios nos enseñó las leyes de nuestra religión, y corrigió lo que estaba corrompido en nuestro mundo. (Y Él nos rescató de la pobreza, degradación e ignorancia, entonces, nos agració con el conocimiento, honor y dignidad)”.

(Man Lâ Iahduruh-ul Faqîh, Tahdhîb y ‘Uiûn-u Ajbâr-ir Ridâ)

Bien, si nosotros dejamos de seguir a estos seres benditos, fracasaremos en todos los aspectos, puesto que el Profeta (BP) ha dicho:

“El ejemplo de la gente de mi casa (Ahl-u Baitî) es como aquel del Arca de Noé. Todo aquel que se embarca en ella se salva, y quien se niega a embarcarse en ella, es aniquilado.”

Esta tradición ha sido narrada por ocho compañeros del Profeta (BP) y ocho personas de entre los discípulos de los compañeros; por sesenta sabios famosos, y más de 90 autores de entre los hermanos de la escuela sunnita. Fue mencionada en Mishkât Al-Masâbih, p. 523, de Ahmad ibn Hanbal; Farâ’id As-Simtain, vol. 2, p. 242; As-Sawâ‘iq Al-Muhriqah, p. 234; ‘Uiûn Al-Ajbâr, vol. 1, p. 211; y otras de las referencias de ambas escuelas, que si deseas referirte a las mismas, las encontrarás mencionadas en Nafahât Al-Azhâr, vol. 4, p. 127.

Dijo el Mensajero de Dios:

“Se acerca el momento en que sea llamado y yo responda. Por cierto que dejo entre vosotros los dos tesoros: el Libro de Dios y mi descendencia. El Libro de Dios es un cordel que se extiende desde el cielo hasta la tierra; y mi descendencia, la gente de mi casa. Por cierto que el Benévolo, el Informado, me ha comunicado que ellos dos no se separarán hasta que vuelvan a mí en la fuente (del Paraíso). Así pues, observad como los tratáis en mi ausencia.”

Y en otra narración dice:

“Nunca os desviaréis mientras os aferréis a ambos.”

Esta narración fue transmitida por más de veinte personas de entre los compañeros del Profeta (BP) y también por más de 185 narradores mencionados en Sahîh Muslim, vol. 2, p. 238 y Musnad Ahmad Ibn Hanbal, vol. 5, p. 181-182; Sahîh At-Tirmidhî, vol. 2, p. 220, y otras de las referencias de ambas escuelas, que si deseas consultarlas, están mencionadas en las pp. 199 a 210, vol. 1, de Nafahât Al-Azhâr fi Julâsat ‘Abaqât Al-Anwâr.

De este modo, ¡qué honor es más excelente que el hecho de que el Corán, el Mensajero de Dios (BP) y Ahl-ul Bait (P) sean nuestro ejemplo, maestros y líderes! Es por ello que, con una gran sinceridad y devoción, decimos:

Estamos orgullosos de ser los seguidores de una religión cuyo fundador, bajo la dirección de Dios, fue el Profeta Muhammad, y que Amîr-ul Mu’minîn ‘Alî ibn Abî Tâlib, el siervo de Al·lah, quien fuera liberado de todas las cadenas, fue designado, a su vez, como el libertador de la humanidad de todos los grilletes de la esclavitud (a otro que Dios).

Estamos orgullosos de que Nahy-ul Balâgah, el cual después del Corán es la mayor
prescripción de vida espiritual y material, sea el libro principal para la liberación de la humanidad, y que sus prescripciones espirituales y políticas, que son las más valiosas para la liberación, hayan sido dispuestas por nuestro Imam Ma‘sûm (‘Alî ibn Abî Tâlib - P -).

Estamos orgullosos de que las súplicas, que son llamadas el Corán ascendiente, sean de nuestros Imames Ma‘sûm, al igual que las oraciones íntimas de Sha‘baniiah, las súplicas de ‘Arafah de Husain ibn ‘Alî, Sahîfah Sayyâdîiah (también llamada “los Salmos de Âl-i Muhammad”), y Sahîfah Fâtimah (el cual es un Libro inspirado por Dios a Fâtimah Az- Zahrâ).

Estamos orgullosos de que Bâqir Al-‘Ulûm sea de nosotros, puesto que fue una de las mayores personalidades de la historia, y nadie, excepto Al·lah Ta‘âlâ, el Exaltado, el Profeta (BP), y los Imames Ma‘sûm, ha sido o será jamás capaz de comprender su rango.

Nos sentimos honrados de que nuestra Madh·hab sea la Ya‘farî y que nuestro Fiqh (Jurisprudencia Islámica) el cual es un infinito mar (de conocimiento), sea una de sus contribuciones (del Imam As-Sâdiq -P-). Y nos sentimos orgullosos de todos los Imames Ma‘sûm (P), y estamos comprometidos a seguirlos.

Estamos orgullosos de que nuestros Imames Ma‘sûm (P) hayan vivido en prisiones y en el exilio por tratar de elevar el status de la religión islámica e implementar (la enseñanza) del Sagrado Corán, una de cuyas dimensiones es la formación de un Gobierno Justo, y finalmente murieron mártires intentando erradicar los gobiernos opresores y tiranos de su propia época.

Parte de los dichos del Imam Jomeini -que Al.lah esté complacido de él-, en Sahîfah Inqilâb.

Ahora, ¡Oh, querido hermano y hermana! Tú eres testigo presencial, en este pequeño globo terráqueo, más pequeño que una aldea en relación con el universo, que hoy, en la era del estallido de la información, la perpleja raza humana de nuestra Era está quemándose en la sed del llameante desierto de la injusticia y desigualdad, mientras que el ser humano se encuentra hundiéndose incesantemente y cada vez más profundamente en el pantano de la impiedad y la iniquidad.

Aquéllos que se vanaglorian de la libertad y felicidad del hombre se encuentran perturbados observando la decadencia de los valores morales, situación ésta que ellos mismos han creado. Ellos no pueden proporcionar nada excepto observar la destrucción del ser humano y la humanidad. Pero, ¿es éste en realidad el final del trayecto?

Para nuestro asombro, la respuesta es positiva, a menos que el hombre retorne a su divina naturaleza humana, adoptando las miserables experiencias de su vida pasada como una antorcha para su futuro camino, y utilizando el Islam como el mejor remedio.

En los tiempos presentes, el glorioso Islam, como la mejor prescripción de guía, mejor que cualquier cosa en la historia, ha estrechado su gentil mano para rescatar al hombre de la sumisión y agobio de los vicios, y por la Gracia de Dios, se ha puesto de pie para curarlo de la debilidad de la corrupción.

El Islam es capaz de mitigar la sed de ese hombre errante en el tórrido desierto salobre de la impiedad, por medio del conocimiento y excelencia de Ahl-ul Bait (P), que son la reverberación de la brillante galaxia de la revelación, que nunca han errado ni se han equivocado y que irrigan su luz sobre todos los aspectos materiales y espirituales de la vida del hombre. De este modo, el Islam claramente ha abierto una carretera ante este hombre frustrado que, afortunadamente, se dirige hacia la realidad.

Pero, oh querido amigo… La principal y más esencial manera de reconocer una escuela de pensamiento es estudiando sus propios textos con adecuado entendimiento de las palabras de sus sabios y líderes. Es por este medio que puede ser comprendida y estimada la teoría de tal escuela sobre el mundo y sus problemas respecto a diferentes fenómenos prácticos...

Meditemos en la siguiente expresión del octavo Imam Ar-Ridâ (P):
“Que Dios se compadezca de un siervo que haya vivificado nuestros asuntos.” Le dije: ¿Y cómo vivifica vuestros asuntos? Respondió (P): “Aprende nuestros conocimientos y los enseña a la gente, que por cierto que si conocieran las bondades de nuestras palabras nos seguirían.”

(Bihâr-Al Anwâr, vol. 2, p. 40; Ma‘ânii Al-Ajbâr, por Sadûq, p. 180; y Wasâ’il Ash-Shî‘ah, vol. 27, p. 92.)

Una sincera expectativa

Esperamos que al leer y prestar atención a las nobles palabras de aquéllos seres
inmaculados, las evidencias sean expuestas en forma concluyente a la gente del mundo; puede que de esa manera, esto es, siguiendo el sagrado legado de Ahl-ul Bait, los jóvenes, la nueva generación, se mantengan alejados de cualquier tipo de desviación religiosa, mental, moral, teológica, social, económica, política y formativa, a fin de que cada uno pueda cultivarse para ser un ser humano íntegro y también, un leal combatiente, para ser útil al Islam y a los musulmanes a lo largo y ancho del mundo.

Por último, enviamos nuestros sinceros y puros respetos con afectuosos saludos a esas sagradas, excelentes, purificadas e inmaculadas almas, en tanto decimos:

La paz sea sobre aquellos corazones que conforman los emplazamientos del conocimiento de Dios, los albergues de las bendiciones de Dios y los depósitos de la sapiencia de Dios; que son custodios de los secretos de Dios, los portadores del (conocimiento del) Libro de Dios, los sucesores del Profeta de Dios, y la descendencia del Mensajero de Dios, que la bendiciones de Dios sean sobre él y su familia, y asimismo Su Misericordia y sus mercedes.

(Man Lâ Iahduruh-ul Faqîh; At-Tahdhîb & ‘Uiûn-u-Ajbâr-ir-Ridâ)

Y que la Paz sea sobre quien siga la guía. 

Anuncios
Relacionados

Salat: la luz de mis ojos

Artículos - 05/01/2001

La muerte en el Islam

Artículos - 09/03/2001

Los Signos de la Fe

Artículos - 29/07/2002



play
play
play
play
play
play
play
play

 

 

Junta Islámica
https://www.webislam.co/articulos/38258-un_ramo_de_flores_tradiciones_del_profeta_bp_y_ahlul_bait_p.html