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Me equivoqué

Carta a Abdelmumin Aya

27/05/2009 - Autor: Hashim Cabrera - Fuente: Webislam
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At Tauab
At Tauab

“¿No saben que sólo Allah es Quien puede aceptar la vuelta de Sus siervos y que es el verdadero receptor de lo que es ofrecido por amor a Él, y que sólo Allah es at Tauab y ar Rahim?”

(Sura 9. At Tauba, aya 104)

Hace unos días, algunos hermanos recibimos un correo de Abdelmumin Aya con un título al mismo tiempo maravilloso y demoledor: Me equivoqué. En ese mensaje Abdelmumin decía que, en su jalua japonesa, estaba teniendo ocasion “de meditar profundamente en el Corán” y que era consciente de que se había equivocado en aquel antiguo y polémico artículo sobre el amor a Allâh. “No sólo en el tono del mismo sino en el fondo del contenido.¡Me equivoqué mucho!” recalcaba Abdelmumin en su correo, “…cada uno experimenta del Corán el maqâm en el que está. Yo sólo veía el Dios de la Ira.”

Ante un mensaje de esa naturaleza no pude sino sentir una inmensa alegría y le contesté diciéndole: “Qué grandeza tiene la tauba, subhana Allah! Y cuántos senderos distintos componen el sirat al mustaquim, la senda del islam, de ese sometimiento a la Única Realidad que no es sino coherencia con el hecho de ‘darnos cuenta’.”

Y sentí alegría por varias razones. La primera porque me consta, y todos los musulmanes lo sabemos, que la tauba no es sino el comienzo de la travesía espiritual, el inicio del verdadero itinerario interior. En segundo lugar porque el tema en cuestión, el Hubb, el Amor de Allah, Al Waddud, siendo filosóficamente un tema delicado, es el fermento que permite la verdadera sabiduría porque todo conocimiento viene de Él y Él lo prodiga a quien quiere y como quiere. Siendo como es Abdelmumin un filósofo escrupuloso y tenaz, a lo largo de todo su iÿtihad he podido constatar su sufrimiento, el dolor de quien, como Ibn Rusd, no puede alcanzar el objeto real de su conocimiento con su sola razón teniendo, al mismo tiempo, una sana y limpia necesidad de conocerLe.

Alegría por esa señal que nos recuerda, una vez más, que más allá del conocimiento –ilm- está la sabiduría –hikma- Me alegra que sea en esa tierra del ishraq, de la luz naciente, donde nuestro hermano Abdelmumin esté encontrando la dimensión más profunda del islam, la experiencia integral del sometimiento y no una nueva filosofía o una mera visión.

En tercer lugar me alegro porque aquel controvertido trabajo suyo produjo muchas heridas en la comunidad. ¿Cómo negar la energía posibilitante de la creación, el combustible amoroso que alimenta la llama de la vida y al mismo tiempo pretender cualquier conocimiento que nos sirva como seres humanos, como seres sintientes y sociales? ¿Qué sería la vida entonces sino un mecánico devenir de átomos y moléculas, un fluir de estados desprovistos de toda significación, a la manera en que la filosofía materialista ha descrito la vasta e inabarcable creación de Allah?

Sabemos que nuestro regreso a la senda de lo Real comienza con la conciencia de nuestro error, con una visión clara del velo, del olvido. Presentimos entonces detrás de ese velo, o delante, o por todos sitios, a nuestro Sustentador real. Derrotados ante nuestra propia irrealidad y nuestro vacío nos volvemos a nuestro rabb haciéndole Tauba, pidiéndole que nos devuelva a Su conciencia. Y esa tauba hace que recibamos la caricia de Sus signos, la calidez de Su palabra.

“y sacará la ira de sus corazones. Y Allah hará tauba en Su Rahma a quien Él quiera: pues Allah es omnisciente, sabio.”

(Sura 40. Al Gafur. El Perdonador, aya 15)

“Allah ama a quienes se Le vuelven. Y ama a quienes se purifican.

(Sura 2, al Baqara, aya 222)

Cuesta más reconocer los propios errores que perdonar a quien se equivoca. El que reconoce su error ante Allah o ante otros seres humanos se sitúa en una posición de inferioridad, de sometimiento, de entrega. Pone su alma y su ser en manos de quien recibe su tauba. Y ahí reside la mayor grandeza. Y por eso Allah ama tan intensamente a quienes se Le vuelven, porque así conoce y así ama a su siervo real, a esa criatura Suya que se reconoce a sí misma como tal.

“En verdad Allah se ha vuelto en Su Rahma al Profeta, y a quienes han abandonado el ámbito del mal y a quienes han amparado y ayudado al imán, a aquellos que le siguieron en una hora de aflicción, cuando los corazones de algunos mu’minún casi habían perdido la ámana. Y de nuevo se ha vuelto a ellos en Su rahma, pues, ciertamente, Él es muy Rahmán con ellos, dispensador de gracia.
Y se volvió en Su rahma, también, a los tres que habían sido dejados atrás, hasta que finalmente —después de que la tierra, a pesar de su vastedad, se les hiciera estrecha y sus almas se angostaran— comprendieron con certeza que no hay refugio frente a Allah excepto en la tauba a Él. Entonces, Él les hizo tauba a ellos en Su Rahma, para que se volvieran: pues, ciertamente, sólo Allah es quien acepta el arrepentimiento y es dispensador de gracia.
¡Oh muminún! ¡Manteneos conscientes de Allah, y sed de aquellos que son fieles a su palabra!
"

(Qur’an. Sura 9 At Tauba ayat 117-119)

Quiero expresar mi más sincero salam a Abdelmúmin por su tauba y porque esa tauba no es sino la verdadera materialización de su nombre: siervo de Quien guarda el Imán. Un regalo para todos, un regalo del inmenso Amor de Allah por nosotros. Esperamos con impaciencia su prometido artículo sobre la mística islámica y el sufismo.
 

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