webislam

Miercoles 11 Diciembre 2019 | Al-Arbia 13 Rabi al-Zani 1441
1404 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Artículos

?idt=12988

Estados Unidos sin juicios por tortura y el dilema de la justicia en Centroamérica

La aplicación de justicia para los que fomentaron, ejecutaron y apoyaron la violencia, que se repitió por miles, no se ve cerca

23/05/2009 - Autor: Julio Abdel Aziz Valdez - Fuente: Webislam
  • 0me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación

1977 Guatemala (Foto de V. Tejaxún)
1977 Guatemala (Foto de V. Tejaxún)

En una de las tantas mañanas que tuvo ese año de 1977, aparece en un terreno baldío de las afueras de la ciudad de Guatemala el cadáver de un joven veinteañero, su nombre Leonel Caballeros. Según el informe del forense el cadáver no presentaba heridas de arma de fuego, más bien se presume que su muerte se debió a las heridas producidas por una especie de martillo, era notable la forma como sus manos habían sido destrozadas presumiblemente antes de su muerte. Por su condición de líder estudiantil, durante los aciagos años de lucha de organizaciones de izquierda contra el Estado de Guatemala, igualmente se cree que su muerte se dio en el contexto de la lucha que las fuerzas policiales y del Ejercito nacional contra la insurgencia, por lo tanto era un hecho a soto voce que los responsables eran aquellos que supuestamente brindaban seguridad a la población, fueron semanas las que transcurrieron desde su desaparición hasta su aparecimiento, era evidente que había sido sometido a sesiones de interrogatorio que incluían tortura, pero en algún momento la decisión política fue la de además de recopilar información de inteligencia, pues dejar un mensaje a los otros que se encuentran activando en organizaciones como a la que pertenecía Leonel.

Para Salvadoreños y Guatemaltecos no es secreto lo que paso en esos años, cadáveres torturados en la calle, dedos sin uñas, corte de genitales, quemaduras de cigarrillo, cortes finos con hojas de afeitar, aplicación de electricidad, violación sexual, capucha con gamezan (hule de llanta amarrada en un extremo y con polvo para matar piojos) todos ellos tenían un denominador común, eran considerados una amenaza para la seguridad nacional, combatientes ilegales en el lenguaje del Departamento de Estado.

La aplicación de justicia para los que fomentaron, ejecutaron y apoyaron estos actos, que se repitió por miles no se ve cerca, en el caso de Guatemala algunos de esos responsables directos e intelectuales han estado muriendo por causas naturales sin haber puesto un pie en tribunales.

No hay gobiernos, basados en el autoritarismo, que no justifiquen el uso excesivo de la fuerza por razones de seguridad nacional y, Centroamérica no fue la excepción, incluso son el ejemplo extremo de una practica cotidiana, que si bien disminuyó con la firma de acuerdos de paz, el no haber procesado a los responsables estos se mantuvieron en la impunidad y, ocasionalmente, regresaron a las fuerzas de seguridad del mismo Estado o se dedicaron a ejercer estas funciones desde el ámbito privado, esta es una de las respuestas a lo recurrente de los casos de muertos con señales de extrema violencia, como es la decapitación que es popular hasta en México.

La justicia norteamericana vuelve a utilizar el argumento de seguridad nacional, como sucedió en la guerra fría, y justifica a partir de ello el uso de la tortura física y psicológica, sin ningún tipo de arrepentimiento, luego, invierte millones de dólares a través de USAID en programas de Gobernabilidad alrededor del mundo, programas que contradictoriamente fomentan la máxima liberal del Estado de Derecho, todos son iguales ante la ley (solo que algunos son más iguales que otros).

Hay varias enseñanzas en la aplicación de la tortura como política oficial deja como argumentos de análisis, primero, si un estado la usa no lo va admitir, de hacerlo es porque la evidencia es abrumadora, segundo el Estado se mueve entre dos ámbitos en su aplicación, la puramente oficial, que es aquella que se practica en los centros de detención “oficiales” y por lo tanto solo de ellos se puede hacer responsable cuando la evidencia y la opinión pública le es contraria, pero además existe la tortura que se practica fuera del ámbito oficial, casas de seguridad, o como es el caso de Guantanamo, fuera del territorio nacional o con la ayuda de terceros países, donde los regimenes son menos auditados por la opinión pública.

En Guatemala, se puede presumir que muchos de los lugares donde se llevó a cabo actos de tortura estuvieron fuera de esos sitios oficiales, durante la década de los setentas dejó de procesarse a los acusados por actividades subversivas en cárceles, junto con otros delincuentes comunes, y paradójicamente aumentó el caso de aparecimiento de cadáveres en las carreteras. Estados Unidos, aprendió de esta lección y fuera de sus fronteras no solo aplica la tortura sino que la fomenta en los países socios de sus incontables luchas (contra el narcotráfico, contra el tráfico de personas, contra la piratería, contra los derechos de autor, contra el populismo, contra el avance del socialismo, contra Cuba, contra Venezuela) por lo tanto TODO lo que se haga en el marco de estas luchas es valedero como marco jurídico para el uso de la tortura.

Los asesores jurídicos de Bush, que justificaron la acción del criminal profesional que vestido con el traje del US ARMY, proporcionan el amparo para que pueda vivir tranquilo en su casa, esta entelequia jurídica me hace comprender porque los ejecutores de miles de actos de tortura, en el marco de las políticas contrainsurgentes en Centroamérica, no van a ir a prisión.

Los responsables de la muerte de Leonel Caballeros, después de cargar con el cadáver en un automóvil oficial, y lanzarlo a la calle, regresaron a sus hogares, quizá vieron televisión esa noche, o simplemente pasaron a la tienda de la esquina y compraron comida para su familia o una cerveza para sobrellevar un trabajo que demanda mucha energía psicológica, pero a diferencia del ladrón que roba por dinero, del delincuente común, del narcotraficante, el torturador al servicio del Estado realiza una labor a favor de ese mismo Estado que lo contrata y este lo ampara jurídica y culturalmente.

Para el especialista en técnicas de interrogatorio, hay decenas de films que se trasmiten a diario en la televisión y cine donde actores de primera interpretan al héroe que desde el anonimato mantiene segura a la nación norteamericana y su democracia, esos mismos films son vistos por sus hijos y padres. El puede ver la libertad para discernir y votar, y entonces él se reafirma como el instrumento de seguridad, la justicia puede tener otro nombre.

Los que mataron a golpes de martillo a Leonel, se presentaron al día siguiente al centro de detención y siguieron con otro, llenaron su cuaderno de notas, mejoraron la técnica que los mismos de la CIA y el Mossad les enseñaron, y luego con orgullo afirmaron que gracias a ellos los subversivos no ganaron, así es la democracia que se presenta a través de los programas que subvenciona la AID, se reproduce la postura de la agencia de cooperación del gobierno norteamericano de la página dedicada a Guatemala, vean con detenimiento la parte subrayada:

A pesar de ser un reto, esta sinopsis refleja una mejora sobre la de hace una década. Los Acuerdos de Paz de 1996 generaron una significativa cantidad de asistencia proveniente de los donantes, particularmente de los Estados Unidos, y muchos programas que construyeron el capital social por medio de instituciones, participación y empresas, particularmente entre las poblaciones indígenas del área rural previamente excluidas. Esta asistencia y estos programas dieron como resultado importantes logros, entre los que destacan:
• Más de 3,000 ex-combatientes incorporados a la sociedad productiva
• Más de 20,000 víctimas de tortura y del conflicto recibieron servicios de salud mental
• Se construyeron más de 240 casas para viudas y huérfanos
• Se emitieron más de 25,000 títulos de tierra a agricultores de zonas ex-conflictivas
• Se resolvieron más de 300 conflictos de tierra
• La fundación de Antropología Forense realizó más de 65 exhumaciones/inhumaciones con servicios de salud mental para sobrevivientes del conflicto y es uno de los esfuerzos de derechos humanos y reconciliación más exitosos de su clase
• Se establecieron 16 centros de justicia y 15 centros de mediación en los 22 departamentos
• Se establecieron concejos municipales y comunitarios en 20 municipalidades
• Se inscribieron más de 500,000 nuevos votantes para las elecciones de 2003. Las mismas representaron la mayor participación de votantes de todos los tiempos -58 de los electores inscritos-
• Ocho coaliciones de la sociedad civil trabajaron con el Gobierno de Guatemala en las áreas de discriminación étnica, seguridad pública, fortalecimiento del congreso y transparencia

La nueva estrategia de USAID/Guatemala para 2004-2009 se fundamenta en estos y otros logros. Esperamos que la gobernabilidad más transparente y con mayor capacidad de respuesta…

La presencia de tanto la agencia de cooperación como la de inteligencia, en América Central, data desde hace más de cuarenta años, y ambas no se desligan de las largas y cruentas batallas que se dieron en estas tierras, la solvencia moral no tiene nada que ver, pero si la solvencia técnica para abordar la conflictividad y la subversión contra la “estabilidad” sobre todo la que se sostiene con dólares.

En efecto, la tortura es un medio que se utiliza con fines legitimizadores de los Estados criminalizados, se trata del argumento de criminalizar a la víctima, que al final “es el mismo responsable de su suerte”, en este caso por haber actuado o pensado en actuado contra ese Estado. Por supuesto que los profesionales de la tortura, en las democracias tuteladas de Centroamérica, fueron despedidos cuando dejaron de ser parte de la visión de estabilidad que la “comunidad Internacional” (o financista) impuso. Ahora sirven de maestros para fines menos inspiradores como la estabilidad, o la defensa de la cristiandad y las buenas costumbres, ahora se les paga con los mismos dólares que produce el narcotráfico, y otros simplemente se alejaron a su casa y ahora viven con las imágenes de ese muchacho que gritaba en un cuarto sucio y sin luz.

Juicios contra torturadores y apologistas de la violencia en la llamada guerra contra el terrorismo, están tan cercanos como los juicios contra los torturadores que ellos mismos financiaron.

Anuncios
Relacionados

Expertos liberales estadounidenses debaten la posibilidad de la tortura

Artículos - 09/12/2001

El experimento de Guantánamo

Artículos - 27/08/2002

Muerte por contenedor

Artículos - 27/08/2002



Escribir comentario

Debes iniciar sesión para escribir comentarios.

Si no estás registrado puedes registrarte en un minuto.

  • Esta es la opinión de los internautas, no de Webislam
  • No están permitidos comentarios discriminatorios, injuriantes o contrarios a la ley
  • Céntrate en el tema, escribe correctamente y no escribas todo en mayúsculas
  • Eliminaremos los comentarios fuera de tema, inapropiados o ilegibles

play
play
play
play
Colabora


 

Junta Islámica - Avda. Trassierra, 52 - 14011 - Córdoba - España - Teléfono: (+34) 957 634 071

 

Junta Islámica
https://www.webislam.co/articulos/36266-estados_unidos_sin_juicios_por_tortura_y_el_dilema_de_la_justicia_en_centroameri.html