webislam

Martes 19 Marzo 2019 | Az-Zulaza 12 Rajab 1440
1698 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Artículos

?idt=12828

El poder conciliador de las palabras

Luego de ocho años de peligrosa manipulación del lenguaje, con Obama muchos términos vuelven a tener un significado comprensible para todo el mundo

29/04/2009 - Autor: Roger Cohen - Fuente: La Nación
  • 0me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación

Con Obama, las palabras han comenzado a tener un significado nuevamente
Con Obama, las palabras han comenzado a tener un significado nuevamente

El lenguaje es letal. Los memos legales de la administración Bush que abrieron el camino a la tortura son un recordatorio del estrecho vínculo entre la cláusula subordinada abogaderil de un burócrata y que un hombre sea casi ahogado.

Ahora todos sabemos lo que significa "interrogación con técnicas reforzadas": un insecto en una jaula humana.

No hay que decir lo que uno quiere decir cuando quiere hacer lo innombrable. Es una vieja regla. Fue perfeccionada en el siglo XX desde Moscú hasta Buenos Aires.

La opacidad es el refugio del torturador sin rostro. Las constituciones de los Estados totalitarios son siempre imposibles de leer, impenetrables y muy largas. En un bosque de palabras se encuentra la posibilidad de negar cuando llega el momento de rendir cuentas por el horror. Esa hora siempre llega.

Leo y releo algunas de las frases en los memos del lado oscuro. Como un laberinto, se redirigen sobre sí mismas: "Usted, sin embargo, nos ha informado que prevé que estas técnicas serán usadas de algún modo escalonado, culminando con el submarino, aunque no terminando necesariamente con esta técnica". La "técnica" tiene una "culminación" que no es necesariamente un "final"; y otra vez a empezar, cientos de veces.

En alguna medida, a todos nos faltaron las palabras tras los ataques terroristas del 11 de septiembre, un tiempo de temor y desorientación. Los periodistas no estuvieron a la altura del desafío de hacer que el Ejecutivo tuviera que rendir cuentas, política y moralmente, en el camino a la guerra de Irak. Es cierto que estas fallas no fueron groseras manipulaciones de la ley al servicio de la inhumanidad, pero de todos modos fueron fallas. Y tuvieron un precio en términos humanos.

Por lo que desconfío del clamor por un castigo. El Congreso falló. La prensa falló. El sistema judicial falló. Con casi 3000 muertos, los controles y equilibrios de EE.UU. se vieron deformados, desde el Capitolio hasta Wall Street. De la investigación concienzuda se pasó a la aquiescencia. Se tejieron irresponsables telarañas de palabras.

Esos controles y equilibrios se están recuperando ahora. No creo que a esa recuperación sirvan los juicios que pudieran seguírsele a agentes de la CIA o a quienes les dieron asesoramiento legal. Tales acciones legales, si se iniciaran, dividirían a los servicios de inteligencia y los militares de maneras paralizantes en momentos en que se siguen librando dos guerras, en Irak y Afganistán. El país se vería lacerado.

Es siempre difícil encontrar el equilibrio adecuado entre castigo y reconciliación luego de un trauma nacional. Bastaría preguntarles a los bosnios o a los sudafricanos. Cuando hay guerras en curso, lo sabio es pecar por exceso de cautela. Hay trabajo por hacer. Obama tiene razón: EE.UU. debería mirar adelante, no hacia atrás.

Una Comisión de la Verdad podría analizar el amplio colapso del control que abrió el camino hacia una presidencia imperial y el uso de un trato cruel e inhumano, evitando al mismo tiempo buscar chivos expiatorios, lo que permitiría a demasiados dejar de lado su propia responsabilidad más pequeña.

Por supuesto que esa es la palabra favorita de Obama: responsabilidad. Creo que eso requiere el reconocimiento de que "estoy aquí por la gracia de Dios". Con Obama, las palabras han comenzado a tener un significado nuevamente. Han vuelto las frases declarativas. No podía quitarle la mirada a esa foto de Obama estrechando la mano del presidente Chávez, de Venezuela: liquidó tantas posturas épicas... Pero su uso del lenguaje ha sido aún más liberador que esas imágenes.

Dos frases recientes del presidente en Turquía son un ejemplo: "EE.UU. se ha enriquecido por la presencia de los musulmanes estadounidenses. Muchos otros estadounidenses tienen musulmanes en sus familias o han vivido en países de mayoría musulmana. Lo sé, porque soy uno de ellos".

Fue uno de esos momentos en que uno advierte cuánto debe asustar Obama a los enemigos jihadistas de Estados Unidos. Habiendo estado sentado a la misma mesa comiendo con el islam, no le teme. Su predecesor, hablando en términos de Facebook, hizo tal campaña de "eliminar amistades" que terminó facilitando la tarea de reclutamiento a los terroristas. Ahora la cosa se ha vuelto al revés.

EE.UU. emergió de ocho años de dislexia. Ahora se ha revelado la manera tan peligrosa en que las palabras fueron manipuladas y se está reaprendiendo a hablar un lenguaje que el mundo puede entender. La narrativa estadounidense ha vuelto a ser inclusiva, como debe ser por la naturaleza misma del país. El poder de reconciliación del lenguaje es tan grande como su poder de matar.

En febrero, Obama dijo: "Las democracias más fuertes florecen con el debate frecuente y vivaz, pero perduran cuando la gente de todo origen y creencia encuentra la manera de dejar de lado pequeñas diferencias al servicio de un propósito mayor".

Esa es una frase que no se necesita leer dos veces. Las diferencias hoy no son pequeñas -conciernen al dominio de la ley y la tortura-, pero el espíritu de las palabras de Obama aún provee una brújula moral para este momento de autocuestionamiento y angustia estadounidense.

 

Traducción: Gabriel Zadunaisky
Anuncios
Relacionados

Zapatazo para la historia

Artículos - 06/01/2009

Yes, we can

Artículos - 08/02/2008

El ataque de EE.UU. contra Siria enardece a Iraq

Artículos - 05/11/2008



Escribir comentario

Debes iniciar sesión para escribir comentarios.

Si no estás registrado puedes registrarte en un minuto.

  • Esta es la opinión de los internautas, no de Webislam
  • No están permitidos comentarios discriminatorios, injuriantes o contrarios a la ley
  • Céntrate en el tema, escribe correctamente y no escribas todo en mayúsculas
  • Eliminaremos los comentarios fuera de tema, inapropiados o ilegibles

play
play
play
play
Colabora


 

Junta Islámica - Avda. Trassierra, 52 - 14011 - Córdoba - España - Teléfono: (+34) 957 634 071

 

Junta Islámica
https://www.webislam.co/articulos/36095-el_poder_conciliador_de_las_palabras.html