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Qué procedimiento va a seguir la Administración de Obama en la cuestión de la paz

Entre la justicia y la convicción en la nueva administración estadounidense

18/12/2008 - Autor: Osama Abu Rashid - Fuente: Al-jazeera net
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Barack Obama
Barack Obama

Es un momento crucial e histórico para la administración de Obama, depositaria esta de algunos desafíos fundamentales en el contexto global. Las expectativas están en el corazón de todos, que se preguntan sobre las cualidades y los procedimientos1 del nuevo presidente negro para gobernar la nación americana.

Finalmente, se ha calmado el revuelo de la lucha electoral estadounidense, tras hacerse pública la elección de Obama2 como próximo presidente para Estados Unidos.

No obstante, la acalorada elección de Obama no debe representar el final del camino, sino el punto de partida. Así es, múltiples son las promesas encima de la mesa y los electores están, desde ya, a la espera de que grandes logros sean llevados a cabo. A ciencia cierta, la crisis económica3 asfixiante que golpea a Estados Unidos afectará de forma particular y acuciante a su agenda política, siendo ésta una de las principales prioridades a resolver en los próximos meses. En ese sentido, la mayoría de sus preocupaciones van a estar ligadas a la política interior nacional, y no a la agenda exterior. De ahí que haya sido primordialmente elegido según el acuerdo emergente de estudios de opinión.

Ahora bien, eso no quiere decir que los asuntos de política exterior vayan a permanecer en el limbo, fuera de la agenda de su administración, en tanto que la implicación de EEUU en Irak y Afganistán son, probablemente, dos de los puntos más importantes a tratar, así como el nuevo ascenso4 de Rusia y las tensas y delicadas relaciones con Irán. A pesar de todo, para nosotros todas estas temáticas nos remiten de manera particular al objeto de comprender el modo en que se va a abordar la cuestión de la paz en Oriente Medio.

1. Contradicciones en las convicciones y las posturas de Obama

La primera observación que se debe hacer aquí es que no es posible desentrañar las líneas generales de lo que, probablemente, serán las posiciones de la administración de Barack Obama sobre la cuestión de la paz en Oriente Medio, a no ser que se haya comprendido y asimilado previamente que la misma personalidad de Obama está gobernada por una ingente cantidad de contradicciones y oposiciones en lo relevante a ese apartado de la política.

Estas confrontaciones las encontramos sin más entre sus convicciones personales, que tendían inicialmente hacia de una clase de simpatía y solidaridad con los palestinos, tal y como el mismo Obama expresaba en sus declaraciones y sus actitudes antes de que fuera miembro del Senado americano.

Estas confrontaciones las encontramos sin más entre sus convicciones personales, que tendían inicialmente hacia de una clase de simpatía por los palestinos y entre las obligaciones y exigencias de armonizar con la corriente política dominante en EEUU, que considera el apoyo absoluto a Israel uno de los elementos más importantes de su política

Las encontramos entre las obligaciones y exigencias de armonizar con la corriente política dominante en EEUU, que considera el apoyo absoluto a Israel uno de los elementos más importantes de su política. En vistas a esa tensión, ese será el discurso que empezará a adoptar Obama tras convertirse en miembro del Senado americano a comienzos del año 2005, y que se irá tornando más y más evidente con el anuncio de la intención de presentar su candidatura a la presidencia estadounidense.

La principal utilidad en la clarificación de estas inconsistencias, suspicacias y contradicciones en la personalidad de Obama, es que pueden favorecer la comprensión de la manera en que su administración va a trabajar en el terreno de la paz en Oriente Medio.

Uno de los rostros de esta contradicción en las convicciones y los principios de Obama es el que encarnan algunas de las personalidades que ha inscrito en su equipo de asesores en lo que respecta a las políticas exteriores.

Como ejemplo, en su lista de asesores en los asuntos de Oriente Medio encontramos nombres de individuos cuyas opiniones y posturas contrastan entre si en torno al conflicto árabe-israelí. De tal modo que hay quienes tienen una opinión intermedia y más céntrica, siendo estos últimos quienes defienden políticas americanas más equilibradas y proporcionadas, sin achantarse cuando consideran oportuno dirigir sus críticas a Israel. Tales son los casos de quien fue consejero de Seguridad Nacional del presidente Jimmy Carter5 , Zbigniew Kazimierz Brzezinski y Robert Malley, ex-asistente del anterior presidente Bill Clinton en materia del conflicto árabe-israelí. También podemos citar a Samantha Power, profesora en la universidad de Harvard o Susan Rice, quien sirvió en el Consejo de Seguridad Nacional durante la administración de Bill Clinton.

En el otro extremo se hallan los defensores acérrimos de Israel, cuyos ejemplos están encarnados en figuras como Dennis Ross, el enviado especial estadounidense para Oriente Medio bajo la administración de Clinton, Dennis McDonagh, quien fuera consejero de asuntos exteriores del anterior líder del bloque demócrata en el Senado, Tom Dashel; o Daniel B. Shapiro uno de los que sirvieron en el Consejo de Seguridad Nacional en la era de Clinton.

2- Posturas iniciales intermedias.

Son muchos los informes y reportajes periodísticos que señalan que Obama comenzó su vida política mostrando una proclive sensibilidad por el pueblo palestino, siendo así que reivindicaba una política americana más equilibrada hacia el conflicto palestino-israelí. Esa postura le hacía estar más próximo a las peticiones (y propuestas) del sector partidario de la paz en el corazón del ejército israelí.

Igualmente, dichos informes y reportajes de prensa apuntan al hecho de que durante su campaña electoral fallida para acceder al Congreso estadounidense en el año 2000, Obama denunció a la administración del presidente Clinton por su apoyo incondicional a la colonización6 , instando en aquel entonces a la adopción de posturas más neutrales entre las dos partes, la israelí y la palestina.

En esa misma línea, mostró sus críticas en el año 2004 por el muro de separación que estaba elevando Israel en Cisjordania en ese tiempo.

No sólo eso, sino que durante su campaña electoral en marzo de 2007 declaró al periódico The Des Moines Register7 , en el Estado de Iowa, que “ciertamente no hay quien haya sufrido más que el pueblo palestino”.

Dichas declaraciones, le causaron un torbellino de críticas en medio de su carrera hacia la presidencia durante las elecciones primarias del Partido Demócrata tanto por parte de la senadora Hillary Clinton como por parte de las organizaciones (pro)judías.

Con ese panorama, la campaña de Obama no tardó en hacer pública unas aclaraciones que venían a decir que su intención con esas palabras era decir que “no hay quien sufra tanto como el pueblo palestino a causa del fracaso de sus dirigentes en el reconocimiento oficial del Estado de Israel, en el rechazo de la violencia y en ser más serios y responsables en las negociaciones sobre la paz y la seguridad en la región”. Son éstas las palabras en las que se reafirmó Obama y el lenguaje que usó posteriormente.

3- La “domesticación8” de Obama.

Con la entrada de Obama en el Senado como representante del Estado de Illinois9 y la difusión de su nombre como probable candidato a la presidencia de los EEUU por parte del Partido Demócrata, éste no tuvo más remedio que elaborar un discurso más coherente y que fuera en consonancia con la corriente política dominante y tradicional en EEUU.

Una de las palabras comunes de este discurso (público) generalizado es Israel y, por ende, su apoyo absoluto, ya sea por encima de cualquier diferencia interna o entre partidos. Y es que éste no es un asunto sujeto a matices como las cuentas de los partidos o sus intereses particulares. En esos términos se expresó el mismo Obama en su famoso discurso el día 4 de junio de 2008 ante el Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel (AIPAC10), en el marco de la conferencia celebrada en Washington.

A tal efecto, desde que iniciara su experiencia en el Senado, se puede apreciar claramente un vuelco en su discurso y en sus argumentos políticos. Lo corrobora así su pronunciamiento favorable hacia los proyectos que conciernen a Israel, tal como el apoyo y la protección en su guerra contra Hizbu Allah (Hezbollah11) en el verano de 2006.

Pero del corto registro de Obama a favor de la financiación de Israel durante el desempeño de sus funciones en el Senado a lo largo de los dos años que permaneció en este organismo, antes de que se presentara como candidato a las presidenciales por el Partido Demócrata, no llegó a ser suficiente para el establecimiento de un pacto con las organizaciones judío-americanas.

En cuanto a la victoria sorprendente e inesperada en las elecciones primarias del Partido Demócrata en el Estado de Iowa en enero de 2008, y el correspondiente incremento de sus méritos para ser candidato de ese partido a las presidenciales, estuvo condicionada por una dura campaña de animadversión y censura, especialmente liderada por su rival a la presidencia dentro de su mismo partido, en aquel entonces Hillary Clinton, quien conjeturó con recelo acerca de la naturaleza moral de Obama, suscitando controversias sobre su posible condición de musulmán renegado, además de lanzar dudas y sospechas sobre la naturaleza de su apoyo a Israel.

Encontramos entre los distintos incrementos del volumen de las presiones y las críticas sobre Obama en ese mismo tiempo, el advenimiento y la difusión de las declaraciones de su pastor Jeremiah Wright12 , quien criticó a Israel y la ocupación de los Territorios Palestinos.

Para afrontar esta feroz campaña, Obama acudió a un lenguaje más transparente y armónico con su constatada parcialidad proisraelí, alcanzando dicha falta de imparcialidad y equilibrio una apariencia extrema en el discurso que emitió en la Conferencia “AIPAC” en el mes de junio de 2006.

Para afrontar esta feroz campaña, Obama acudió a un lenguaje más transparente y armónico con su constatada parcialidad proisraelí, alcanzando dicha falta de imparcialidad y equilibrio una apariencia extrema en el discurso que emitió en la Conferencia “AIPAC” en el mes de junio de 2006

4- La inclinación por Israel se hace patente.

En su intervención ante la Conferencia AIPAC en el año 2008, Obama hizo alarde de retórica recurriendo a un retoricismo exacerbado y coreando a Israel y al sueño que representa para los judíos, anunciando:

Nuestra Alianza está sujeta a intereses y valores comunes. Quienes amenazan a Israel es como si nos amenazara a nosotros (…), voy a trabajar para garantizar que Israel esté preparado para defenderse por si mismo de cualquier amenaza o intento de agresión que proceda desde cualquier parte entre Gaza y Teheran”.

Sin embargo, Obama subrayó los esfuerzos que está haciendo para sacar a la oposición de la guerra de Iraq, aduciendo a que éste es uno de los principales peligros que ensombrecen los intereses de Israel, puesto que la guerra de Iraq incrementa el poder de Irán, que es la verdadera amenaza para Israel en la región.

Este orden de cosas las cuestionó Obama en aquel discurso con el anuncio de su apoyo en que la Jerusalén unificada fuera la capital de Israel, lo que contraviene las decisiones y pactos de las administraciones americanas habidas desde la Guerra13 de 1967 hasta hoy.

Cierto es que retornó sobre la tónica de su campaña y se retractó con respecto a esa declaración, reivindicando que sus palabras no fueron debidamente comprendidas y que éste es un asunto delicado que quedaba expuesto a las negociaciones definitivas entre palestinos e israelíes. A pesar de lo cual, tal declaración ya había puesto de relieve hasta que punto es capaz de llegar Obama en su conciliación con el reclamo de los sectores judíos americanos y de quienes le apoyan en EEUU.

Por así decirlo, lo que pretendía Obama con ese discurso era sugerir que su convicción y deber hacia Israel y su seguridad, es una cruzada personal, donde compara su propia experiencia en la búsqueda de su propia identidad, siendo él un niño de raíces africanas procedentes de Kenia, despojado del cuidado de su padre y educado por una madre blanca del Estado de Kansas, quien vivió en Indonesia con su esposo por un cierto período. Aunque por poco tiempo, pues pronto se volvería a asentar en el Estado de Hawai. Compara, por tanto, esa experiencia íntima con la experiencia de los judíos que buscan fortalecer su identidad en tierra israelí tras años de tortura, desgarro y esperanza.

Asimismo, el programa de políticas exteriores de Obama-Biden (en referencia a su representante Joe Biden14 ) apunta a que la piedra angular en sus políticas en Oriente Medio es, precisamente, Israel, al igual que también contempla éste el compromiso invariable con su seguridad y la continuación de la financiación y la contribución al desarrollo del programa de defensa antimisiles, como también incide sobre el correspondiente apoyo a la hora de seguir manteniendo la canalización de recursos económicos y militares para Israel y su ejército.

5- La paz en aras de los intereses de Israel.

Si retornamos nuevamente a la cuestión de la contradicción existente entre las convicciones y posturas de Obama antes de su entrada en el Senado estadounidense, donde se inclinaba por una posición más centrista e intermedia entre las partes y sus declaraciones y consideraciones tras su ingreso en el Senado, donde su inclinación es claramente proisraelí, y valoramos el impacto de esa contradicción en las convicciones y posturas adoptadas por sus consejeros y asesores, resulta que nos topamos conque Obama convierte el asunto de una paz permanente (duradera) en objetivo fundamental de su administración.

Aunque la construcción de una paz como ésa impone a Israel el deber de renunciar a ciertos intereses, hecho que Obama conoce perfectamente, como también es plenamente consciente de que tanto esas renuncias como las presiones que pueda ejercer EEUU sobre Israel van a provocar el enojo de este último, desembocando en una consiguiente reprobación por parte de sus aliados en Washington. En ese contexto, ¿cómo hace Obama para conjugar ambos polos y cumplir su compromiso para alcanzar una paz permanente, preservando a su vez posiciones favorables a los judíos?

En el discurso que precedió al señalado en la Conferencia AIPAC, Obama, "el Candidato15” a la Casa Blanca, pretendió razonar acerca del carácter crucial que presentan los intereses de Israel, diciendo así: “cada uno de los sectores políticos en Israel sabe que la seguridad real sólo puede llegar por medio de una paz permanente. Es por esa razón que debemos-en consideración a los aliados de Israel- encaminar nuestros esfuerzos a mediar entre Israel y Palestina con arreglo a esa premisa".

Sin embargo, para hacer realidad ese propósito existen unas condiciones adecuadas que deben potenciarse y cumplirse por parte palestina, tal y como definió Obama en el citado discurso. A ese respecto, los palestinos están conminados a combatir cualquier forma de terrorismo y los árabes a la normalización de sus relaciones con Israel.

para solucionar el conflicto y establecer un regimen de paz permanente deben propiciarse las condiciones apropiadas del lado palestino; los palestinos están conminados a combatir cualquier forma de terrorismo y los árabes a la normalización de sus relaciones con Israel

Como moneda de cambio, Israel tiene que dar “los pasos oportunos” compatibles con su seguridad, para facilitar el dinamismo de los palestinos y mejorar las condiciones económicas en Cisjordania. Es también menester que detenga la construcción de nuevas colonias y asentamientos más allá de sus legítimas fronteras.

Es cierto que Obama matiza en ese discurso la “necesidad” de los palestinos de disfrutar de un Estado unificado (territorialmente) y cohesionado que les permita florecer y desarrollarse, sin olvidar que cualquier acuerdo o pacto con los palestinos debe ir secundado por unas garantías de preservación del carácter judío del Estado de Israel, en el interior de unas fronteras seguras, reconocidas y defendibles.

Siguiendo ese hilo argumental, Obama anunció su apoyo al derecho de Israel a reactivar las negociaciones con Siria si esta es su voluntad, sin la posibilidad de que EEUU anule tal iniciativa aun advirtiendo la voluntad de su administración de seguir ejerciendo presiones sobre Siria con el fin de que detenga sus difusas intervenciones en Líbano y acabe con el apoyo de lo que describió como “terrorismo”, en referencia a Hezbollah y las organizaciones de resistencia palestinas, del que Damasco se considera centro de operaciones.

Con todo ello, para incrementar la veracidad de sus intenciones a la hora de involucrarse inmediatamente en la búsqueda de una solución para el conflicto palestino-israelí, asegura Obama que, al contrario que la administración de Bush, no va a posponer sus esfuerzos en impulsar la paz con urgencia a los dos últimos años de su gobierno, sino que va a comenzar de inmediato a aplicar todas las acciones y medidas que estén a su alcance para propiciar la paz que sirva, a su vez, para resolver la situación actual de ambos Estados, donde un Estado Israelí judío y un Estado palestino puedan convivir, uno al lado del otro, pacíficamente y de forma segura.


6. Síntesis.

Lo que se desgrana de los párrafos anteriores es que Obama se va a implicar de manera efectiva en el intento de impulsar lo más pronto posible las negociaciones de paz en la región de Oriente Medio, por lo que va a tener que afrontar múltiples desafíos en ese contexto.

- Primero. Aun partiendo del hecho de que Obama se incline parcialmente hacia los intereses de Israel, eso no quiere decir que haya una conformidad total por parte de este último con respecto a los esfuerzos empleados, pues los distintos gobiernos israelíes siempre han diferido en el cumplimiento de sus respectivos compromisos hacia las administraciones estadounidenses predecesoras.

- Segundo. La inexistencia de una opinión clara por parte de Obama con respecto a la naturaleza de la solución que se propone. Vemos que, aun hablando de un Estado palestino unificado y cohesionado y del fin de la construcción de nuevos asentamientos, no queda clara la disposición final de las fronteras de ese Estado, como tampoco se incide en el destino de las colonias actualmente vigentes y que ocupan una superficie próxima al 20% de Cisjordania, además de la situación que se vive en Jerusalén, sus fronteras, los refugiados, los recursos hídricos, la situación humanitaria…etc.

Obviamente, la respuesta va a ser que estos puntos clave quedan a expensas de las negociaciones que se produzcan entre las dos partes en el eterno litigio, a pesar de que la experiencia de diecisiete años de negociaciones palestino-israelíes demuestren, sin lugar a dudas, que no es posible hallar un acuerdo firme a día de hoy.

A eso se añade lo que el mismo Obama indica claramente cuando postula que cualquier solución que se proponga, debe ser adoptada al amparo del principio fundamental que supone la seguridad de Israel, siendo éste un término flexible, además de que EEUU no avanzará en la imposición a Israel de ninguna solución. Esa es una declaración de la que se abstiene y desentiende toda administración americana.

-Tercero. Obama arrastra muchos de los errores de las administraciones anteriores, mientras que sigue rechazando la integración en el proceso de paz de la verdadera fuerza palestina presente sobre el terreno, especialmente el Movimiento de Hamás16 , quien venció dignamente y por una mayoría aplastante en las elecciones generales.


De ese modo, Obama exige una serie de condiciones previas esenciales para aceptar a Hamás como parte en las negociaciones, que se deberían materializar en el reconocimiento oficial del derecho de Israel a existir en lo que se detalla como un Estado judío, en el abandono de la violencia (la resistencia), así como en el reconocimiento de los acuerdos anteriores, que fueron firmados por la organización palestina de liberación “At-Tahrir17”. Son estas, pues, las cuestiones que han de trasladarse a debate en los procesos de negociación, pero no deben ser condiciones previas para llevarlas a cabo.

En resumen, está claro que Obama tiene mayor simpatía por los modelos de Bill Clinton a la hora de asumir el proceso de paz en Oriente Medio, modelo que presenció una intervención inmediata y personal por parte de Clinton en el asunto de las negociaciones. Y es que ese es el estilo que rechazó Bush en los primeros años de su gobierno, aunque después esa tendencia perdiera fuelle como referencia en sus años posteriores.

Con la salvedad, claro, de que la realidad económica desdeñable que se vive en EEUU quizás haga que las promesas de Obama, en lo que a la intervención inmediata y apremiante en el proceso de paz en oriente Medio se refiere, no puedan materializarse en los dos primeros años de su gobierno, a pesar de la posición prioritaria que ocupa este asunto en la agenda política de su administración.

la depresión económica que se vive en EEUU quizás haga que las promesas de Obama sobre el proceso de paz en Oriente Medio no puedan materializarse en los dos primeros años de su gobierno, a pesar de la posición prioritaria que ocupa este asunto en la agenda política de su administración.

En todo caso, la implicación de la administración de Obama en las operaciones de negociación, estará teñida por la premisa de su abierta inclinación por Israel, siendo ésta una postura inamovible. Esto no hace más que poner en evidencia la práctica imposibilidad de que en EEUU un presidente modifique por si solo esa realidad.

Aun así, hay esperanzas de que esa simpatía que la administración profesa a Israel sea una actitud consciente y responsable en su conjunto, con lo que eso significa, es decir la consecución de los objetivos en dicho contexto (paz, reconocimiento mutuo, recuperación de territorios, garantías de seguridad…), donde las anteriores administraciones no consiguieron los resultados esperados.

Nuevamente, hay que decir que todo son meras esperanzas. Tan solo la candidatura de Hillary Clinton a la cartera de exteriores ya pone de manifiesto que nuestra próxima cita será una repetición de la experiencia vivida en la administración proisraelí de Clinton, incluso si difieren los esfuerzos de hoy con los de aquel entonces.

Por tanto, quedará claro que la instauración y la prosecución de las relaciones americano-israelíes, así como su evolución histórica y sus características son más relevantes que cualquier presidente importante que sea comprensivo con la situación actual y simpatice en cierta medida con los palestinos y la justicia que reiteradamente reclaman.

*Traducción y adaptación del texto original en árabe por Muhammad Escudero Uribe (Licenciado en Filología Árabe)
1Este texto corresponde a la traducción de un ensayo de opinión publicado en el espacio de al-jazíra al-´arabiyya, en la sección de pensamiento a final del mes de noviembre. El título original según la transcripción sería la siguiente: “kaifa sa-yata´āmalu idāratu úbáma ma´ millafi as-salám”. Se trata de un breve análisis acerca de la transformación que afecta al pensamiento de Obama en su escalada hacia la casa blanca ante ese binomio que representan Israel y Palestina y su extremada y, prácticamente, irreconciliable polarización en el seno de la región de Oriente Medio.
2 El 10 de febrero de 2007 anunció su candidatura a la presidencia de los Estados Unidos y el 3 de junio de 2008 se convirtió en presunto nominado del Partido Demócrata. En las elecciones generales del 4 de noviembre de 2008, se convirtió en Presidente electo después de vencer al candidato presidencial Republicano John McCain y tomará posesión de sus funciones como 44º presidente el 20 de enero de 2009.
3Ya hemos visto que dicha crisis, una vez se ha desencadenado en EEUU, ha evolucionado a modo de efecto mariposa, estallando aquí y allá, hundiendo bancos y llevando a la bancarrota a importantes entidades financieras de todo el mundo. Lo que era una crisis de tinte americano se ha cobrado en crisis financiera mundial, con consecuencias globales y de gran escala.
4En este puzzle global donde los intereses nacionales y los intereses globales están estrechamente intrincados, podemos observar como nuevas potencias económicas y militares están empezando a desplazar las cotas de poder alcanzadas por EEUU en las últimas décadas del siglo XX. En ese contexto, no podían faltar el resurgimiento y auge de una potencia como Rusia, que tras un período de decadencia y existencia silenciosa, encuentra las condiciones oportunas para volver a desempeñar un rol fundamental como fuerza política y militar, equilibrando así el régimen de poderes a lo largo y ancho del planeta.
5James Earl "Jimmy" Carter, Jr. (n. 1 de octubre de 1924), político estadounidense del Partido Demócrata, fue el trigésimo noveno Presidente de los Estados Unidos (1977-1981), gobernador del estado de Georgia (1971-1975) y senador en la Asamblea General de Georgia (1962-1966). Carter recibió el Premio Nobel de la Paz en 2002, galardonado por sus esfuerzos infatigables para encontrar soluciones pacíficas a los conflictos internacionales, por impulsar la democracia y los derechos humanos, y por fomentar el desarrollo económico y político de los pueblos.
Su mandato estuvo marcado por importantes éxitos en política exterior, como los tratados sobre el Canal de Panamá, los Acuerdos de paz de Camp David (tratado de paz entre Egipto e Israel), el tratado SALT II con la URSS y el establecimiento de relaciones diplomáticas con la República Popular China. En política interior, su gobierno creó los ministerios de energía y educación y reforzó la legislación sobre protección medioambiental.
6Aunque el término aquí utilizado por el autor del texto original en árabe es el de ihtilāl, que hace referencia a la “ocupación” como tal (ocupación de un territorio), considero oportuno introducir en la traducción el concepto de colonización, pues el objeto aquí es resaltar el carácter ilegal y apolítico de un fenómeno que cuenta con el apoyo indiscriminado del gobierno de EEUU.
7http://www.desmoinesregister.com
8He considerado apropiada esta forma de referirme a la “preparación” de Obama, traduciendo el término árabe “tarwīđ” como “domesticación”, apoyándome en un tono algo más reactivo y en una acepción, quizás, descontextualizada. Sin embargo, atendiendo a la trayectoria de Obama en un corto período de tiempo, descubrimos una metamorfosis que parece ser inducida por factores externos con fines interesados. Por tanto, no parece tan descabellado aprovechar esa acepción en esta ocasión. Es decir, la expresión aquí utilizada no está exenta de cierto sarcasmo, pero queda justificada por la evolución política e ideológica efectiva que protagoniza el propio Obama y que podemos vislumbrar a lo largo de este artículo.
9Recordemos que Barack Obama se graduó en la Universidad de Columbia y en la prestigiosa escuela de derecho Harvard Law School, donde fue presidente de la revista de leyes Harvard Law Review.3 Posteriormente, trabajó como organizador comunitario y ejerció su carrera como abogado en derecho civil, antes de ser elegido y servir como senador del estado de Illinois desde 1997 al 2004. Adicionalmente, fue profesor de derecho constitucional en la facultad de leyes de la Universidad de Chicago desde 1992 hasta el 2004. En el año 2000, después de no obtener un puesto en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, anunció su candidatura para el Senado estadounidense en enero de 2003. Después de una victoria en las elecciones primarias demócratas en marzo de 2004, realizó un discurso de apertura en la Convención Demócrata Nacional en el mes de julio del mismo año. Finalmente, fue elegido como miembro del senado en noviembre de 2004, con un 70 por ciento de los votos a favor.
10El American Israel Public Affairs Committee (Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel, cuya sigla es AIPAC) es un polémico grupo de cabildeo estadounidense que realiza tareas de lobby en el Congreso de los Estados Unidos y en la Casa Blanca en favor de mantener una estrecha relación entre Israel y Estados Unidos. Que describe a sí misma como "Lobby Pro-Israel de EEUU" es una organización sin fines de lucro, con gran cantidad de miebros incluyendo Demócratas, Republicanos e independientes. AIPAC es financiado por las contribuciones de sus miembros. AIPAC se formó durante la administración de Dwight D. Eisenhower y desde entonces ha ayudado a asegurar la ayuda y el apoyo de EEUU a Israel.
11"Partido de Dios", es una organización islamista libanesa prosiria y proiraní que cuenta con un brazo político y otro paramilitar. Fue fundado en Irán en 1979 y en el Líbano en 1982 como respuesta a la ocupación israelí de ese momento y fueron entrenados, organizados y fundados por un contingente de la Guardia Revolucionaria iraní. Hezbollah recibe armas, capacitación y apoyo financiero de Irán y ha «funcionado con bendición de Siria» desde el final de la Guerra Civil Libanesa. Su máximo líder actual es Hassan Nasrallah.
En julio de 2006, efectivos de Hezbollah tendieron una emboscada a dos patrullas israelíes en la frontera, matando a ocho soldados israelíes y capturando a otros dos. Este hecho fue considerado un acto de guerra por el gobierno israelí, que desencadenó en represalia la mayor ofensiva del Tsahal desde la operación Paz de Galilea en Líbano del año 1982. Críticos con el gobierno israelí sostienen que la intención de volver a entrar en el Líbano, existía de antes, y que este incidente fue sólo el pretexto necesario.
 
Tras la guerra que causó la muerte de 440 combatientes de Hezbolah, según las Fuerzas de Defensa Israelíes, se volvió a las fronteras anteriores a la guerra y tras el alto el fuego estipulado por la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU, se aprobó el envió de cascos azules a la zona. Para la población libanesa así como para la mayoría de la población árabe mundial, Hezbollah ganó la guerra.
12Jeremiah Wright, que es desde hace veinte años el pastor de Obama en la iglesia Trinity United Church en el sur de Chicago, está considerado uno de los diez pastores negros más influyentes del país. A veces, sus sermones destilan una marcada hostilidad hacia el gobierno, y sus posiciones han sido a menudo calificadas de supremacistas. Incluso los propios asesores de Obama reconocen que el párroco utiliza a veces una retórica incendiaria.
En concreto, dos de sus discursos son los que han levantado una mayor controversia. En el primero, realizado tan sólo cinco días después del 11-S, responsabilizó a la política exterior norteamericana de los atentados en Nueva York y el Pentágono: "Nosotros hemos apoyado el terrorismo de estado contra los palestinos y los negros de Sudáfrica, y ahora nos indignamos porque lo que hemos hecho al otro lado del Atlántico nos es devuelto en nuestra propia casa". Ese mismo día el reverendo también recordó que los EEUU mataron a mucha más gente en Hiroshima y Nagasaki "sin tan siquiera pestañear".
No obstante, probablemente, su sermón más controvertido lo pronunció en el 2003. En él, llegó a maldecir a los EEUU por como trata a su población afroamericana, lo que representa una grave afrenta en un país tan patriótico como este: "El gobierno les da drogas, construye cárceles más grandes, ... y aún quiere que digamos Dios bendiga a America. No, no, no, Dios maldiga a América, eso está en la Biblia para quien mata a inocentes". Según Wright, los EEUU tratan a los afroamericanos "como si fueran seres infrahumanos". (información extraída de un artículo de El Mundo con fecha 16 de marzo de 2008)
13La Guerra de los Seis Días, también conocida como Guerra de Junio de 1967 en la historiografía árabe, fue un conflicto bélico que enfrentó a Israel con una coalición árabe formada por Egipto, Jordania, Iraq y Siria entre el 5 y el 10 de junio de 1967. Tras la exigencia egipcia a la ONU de que retirase de forma casi inmediata sus fuerzas de interposición en el Sinaí (UNEF), el despliegue de fuerzas egipcias en la frontera y el bloqueo de los estrechos de Tirán, Israel, temiendo un ataque inminente, lanzó un ataque preventivo contra la fuerza aérea egipcia. Jordania respondió atacando las ciudades israelíes de Jerusalén y Netanya. Al finalizar la guerra, Israel había conquistado la Península del Sinaí, la Franja de Gaza, Cisjordania, Jerusalén Este (incluyendo la Ciudad Vieja) y los Altos del Golán.
14Joseph Robinette "Joe" Biden, Jr. (n. 20 de noviembre, 1942) es un abogado y político estadounidense de Wilmington, Delaware. Es miembro del Partido Demócrata y actual Senador por Delaware desde 1973. Biden está actualmente sirviendo su sexto mandato como senador y es quien ha sido por más tiempo senador por Delaware. Es el presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos, anteriormente había ocupado tal posición, además de haber sido Presidente del Comité Judicial del Senado.
El Senador Biden se perfilaba como candidato para la nominación de su partido en vistas a las elecciones presidenciales de 2008, sin embargo, tras sus pobres resultados en los caucus de Iowa el 3 de enero de 2008 retiró su candidatura.
El 23 de agosto de 2008 se confirmó que Biden era el candidato a Vicepresidente de los Estados Unidos en la candidatura de Barack Obama. El 4 de noviembre del 2008 fue elegido como el 47º Vice-Presidente de los Estados Unidos de América siendo el primer vicepresidente de religión católica romana y proveniente de Delaware.
15Obviamente, este acontecimiento no es ya una incógnita, pues las elecciones generales han concluido, con el exitoso resultado del Partido Demócrata y su dirigente, Barack Obama, quien es técnicamente presidente.
16“Resistencia en el nombre de Dios”. Este encabezamiento es el título de un reportaje que aparece en El País publicado por Juan Miguel Muñoz el día 27 de enero de 2006 (http://www.elpais.com/articulo/internacional/Resistencia/nombre/Dios/elpporint/20060127elpepiint_6/Tes). En él se relatan algunos de los rasgos que envuelven a la creación y la evolución de ese grupo político mayoritario en Palestina.
Hamás fue fundada por el jeque Ahmed Yasín en 1987, durante el curso de la primera Intifada, emitiendo su primer comunicado en diciembre de 1987. Algunos de sus grupos precursores fueron "Los coaligados de la tierra del Isrá", y "Movimiento Islámico de Lucha". Fueron el jeque Ahmed Yasín y variosseguidores como Mahmud Al Zahhar y Ábdel Aziz ar-Rantisi quienes estructuraron y difundieron el movimiento de una forma oficial.
Hamás no tomó parte en la vida política de la ANP desde su formación en 1994 hasta 2006, incluyendo las elecciones del Consejo Legislativo Palestino o CLP en 1996 y la elección presidencial en 1995. Pero antes de las elecciones regionales de 2005, por el CLP en Enero 2006, Hamás declaró su preparación en la participación política. En ambas elecciones la lista de Hamás, Cambio y Recuperación, ganó con victorias arrolladoras.

Desde las elecciones controversiales, el poder del gobierno en la ANP fue dividido entre los que apoyan al Presidente Mahmud Abbas ("Abu Mazen"), el jefe de Fatah, y los del Primer Ministro Ismail Haniya, un activista oficial por Hamás. Hay reportajes que indican que el poder real recae en Jaled Mechal3, el jefe de la Oficina Estatal, la que es la rama externa del grupo en Damasco, y el que siempre fue considerado uno de los dos tenientes mayores de Yasín hasta su asesinato con Abdelaziz ar-Rantisi. Aunque los israelíes creen que Mechal, una figura de línea dura en Hamás, es más peligroso que Haniya, hasta el momento no negocian ni con éste ni con el segundo, ya que prefieren reconocer únicamente la autoridad del Presidente Abbas en todos los asuntos entre la ANP e Israel.
17“Hizb at-Tahrir” quiere decir Partido de Liberación. Es un partido Islámico global que fue establecido en 1953 bajo el liderazgo de su fundador - el erudito, pensador político y juez en la Audiencia de al-Quds(Jerusalén),Taqiuddin an-Nabhani. Actualmente el líder global es Ata abu Rishta y se estima que cuentan con un millón de miembros en repartidos entre 40 países.
 
 

 

 

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