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Personalidades femeninas en el Corán y su reflexión acerca de ellas en la historia islámica

Destaca la fortaleza de voluntad de las mujeres resaltadas en el Corán al mantenerse firmes en su fe y determinados principios

25/11/2008 - Autor: Halimah Krausen - Fuente: Unión de Mujeres Musulmanas Argentinas
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Halima Krausen.
Halima Krausen.

Introducción

La posición de la mujer en el Islam es actualmente uno de los puntos más comúnmente discutidos por los musulmanes en un diálogo intercultural. La discusión es menudo iniciada por preguntas candentes basadas en el encuentro con un sistema de valores no islámico y por la reevaluación de experiencias anteriores dentro de la comunidad musulmana. De cualquier modo, contar con antecedentes es necesario para una orientación tendiente a la implementación de valores islámicos en el mundo moderno. En este contexto, frecuentemente nos son presentados descripciones del “ideal de mujer musulmana” en un intento de oponer los estereotipos con que nos enfrentan desde el exterior, que abarcan desde estudios de crítica sociológica par la actual situación de nuestras hermanas en Indonesia hasta Marruecos, pasando por imágenes románticas de “Noches de Arabia”. Tristemente, lo que generalmente se pierde es la idea de cómo las mujeres se esfuerzan realmente para alcanzar sus ideales, superan todos los obstáculos y contribuyen al desarrollo de la comunidad junto a los hombres. Este tipo de ideas pueden motivar a generaciones presentes y futuras y también a ayudarlas a desarrollar sus propias visiones.

5.1. Las mujeres ejemplares en el Islam

Debo admitir, que si soy una experta en esta materia, lo soy de un modo involuntario. Como musulmana, no puedo evitar ser desafiada a realizar declaraciones con respecto a este tema. Además, en algún punto de mi vida, cuando buscaba modelos para los jóvenes mientras enseñaba, junté material sobre mujeres en la historia del Islam que estuviesen integradas a distintos proyectos educacionales. Quizá estén familiarizados con algunos hechos que he de mencionar. Lo que me interesa es la perspectiva apenas diferente de la tradicional, que pueda ayudarnos, a fin de utilizarlas para alentar tanto a mujeres como a niñas a tomar iniciativas a lo largo de estas líneas y recordarles también a los hombres que:
“Pero los creyentes y las creyentes son amigos unos de otros. Ordenan lo que está bien y prohíben lo que está mal. Hacen el azalá, dan el zakat y obedecen a Dios y a Su Enviado. De esos se apiadará Dios. Dios es poderoso, sabio.” Corán 9:71
No caben dudas que en esta aleya, como en tantas otras, especialmente 4:1 y 33:35, se señala el hecho de que hombres y mujeres tienen el mismo status ontológico, los mismos valores éticos se aplican por igual a ambos y tienen las mismas obligaciones religiosas, cualquiera sea el modo en que ellos compartan sus responsabilidades socioeconómicas. Estos principios abstractos son ilustrados con ejemplos que se perfilan para que el lector piense en ellos detenidamente. De este modo en 66:11- 12, la esposa del faraón y María (P) son señaladas por ser “ejemplos para aquellos que tienen fe” (tanto hombres como mujeres, tal como la gramática lo indica). Ambas dan notables muestras de confianza y coraje, la primera al persuadir a su tiránico esposo de dejar partir a Moisés (P) ( El problema que ella atraviesa queda mejor ilustrado en su plegaria para ser liberada “del faraón y sus obras y su pueblo impío”)2(2). La segunda que confronta junto a su bebé Jesús (P) a su desconfiado clan y de cuya educación se responsabiliza. Un tercer ejemplo es la reina de Saba, quien es descripta como una sabia gobernante que decide dejar de lado el asesoramiento de sus ambiciosos consejeros, lleva a cabo su propia diplomacia pacífica que eventualmente le abre un camino para la compresión y el buen gobierno, ella cae rendida “ante Salomón”, el señor de los mundos.

Ellas tres son exactamente lo contrario a las mujeres socialmente convenientes, que sin crítica alguna, cumplen con los roles que se esperan de ellas. Las “historias familiares” coránicas son habitualmente historias de conflictos acerca del bien y del mal, por ejemplo: entre generaciones, como el caso de Abraham (P) y su padre, acerca de la idolatría de este último, o entre marido y mujer, como el antes mencionado caso del faraón y su mujer, todos ellos muestran que el principal tema coránico, la responsabilidad individual, se aplica tanto a hombres como a mujeres. Notablemente, la historia que tradicionalmente puede ser tomada como una historia de armonía familiar concluye con este comentario:

“Rivalizaban en buenas obras, Nos invocaban con amor y con temor y se conducían humildemente ante nosotros” 3(3)

Como condición para ser capaz de cumplir con esta responsabilidad humana, el profeta Muhammad (BPD) declaró:

“La búsqueda del conocimiento es un deber religioso para cada musulmán, hombre y mujer” 4(4)

¿Cómo se reflejó este nuevo concepto en las mujeres musulmanas? Unos pocos ejemplos son mencionados aquí:

5.1.1. Khadija bimt Khuwailid (P)

Ella era una comerciante mecana, quien luego de la muerte de sus dos primeros maridos, logra llevar adelante sus negocios para beneficio de sus hijos. Permanece en un rol de los más inusuales para una mujer de la sociedad pre- islámica. Impresionada por la sinceridad y confiabilidad del joven Muhammad (BPD), a quien había empleado en su negocio, como así también por sus pensamientos y actitudes, ambos activamente dirigidos a la causa de los pobres y menos favorecidos, Khadija se casa con él. De este modo, su personalidad se adaptó para recibir esos nuevos impulsos. Como mujer espiritualmente madura que era, fue la primera en reconocer el mensaje del Profeta (BPD) y de apoyarlo de todas las maneras posibles. A través de ella, numerosos familiares y amigos hallaron su camino al Islam. Ella acompañó a su esposo a través de tiempos de persecución y presión moral y económica, y siendo una verdadera “Madre de los creyentes” fue merecedora de ser personalmente saludada por Gabriel (P). Muere, finalmente, de debilitamiento.

5.1.2 Umma Salama (P)

Emigró hacia Abisinia con su primer esposo, y habiendo decidido emigrar a Medina luego de su vuelta, fue capaz de reponerse de grandes privaciones a las que la sometía su clan que trataba enérgicamente de mantenerla separada de su bebé. Su esposo muere.

3(3)- Ibid 21:89
4(4) Allamah Al-Majlesi, bihar Al- Anwar, Beirut/ Líbano 1984, vol 57, Pág. 68
... luego de ser herido en batalla y el Profeta (BPD) la recibe junto a sus cuatro hijos, en su familia. Con su rapidez mental y sabios consejos, juega un rol decisivo durante el tratado de paz de Hudaibiya. Acompañó al Profeta(BPD) en varias expediciones y fue una de los mejores maestros de la comunidad. Luego su hija Zaynab, se convierte en una de las mejores eruditas de su tiempo.

5.1.3. Nuestra Señora Fátima (P)

Entre los notables e innumerables rasgos de Fátima(P), me gustaría en este texto mencionar sólo tres:

* Su simple vida diaria: Contribuyó a los ingresos familiares a través del hilado, y aún cuando la vida en Medina mejoró, nunca intentó lograr ventajas personales sino que daba sus ingresos a los pobres.
* Su compromiso: La causa de la justicia social, siendo, tal como su padre, especialmente sensible con este tema.
* Su claro sentido de los problemas sociales que la hacían perceptiva de aquellas fuerzas que promovían la discordia y la recaída en el tribalismo y la ambición de poder. Ella advertía a los líderes de la comunidad que debían recordar sus responsabilidades y cumplir con sus tareas.

No sorprende entonces lo que el Profeta (BPD) dijo acerca de ella: “Fátima me concierne. Quien quiera que la hiera, me hiere a mí” 5(5)

5.1.4. Zaynab (P)

La hija de Fátima (P), Zaynab (P) fue la encarnación de lo establecido por el Profeta (BPD).

El mayor yihad es una palabra justa frente a un gobernante injusto. 6(6)
Fue la hermana de Hassan (P) y Hussein (P) y una erudita de pleno derecho, fue una afamada maestra y reconocida autoridad en temas legales. En este contexto fue denominada la “delegada del Imam”. Fue muy cercana con su hermano Hussein (P), dejó a su familia en Medina con el consentimiento de su esposo y se dirigió a Karbala. En un bien conocido discurso, reprochó a Yazid por su comportamiento contra los miembros de la familia del Profeta (BPD), salvando la vida del Imam Zainul- Abidin (P) con su valiente intervención, exponiendo la injusticia y la crueldad del tirano, de modo que el temor a la opinión pública lo obligó a liberar a sus prisioneros.

5.2 Mujeres ejemplares de posteriores generaciones

Activas mujeres de posteriores generaciones son, probablemente, menos conocidas:

5.2.1. Sayyidah Nafisa

Fue la bisnieta del nieto del Profeta (BPD), Hassan (P), nació en 762. Creció en Medina, aprovechó tanto la educación en el seno de su propia familia como la de los numerosos centros de estudios que se habían establecido allí. Además de estar familiarizada con el Corán, sus explicaciones y comentarios, poseía un profundo conocimiento de la ley islámica y los principios que en ese tiempo estaban ordenados sistemáticamente.

Luego de su matrimonio con el hijo de Jafar- as- Sadiq (P), Ishac, Nafisa se mudó a El Cairo, donde tuvo un hijo y una hija, Nafisa enseñó por medio de lecciones y clases, también en afamadas escuelas de leyes, sus oyentes pudieron discutir temas teológicos y…

55 -Al-Majlesi, Bihar Al-Anwar, vol 27, p .62, narrada por Misbah As-Shari’ah que fue erróneamente atribuido al imam ja’far As-Sadiq (P).
16 -Ver Ibn Abi Jumhour Al-Ihsa’I ,Awali Al-la ’ali ,vol.1, no.131,p.432 y Ibn Warram Colección De Narraciones ,vol.2 ,p.1.

…Legales con ella, como así también compartir partes de su vida espiritual. A causa de su abierto, amigable y generoso modo de ser, fue afamada y respetada más allá de los círculos de eruditos y estudiantes, y cuando murió, a la edad de 63 años, una multitud proveniente de distintas partes se congregó para persuadir a su esposo de enterrarla entre ellos, allí en El Cairo.

5.2.2. Rabi´ah al- Adawiya

El misticismo islámico, no puede de manera alguna, ser imaginado sin mencionar a Rabi´ah al- Adawiya, cuyo nombre fue proverbial por su exclusivo amor a Dios ()
Nació alrededor de 717 en una familia pobre y quedó huérfana a una temprana edad. Fue raptada y esclavizada. Su amo tenía ambiciosos planes para ella, pero quedó impresionado por su rectitud y devoción religiosa, por lo que la liberó. Luego de una peregrinación a La Meca, Rabi´ah se establece en Bana, estudiando, enseñando y llevando una vida ascética, basada en su amor a Dios. Entre sus compañeros se cuentan numerosos eruditos y místicos, como Sufyan Ath-thawari, quien solía desafiarla con complicadas preguntas, tuvo asimismo, muchos alumnos, tanto hombres como mujeres. Algunas de sus oraciones y poemas aún hoy pueden conseguirse. Rabi´ah fue una de las primeras en enseñar el puro amor a Dios en sí mismo más que por los bienes que se puedan conseguir.

5.2.3. Shuhda

Detengámonos un momento a considerar cómo se enseña e investiga actualmente. Las mezquitas en aquel entonces, no eran lugares sólo de oración, sino que también eran importantes centros de vida intelectual y espiritual. Los maestros solía impartir lecciones y clases allí, a menos que lo hicieran en sus propios hogares.

Las mezquitas más importantes luego se convirtieron en academias y universidades. Para la explicación actual, tenemos una clara idea de aquellas actividades. Entre otras cosas enseñamos acerca de una mujer que estudió allí. Comparado con las cifras actuales, el porcentaje no era muy elevado, pero por otro lado no era tan bajo como para ser considerado cuestionable el ser alumna. Había mujeres entre los estudiantes y los profesores, y éstas eran sumamente respetadas. Entre los más famosos ejemplos hallamos a Shuhda, apodada Fakir an- Nisa ( Gloria de las Mujeres) o también Al- Katiba (la escribiente), que señala su brillante caligrafía, arte cuidadosamente cultivado, pero enseñado sólo por verdaderos expertos. Shuhda enseñó a un gran número de hombres y mujeres en la Universidad de Bagdad, en distintas ramas de teología y fue, por mucho una de las mas significativas eruditas de su tiempo hasta su muerte en 1178.

Durante los primeros siglos, bastantes mujeres fueron expertas en leyes islámicas (Shari ah) aún cuando les fue negada la práctica de la ley como juezas (mientras importantes letrados como Abu Hanifa solicitaban “juezas en cada ciudad de modo tal que las mujeres vean garantizados sus derechos”) fue usual que mujeres muftis fueran inquiridas acerca de sus opiniones.

Un lector crítico de las biografías de estudiosos puede sorprenderse al encontrar que a menudo los eruditos son motivados y alentados por sus madres, abuelas, tías, etc., en tanto que las eruditas lo son por sus padres, abuelos y otros parientes masculinos. Más aún aquellos autores que toman notas biográficas de sus contemporáneos (por ej. Ibn Arabi, Ibn Khallikan, etc.), nunca dudaron en mencionar a sus maestras y reconocidas mujeres que fueron respetadas junto a los hombres.

Matemática, Física y Astronomía (en cuanto al cálculo del tiempo de las plegarias, feriados religiosos, particiones de herencias, zakat, etc.) fueron una parte evidente de los estudios teológicos, por lo que sería absurdo asumir que las mujeres fueron dejadas de lado.

¿Es aún todo un reto para los historiadores encontrar nombres famosos? Como podemos ver de reportes actuales, en familias de estudiosos por tradición, las hijas disfrutan de la misma crianza educativa que sus hermanos, y han tenido la oportunidad de traspasarla por ej. En escuelas o como maestras particulares de familias similares. Lo mismo es aplicable a la medicina. En el período clásico fue considerado normal tener médicas que tratasen a las mujeres tanto en el hogar como en hospitales. Desde aquellos días las profesiones fueron, usualmente, repartidas en el hogar y los jóvenes contraían matrimonio con personas pertenecientes a familias de similares condiciones, no era fuera de lo común que un matrimonio de médicos colaborara en asistir a sus respectivas pacientes mujeres y hombres.

5.2.4. Ijhiya

Las mujeres estuvieron reconocidamente menos involucradas en las ciencias como en tareas militares. Aún así surgió Ijhiya, la hija de un fabricante de astrolabios7(7) de Aleppo que aprendió el oficio de su padre y continuó hasta su muerte. Fue, obviamente exitosa, por lo que fue empleada como fabricante de astrolabios en la corte de Saif Adwala, quien rigió en el norte de Siria desde 944 hasta 967, salvaguardando las fronteras de Siria del Imperio bizantino,
Por lo que concierne a las mujeres en política, hallamos un problema desigual de aquel planteado como la contribución femenina a la ciencia. Porque aunque no carecemos de nombres y hechos, hay- como sucede con hombres políticamente significativos- un asunto de integridad moral, para no mencionar la legitimidad del sistema político. En el Corán, las mujeres resaltadas provienen de las dos situaciones políticas extremas: mujeres oprimidas como la esposa del faraón y la madre y la hermana de Moisés (P), y la reina de Saba, una gobernante. A pesar de todas sus diferencias compartían una exclusiva confianza en Dios manifestada por la plegaria antes citada, realizada por la esposa del faraón (66:11) y por el extraordinario coraje de la madre de Moisés (P).

5.2.5 Asma y Arwa

En todos lados de la historia mundial, las mujeres como gobernantes son una excepción. Entre las más conocidos ejemplos de la historia islámica hallamos dos reinas: Asma y Arwa. Asma fue la esposa de Ali As Suhaili, el fundador de la dinastía Fatimid en Yemen, quien fue asesinado en 1080 de camino a La Meca. Luego de permanecer prisionera dos años, se transformó en reina. Tuvo éxito promoviendo el bienestar económico y social de su pueblo, construyó caminos y jardines, evitó conflictos militares a través de una diestra diplomacia. Fue famosa por su rectitud al cumplir sus contratos. Luego de su muerte en 1137, su nuera Arwa, al sucede y continúa ese estilo de gobierno, por lo que ambas son elogiadas.

5.2.6. Radiya sultana y Khadiya

Otro ejemplo es Radiya sultana quien sucede en el trono a su padre Iltutmish, en Delhi en 1236. Realiza grandes esfuerzos para promover la justicia social. Existió también una reina llamada Khadiya en las islas Maldivas, quien empleó al viajero Ibn Batuta como juez. Más tarde en el S XVII, escuchamos acerca de gobernantes musulmanas en el archipiélago Maly. No existen quejas acerca de la sociedad musulmana de parte de África, sur de India e Indonesia, donde se daba el matriarcado, sólo los europeos en la época de la colonia trataron de modificar esas estructuras.

5.3. Mujeres en la vida social y política

La contribución de las musulmanas en situación de amparo durante la primera generación, es probablemente la más alejada del estereotipo tradicional. Las mujeres poseían otras prioridades antes que la lucha armada. Solían velar por la educación de los hijos y marcha de los negocios del marido, o acompañaban las tropas para curar los heridos y responsabilizarse por las provisiones. Aún así, esto no significa que sean incapaces de intervenir cada vez que fuera necesario y hay bastantes testimonio acerca de la rapidez mental de las mujeres, lo que salvó la situación o resolvió el resultado de batallas, por ejemplo la batalla de Maysan. En ella las mujeres confeccionaron una bandera con telas y marcharon al campo de batalla, dando la impresión a los persas de que las tropas musulmanas habían sido reforzadas, por lo que se retiraron, o la batalla de Damasco, donde Umma Aban derribó una cruz de oro que era sostenida entre las manos de un sacerdote como símbolo de la victoria bizantina. De todos modos, actividad política no significa lo mismo que gobernar o lucha armada.

En un sentido literal, política es la construcción de la comunidad y hombres y mujeres no deben olvidar que esta responsabilidad comienza en su vecindad inmediata, en la vida familiar, entre vecinos y colegas. No debemos desestimar los esfuerzos de aquellos hombres y mujeres que guían a sus hijos y alumnos hacia una vida ética, manteniendo vivos las ideas y valores del Islam. De hecho, el estancamiento del desarrollo social y la degeneración moral fueron características de la etapa que precedió inmediatamente a la época colonial.

La realidad social se alejó demasiado de los ideales del Corán y la Sunnah. Las mujeres son escasamente mencionadas, desapareciendo en una dudosa esfera privada y comparten con sus hermanos un destino de ignorancia, alienación cultural y explotación. Es por ello que no sorprende en absoluto que al inicio de este siglo, las musulmanas comiencen a luchar por sus derechos, demandando igualdad de oportunidades en educación, abolición de la prostitución y protección legal contra la discriminación, con igual voz que sus hermanas europeas y, bastante trágicamente, a veces sin tener conciencia, que de acuerdo a las fuentes del Islam, esos son sus legítimos derechos. Mujeres como Halide Edip- Adivar y Sultan Jahan Begur, fueron pioneras del trabajo en el campo de la educación de la niñas.

Organización de mujeres publicaron los problemas y demandaron soluciones. Juntos con el redescubrimiento de los valores del Islam, ejemplos de mujeres de los tempranos días del Islam fueron revividos. Existieron programas serios para la liberación de la influencia colonial a los que las mujeres realizaron grandes contribuciones. De este modo, por ejemplo, Fátima Jinnah quien colaboró con su hermano Muhammad Ali Jinnah para que el gobierno paquistaní iniciara programas para la educación de las mujeres y proyectos sociales, fue candidata en las elecciones presidenciales mucho después de la muerte de su hermano en la resistencia Palestina; en Afganistán, en la revolución islámica de Irán como también en el movimiento islámico alrededor del mundo.

5.3.1 La Guía Coránica para una Sociedad Exitosa

El significado de aprender del pasado consiste en “dormir en los laureles” o quejarse de los males actuales, pero para obtener “alimento para el pensamiento” que nos permita lidiar con las demandas de nuestros tiempo. En varios países los musulmanes están en un proceso de resurgir luego de siglos de estancamiento y colonialismo, batallando con estándares materialistas que no reconocen ningún tipo de desarrollo, ya sea ético, espiritual, cultural o humano, esto se une con un despliegue de ignorancia en cuanto a la esencia e intención del Islam. Hay una ardua situación debido a la industrialización y la migración que tiende a destruir las estructuras familiares sin ofrecer alternativas. Esto causa soledad para los mayores, desventajas para los niños que no tienen posibilidades de crecer en una sociedad con saludables relaciones intergeneracionales y una difícil situación para las mujeres.

“Dios no cambia la situación de un pueblo mientras este no cambie lo que en sí tiene” 8(8)

Con estas palabras el Corán expresa una eficaz ley en la sociedad humana, los comportamientos intelectuales, espirituales, sociales y políticos deben estar relacionados unos con otros de manera muy cercana.¿cuáles son, entonces, las características de las mujeres musulmanas en la historia que pueden animarnos a moldear nuestro futuro?

Educación

La educación es, ciertamente, un punto central. El pueblo que adquiere y transmite conocimientos fue comparado por el Profeta (BPD) a aquellos que están en la Jihad por el sendero de Dios, la lucha por pulir el propio carácter utilizando el término “ la mayor Jihad”. Para las mujeres, la adquisición y transmisión del conocimiento otorga sus mayores beneficios al salvaguardar de la opresión y explotación y para construir los cimientos de la próxima vida.

Es beneficios para la comunidad y sus futuras generaciones. Aquellos de nuestros hermanos, que aún no se acostumbraron a esta idea por cuestiones de tradición, deben al menos, comprender que sus propios hijos estarán en gran desventaja si sus madres permanecen sin educación e ignorantes del mundo. De ser necesario, en nuestros hogares o haciendo uso de los modernos medios de comunicación, en tanto sea posible. El ejemplo de Rabi´ah la mística ilustra cómo las mujeres que parten desde un punto desde el que sólo se aprecian obstáculos toman la iniciativa de aprender, adquirir madurez espiritual y enseñar y transformarse en una personalidad del Islam.

Solidaridad

Otro punto importante es la solidaridad. No es coincidencia que el término ser humano insano, indique un aspecto un aspecto social que también que también está contenido en todos los rituales islámicos e incluye cualidades tales como la compasión, la paciencia, la valentía, la perseverancia y el aprestamiento para la cooperación. La justicia demanda que apoyemos no sólo nuestros legítimos intereses, sino que también seamos concientes de las necesidades de nuestras hermanas y posibilitemos los medios para satisfacerlas. Esto podría ser un problema de asistencia material y práctica o escucha empática y consejo. Podría tratarse de una cuestión de desarrollar buenas ideas y proyectos o cuestión de orar los unos por los otros y expresar apoyo moral. Ciertamente no excluye la solidaridad hacia los hombres (cf. la aleya coránica citada al principio), para que juntos, como seres humanos, hombres y mujeres, compartamos la responsabilidad por nuestra sociedad y planeta. El ejemplo de interacción de la madre y la hermana de Moisés (P), como el de la mujer del faraón al presentar al enviado que ha de salvar al pueblo de la opresión, muestra la solidaridad más allá de las nacionalidades y clases sociales

Confianza

Por último, pero no por ello menos importante, está la confianza. Un creyente nunca abandona la esperanza. “Fe en lo invisible” no sólo implica fe en Dios y sus ángeles, sino también la perspectiva de que los valores de justicia y paz se han de concretar en nuestra sociedad. Esto nos facilitará cumplir con nuestras responsabilidades, para defender lo correcto, gozar de lo que es bueno y privarnos de lo malo en nuestras vidas personales, en nuestras familias, en nuestra comunidad y en cualquier oportunidad de tomar una decisión política, con el conocimiento de nuestra responsabilidad ante nuestro Creador que conlleva mayor peso que cualquier otra consideración de “control social”. El mejor ejemplo de esta confianza y coraje es María (P), quien luego de mucha soledad durante su trabajo de parto y parición, confió en Dios lo suficiente como para presentarse ante su comunidad y confrontarla junto a Jesús (P).

Basados en estos principios y experiencias, las musulmanas pueden construir sus estrategias. Los esfuerzos individuales, la autoayuda como también el intercambio de información y el trabajo en red pueden ser los primeros pasos, especialmente en ambientes donde pueden aparecer hostilidades ante los musulmanes y las mujeres. En este largo camino, consideraciones de orden político y social y los pasos a seguir, son necesarios, por ej.: orientar a niños y jóvenes en cuanto al futuro, impulsarlos más allá de la mera conservación de las tradiciones musulmanas, animar a las mujeres a respaldar los valores islámicos en lugar de aquellos que ciegamente conforman al control de la sociedad, crear una infraestructura de apoyo a mujeres en emergencia, hallar modos de integrar a los mayores de una manera digna, respetarlos y aprender de su experiencia, valorar el trabajo voluntario (que en esta sociedad materialista es a menudo marginado) sobre la misma base que un trabajo remunerado, contrastar la prevalencia de la imagen con ejemplos de nuestros propios esfuerzos para tratar de alcanzar nuestras visiones, organizar y estructurar esfuerzos individuales para aumentar la eficiencia y peso, al punto de ganar respeto, y tomar seriamente las decisiones políticas realizadas. De esta manera gradualmente reavivaremos la riqueza de nuestra herencia religiosa y cultural para nosotros mismos y para beneficio de toda la humanidad.

Conclusión

Puede observarse en las sobresalientes personalidades de las mujeres resaltadas en el Corán, su fortaleza de voluntad al mantenerse firmes en su fe y determinados principios. Esto, consecuentemente, las llevó a romper los estereotipos y oponerse a cualquier expectativa social de la época en que vivieron. Reconocemos dichos rasgos reflejados en las vidas de las prominentes mujeres a través de la historia islámica.

En cuanto al reclamo de su status, las musulmanas de hoy día necesitan primero delinear sus principios y hallar una firme convicción y certeza en la fe. Armadas con un conocimiento cabal de sus derechos y obligaciones islámicas podrá enfrentar el lodo de la ignorancia y estancamiento que la rodean actualmente. Como musulmanas debemos esforzarnos por nuestras predecesoras. De este modo seremos capaces de impactar e influir en el futuro de la sociedad islámica.

Halimah Krausen. Worldwide Islamic Network of Women (WINOW)
http://www.islamwomen.org/
Traducido por M. Fabiana Ríos
Bibliografía
El Sagrado Corán
Al- Ihsa’I, bn Abi Jumhour, Awali Al-la’ali’, Editado por s.m.Najjaf,Qum/ Irán.
Al-Majlesi, 1984, Bihar Al-Anwar, Beirut/Líbano.

 

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