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Poesía en tiempos de guerra: Una lectura del Poema de Beirut de Mahmud Darwish

El Poema de Beirut fue escrito por el recientemente fallecido poeta Mahmud Darwish (Galilea, 1940) durante la Guerra Civil libanesa

19/08/2008 - Autor: Luisa Lezzi - Fuente: Hoja de Ruta
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Mahmud Darwish.
Mahmud Darwish.

Necesaria es la poesía en tiempos de paz pero más necesaria aún es en tiempos de guerra. En estos momentos en que Beirut es nuevamente atacada, más que nunca hemos de recurrir a la poesía, no sólo como bálsamos, como elixir, como bello objeto que, de algún modo, haga evadirnos de la realidad. La poesía, aquí y ahora, nos mostrará, además de toda su belleza literaria, toda su carga histórica, toda su memoria, toda su fuerza, y se convertirá, más que nunca, en algo necesario. Poesía necesaria para asimilar un pasado, vivir, re-vivir un presente, y, en definitiva, afrontar un futuro.

Beirut, todo Líbano, vuelve a ser atacada. De nuevo las armas la invaden. Quizá el “Poema de Beirut” escrito por el eminente poeta palestino Mahmud Darwish (Galilea, 1940) durante la Guerra Civil libanesa nos ayude a comprender más la historia. Quizá, también, nos de las pautas para apreciar, sentir y deleitarnos con esta bella ciudad mediterránea.


1-Introducción

Si estuviéramos en los años inmediatamente anteriores a 1975, cuando estalla la Guerra Civil en el Líbano, podríamos oír hablar con toda facilidad de este país como la “Suiza del Medio Oriente”, un envidiable paraíso financiero con un puerto turístico pleno de naves. En particular, Beirut era conocida como el “París del Medio Oriente, sus calles y su modernidad.

Desgraciadamente hoy en día no es así: muchos conflictos han asediado Líbano y nunca sin dejar profundas huellas. Primeramente una sanguinaria Guerra Civil entre musulmanes libaneses y la facción de la Falange, de mayoría cristiano-maronita, una guerra que se alargó hasta 1990 y se encadena con el conflicto israelí-palestino.

Pero, ¿cómo aparece la capital libanesa a ojos del poeta?

En este artículo me propongo analizar la visión del poeta palestino Mahmud Darwish a través de su hermosa y extensa poesía titulada precisamente “El Poema de Beirut”.

Par entender mejor su poema creo necesario una breve introducción a lo sucesos históricos que vivió Líbano y en los que, involuntariamente, se vio inmerso.

En cualquier caso, el aspecto que deseo destacar principalmente es el literario, mas el literario siempre sentido y vivido en una realidad; cómo esta ciudad se ve y describe de manos de quien la conoce bien.


2-Apuntes históricos

Los problemas en Líbano están vinculados al conflicto israelí-palestino: en un primer momento Líbano se muestra neutral respecto a dicha cuestión. No obstante, tras 1967 en este país aumenta vertiginosamente el número de refugiados palestinos, y en 1975 estalla el conflicto entre musulmanes libaneses y el partido de la Falange 1. En 1976 la O.L.P. (Organización para la Liberación de Palestina) se declara a favor de los musulmanes y Beirut es dividida por una línea verde que separa la zona norte de los cristianos de aquella sur de los musulmanes. En junio de 1976 la Liga Árabe impone una tregua gracias a una fuerza de paz siria. En 1978 Israel invade Líbano con el objetivo de atacar las bases de la O.L.P., que se retira una vez llegaran las tropas de la O.N.U.

En 1982 Israel vuelve a invadir Líbano, obligando así a los guerrilleros de la O.L.P. a abandonar el país. El líder de la Falange Cristiana, Bashir Gemayel, es asesinado y, en consecuencia, el 6 de septiembre de este año los falangistas, con el consentimiento de Israel, entran en los campos de refugiados de Sabra y Shatila y masacran en dos días a más de mil personas, hombres, mujeres y niños (el número varía según las fuentes: atendiendo a los israelíes no serían más de 800, los palestinos, sin embargo, declaran alrededor de 2000 víctimas). Un contingente internacional se propone proteger los campos de refugiados y una fuerza de paz de establece en Beirut.

Un año más tarde, en 1983, tienen lugar los primeros atentados de extremistas islámicos en los Estados Unidos: un coche bomba estalla cerca de la Embajada Estadounidense y un kamikaze se autoinmola cerca del aeropuerto, provocando ambos numerosas víctimas norteamericanas. El año siguiente, en 1984, las fuerzas occidentales se retiran de Líbano y reinician los conflictos entre las diversas facciones. En 1985 Israel retira sus tropas, pero crea una línea de seguridad en el sur de Líbano, cuyo control da a sus aliados cristianos.

Dos años después, en 1987, interviene Siria, que termina con los ataques israelíes de los campos de refugiados palestinos, y en 1988 el cristiano Michel Aoun es nombrado Jefe del Gobierno Libanés; sin embargo, no será reconocido como tal por los musulmanes, de tal manera que se convoca una reunión entre los líderes de las diversas facciones con el fin de promover un plan de paz. Es elegido, entonces, René Moawad que es asesinado pocas semanas más tarde. El nuevo gobierno de Elias Hrawi, apoyado por Siria, vuelve a provocar choques con quienes apoyan a Aoun, que llegarán a su fin en 1990. El ejército libanés vuelve, gracias a la ayuda siria, a tomar el control del país, y termina así la Guerra Civil.

En 1992 Rafiq al-Hariri es elegido Primer Ministro de la Asamblea Nacional y, un año después, se proyecta un plan para reconstruir el país. Mientras tanto, al sur del país continúan los choques entre Hezbollah 2 y el ejército simpatizante de Israel del sur. Las elecciones de 1996 refuerzan el régimen político de Elias Hrawi, Rafiq al-Hariri e Sabih Berri, mas ambos ejércitos extranjeros, israelí y sirio, todavía presentes en Líbano continúan causando disturbios.

En 1988 las elecciones a la Presidencia de la República de Líbano de Emil Gamil Lahud y aquella del Gobierno de Salim Ahmad al-Huss refuerzan los vínculos con Damasco. Se forma un acuerdo para abolir las barreras aduaneras entre Líbano y Siria y en mayo de 2000 las tropas israelíes salen del sur de Líbano. En junio del año posterior comienzan también a abandonar Líbano las tropas sirias, pero el proceso se detiene tras los atentados del 11 de septiembre del mismo año. El Presidente Gorge W. Bush recuerda entonces que Siria es uno de los estados incluidos en la lista negra de Washington. Mientras tanto Líbano intenta reactivar su economía; promotor de dicha reactivación será Hariri, que en 2004 dimite con la intención de pasarse a la oposición.

El 14 de febrero de 2005 Rafiq Hriri es asesinado con sus escoltas por un coche bomba. El 13 de octubre de este año el Ministro sirio de Asuntos Interiores, Ghazi Kankan, se suicida en su despacho, después de haber sido interrogado en Damasco por el suicidio de Hariri. Kankan había sido durante veinte años jefe de la Intelligence militar siria, convirtiéndose, así, en “Gobernador de hecho” en Líbano.

Los últimos acontecimientos vividos en Líbano hablan por ellos mismos. El verano de 2006 será, también, otra fecha importante en la vida de este país masacrado, torturado, pero que, como el Ave Fénix, volverá a resurgir de sus cenizas, de esas cenizas dejadas por los violentísimos ataques, por tierra, mar, y aire, de Israel.

Líbano resurgirá, como ha resurgido tantas y tantas veces. La sangre, í, corre por sus calles, mas también por sus venas.

Oigamos ahora la voz del poeta: ¿No esta cerca aquella Beirut de la de nuestros días?


3-“El poema de Beirut”

En el artículo “The city, mythical images and their deconstruction- The image of Beirut in Contemporary Works of Arabic literature” Brigit Embaló analiza el mito de la ciudad de Beirut en la literatura árabe contemporánea. Así, estudia también el poem de Darwish. La autora pone de manifiesto ls diversas personificaciones que Darwish ha creado para con esta ciudad y concluye sosteniendo que en este contexto la imagen de ciudad-mujer es ambivalente: de hecho, Beirut parece ser responsable de su destino, víctima de la guerra. Un aspecto interesante es la capacidad del poeta para describir Beirut con imágenes positivas y negativas al unísono: la ciudad se convierte en enamorada, tienda, estrella, mas también tierra, ruina y símbolo de degeneración.

Veamos ya algunos fragmentos:

“Manzana para el mar. Narciso de mármol. Mariposa de piedra: Beirut.
Forma del espíritu en el espejo.
Descripción de la primera mujer y aroma de la nube:
Beirut, de oro y cansancio, Al-Ándalus y Syria.
Plata. Espuma. Mandatos de la tierra en pluma de paloma.
Muerte de espiga. Errar de estrella entre mi amada y yo, Beirut. No oí mi sangre antes de que se pronunciara el nombre de una amada que duerme en mi sangre…y duerme…
Descubrimos el nombre a través de la lluvia en el mar, del gusto del otoño y de las naranjas de los que llegan del sur. Como si fuéramos nuestros antepasados, venimos a Beirut para llegar hasta Beirut.
Construimos de lluvia nuestra choza. Cuando el viento no corre, no corremos nosotros, como si el viento fuera un clavo. Excava nuestro hoyo sobre el barro, y nos dormimos, como la hormiga en el pequeño agujero.
Como si cantáramos a hurtadillas:
Beirut es nuestra tienda de campaña.
Beirut es nuestra estrella...”
3.

A veces parece que el poeta quiera incluso culpar a la propia Beirut juzgándola responsable de su ruina y de no haber sido capaz de evitar el conflicto. Beirut representa, sí, el amor, pero un amor que duerme, un amor débil, sin energía. Además aparece la Beirut como una sombre, una sombra que llega a agredir al poeta, lo hace añicos, lo rompe en mil pedazos:

“Beirut ve en mi corazón:
Yo parto de sus calles y de mí
colgado de un poema interminable.
Y digo que mi fuego no se muere.
Las palomas están sobre los edificios.
La paz, sobre los restos.
Como recorro el libro, recorro la ciudad.
Y transporto la tierra pequeña como una bolsa de nubes.
Despierto, y me busco a mí mismo en las ropas de mi cadáver.
Y reímos entonces: Seguimos aún atados a la vida,
y a todos los restantes gobernantes.
¡Gracias al periódico! No digo que caí allá por descuido.
Puedo abrir los caminos pequeños al aire: mis pasos, los amigos que se van, el ruin mercader del pan, la nueva imagen del mar.
¡Gracias a Beirut de la niebla!
¡Gracias a Beirut de la ruina!...
El alma se me hizo añicos. Tiraré mi cadáver, para que las algazúas me alcancen nuevamente,
y los invasores me entreguen al poema.”

Después, la ciudad se convierte de agresora en mártir dentro del corazón de Darwish, una mártir que soporta penas y sufrimientos, un mártir que es cual espejo que rompen los humanos:

“¡Ay, si tuviera yo tu corazón,
y morir cuando muero!
...Desde un edificio sin sentido a un sentido sin edificio, encontramos la guerra.
¿Es acaso Beirut un espejo que podamos romper y entrar en sus astillas?
¿O somos tal vez nosotros los espejos que rompe el viento?
¡Ven, soldado, háblame del policía!:
¿Llevaste mis flores ya a la ventanilla?
¿Has dado a conocer ya mi silencio a los que amo y al primer mártir?
¿Es que acaso las víctimas que murieron en ti, lo hicieron por mi causa y por el mar?
¿O es que me atacaron, me desnudaron de la mano de una mujer
que la flauta y el té prepara para mí y los combatientes?
¿Es que cambió la iglesia después de que pusieran al párroco de uniforme?
¿Es que cambió la presa?
¿Es que cambió la iglesia?
¿O cambiamos nosotros?”

Sí, el poema es, sin duda, un poema de guerra, un poema de denuncia de la realidad del momento, pero también es un poema de amor, de sentimientos. El autor no se limita a describir los horrores de la guerra, sino que participa de todos ellos. Sufre porque ya no reconoce a su amada, constreñida a sufrir innumerables luchas. Luchas que llevan no sólo a la destrucción de la ciudad, sino también a víctimas sin motivo alguno.

Como señaló Birgit Embaló en su artículo, Beirut, además de la manzana, el narciso, la mariposa, simboliza la personificación de una mujer verdadera, Layla. La autora subraya que seguramente se trata de una alusión a la famosa leyenda del siglo VII de “Layla y Magnun” (“Layla y el Loco”, “El Loco de Layla”):

“...Como el aire y la mirada de los mártires, resistiremos.
Ambos mezclan la noche con la ametralladora. Esperan lo que no conocen. Ocultan al mundo árabe en unos andrajos llamados Unidad.
Se reparten la noche:
-Layla no me cree,
pero yo sí creo en sus pechos cuando se crecen.
Me cautivó con su saber andar:
Cuello de antílope, pierna de gacela, ala de mirlo, fulgor de candelabro.
Cada vez que la abrazo, busco una bala estúpida...”
.

También relacionada con la idea de la inalcanzabilidad (el Loco anduvo errando por el desierto sin obtener el amor de Layla), aparece la imagen de la ciudad andalusí de Córdoba: a los ojos del poeta Córdoba es la ciudad por excelencia, el símbolo de la felicidad y, sobre todo, de una época floreciente de la civilización árabe 4:

“¡Beirut!, ¿dónde queda el camino a las ventanas de Córdoba?
No emigraré dos veces.
No te amaré dos veces,
Y ya no veo en la mar sino la mar.
Pero revoloteo en torno de mis sueños,
E invoco a la tierra, Gólgota para mi espíritu cansado.
Quiero andar,
para andar.
Y caer luego en el camino
a las ventanas de Córdoba.”

Al final del poema Beirut sufre una transformación importante: pasa de ser enamorada a hijo. La figura de amada inalcanzable se torna un hijo rebelde e inmaduro, un hijo que no escucha los consejos del padre (Darwish) que tan sólo desea su felicidad, un hijo que, durmiendo, descuida su propio futuro:

“Beirut, azucena de escombros.
Y primer beso. Apología de las lilas. Abrigo de los muertos y del mar.
Azotea de los astros y las tiendas.
Poema de la piedra. Apuro de dos alondras que en un pecho se esconden.
Firmamento que ha perdido a su hijo y se sienta a pensar sobre una piedra.
Rosa oída: Beirut. Cisura entre la víctima y el sable.
Niño que extravió todas las tablas de la ley,
los espejos,
y luego...Se durmió.”

Esperemos que, por fin y alguna vez, pueda dormir tranquila. Esperemos que, de ciudad de guerra, se convierta en ciudad de paz. Entonces la poesía será el alimento de la paz, sólo así.

Luisa Lezzi es investigadora, Università degli Studi di Lecce.
Notas
1. La enciclopedia Wikipedia define la Falange como movimiento político libanés de extrema derecha, de mayoría cristiano-maronita.
2. La enciclopedia Wikipedia define: “Hezbollah is a political and military party in Libanon founded in 982 to fight Israel in southern Lebanon (…) The organization views an islamic republic, on the Iranian model, as the ideal and eventual form of state(…)”.
3. Todas las traducciones que incluyo aquí son del Prof. Pedro Martínez y se encuentran en: Antologia de Poesia Mediterrània , Primer Encontre dEscriptors del Mediterrani, Ayuntamiento de Valencia, Valencia, 1983, pp.102-116. Mis traducciones, que incluí en mi Tesina, las realicé al italiano, también desde el original en árabe.
4. El mito de la ciudad de Córdoba aparece en otros escritores árabes: por ejemplo en el poema “La llave de nuestra casa” en Recuerdos andalusíes (1955) del poeta sirio Nizar Qabbani.
 
 
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