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Ayuno: la mejor medicina

Los santos realizan el mejor tipo de ayuno, el ayuno de la mente. En otras palabras, estas personas no piensan en otra cosa que no sea Allah.

13/08/2008 - Autor: Curación Sufi - Fuente: sufismo.org.ar
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La naturaleza especial del ayuno es la de generar un autocontrol y sacrificio.
La naturaleza especial del ayuno es la de generar un autocontrol y sacrificio.

Bismillahir Rahmanir Rahim
En el Nombre de Dios Clemente Miseriocordioso

"Cada acto del hijo de Adam es para el mismo
Excepto el ayuno.
Es hecho por Mi causa, y Yo mismo daré la mayor
Recompensa que Yo crea.
Allah, El Majestuoso y Exaltado". (
Hadiz)

El ayuno es la práctica más antigua de todas las formas de curación natural. Los métodos empleados varían entre discontinuar una única comida por un corto periodo, hasta la abstinencia total de todas las comidas y líquidos por extensos periodos.

Para muchas personas que nunca han ayunado, la idea parece extraña, y algunos incluso la consideran peligrosa. Estas concepciones no son completamente infundadas, ya que incorrectamente aplicado el ayuno puede resultar en desordenes severos del cuerpo, e incluso la muerte.

Correctamente observados los ayunos están ajustados de acuerdo a los ciclos de la luna y otros planetas, así como muchos otros fenómenos.

Ayunar es realmente el epitome de un tipo de vida natural, y sus beneficios no terminan en las correcciones del cuerpo y el restablecimiento de la salud.

Antes de emprender cualquier tipo de ayuno, es importante entender la razón del ayuno. La mayoría de los occidentales que ayunan lo hacen para limpiar el cuerpo y mejorar la salud. Sin embargo, estas son intenciones incorrectas con las que comenzar el ayuno.

Los Sufis probablemente tienen más experiencia que cualquier otro grupo de humanos en la realización de ayunos. Se conocen legiones de Shaykhs Sufis y discípulos que encaran ayunos de variadas duraciones, frecuentemente con resultados milagrosos.

Como ha sido notado, los Sufis no toman en cuenta ningún procedimiento físico relacionado con la salud por cualquier razón excepto la de ganar el placer de Dios El Más Alto. Allah ha nos ha informado en el Sagrado Corán:

“¡Creyentes!; Se os ha prescrito el ayuno, al igual que se prescribió a los que os precedieron. Quizás, así, temáis a Allah.” (2:183)

Toda la creación, excepto el hombre, sigue los dictados de Dios derivados de las leyes naturales. Los animales no deben ser restringidos en el exceso de comida y abuso de dieta. Pero para los humanos, el amor a la vida material y las tentaciones de los deseos físicos son responsables de la vasta mayoría de enfermedades. Entonces, Allah Él Mas Amable, han provisto una guía para controlar y anular estos apetitos por medio del mecanismo del ayuno.

El Corán declara que el hombre no puede ganar la salvación hasta que los deseos más bajos sean restringidos:

Mientras que quien haya temido comparecer ante su Señor y preservado su alma de la pasión tendrá el Jardín por morada.” (79:40-41)

El ejercicio de abstenerse de cosas que son ordinariamente permitidas y legales dentro de la vida, solo por complacer a Allah, fortalece la moralidad y el autocontrol, y profundiza la conciencia de Allah. Esto es por lo cual se distingue el ayuno en Islam y por ende en el Sufismo ordinarios por salud.

El primer ayuno que se debe tomar es aquel generalmente llamado en el Islam Ramadán. Ramadán es uno de los meses del calendario Islámico (ver apéndice I para los meses Islámicos) - el mes durante el cual el Corán, como la Torá, Los Salmos de David, y el Nuevo Testamento, todos fueron enviados por Allah.

La excelencia de ayunar es conocida por estas dos declaraciones del Profeta (saws):

“Por aquel en cuyas manos esta mi vida, la fragancia de la boca de un hombre ayunando es mas preciada por Allah que la fragancia del almizcle.”

“El Paraíso tiene una puerta llamada Rayyan. Nadie excepto una persona que haya ayunado entrara por esa puerta.”

Allah ha prometido una visión de Él como recompensa por el ayuno.

La palabra Ramadán no quiere decir “ayuno”. El término técnico de ayuno es siyam, cuya palabra raíz significa “estar en descanso”. Por la abstinencia de comida, bebida y relaciones sexuales, estas funciones del cuerpo estan en descanso y esto es una oportunidad de ser revivificadas.

El ayuno general durante el mes de Ramadan es disfrutado por toda la humanidad; aunque los que lo hacen son los musulmanes. Muchas personas que tienen un contacto cercano con musulmanes también se comprometen en esta forma de ayuno y reciben algunos de los beneficios por él. Pero hay muchas indicaciones que deben ser practicadas para cualquier ayuno para que sea valido.

Primero, uno debe claramente expresar la intención de ayunar. Desde que Allah ha dicho que uno será juzgado de acuerdo a sus intenciones, uno no podra obtener los beneficios de las buenas acciones que ocurren enteramente por accidente. Por ejemplo, si uno fue privado de comida por estar perdido en la selva, esto no constituirá un ayuno formal, porque uno hubiera comido si la oportunidad se hubiera presentado.

Esta declaración formal en realizar una acción es denominada niyyat. Es preferible declararla en árabe, pero es valida en cualquier idioma. Uno debe simplemente expresar “Tengo intención de ofrecer el ayuno de este día, solo por complacer a Allah”

Habiendo entrado en este voto formal con Allah, habiendo hecho esta promesa, si uno intencionalmente rompe el ayuno durante el periodo de prohibición, uno puede compensar el ayuno realizando uno o más días del mismo.

Generalmente, para realizar un día de ayuno se deben reunir las siguientes condiciones:

1. El Niyyat, o intención de ayunar, puede hacerse en voz alta o silenciosamente.

2. periodo de ayuno se debe extender desde el momento antes del amanecer (fajr) hasta apenas luego del atardecer (maghrib).

3. Durante el periodo de ayuno, se requiere la abstinencia de: comida, bebida (incluyendo agua), fumar o del consumo de tabaco, relaciones sexuales, y de cualquier forma de negatividad, habladurías, peleas, maledicencia, argumentación o comportamientos similares.

4. No se debe emitir semen deliberadamente, ni vomitar deliberadamente.

5. Las mujeres embarazadas, en periodo de lactancia, los severamente enfermos, los ancianos y los insanos estan exceptuados de ayunar, pero en algunos casos estan habilitados a recuperar los días perdidos. La mujer no ayuna en los días de menstruación, pero debe recuperarlos. Cuando termina su periodo, ella debe retomar el ayuno. Los niños menores de 12 años generalmente estan excluidos de ayunar, pero pueden ayunar parte del día o algunos días.

6. El ayuno se rompe luego del atardecer con un dátil o un vaso de agua, seguido de una modesta comida.

Hay varias docenas de casos especiales que se aplican al hombre o la mujer que ayunan, y se deberá acudir para ello a la guía de un sheik musulmán practicante para resolver cualquier cuestión.

La naturaleza especial del ayuno es la de generar un autocontrol y sacrificio. El ayuno ocurre principalmente en la mente, y por eso esta oculto a la vista de los humanos, solo es visible a los ojos de Dios; es una acción secreta.

Desde la medianoche hasta el comienzo del ayuno, era costumbre del Profeta (saws) realizar una comida, llamada sahur. Esta puede consistir en cualquier alimento permitido. El ayuno se rompe usualmente comiendo unos pocos dátiles, seguidos de agua, la que se debe ingerir antes de ofrecer la oración del atardecer (maghrib). Aunque se permite limpiarse los dientes, es más meritorio si uno no lo hace después del mediodía.

Sumado a todas estas indicaciones, uno debe comprometerse lo más posible a leer o recitar el Sagrado Corán, así como distribuir la mayor caridad posible que uno pueda.

Estas son las reglas mínimas del ayuno. El ayuno de la gente común se hace con el propósito de refrenarse a un mismo de comer, beber y de las pasiones sexuales. Una forma más alta de ayunar consiste (sumado a lo anterior) en refrenarse de los malos actos de las manos, de los pies, de los ojos, y de otros miembros u órganos del cuerpo.

Los santos realizan el mejor tipo de ayuno, el ayuno de la mente. En otras palabras, estas personas no piensan en otra cosa que no sea Allah. Ellos consideran su existencia en este mundo solo como una semilla que crece para el otro mundo. Este ayuno también incluye el refrenamiento de los ojos de cualquier visión de maldad, apartarse de conversaciones banales, de la falsedad, de calumniar, de la obscenidad y de la hipocresía.

En resumen, el ayunante se mantiene en silencio, y cuando habla es solo para recordar a Dios. Este ayuno es tan estricto que uno ni siquiera puede escuchar conversaciones prohibidas que le llegan de otros. Uno debe alejarse de la presencia de la persona que viola estas prohibiciones.

Más aún, los Sufis, cuando rompen el ayuno, comen la mínima cantidad que se requiere para aplacar el hambre. La comida correcta que sigue a este ayuno es aquella que comen las personas más pobres de su comunidad.

Extraido del Libro de la Curacion Sufi
Traduccion: Habibah Pinkler
www.sufismo.org.ar
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