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Meditaciones sobre el Sagrado Corán (IX)

Segunda parte del libro Corazón del Corán

27/10/2006 - Autor: Sheikh Nur al Anwar al Jerrahi al Halveti - Fuente: Webislam
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Sheij Nur al Anwar al Jerrahi al Halveti (Lex Hixon).
Sheij Nur al Anwar al Jerrahi al Halveti (Lex Hixon).

Alcanfor y jengibre

(Meditación sobre el Sagrado Corán 76: 2-22 )

La Fuente de la Vida que ahora está hablando, hace que cada ser humano evolucione de una sola gota. Este nacimiento y vida son, desde el principio, una prueba y una enseñanza para el alma. La Fuente del Poder diseña al ser humano para que oiga sensiblemente y perciba con claridad. La Fuente del Amor guía a la humanidad hacia el Camino Directo que retorna a la Única Fuente, sin importar si persona alguna se sienta o no agradecida por esta valiosísima guía. La Fuente de la Sabiduría prepara el sueño de la muerte para aquellos que han vivido en la negación del Amor, para que sean purificados por los terribles sueños del Infierno en los que el Esplendor de Al láh aparece como un fuego ardiente al que ellos están estrechamente atados. Los amantes del Amor despiertan instantáneamente de la muerte y reconocen la verdadera naturaleza del resplandor Divino; el cual experimentan como el luminoso y siempre fluyente manantial de plenitud, en que los devotos siervos de Al láh el Altísimo, llenan sus copas de oración de cristal y plata con la bebida del Amor Divino, siendo su delicado sabor tan curativo y suavizante como el alcanfor.

Durante sus recorridos terrenales, estos siervos del Amor cumplen sus sagrados votos con valentía, y meditan constantemente sobre el Día Último que se aproxima a ellos. Estos humildes siervos, movidos puramente por amor hacia la Fuente del Amor, dan alimento y otras provisiones a los pobres, a los huérfanos y a los prisioneros. A estos recipientes de la Generosidad de Al láh, Mis verdaderos siervos les dicen: “Nosotros les traemos estos regalos espontáneamente, anhelando sólo contemplar el Rostro del Amor. No es necesario que nos ofrezcan algo a cambio, tampoco que se muestren agradecidos con nosotros. Hemos sido inspirados a dar, a través de nuestra constante contemplación de la Misericordia Universal de Al láh.” A través de esta vida de servicio, la Fuente del Amor purifica a los amantes del Amor, transformándolos en hermosos seres, radiantes y dulces, que nunca necesitarán de las terribles formas de Purificación Divina.

Por sus vidas terrenales pacientes y dedicadas, estos devotos siervos son premiados con el completo tesoro del Amor, que experimentan como jardines de paz y Gracia, y como ropajes de seda de Gracia. Reclinados en tronos de incesante contemplación, ellos ya no son quemados por el implacable sol y el frío penetrante de la pasión y depresión terrenales, ellos residen en una frescura tan grata como la sombra en primavera; los frutos de sabiduría sagrada hacen doblar las ramas que los rodean, como si los árboles mismos del Paraíso se inclinaran humildemente ante Al láh. Estos amantes del Amor, comparten entre ellos todos los niveles de experiencia espiritual bebiendo juntos de variados recipientes místicos —algunos de plata, otros de cristal, y algunos más que combinan en armoniosa medida la plata del Amor Divino y el cristal de la Paz Divina.

En el jardín trascendente de la realización, Mis amantes reciben la bebida de la iluminación de la fuente primordial, cuyo nombre místico es Por Siempre Buscando, y cuyo dulce sabor abrasa intensamente como el jengibre. Allí, los Atributos de Al láh el Más Alto, se manifiestan a Mis amantes como jóvenes eternos tan hermosos que, al ser contemplados, sus formas desaparecen y se convierten en brillantes perlas esparcidas por todas partes. Al contemplar estas luminosas perlas, Mis perfectos amantes son elevados al estado exaltado del Propio Deleite de Al láh.

Aquellos de Mis amantes que alcanzan esta supremamente elevada realización, están vestidos con las túnicas de seda de Mi Presencia constante, que irradia la Luz de la Sabiduría. Estas túnicas de paz color verde obscuro, están bordadas con el brocado dorado del éxtasis. Mis amantes verdaderamente desinteresados, de rostros luminosos, lucen los brillantes brazaletes de incesante oración y, su preciado Al láh, les ofrece directamente la bebida más sublime de todas, el vino místico de la unión, colocando estas Palabras Divinas dentro de sus corazones: “Contemplen todo esto, que no es otra cosa que Mi amor intenso y Mi completa aceptación de sus intenciones espirituales más elevadas.”

El momento de la iluminación

(Meditación sobre el Sagrado Corán 77:8-15)

Cuando de pronto el tiempo desaparezca, en el momento eterno de la iluminación, el brillo de las órbitas celestiales será extinguido por el claro Esplendor Divino, y el universo será abierto en dos y disuelto en luz transparente. Esta completa revelación de la Fuente de la Luz barrerá —como si fueran partículas de polvo— las montañas primordiales, las estructuras cósmicas sobre las que este plano terrenal descansa con tanta seguridad.

Esta experiencia última de trascender el tiempo le llega inevitablemente a cada alma, como lo ha confirmado la Voz de la Verdad a través de Mis nobles Mensajeros. El Día prometido no puede atrasarse. ¿Qué pueden enseñar con profundidad las palabras y conceptos humanos acerca de este Día de Decisión, de este amanecer de completa sumisión consciente, de esta fusión del Ser con la Fuente del Ser?

Mi amado Mujámmad, recuérdale a la humanidad, con claridad y compasión, que aquellos que no viven en constante espera del Día místico, viendo esta enseñanza como un mito o un producto de la imaginación, se decepcionarán profundamente cuando el Último Día, de hecho llegue, y ellos no estén preparados espiritualmente.

Jardines espirituales

(Meditación sobre el Sagrado Corán 78:6-16)

¿La Fuente del Amor que ahora habla, no ha preparado con tierno cuidado la vasta extensión de esta tierra como una morada para los seres vivos? ¿La Fuente del Poder no ha anclado este espacioso y fértil reino con montañas gigantescas?
La Fuente de la Vida hace que los seres vivientes evolucionen en pares equilibrados, macho y hembra, para que expresen la Completud Divina. La Fuente de la Sabiduría diseña el sueño refrescante en la obscuridad de la noche, el fresco ropaje para el cuerpo y la mente, así como la acción estimulante durante el brillo del día.

De la Fuente del Ser emanan como esferas inmateriales siete planos de existencia por sobre este plano planetario, y ha generado, en el espacio físico debajo de estos reinos celestiales, la resplandeciente lámpara del sol como luz para los ojos externos.

Mi amado, pregunta categóricamente a tu gente: “¿Alguna vez la Fuente de la Abundancia falla en enviar al planeta y al alma humana cascadas de lluvia dadora de vida? ¿No es ésta la razón por la que la vasta variedad de granos, frutos y plantas, brotan, y la razón por la que los jardines espirituales de belleza incomparable están floreciendo interiormente?”

El llamado a la transformación

(Meditación sobre el Sagrado Corán 79:6-14)

En el Día misterioso, cuando el tiempo llegue a su fin, todo Ser manifiesto temblará con el primer trueno de la Resonancia Divina que paralizará por completo al mundo. La segunda ola de sonido sagrado que inunde por completo el universo, será el Llamado al Despertar. En ese instante sin tiempo, todo corazón humano que alguna vez haya pulsado con vida volverá a despertar de su sueño espiritual; y todos los ojos humanos que alguna vez hayan contemplado la luz del sol, al contemplar ahora el avasallador Resplandor de Al láh, se tornarán humildes. Mirando con sorpresa sus cuerpos espirituales luminosos, algunas almas despiertas exclamarán: “Exaltadísimo Al láh, ¿puede ser verdad que estemos siendo vueltas a la forma humana, a pesar que nuestros huesos mismos se han vuelto polvo viejo?” Sorprendidas y confundidas por esta resurrección espiritual, algunas almas desorientadas clamarán: “Exaltadísimo Al láh, ¡por favor no me regreses a mi cuerpo humano limitado!” Pero el Llamado a la Transformación es irresistible, y este pavor momentáneo desaparecerá cuando cada alma se dé cuenta que su cuerpo espiritual es perfecto, ilimitado y sagrado. Entonces, el alma habrá despertado verdaderamente al Resplandor de Al láh el Altísimo.

Alimento

(Meditación sobre el Sagrado Corán 80:24-32)

Mi amado Mujámmad, por favor pide a la humanidad que contemple el modo en que los seres son alimentados con los frutos de la tierra como una parábola viviente de cómo las almas son sostenidas por Al láh el Altísimo.
La Fuente de la Vida derrama abundante lluvia sobre el reino planetario, moldeado y hecho fértil por la Fuente del Poder. Una vasta profusión de crecimiento natural brota de todo tipo de suelo: campos de semillas, viñedos y plantas más tiernas, olivos en las laderas de las montañas, y palmeras de dátiles en el desierto. Como una intensa bendición de la Fuente del Amor, los seres humanos cultivan irrigados jardines poblados de árboles que dan sombra, y huertos de dulces frutos. Por el Poder y Permiso de Al láh, el oasis de la existencia humana está rodeado de ricas praderas, verdes extensiones donde los animales pastan y el ojo se conforta.

Emisario de luz

(Meditación sobre el Sagrado Corán 81:22-29)

Queridos míos, su amoroso amigo y santo compañero, Mi devoto siervo Mujámmad, no está poseído por un espíritu errante que habla a través de él. Más bien, se encontró con el supremamente exaltado Arcángel de Al láh, quien se acercó a él con brillante claridad desde el horizonte de la creación. Mi noble Mensajero recibió a través de este emisario de luz la culminación de la Revelación Divina. El Profeta Mujámmad definitivamente no es una persona engañada por la arrogancia que reclama conocimiento personal acerca del destino, el saber sublime que pertenece sólo a Al láh.

Mi querida humanidad, corona de Mi Creación, el Corán Viviente no es un comunicado de un alma que ha partido, o de un ser etéreo en rebelión contra la Fuente del Ser. Por tanto, escuchen con profunda confianza y reverencia estas Palabras de Verdad, y consideren con cuidado dónde los está llevando su modo de vida autocentrado. El Glorioso Corán es un poderoso recordatorio de la Presencia Divina, ofrecido por Al láh el Más Misericordioso a toda la creación, y en particular, a aquellas almas que anhelan retornar directamente a la Fuente del Amor. Pero tan valiosa añoranza espiritual no puede aflorar en el corazón de persona alguna, excepto a través de la Voluntad de Al láh el Más Alto, Quien abriga y es sostenedor de todos los mundos.

Protectores angélicos

(Meditación sobre el Sagrado Corán 82:6-12)

Querida humanidad, ¿qué ha velado a los ojos de su entendimiento la generosidad ilimitada de Al láh el Altísimo? La Fuente del Poder lo emanan eternamente como almas, y los crea temporalmente como criaturas vivientes, evolucionadas de forma sutil para expresar perfecta armonía. La Fuente del Amor compone sus seres como formas puras de Su Propio Amor. Aún así, de algún modo desprecian los regalos sublimes que han recibido, e ignoran también el cercano Día de la Verdad al descartar la advertencia de Mi Sagrado Corán, como si fuera un mito o producto de la imaginación. Ustedes deben saber con absoluta certeza que por sobre su ser consciente, los protectores angélicos contemplan, nobles e imperturbables, como si fuesen estrellas sobre la tierra. En las páginas de luz del libro invisible de sus vidas, que se hará visible en el Día de la Verdad, estos seres celestiales registran todos sus actos y reacciones. Incluso Ellos, incluso perciben y transcriben con perfecta claridad sus motivaciones más secretas.

Deshonestidad

(Meditación sobre el Sagrado Corán 83:1-6)

Cualquier forma de deshonestidad interior o exterior genera una severa distorsión de corazón y mente. Estarán muy apenadas aquellas personas que toman para sí el pago total que se les da, pero retornan menos de lo que sería un pago y servicio honestos a los demás. ¿N o se dan cuenta esos seres humanos, que se defraudan a sí mismos y a los demás de incontables formas, que serán despertados en el imponente Día de los Días, cuando todas las almas están desnudas y transparentes ante la Fuente misma de la Luz y la Verdad?

Luna llena

(Meditación sobre el Sagrado Corán 84:16-19)

Mi amado Mujámmad, la Fuente de la Sabiduría que ahora está hablando a través de ti, promete a las almas que progresarán y ascenderán a través de reinos y niveles de experiencia espiritual, mientras el radiante crepúsculo del conocimiento humano desaparece en la rica y envolvente negrura, la noche del retorno al hogar dentro del Divino Misterio. Entonces la luna llena de la Verdad irrumpirá desde atrás de la montaña mística.

La iluminación oculta del Sagrado Corán

(Meditación sobre el Sagrado Corán 85:17-22)

Mi amado Mujámmad, ¿ la Fuente Última no ha transmitido a través de ti la historia del Faraón y de Zammud, cuyos vastos ejércitos fueron diezmados por Mi Poder Divino? Al pasar por alto estas enseñanzas perfectamente claras, aquellos entre tu gente que niegan la Fuente de la Sabiduría, siguen luchando neciamente contra Mi Glorioso Corán, afirmando que esta culminación y depósito de toda la revelación Divina que ha descendido a través del tiempo, es un mero producto de la imaginación humana. Si estas personas simplemente dieran la vuelta, sabrían que la Fuente del Poder está detrás de ellos, y que los abarca desde toda dirección y dimensión del Ser. Mi noble Mensajero, estas Palabras de Verdad que llevas para toda la humanidad son, de hecho, el Libro de la Luz, el Corán Radiante; pero su iluminación permanece sutilmente oculta y bien resguardada de la visión mundana.

Lucero del alba

(Meditación sobre el Sagrado Corán 86:1-4)

En el espacio universal debajo de los siete cielos, antes de la primera luz del amanecer, brilla el lucero del alba. Para asir el secreto espiritual revelado por esta estrella, por favor consideren su penetrante claridad, que atraviesa todo nivel de la mente y de los sentidos. Así, sobre cada alma en la tierra brilla un ser angélico perfectamente puro, cuya clara luz penetra todos los velos y es designado por Al láh el Altísimo como testigo de cada pensamiento y cada acto.

Lluvia primaveral

(Meditación sobre el Sagrado Corán 86:11-14)

Este Corán Luminoso y Viviente, tan constante en sus pautas como el movimiento de las constelaciones, es como la abundante lluvia que retorna cada primavera haciendo que en el terreno fértil del corazón humano irrumpa nuevamente el verdor. Estas Palabras de Verdad llevan todo el poder de la Revelación Divina; no son simple juego de la imaginación creativa.

Entrenamiento para el alma

(Meditación sobre el Sagrado Corán 87:14-19)

Después de hacer la ablución con humildad repitiendo el Majestuoso Nombre de Al láh el Altísimo, la persona que se sumerge de todo corazón en la oración, ciertamente descubrirá el tesoro del Amor. Pero los seres humanos no pueden aceptar con facilidad la sencillez de este camino sagrado, prefiriendo en vez deambular a través de las complejas distracciones y ambiciones de la existencia mundana.

La vida terrenal es un período austero de entrenamiento, una valiosa preparación para la experiencia permanente del alma, la Bienaventuranza y Resplandor de Al láh llamado Paraíso. Este conocimiento fundamental reluce en todas las antiguas escrituras y es revelada con iluminadora claridad en el noble linaje profético de Mi amado Abraham y Mi amado Moisés.

El estado despierto

(Meditación sobre el Sagrado Corán 88:1-15)

Cuando amanece el Día de la Iluminación el alma, expresada como cuerpo luminoso con el rostro de su ser difundido con sereno gozo, despierta en el supremo jardín de la Presencia Divina abrumada por comprender al fin el significado pleno de su propio compromiso espiritual. En este estado perfectamente despierto llamado Paraíso, la sublime Resonancia de Al láh se experimenta continuamente dentro del alma como una fuente burbujeante, sin el menor distractor sonido del pensamiento o la conversación mundanas. El alma encuentra allí, aguardando, el agraciado cáliz de oración incesante, la suave almohada y la alfombra de seda de la silenciosa meditación, y el majestuoso trono de la unión mística.

El empinado ascenso

(Meditación sobre el Sagrado Corán 90: 8-17)

¿La Fuente Última no ha diseñado el ser humano como el instrumento más sublime? La Fuente del Poder desarrolla los ojos humanos, para que perciban y aprecien la Belleza Divina reflejada en la creación, y la lengua y los labios humanos para alabar la Fuente de la Creación. La Fuente de la Sabiduría habilita a cada alma para distinguir el camino del olvido del camino de la remembranza constante de Al láh el Más Alto. Sin embargo, los seres humanos, aún teniendo estos sagrados regalos, rehúsan llevar a cabo el empinado ascenso de la verdadera práctica espiritual, que es la contemplación plena de oración expresada a través de la acción compasiva. ¿Quiénes son aquellos que hacen este ascenso, amado Mío? Ellos son los misericordiosos que liberan quienquiera que esté esclavizado y alimentan a cualquiera que esté hambriento aún cuando ellos mismos no tienten suficiente para comer. Estos son los amantes que se han vuelto verdaderamente hacia la Fuente del Amor, quienes expresando paciencia y ternura en todo momento, animan constantemente a la humanidad a permanecer comprometida con el modo santo de vida. Mi amado Mujámmad, estos son tus compañeros íntimos.

Vuelta a casa

(Meditación sobre el Sagrado Corán 89:27-30)

Estas son las inefablemente dulces Palabras Divinas escuchadas por el alma de Amor, en su retorno al hogar dentro de la Fuente del Amor: “Mi amada alma, habiendo despertado por fin en Mi Paz, puedes ahora retornar completa y conscientemente a tu propia Fuente Original. Así como la vuelta a casa te llena de un gozo inexpresable, también colma de gozo a Al láh el Más Alto. Por favor, entra ahora, en compañerismo eterno con mis más devotos siervos del Amor, y experimenta la unión perfecta con el Amor, que es Mi más elevado Paraíso.”

La armonía del alma

(Meditación sobre el Sagrado Corán 91:1-10)

Contemplen este drama del Ser manifiesto que irradia desde la Fuente del Ser, como el arrollador brillo del sol. También contemplen la luz sutil de la Revelación como una semejanza los frescos y delicados rayos de luz de luna. El brillo dinámico de la creación es desplegado por Al-láh el Altísimo durante el día del conocimiento humano, pero permanece velado durante la noche luminosa y pacífica del Misterio Divino.

Contemplen la gigantesca cúpula de estrellas, y mediten sobre la Fuente del Poder Que moldea el cosmos con tal intrincada belleza. Visualicen el vasto espacio de tierra viva, cuidadosamente preparada por la Fuente de la Vida, para que dé frutos en abundancia. Y sobre todo, contemplen la sublime armonía del alma, iluminada por la Fuente del Amor para que discrimine claramente entre la mera intoxicación sensual o intelectual, y el camino del verdadero éxtasis espiritual. Aquellos que retiren los velos de sus almas con la práctica del modo santo de vida encontrarán el tesoro incomparable del Amor. Pero aquellos que permitan que su conciencia se intoxique con placer limitado y egocéntrico no podrán descubrir el tesoro ilimitado.

El tesoro del amor

(Meditación sobre el Sagrado Corán 92:14-21)

La Fuente de la Sabiduría ha místicamente enseñado a la humanidad, que Resplandor mismo de Al láh el Altísimo es experimentado por las almas que se han infectado e impregnado de negatividad, como el fuego del Infierno. Aquellos que consideran que las Palabras de Verdad que descienden eternamente a través de Mis nobles Profetas son imaginaciones o incluso mentiras, deben pasar por esta visión del Infierno terriblemente purificadora. Aquellos que rechazan con vehemencia la existencia de la Fuente Última, están dando la espalda a la Fuente del Ser y, por tanto, están negando el Fundamento mismo del propio ser. En cambio, las almas que abrigan un temor reverente hacia Al láh el Más Alto y hacia Su Revelación, no caerán en el delirio del Fuego del Infierno al entrar en el sueño de la muerte. Ellas ya están purificadas al haber vivido el modo santo de vida con perfecta confianza y cuidado, dando desinteresadamente de su propia riqueza a aquellos en necesidad, y nunca haciendo favores o siendo amables con quien sea motivados por obtener recompensa o ganancia personal. Estas son las almas que buscan sólo volverse hacia la Fuente del Amor y deleitar el Corazón Divino. Ciertamente, estas almas recibirán el completo tesoro de Su Amor.

Testigo auténtico

(Meditación sobre el Sagrado Corán 93:6-11)

Mi amado Mujámmad, por favor lleva este Mensaje Divino en tu ser para el ser mismo de la humanidad: “Mis eternas almas humanas, ¿acaso la Fuente del Amor no las encontró viviendo en el tiempo como huérfanas, separadas del Amor, y las retornó a la comunión con el Amor? ¿Acaso la Fuente de la Sabiduría no las encontró perdidas, en un exilio auto-impuesto, errando lejos de la Verdad Viviente, y les ofreció la claridad de la guía verdadera? ¿Acaso la Fuente de la Vida no las encontró desprovistas, luchando por cubrir necesidades básicas a través del ejercicio de sus propios poderes limitados, derramó Poder y Abundancia ilimitados en sus vidas?

“Por tanto, Mis preciados seres humanos que anhelan volverse verdaderamente humanos, abran sus corazones completamente a los huérfanos, y derramen amorosamente su riqueza terrenal y celestial en quienquiera que esté en necesidad material o espiritual. Esta vida de acción compasiva será el auténtico testigo, para que toda la humanidad vea que ustedes han recibido conscientemente esos abundantes regalos de Al-láh el Más Misericordioso.”

Dificultad y alivio

(Meditación sobre el Sagrado Corán 94:1-8)

Mi amado Mujámmad, ¿acaso la Fuente del Amor que ahora está hablando no abrió tu corazón secreto, expandiendo vastamente tu ser consciente y removiendo por completo de ti la carga de sufrimiento humano universal, que sobrecargaba sensible tu conciencia, como si portaras un inmenso peso sobre tus hombros? ¿Acaso la Fuente de Sabiduría no exaltó tu vida consciente en la remembranza constante de Al láh el Altísimo? Ten por seguro que con las penalidades de la rigurosa lucha espiritual siempre viene la dulzura que fluye desde el Propio Deleite de Al láh. Con la difícil vida de sacrificio por amor a Al láh, viene siempre el alivio del arrobamiento trascendente. Amado Mío, siempre que estés libre, aunque sea por un instante, de la responsabilidad externa del liderazgo, continúa trabajando interiormente en oración constante y sumergiendo completamente tu ser en el Amor Divino. Sólo la oración es el propósito último de tu vida.

Humanidad

(Meditación sobre el Sagrado Corán 95:1-8)

Mi noble Mensajero, ofrece a tu gente el santuario perfecto, donde el corazón humano se convierte en la dulce higuera y la mente en el nutriente olivo; donde el alma se vuelve el sagrado monte Sinaí y la esencia secreta del alma la mística e inviolable ciudad de Mecca. La Fuente Única Que ahora habla, creó la humanidad como el más maravilloso de los recipientes espirituales, aunque también Al láh el Más Alto les da a los seres humanos la libertad de la negación, lo que les permite degenerar en la más baja de todas las criaturas.

A aquellos que, con su aliento mismo, afirman la Fuente del Amor y transforman por entero sus vidas diarias en expresiones de Amor, Al láh el Todo Misericordioso les ofrece el eterno tesoro de Su Amor. ¿Cómo podría cualquier persona sensible a la verdad dejar de experimentar plena confianza y seguridad en el Día del Juicio? ¿Acaso no es Al láh el Altísimo más compasivo y justo que cualquier juez terrenal imaginable?

El comienzo del Corán Árabe

(Meditación sobre el Sagrado Corán 96:1-5)

Mi amado Mujámmad, así da comienzo el Corán Árabe que fluirá poderosamente, a lo largo del resto de tu vida, desde la Fuente del Amor y la Sabiduría. Ahora debes recitar, y enseñarle a recitar a la humanidad, estas Palabras Divinas primordiales: “Todo pensamiento y acto surgen solamente desde Al láh el Altísimo. Éste es el Majestuoso Nombre para la Fuente y Meta del Ser, el Creador y Protector de los Mundos, el Poder sin forma que evoluciona toda forma humana a partir de un simple coágulo de sangre.”
Mi bienamado, recita también con la intensidad de todo tu ser este mensaje a la humanidad desde la Fuente Última, Quien habla a través de ti: “Al láh es el Todo Misericordioso Que enseña con la misteriosa Pluma, el Intelecto Universal, el instrumento de la Revelación que inscribe dentro del alma secreta de Mi siervo y Mensajero Corán Viviente, develando a los corazones despiertos lo que permanece oculto a los ojos del entendimiento mundano.

La Noche de Poder

(Meditación sobre el Sagrado Corán 97:1-5)

Mi noble Mensajero, por favor enseña a la humanidad a celebrar con reverencias el primer momento en que la Fuente de la Luz comenzó a irradiar Su Luminoso Corán a través de tu ser terrenal. Este es el momento, durante tu retiro solitario en la montaña, en que te sumergiste en el Misterio Divino de la Noche de Poder, y tu conciencia personal recibió por vez primera las resplandecientes Palabras de Al láh.

Es imposible concebir el verdadero significado de esta Noche de Poder que se manifiesta místicamente cada año; en algún momento del más sagrado mes de Ramadán, en el aniversario oculto de tu despertar al Radiante Corán. Entrar espiritualmente en el brillante reino de esta Noche de Noches es más poderoso que practicar intensa oración por mil meses. Durante esta Noche trascendente, por el permiso de Al láh, seres angélicos descienden libremente en los corazones humanos en respuesta a todo anhelo lleno de oración. Dentro del insondable misterio de esta Noche, la Propia Luz de Al láh puede ser recibida directamente por las almas que están inmersas en el éxtasis de la verdadera contemplación. La Paz perfecta de la Fuente eterna desciende completamente a la creación durante la Noche de Poder. Esta milagrosa transformación del universo en Paraíso permanece hasta el primer destello del amanecer.

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