webislam

Miercoles 23 Octubre 2019 | Al-Arbia 23 Safar 1441
804 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Artículos

?idt=5893

Meditaciones sobre el Sagrado Corán (II)

Segunda parte del libro Corazón del Corán

07/10/2006 - Autor: Sheikh Nur al Anwar al Jerrahi al Halveti - Fuente: Webislam
  • 0me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación

Cristianos
(Meditación en el Sagrado Corán 5:85-88)

Mi amado, mucha gente rechazará con encono el modo de vida santo revelado a través de ti. Descubrirás que aquellos llamados cristianos son a menudo sensibles al Islam como el Camino de Amor que retorna directamente a la Fuente del Amor. Entre los cristianos, encontrarás amantes del Amor Divino plenamente consagrados, que han renunciado al mundo para vivir solamente para Al láh el Más Alto. Ellos no serán arrogantes o exclusivos al escuchar las Palabras de la Verdad que han descendido a través del Profeta de Al láh. Verás cómo sus ojos se llenan de lágrimas, en tanto se despierta el reconocimiento profundo de que este Glorioso Corán es la Verdad Viviente. Ellos exclamarán, “Preciosísimo Al láh, experimentamos fe espontánea en Tu Revelación a través del mensajero Mujámmad. Por favor inscribe nuestros nombres entre los benditos testigos de la Verdad del Islam. ¿Por qué nosotros los cristianos no deberíamos también afirmar el mensaje de unidad que la Fuente de la Sabiduría está transmitiendo a través del Corán Radiante? ¿Por qué nosotros no deberíamos anhelar ser abrazados por Al láh el Más Misericordioso en la amorosa comunión del Islam, la raíz y la esencia de toda Revelación Divina?” Al láh responderá con intenso Amor, a la declaración de confianza de Sus amantes cristianos y a sus vidas de pura bondad, al traerlos a casa, a la Fuente del Amor, que ellos experimentarán como verdes jardines más allá del Tiempo, fluyendo con ríos de pureza y de paz.

Milagros
(Meditación en el Sagrado Corán 6:1-9)

Al láh el Más Sublime es digno de alabanza sin fin por parte de todos los seres. Sólo Al láh ha emanado el universo temporal y los planos eternos del Ser. Sólo de Al láh irradia la Luz de la Verdad, y hasta las sombras del error dependen sólo de esta Luz. Aún así, los seres humanos rechazan el modo santo de vida al no abandonarse en la Fuente ilimitada y en vez depositar su confianza en variadas fuerzas y conceptos limitados. Sólo el Poder de Al láh ha moldeado la especie humana a partir de sustancias de la tierra, determinando con completa sabiduría el alcance de cada vida personal, las vidas de las civilizaciones, y la longevidad del universo entero. Aún así, los seres humanos siguen dudando dentro de sí mismos, abiertamente o en secreto, del profundo significado de toda existencia.

Al láh el Más Alto está tan presente para Su reino planetario como lo está para Su reino celestial. Como Conciencia abarcadora, Al láh conoce íntimamente desde antes de la eternidad los pensamientos y las obras, expresas y secretas, de cada ser. Así Al láh conoce con precisión qué nivel de bondad y entendimiento alcanzará cada alma a través de la lucha sincera y la experiencia sutil del lapso de una vida. Aún así, cuando se envían recordatorios claros de esta Conciencia Divina abarcadora a través de los nobles Profetas, mucha gente se alejará en todos modos alegando que las preciosas Palabras de Revelación son mito o imaginación. Pero aquellos que ignoran, niegan o hasta ridiculizan la Verdad que Al láh el Más Misericordioso revela repetidamente a la Humanidad, en su momento se encontrarán de forma directa con la Verdad Viviente.

En el curso de la historia, cuando las civilizaciones se apartan de la vida armoniosa de sumisión consciente a la Fuente de la Vida, éstas se deterioran y finalmente son destruidas. Consideren a cuántas naciones poderosas ha permitido la Fuente Suprema desaparecer de la Tierra arrasadas por el torrente del tiempo; naciones mucho más firmemente establecidas y benditas con más abundancia que tu propio pueblo, Mi Amado Mujámmad. La Fuente de la Vida vigorizó estas antiguas naciones con Agua de Vida, pero las generaciones posteriores fueron arrasadas porque su forma de vida había perdido la pureza y ductilidad, al ignorar e incluso negar, la Fuente de la Vida. En lugar de estas civilizaciones muertas, Al láh el Más Misericordioso, nutre nuevos pueblos que se vuelven con todo el corazón hacia su propia Fuente Verdadera.

Mi amado, los más asombrosos milagros no podrían ayudarte para acercar a la Fuente del Amor a aquellos que están consumidos en su propia negación del Amor. Aún si la Fuente Última enviara este Sagrado Corán desde el cielo, escrito en pergamino celestial, para que la gente pudiera tocar la Revelación con sus propias manos, aquellos apartados del Amor proclamarían: “Este es el trabajo de un poderoso hechicero.” Otros en duda crónica clamarían: “¿Por qué no fue enviado algún ser angélico aparecido junto al Profeta para que todos lo viéramos?” Si la Fuente Siempre Presente hubiera revelado a la visión mundana los ángeles de luz que rodean a Mi amado Mensajero, la fe habría sido autoridad divinamente impuesta más que una libre respuesta humana. Si Al láh el Más Alto hubiese enviado a Su Arcángel en lugar de a Mi devoto siervo Mujámmad, nunca habría sido dramatizada ni clarificada la sublime relación humana con la Fuente del Amor.

El dolor del profeta Mujámmad
(Meditación en el Sagrado Corán 6:33-34)

La Fuente Siempre Presente conoce íntimamente la tristeza de tu corazón, Mi amado, y las amargas palabras de aquellos que rechazan esta sublime Revelación. No hay falta de integridad o de compasión en ti. Estas son simplemente personas que se han cargado a sí mismos con la fatal enfermedad de la negación, y en consecuencia, no pueden sino sentir que cualquier demostración de Amor Divino es imaginaria. Los Santos Mensajeros anteriores a ti también fueron tachados de impostores. Ellos aceptaron esta calumnia con un corazón paciente y firme, profundamente entristecidos, hasta que la Fuente del Amor, Quien ahora se manifiesta a través de ti, los inundó de paz y poder. Tú no tienes alternativa, Mi amado Mujámmad, más que seguir transmitiendo las Palabras Divinas de este Corán Resonante, ya que ningún Profeta puede cambiar o suavizar el poderoso Mensaje de la Verdad, y conoces bien el sufrimiento que, por la Voluntad de Al láh, tuvieron que sobrellevar Mis anteriores Mensajeros.

La humildad del profeta Mujámmad
(Meditación en el Sagrado Corán 6:48-50)

La Fuente Suprema no levanta Profetas de entre la Humanidad excepto para portar las gozosas noticias del retorno a casa, al Paraíso, que es el Resplandor de Al láh, y para advertir sobre la terrible purificación del Infierno, que es exactamente el mismo Resplandor Divino. Aquellos que espontáneamente aceptan la Verdad de este mensaje claro y esencial, y que responden luchando para transformar cada detalle de sus vidas cotidianas en una expresión de Amor, nunca serán vencidos por el miedo o el dolor, y reconocerán el avasallador Esplendor de Al láh como el Paraíso. Pero aquellos que declaran como simple imaginación las Palabras de Verdad que emanan de la Fuente de la Verdad tendrán que experimentar la Luz Divina como una ardiente purificación que limpie la enfermedad de su negación.

Mi amado Mujámmad, informa con humildad a tu gente: “Yo no pretendo poseer nada del ilimitado Poder de Al láh el Más Alto, tampoco pretendo percibir lo que es invisible, o predecir el destino. Nunca les he sugerido que soy un ser angélico. Soy simplemente alguien que sigue cuidadosamente lo que le es revelado por la Fuente del Amor.”
Proclama con confianza a tu gente: “Al láh el Más Misericordioso ha abierto mis ojos. ¿Puede el conocimiento de una persona ciega ser igual al conocimiento de uno que no ve? Por favor mediten profundamente sobre esto.”

Juicio divino
(Meditación en el Sagrado Corán 6:59-62)

Solamente Al láh conoce claramente los secretos del destino inescrutable de todo ser. Al láh el Más Alto conoce desde dentro toda vida en la tierra y debajo del mar. No cae una hoja sin que lo sepa su Conciencia abarcadora. No existe siquiera un solo grano de arena en las profundidades oscuras de la tierra, ni planta alguna, floreciente o marchita, que no estén registrados en el Corán Trascendente, que es la Conciencia perfectamente clara de Al láh.

Mis preciados seres humanos, esta Conciencia Divina envolvente los recibe en el sueño cada noche y conoce íntimamente lo que experimentan cada día. Así, Al láh el Más Alto los sostiene en la Tierra, momento a momento, por un lapso de tiempo destinado y preciso, y luego los llama al hogar en Su Resplandor, donde les son vívidamente revelados los pensamientos y acciones de su vida entera y son evaluados a la Luz de la Verdad.

La Resplandeciente Presencia de Al láh gobierna los corazones y protege las vidas de Sus siervos devotos. El Todo Misericordioso manifiesta seres angélicos que vigilan cuidadosamente a los seres humanos, registrando cada acción y cada intención. Cuando el sueño de la muerte vence el cuerpo, aparecen Mensajeros de la Fuente de la Luz en formas luminosas, para guiar al alma a través del laberinto de sus propios pensamientos y obras terrenales. Finalmente el alma emerge pura y clara, una vez más, al Resplandor de la Única Realidad. Por la misteriosa orden de Al láh, cada alma retorna a su propia Fuente Verdadera. Este es el proceso del Juicio Divino, preciso y rápido, que purifica e ilumina a todos los seres.

La iluminación del profeta Abraham
(Meditación en el Sagrado Corán 6:74-83)

Abraham, Mi siervo y mensajero, confrontó a su familia: “Ustedes están elevando a fuerzas elementales al rango de seres angélicos, invocando a estas fuerzas a través de objetos rituales, y adorándolas para obtener poder. Puedo ver claramente que sus vidas y la vida de nuestra gente están siendo severamente distorsionadas por tales prácticas.” La Fuente de Sabiduría que está hablando ahora puso desde antes de la eternidad esta penetrante comprensión espiritual en el alma de Mi amado Abraham para que él fuera un líder de todos aquellos que se vuelven con perfecta claridad sólo a Al láh.

La Verdad más elevada, de que sólo existe realmente la Fuente Siempre Presente, le fue mostrada al profeta Abraham de esta manera. Cuando él se encontraba inmerso en contemplación solitaria, dentro de la vastedad del cielo nocturno, apareció de pronto la primera estrella. A la visión pura del Profeta, la luz de la estrella revelaba el universo entero como la manifestación luminosa de la Majestad de Al láh. Mientras Mi íntimo amigo Abraham meditaba sobre el espejo brillante de Mi Creación, la estrella de la noche se movió en el cielo y desapareció detrás de la montaña. Percibiendo este hecho como una clara enseñanza de la Fuente de la Sabiduría, él reflexionó: “La Majestad de Al láh no puede amarse de la forma total en que uno ama Su Esencia.”

Luego salió la luna llena. Ascendiendo más en la contemplación, Abraham exclamó: “Vean un símbolo místico de la Belleza Trascendental de Al láh.” Pero su meditación sobre la Belleza Divina también llegó a su fin cuando la luna desapareció detrás de la montaña. Reconociendo una vez más que se trataba de una enseñanza de la Fuente de la Verdad, él oró intensamente: “Preciosísimo Al láh, por favor guíame más allá de Tu Majestad y más allá de Tu Belleza o permaneceré entre aquellos que no despiertan a la más elevada Verdad.”

Habiendo suplicado a la Fuente Suprema por guía durante toda la noche, mi amigo íntimo atestiguó el magnífico amanecer del desierto. Percibiendo la vasta luminosidad del sol como una enseñanza de la Fuente de la Sabiduría, declaró: “Vean un símbolo místico del Poder de Al láh.” Durante todo el día permaneció inmerso en la contemplación de Al láh el Más Alto como Poder Trascendente, pero cuando el ardiente sol finalmente se ocultó, su adoración por los Atributos Divinos desapareció y despertó místicamente en la sola Esencia Divina.

Después de retornar del desierto a su gente, el profeta Abraham proclamó: “Siempre he estado libre de prácticas religiosas que exaltan fuerzas de la naturaleza. Pero ahora he sido puesto cara a cara con la Esencia de Al láh, la Única Realidad, Quien irradia solo la vasta expansión del Cielo y la Tierra. Me he perdido a mí mismo y he encontrado mi naturaleza profética en la verdad de que sólo Al láh existe.”

La gente discutió encarnizadamente con su Profeta, amenazándolo con la ira de las numerosas fuerzas etéreas a las que ellos adoraban. Desplegando la calma absoluta de la iluminación, Abraham respondió: “¿Imaginan que cualquier amenaza o argumento podría apartarme de la Fuente Última cuando estoy experimentando la guía directa desde la Fuente Misma? Yo no temo a ninguno de los poderes en el universo, ya que siempre me he vuelto hacia la Fuente de Poder. ¿Han olvidado que la Conciencia abarcadora de Al láh manifiesta y armoniza la Creación completa? ¿Cómo podría temer al odio de ser alguno cuando estoy recibiendo la constante certitud interior de la Fuente del Amor? Gente mía, ustedes son los que deberían temer, habiendo elevado sus propios conceptos y experiencias limitados al nivel de divinidades. Ellos no les pueden ofrecer soporte o refugio fundamental. Consideren cuidadosamente quién de nosotros está recibiendo verdadera protección. Sólo aquellos que se tornan únicamente hacia la Fuente del Amor y no oscurecen su ser ni con la más leve negación del Amor son perfectamente guiados.”
Mi amado Mujámmad, tal fue la penetración iluminada que la Fuente de la Sabiduría transmitió a través del profeta Abraham para la instrucción de toda la Humanidad. Sólo la Fuente Siempre Presente lleva los corazones y mentes a niveles de visión y comprensión más y más elevados. Al láh el Más Alto es Conciencia abarcadora y completa Sabiduría.

El Trono de la manifestación
(Meditación en el Sagrado Corán 7:54-56)

Durante seis primigenios e inmensurables días de Poder, la Fuente Suprema irradió la luminosa estructura del reino planetario y de los siete reinos celestiales como planos tangibles e intangibles del Ser. La Fuente del Ser que ahora habla está místicamente establecida sobre este vasto Trono de Manifestación. La Presencia Divina puede entonces experimentarse sutilmente en la creación, desde el simple ritmo del día y la noche, hasta la sinfonía cósmica de las estrellas, ya que todo lo que sucede fluye armoniosamente desde la Fuente de la Armonía. La Creación entera, gobernada con coherencia y con justicia, emana del Uno que cuida y sostiene todos los reinos y planos del Ser, la Fuente de Santidad que se llama a Sí Misma por incontables Bellos Nombres.
Mi amado Mujámmad, por favor enseña a la Humanidad a volverse hacia el misterio de Al láh, a orar humildemente dentro del corazón secreto, ya que nadie puede tornarse completamente hacia la Fuente del Amor sin aprender a adentrarse en sí mismo.
Por favor advierte a los seres humanos que al sucumbir a impulsos de agresión o codicia ellos caen en desarmonía con los principios de justicia y compasión a través de los cuales Al láh el Más Alto establece y gobierna la Creación. Una vida de desarmonía cierra en el corazón el canal hacia la Fuente del Amor que continuamente permanece fluyendo.
Por favor demuestra claramente a los seres humanos cómo tornarse hacia su propia Fuente Verdadera a través de la oración diaria, sumergiéndose con profunda perplejidad en intensa añoranza. La tierna Misericordia de Al láh se extiende en abundancia a toda la Humanidad a través de aquellos cuyas vidas afirman por completo el Amor.

La iluminación del profeta Moisés
(Meditación en el Sagrado Corán 7:142-146)

Habiendo confiado el liderazgo espiritual del pueblo a su hermano Aarón, exhortándolo a vivir en pureza de corazón, libre incluso de la más leve negación, el noble profeta Moisés respondió a Mi Llamado Divino y ascendió a la montaña.

Una vez que Mi amado Moisés completó las cuarenta noches destinadas a su retiro solitario, el momento culminante llegó en la noche final, cuando él pudo conversar directamente con la Fuente Suprema que ahora está hablando. Con gran intensidad, él oró: “Muy preciado Al láh, remueve por favor todo velo de mis ojos de modo que pueda percibirte como realmente eres.” Al láh el Más Alto respondió poniendo estas Palabras Divinas en el corazón de Su Profeta: “No serás capaz de mantener tu conciencia personal cuando te encuentres con mi Resplandor, pues ni siquiera esta montaña podría soportar el encuentro directo con la Luz Divina.” Luego la Fuente de la Luz reveló Su total Esplendor a la visión interior del profeta Moisés, quien sintió que la mismísima montaña en la que él estaba parado se había vuelto polvo, en tanto que su conciencia personal estaba perdida en el Esplendor Divino.

Cuando Mi amado Moisés recobró la conciencia del mundo, había despertado por completo a su naturaleza profética, e inmediatamente oró: “Amadísimo Al láh, la alabanza que surge espontáneamente de las mentes y corazones de todos los seres está dirigida solamente a Ti. Volviéndome de todo corazón hacia Ti, soy el primero de mi generación que Te experimenta directamente como la Única Realidad.” Al láh el Más Misericordioso respondió dentro del corazón de Su noble Mensajero: “Sí, Yo te he elegido de entre todos los recipiente humanos para derramar en ti Mi sublime mensaje para la Humanidad y el Poder transformador de Mis Palabras Verdaderas. Recibe ahora con gratitud, a través de tu conciencia personal, lo que fluyó dentro de tu alma mientras estabas perdido en éxtasis.”

La Fuente de la Sabiduría manifestó entonces a la visión purificada del profeta Moisés unas tablas radiantes que contenían los principios sutiles del modo santo de vida y los significados espirituales de todos los seres y todos los sucesos. Al láh el Más Sabio hizo un llamado dentro del corazón de Su Profeta: “Mi noble Mensajero, retorna ahora a tu gente, llevando este vasto cuerpo de conocimiento sagrado. Con fortaleza y entereza exhórtalos a expresar estos principios fundamentales en su existencia diaria. Yo te mostraré claramente que aquellos que rehusan transformar sus vidas en canales de Mi Santidad deben permanecer aprisionados en su propio sufrimiento. Yo ocultaré esta profunda demostración de Amor Divino que llevas a aquellos que caminan por la tierra con arrogancia, cometiendo injusticias contra la Humanidad y contra la vida del planeta. Aun cuando estos arrogantes puedan escuchar las Palabras de Verdad que descienden a través de ti, permanecerán incapaces de comprender, a menos que se vuelvan humildes. Incluso cuando vean a personas viviendo con gozo el modo santo de vida, ellos no serán capaces de reconocerlo como un camino fructífero a menos que se vuelvan humildes. En cambio, estos seres arrogantes percibirán como la mejor vía el camino del egoísmo, porque ellos ignoran e incluso niegan conscientemente las demostraciones de Amor que permanecen fluyendo constantemente de la Fuente del Amor.

Amigos de Al láh
(Meditación en el Sagrado Corán 8:2-4)

El ser entero de aquellos que son verdaderamente amantes del Amor se estremece con la sola mención de la Fuente Siempre Presente que se llama a Sí Misma Al-láh y Quien es puro Amor. Siempre que se relatan las abrumadoras demostraciones de Amor que fluyen de Al láh el Más Sublime a través de Sus Profetas, estas almas extáticas se vuelven más y más profundamente con confianza pura hacia la Fuente del Amor. Estos son Mis amantes auténticos, cuyas vidas se viven como alabanza y oración, cada uno de cuyos actos es compartir compasivamente cualquier abundancia terrenal o celestial que Al láh les ha otorgado. Estos son los amigos íntimos de Al láh el Más Alto quienes constantemente experimentan el perdón sanador que se derrama de la Fuente del Amor y que, al ascender a los niveles más altos de realización, consideran todo suceso, sin excepción, como generosos regalos y enseñanzas de la Fuente de la Sabiduría.

Guerra santa
(Meditación en el Sagrado Corán 8:2-4)

Mis queridos seres humanos que desean comprometerse en la lucha por volverse verdaderamente humanos, ¿por qué son débiles de corazón cuando se enfrentan a la necesidad de sacrificar sus vidas individuales para tornarse por completo hacia la Fuente de la Vida? ¿Están realmente satisfechos con permanecer presos dentro de sus propios conceptos limitados y preocupaciones egoístas? ¿No añoran la Bienaventuranza y Paz de Al láh, llamada Paraíso, a la que sólo se puede entrar después de la muerte de toda propensión hacia el ser limitado?

Comparados con el gozo ilimitado del despertar espiritual, o Paraíso, los disfrutes limitados a los que se aferran los individuos son realmente frívolos. Mis queridos seres humanos, si no participan por completo en la Guerra Santa contra la negatividad y el egoísmo, la Guerra Mayor que se entabla de manera invisible dentro de sus propias mentes y corazones, deberán seguir pasando por la Templanza Divina que es el sufrimiento humano. La Fuente Siempre Presente atrae a innumerables seres a la sagrada lucha de purificación y retorno al hogar, así que esta Guerra Espiritual Universal continuará aunque ustedes se abstengan o se opongan a ella. Ningún poder puede obstruir a Al-láh el Más Alto, Quien es la Fuente del Poder.

El barco maravilloso
(Meditación en el Sagrado Corán 10:22-23)

Sólo el Poder de Al-láh hace evolucionar los preciosos recipientes que portan vida en este planeta. El recipiente supremo, el cuerpo y la mente humanos, es como un maravilloso barco. Navegar en naves tersas y brillantes deslizándose con fresco viento, es sin duda excitante. Pero cuando se levantan tormentas y enormes olas rompen sobre estas embarcaciones, cuando los seres humanos enfrentan el sufrimiento y la muerte, sólo entonces, recuerdan volverse conscientemente hacia Al-láh el Más Alto. Sólo entonces se dan cuenta que el exaltado camino del Islam es la ofrenda completa de sus vidas individuales a la Fuente de la Vida. Sólo entonces oran con intensidad con todo su ser: “Amado Al-láh, guíanos a salvo a través de la tormenta y permítenos vivir el resto de nuestras vidas en constante gratitud.”

Cuando Al láh el Más Misericordioso responde a esta oración, guiando nuevamente a los seres humanos hacia aguas calmas, su intensidad espiritual se evapora. Algunos incluso se vuelven arrogantes y causan diferentes daños contra la preciosa vida de la Humanidad, y contra otras criaturas sobre la Tierra.

Mi amado Mujámmad, por favor transmite este mensaje a los descuidados y a los autocomplacientes: “Escuchen, Mis desatentos: Su indolente negación de la Fuente Siempre Presente, negación ciega que los lleva a asumir que el universo entero es suyo, únicamente los daña a ustedes. Pueden disfrutar por un tiempo el ilusorio placer del poder personal que niega la Fuente del Poder, pero al caer en el sueño de la muerte, serán devueltos a la Verdad Viviente, y la Fuente Última que ahora está hablando revelará en forma más vívida el error fundamental.”

La lluvia de vida
(Meditación en el Sagrado Corán 10:24-25)

Contemplen la vida como fresca lluvia derramada copiosamente sobre un suelo receptivo por la Fuente Siempre Presente, Quien es como el vasto cielo. Esta agua de lluvia pura, al mezclarse con la tierra, hace que la ilimitada variedad de semillas germine y florezca, proveyendo abundante nutrimento para todas las criaturas. Imaginen la ceguera espiritual de aquellos que niegan la existencia de la Fuente Original, del mismísimo cielo del que el agua dadora de vida desciende, y que insisten en que ellos solos tienen el poder sobre la fértil extensión de esta tierra, que se ha vuelto fructífera y bella por la lluvia de vida. Con terrible imprevisión, durante el día o la noche, puede irradiar de la Fuente de Poder un flameante rayo de luz y reducir a campos de paja las ricas huertas y pastizales, sin dejar huella de la abundancia experimentada sólo momentos antes. Para aquellos que meditan con profundidad, esta parábola proveniente de la Fuente de la Sabiduría presenta la clara enseñanza de confiarse sólo a la Fuente Última. Así, la Voz de Al-láh invita a los seres humanos a casa, dentro de la Paz Divina, y los guía a lo largo del Camino Directo de la sumisión. Estas almas retornan a la Única Fuente, por el noble camino llamado Islam.

El terrible Diluvio
(Meditación en el Sagrado Corán 10:71-73)

El noble profeta Noé proclamó a su generación: “Mi gente, no es asunto mío si ustedes encuentran dolorosos mis persistentes recordatorios de Al láh el Más Alto, pues yo vivo sólo para la Fuente de la Vida. Yo simplemente les pido que profundicen en su resolución, clarifiquen sus mentes, y decidan si me van a seguir o no a lo largo del camino de la remembranza constante. Si deciden apartarse, o incluso condenarme a muerte, no me decepcionaré, ya que no pido nada de ustedes, ni su riqueza ni su gratitud. Habiendo recibido el claro llamado para estar entre aquellos cuyas vidas se vuelven por completo hacia la Única Fuente, busco sostén sólo de Al láh.”

La generación de mi amado Noé lo rechazó, considerando que las Palabras de Revelación que fluían a través de él eran mera imaginación. Por lo tanto, la Fuente Siempre Presente que ahora está hablando, llevó al profeta Noé y a sus devotos seguidores dentro del arca del corazón secreto para ser recipientes del Amor Divino para toda la Creación. Pero aquellos que negaron con vehemencia las demostraciones de Amor que manaban a través de Noé, desde la Fuente del Amor, fueron ahogados en el terrible diluvio de su propia negación. Ellos fueron advertidos del modo más compasivo por la Fuente del Ser, pero persistiendo en la negación del Fundamento mismo de su propio ser, ellos no pudieron seguir siendo realmente.

Los arrogantes
(Meditación en el Sagrado Corán 11:7-11)

Sólo Al-láh irradia el espectro entero del cielo y la tierra durante seis Días de Poder originales. Este Trono es el fluir de la Energía Divina detrás del universo manifiesto, y Su Creación entera existe simplemente como una prueba y enseñanza para el alma.
Mi amado Mujámmad, cuando aseguras a la humanidad que después del sueño de la muerte ellos despertarán en la Presencia Directa de Al láh, aquellos que viven en la negación del Amor responderán: “Este despertar de nuevo después de la muerte es sólo el sueño de un hechicero.” Cuando la Fuente del Poder no purifica inmediatamente a estos arrogantes, sino que les permite crear su propio sufrimiento gradualmente, ellos se mofan: “Si Al láh realmente existe, ¿cómo podemos seguir negándolo sin la menor consecuencia adversa?” Sin embargo, cuando amanezca para ellos el Día de la Verdad, ellos no podrán evadir ninguna de las consecuencias de sus pensamientos y acciones, estando expuestos de lleno y permeados por la ardiente luz de la Verdad Viviente de la cual ellos se mofaron.

Cuando la Fuente del Amor derrama dulce perdón en las almas y abundancia generosa en las vidas terrenales de dichos arrogantes, sus corazones empiezan a volverse hacia Al láh el Más Alto. Pero cuando se retiran aunque sea un poco la abundancia y la dulzura para disciplinarlos en el compromiso espiritual, estos rebeldes vuelven a la negación, y su efímera gratitud se evapora. Cuando la Fuente del Deleite permite a dichas personas saborear el gozo en lugar del sufrimiento creado por su propia negatividad, surge la arrogancia una vez más y exclaman: “Ahora nuestros problemas se han ido para siempre.” Así, los arrogantes se separan de la Fuente del Amor. Compáralos, Mi amado, con aquellos que aceptan con paciencia y humildemente todos los acontecimientos como regalos y enseñanzas de Al-láh el Más Alto, y cuyos actos, incluyendo cada aliento, expresan compasión desinteresada y pureza de corazón. Estos sublimes amantes del Amor no experimentan interiormente nada excepto la fragancia y la dulzura de Mi Perdón, y finalmente ellos recibirán por completo Mi vasto tesoro de Amor.

Anuncios
Relacionados

Meditaciones sobre el Sagrado Corán (I)

Artículos - 06/10/2006

Meditaciones sobre el Sagrado Corán (III)

Artículos - 10/10/2006

Meditaciones sobre el Sagrado Corán (IX)

Artículos - 27/10/2006



Escribir comentario

Debes iniciar sesión para escribir comentarios.

Si no estás registrado puedes registrarte en un minuto.

  • Esta es la opinión de los internautas, no de Webislam
  • No están permitidos comentarios discriminatorios, injuriantes o contrarios a la ley
  • Céntrate en el tema, escribe correctamente y no escribas todo en mayúsculas
  • Eliminaremos los comentarios fuera de tema, inapropiados o ilegibles

play
play
play
play
Colabora


 

Junta Islámica - Avda. Trassierra, 52 - 14011 - Córdoba - España - Teléfono: (+34) 957 634 071

 

Junta Islámica
https://www.webislam.co/articulos/30014-meditaciones_sobre_el_sagrado_coran_ii.html