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¿Por qué sólo el hombre tiene derecho al repudio?

18/07/2006 - Autor: Abdelmumin Aya - Fuente: Webislam
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talaq
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Quien formule así esta pregunta ignora absolutamente la sutilidad y complejidad de la cuestión del divorcio en el Islam. La palabra árabe que se maltraduce como “repudio” –talâq- proviene del verbo “soltar, dejar ir”. El participio pasivo de talâq -mutlaq- significa “sin restricciones, libre”. El talâq es que el hombre deje ir a la que era su esposa, que no la retenga, como expresamente aparece en el versículo coránico: “conservadlas de manera apropiada o despedidlas de manera apropiada, pero no las retengais por la fuerza, convirtiéndoos así en trasgresores” (2:232). El talâq, por tanto, no es expulsar a la mujer –que es lo que sugiere la idea de “repudio”- sino no impedirle que se vaya.

Cuando el talâq no es –exactamente- lo que desea el marido sino una propuesta del hombre que atiende a un posible descontento en la mujer se llama en árabe tamlik wa tajwîr: Ibn Rushd en su bidâyat al-muÿtahid pone como ejemplo el caso de nuestro Profeta cuando dejó a sus esposas la libertad de eligir la vida humilde que tenían con él o “liberarse” de este tipo de vida y marchar por su cuenta....

A veces, la mujer puede forzar al hombre a concederle el talâq, sin que el asunto dependa de si él es un buen musulmán o no, sino como parte de su obligación legal, incurriendo el hombre en delito si no lo cumple, siempre que este derecho de la mujer hubiese quedado recogido así como “condición” (iÿtirât) en su contrato matrimonial. Este derecho se llama la isma (literalmente, la “preservación”).

El talâq puede ser por deseo del varón, naturalmente, y sin duda esto es en la práctica de los países islámicos lo más frecuente. Pero, si el varón desea el talâq, excepto en el caso en que ella sea sorprendida en adulterio in fraganti, en todos los demás casos, lo primero que debe hacer es abandonar su casa y cedérsela a su mujer. El Corán lo dice expresamente: “No las echeis de sus hogares, ni que ellas mismas los abandonen, salvo que cometan un acto manifiestamente obsceno. Estos son los límites fijados por Al-lâh, y quien trasgrede los límites fijados por Al-lâh perjudica su propia alma” (65:2). En cualquier caso, si la mujer desease irse de su hogar (pero insistimos en que ella debe desear libremente hacerlo), el hombre debe “darles provisión y despedirlas de manera honorable” (33:50).

Por supuesto, la mujer puede acudir a los tribunales si ella no está conforme con los motivos o con la situación en que la deja el talâq que es por voluntad del marido. En algunos otros supuestos, la mujer también puede acudir al qadî -al juez- y en esos casos no estaremos un talâq sino ante un jul‘ Jul‘ viene de la raíz verbal J-L-‘ “quitarse algo de encima, arrancarse algo”:

1) El primer supuesto ya ha sido explicado: si ella quiere el talâq y el hombre no lo acepta, habiendo sido recogido ese derecho en su contrato matrimonial como “condición” (iÿtirât).

2) Aunque no haya sido recogido en el contrato matrimonial “el derecho a la disolución del matrimonio por la voluntad de la mujer y sin dar explicaciones” (lo que se llama la isma), siempre que el marido tenga un comportamiento que justifique el divorcio (malos tratos, alcoholismo, abandono, etc…) la mujer puede acudir a los tribunales. Estas condiciones dependen del código penal en cada caso.

3) Aunque no pueda imputársele al marido ningún comportamiento reprobable, ni exista en el contrato matrimonial “el derecho al divorcio sin explicaciones por parte de la mujer”, ésta puede pedir el jul‘ ante el juez. Para ello deberá devolver el dinero de la dote. Tendenciosamente, ha habido quien ha llamado a este divorcio “el repudio por compensación”, y lo explican diciendo que la mujer debe compensar económicamente al hombre por la pérdida que le supone el divorcio. De esta forma, se refieren estos autores a la mujer como si se tratase de una esclava que tiene que comprar su libertad. No es así y se demuestra porque el precio de esa compensación no es arbitrario: es equivalente al precio de la dote y de los regalos que se le hicieron a la familia de la novia para que tuviera lugar el enlace . Este tipo de divorcio tiene claro reflejo en la sunna del Profeta:

La esposa de Zábit bin Qais –Yasmina- fue al Mensajero de Al-lâh y dijo: ¡Oh Mensajero de Al-lâh! Yo no reprocho a Zábit por cualquiera de los defectos en su carácter o práctica religiosa, sino que no puedo soportar vivir con él. A lo que el Mensajero de Al-lâh respondió: ¿Le devolverías el jardín que te regaló? Ella contestó: "Sí" y el Profeta los separó (Al-Bujari)

Hasta ahora, se ha venido traduciendo talâq como el divorcio que parte del marido y jul‘ el que parte de la mujer, y en la práctica suele ser así. Pero, originalmente, el talâq era un “divorcio de mutuo acuerdo” y el jul‘ un “divorcio en tribunales”.

En resumen:

1) No se puede hablar de “repudio”, porque connota la idea de desprenderse de algo que carece de valor y supone una vejación a la mujer, siendo el sentido de talâq alusivo a “dejar marchar”.

2) Si bien es el hombre el que pronuncia la fórmula del talâq, debe hacerlo –si es un buen musulmán- no sólo porque él así lo desee sino porque el talâq sea la voluntad de su mujer (Corán, 2:232).

3) En caso de que sea el varón el que quiera el talâq, siempre que la causa no sea un acto de infidelidad de la mujer, es el hombre el que debe abandonar el domicilio conyugal (Corán, 65:2).

4) El talâq no es la única posibilidad de divorcio islámico. Existe también el jul‘, que promueve la mujer ante un tribunal.


APÉNDICE: Causas legales de divorcio en la legislación árabe

En casi todos los códigos legales árabes observamos una serie parecida de justificaciones para el divorcio: impago de manutención a la mujer, abandono del lecho conyugal, malos tratos, ausencia del domicilio familiar, infracción de las claúsulas del contrato matrimonial, ciertas enfermedades (impotencia, esterilidad, sífilis, lepra, etc).

Particularmente, los malos tratos aparecen en el código argelino (parte II, capitulo I, art. 10), código marroquí (libro II, sección IV, cap II, art 98, punto 2 y art. 100), código kuwaití (libro II, cap III, sec I, art 126), código egipcio (secc. II, art. 6 al 11 bis 2), código sirio (libro II, secc. IV, art 112 al 115), código omaní (libro II, secc III, art 101 al 108), código mauritano (titulo II, cap IV, secc II, art 102), código sudanés (libro II, cap III, secc III, art 162 a 169), código jordano (cap XII, art 132), código libio (cap II, secc V, art 39)

Interés especial tiene como causa de divorcio legal “el juramento de continencia”, una práctica presislámica cruel en la que el hombre le hace a la mujer el juramento de no hacerle el amor durante un tiempo, con la fórmula “serás para mí como mi madre” o “…como la espalda de mi madre”. La condena de esta abstinencia sexual y su condición de causa de divorcio aparece implícita en toda legislación en la que se dice que el hombre no puede estar un cierto tiempo sin tener relaciones sexuales con su mujer, pero aparece explícitamente como causa de divorcio en el código marroquí, kuwaití, omaní, sudanés, libio y yemení.

Algunas razones que han sido sólo recogidas en algunas de las legislaciones de divorcio son:

• La locura del marido (libanés, iraquí)
• Las diferencias de religión (kuwaití, libio, yemení)
• Apostasía del hombre, no de la mujer (kuwaití)
• Alcoholismo o drogadicción (iraquí, yemení)
• Homosexualidad (iraquí)
• Un contrato matrimonial firmado antes de los 18 años de ella (iraquí)
• No celebración de la boda en los dos años siguientes al compromiso (iraquí)
• Perjuicios morales o económicos de la primera mujer tras casarse con una segunda esposa (egipcio)
• Ignorancia de que el hombre ya tuviese una primera esposa (egipcio)
• Impago de la dote establecida (omaní, jordano)
• Acusación jurada de adulterio visto por el hombre (sudanés, yemení)
• Divorcio por razones arbitrarias pero con compensación (jordano)
• Incompatibilidad de caracteres (yemení)
• Desigualdad en la práctica o las conductas morales de los esposos (yemení)


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1 Comentarios

tagine dijo el 22/02/2012 a las 02:49h:

mi esposo me abandono hace 5 meses, regreso a marruecos, el me envio una nota manuscrita por e-mail diciendo que el estaba divoriciado de mi... eso es asi?


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