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Comentario crítico al trabajo de Jadicha Candela Castillo, La poligamia en el Derecho islámico

13/06/2006 - Autor: Vicente Sansano Twerdy
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INTRODUCCIÓN

Nuestro propósito al llevar a cabo el siguiente trabajo, no es otro que el de tratar de desmontar desde la crítica constructiva las explicaciones así como las justificaciones que la Abogada a la sazón musulmana Jadicha Candela Castillo hace de su defensa de la poligamia.

Valga nuestra sinceridad al admitir que aunque musulmanes, carecemos de los conocimientos y experiencia que la Hermana Jadicha pueda tener. Así mismo y como no podría ser de otra manera, admitimos que podríamos estar contaminados, resultado de nuestra educación, de ciertos perjuicios que nos posicionan en contra, de forma genérica, de la poligamia. Y que esta falta de asepsia total, aunque deseada, nos pueda en determinados momentos hacer distorsionar nuestras interpretaciones. Si esto es así a ojos de quien lea este modesto trabajo, rogamos sea comprensivo, máxime cuando reconocemos nuestras carencias, tanto en el ámbito genérico del Islam como en el específico del Derecho Islámico.

De la misma manera queremos reconocer pese a la aparente incongruencia que de ello se pueda derivar, que si bien estamos en contra en términos generales, como ya hemos admitido, no quiere ello decir que sea radicalmente en contra, pues entendemos que en determinados momentos históricos, así como en concretas sociedades, sea el matrimonio polígamo una institución que contribuya a la supervivencia biológica y social de los individuos que la practican. Obviamente, la crítica comprenderá los comentarios del jurisconsulto coránico Ibn Yarir, que Jadicha incluye en su estudio.

Por último advertir que este trabajo va a quedar referenciado al espacio europeo actual, donde existe una determinada realidad social, distinta de la de otras zonas geográficas, las cuales se rigen por parámetros culturales distintos.

ACLARANDO CONCEPTOS

Resulta necesario en primer lugar, aclarar el propio concepto de poligamia dentro del ámbito del Islam, así como cuestionarnos su utilización. Define el Profesor Anthony Guidens en su manual de sociología el concepto de poligamia como “cualquier tipo de matrimonio que permite a un marido o a una mujer tener más de un esposo”. Como podemos ver el concepto de poligamia es genérico, siendo tanto aplicable a los matrimonios en los que un hombre se casa con dos o más mujeres al mismo tiempo (poliginia), como en aquellos menos comunes, en los que una mujer se casa con dos o más hombres simultáneamente (poliandria).

Partimos pues de un concepto erróneo al calificar el matrimonio múltiple musulmán, de polígamo. Pues realmente el concepto no aclara qué clase de poligamia es, aunque todos sepamos de qué se está hablando, pues popularmente está aceptado el término para determinar el matrimonio en el que un hombre se casa con más de una mujer. Pero el estudio está realizado por una letrada, y como tal, debiera ser exquisita en el uso del lenguaje. Así pues, cuando nos refiramos al matrimonio múltiple en el Islam, debería hacerse siempre con el término “poliginia”. Las sociedades islámicas son poligínicas.

Pese a lo expuesto, como vamos a estar citando de continuo párrafos del estudio de Jadicha Candela y para evitar complicaciones semánticas, haremos referencia al matrimonio múltiple del Islam, como polígamo.

LA POLIGAMIA DESDE UNA VISIÓN SOCIAL

“En la mayoría de las sociedades humanas, hay un número mayor de mujeres que de varones. (...) ¿Qué debe hacer una sociedad ante una proporción tan desequilibrada entre los sexos? (...)

Cierto es que en general, en las sociedades siempre han habido más mujeres que hombres. Pese a que el número de nacimientos de varones es superior al de mujeres. Esta es una tendencia que muy lentamente en la sociedades modernas se ha ido corrigiendo. Corrección que tiene su origen tanto en factores positivos en lo que a los varones se refiere, como en negativos si hablamos de mujeres. Pero no es este el lugar para extendernos ahora en estas explicaciones. Lo cierto es que si observamos las pirámides de la población española por sexos de los últimos años, vemos claramente esta progresión, llegando hasta el intervalo que corresponde a las edades comprendidas entre los 50 y 54 años donde la población se encuentra equilibrada, es decir, hay tantos hombres como mujeres, para los intervalos de edad anteriores siempre ha habido más hombres que mujeres. Y solo es a partir de los 55 años cuando comienza a invertirse muy suavemente la balanza a favor del sexo femenino, incrementándose más notablemente en el intervalo correspondiente a los 70-74 años. Pero se prevé que la tendencia a la
equiparación continúe, incrementándose su reducción en las próximas décadas.

Es cierta pues la afirmación de Jadicha, pero solo es una medio verdad cuando nos referimos al eufemísticamente denominado primer mundo, en función de los datos aportados. Citaremos a continuación al Antropólogo Social Claude Lévi-Strauss, cuando en su estudio sobre la familia dice: “... cualquier grupo social tomado al azar, el número de hombres y mujeres es aproximadamente el mismo, con un equilibrio normal de 110 sobre 100 a favor de uno u otro sexo.” “El problema del desequilibrio en la proporción de los sexos se torna verdaderamente problemático en tiempos de guerra.” “El mundo de hoy posee más armas de destrucción masiva que nunca y las Iglesias europeas podrían, más tarde o más temprano, verse obligadas a aceptar la poligamia como la única solución.”

Nos parece una perversión por parte de Jadicha utilizar la argumentación tácita de una guerra, para justificar la implantación de la poligamia. Es cierto que las guerras merman sobremanera los activos masculinos de una sociedad, pero mantener este argumento para la Europa de hoy queda totalmente fuera de lugar. “... la poligamia en el Islam es un hecho de mutuo consentimiento. Nadie puede obligar a una mujer a que se case con un hombre ya casado.” Ciertamente nadie debería obligar a casarse con quien no desee, pero muchas veces la tradición toma fuerza de ley, así como las presiones familiares
hacia la mujer, la pueden llevar a la mujer casarse con quien no desea. “El Islam ha permitido la poligamia como una solución a los males sociales...”

Es cierto que la institución del matrimonio polígamo ha sido el mecanismo de adaptación y supervivencia para una sociedad en un determinado momento, pero hoy no se dan las circunstancias que lo originaron. No se puede extrapolar el efecto, sin tener en cuenta la causa o causas.

 

COMENTARIO LEGAL SOBRE LA POLIGAMIA EN EL ISLAM

“El Corán contiene solo una aleya o versículo (ayat) que regula con claridad las condiciones de la poligamia. Es aquel que dice: “... Si teméis no ser equitativos con los huérfanos, casaos con la que os guste de las mujeres, dos tres o cuatro. Pero si teméis no obrar con justicia, entonces con una sola o con vuestras esclavas. Así evitaréis mejor obrar mal.” (Corán, sura 4, ayat 3).

“Este ayat establece con claridad las condiciones y la legalidad de la poligamia. (...) Las condiciones que se extraen del generoso ayat son dos:

a. El número de las esposas no será superior a cuatro.

b. Exigencia de igualdad en el trato de las esposas.”

“De estas condiciones se deduce que en la legislación coránica no se permite el matrimonio con más de una esposa si el marido teme no poder dispensar a estas un trato equitativo. La igualdad supone la equidad en el trato de las esposas y es obligatoria en todos los aspectos en que pueda ser exigible una igualdad absoluta, distributiva o numérica. La exigencia coránica de igualdad absoluta en el trato de las esposas es tajante en aquellas áreas susceptibles de reparto material (...) Y no es exigible en las áreas de la naturaleza humana que no pueden ser sometidas a control ni son susceptibles de reparto mecánico, como por ejemplo el amor, o las relaciones sexuales.”
Evidentemente a tenor del texto de la aleya, no puede haber matrimonio polígamo si el trato respecto a todas y cada una de ellas no es justo, equitativo e igualitario. Sin hacer distingos en ningún momento entre las cuestiones materiales e inmateriales o entre el bolsillo y el corazón. No entendemos pues, por qué se acaba infiriendo de la aleya que hay dos clases de justicia por parte del hombre respecto de sus mujeres. Si se habla de justicia será obviamente en todos los campos de la manifestación humana, donde evidentemente también entran los sentimientos, los cuales según la propia comentario “no pueden ser sometidos a control” y donde se deduce que la poligamia es difícilmente posible en la práctica, en función de la exigencia de la citada aleya.

Así pues y siempre según la aleya, lo que en una primera instancia es una aprobación de la poligamia, se convierte en una negación en su segunda proposición. Ya que si lo segundo no es posible, tampoco lo primero.

Nos sorprende sobremanera el hecho de que a pesar de las iniciales palabras de la autora cuando dice: “Quiero advertir que he pretendido realizar un acercamiento lo más aséptico posible por mi parte y lo más imparcial y positivo hacia la definición y encuadramiento de la poligamia.” Nos sorprende, decíamos, que en ningún momento de su estudio cite la aleya 129, del la Sura 4, en la que figura: “No podréis ser equitativos con las mujeres aunque lo intentéis...” Queda pues meridianamente claro, que si en la aleya 3 se nos exige equidad y en la 129 reconoce la imposibilidad de que ello pueda tener lugar aunque el hombre se esfuerce, esta no puede llevarse a cabo.

Con relación a esta aleya 129 : 4, quisiéramos introducir el comentario que de ella se hace en el Tafsir al Montajab, de la Universidad de Al-Azhar: “Tratar a las mujeres con igualdad en el cariño y la absoluta justicia de intercambio de sentimientos entre ambos, es casi imposible, aunque os empeñéis, como es el caso de un trato estrictamente equitativo entre varias esposas. Por esta razón no os inclinéis preferentemente a una de ellas, dejando a la otra como si estuviera abandonada –ni casada ni divorciada-. ¡Enmendad vuestras almas y edificad vuestras familias sobre las bases de la mejor conveniencia y no sobre las bases de la corrupción y el mal! Temed a Allah. Él es el Remisorio y el Misericordioso.” Obsérvese que dice que el trato de las distintas mujeres con justicia y equidad es algo casi imposible.

 

COMENTARIOS LEGALES DE IBN YARIR

Pasamos ahora a los comentarios legales que el Jurisconsulto Coránico Ibn Yarir realiza sobre la poligamia. Citado por Jadicha, a su vez citado por el Sheij Saleh Al Hussayyn.
“... el Islam ordena a la sociedad (umma) que trate con justicia a los huérfanos y proteja sus derechos. La sociedad no puede conseguirlo con la parte material solamente ni con la parte que puede resolverse económicamente, ni lo puede lograr estableciendo orfanatos, porque la protección real de los derechos de los huérfanos sólo es posible si en esa sociedad se establecen oportunidades efectivas de encontrar un nuevo padre que sea un educador y un eficaz sustituto del suyo y pueda proporcionarles un ambiente familiar de iguales características y sustitutorio del anterior. Ambas exigencias no son normalmente posibles, salvo en aquellas sociedades que practiquen el matrimonio con viudas. La sociedad que ofrece estas oportunidades es una sociedad que permite la poligamia. Sólo en este tipo de sociedad polígama aumenta la demanda de varias esposas por parte
de los hombres. En ella cada mujer tiene una nueva oportunidad de volver a casarse, de contraer un nuevo matrimonio, incluso teniendo huérfanos a su cargo.”

Es curioso que parece establecerse un paralelismo entre la práctica de la poligamia y el casarse con viudas. O lo que es lo mismo una sociedad que permita el casamiento con viudas, es una sociedad polígama. Cuando todos sabemos que eso no es así. Pues el hecho de poder casarse con una mujer viuda no quiere decir que el marido ya tenga otra esposa. Hoy en nuestra sociedad las viudas con hijos menores a su cargo o separadas
cuyos ex-maridos se desentienden total y absolutamente de sus hijos y las cuales a los efectos que aquí nos ocupan podrían ser perfectamente equiparables a las viudas, se casan con hombres que sustituyen al padre natural tanto en lo material como en lo efectivo. Pero no es menos cierto que existen mujeres que no quieren volver a casarse y se sienten plenamente cualificadas para sacar adelante a sus hijos cubriendo por sí mismas todas las necesidades económicas como afectivas. “... lo que garantiza estos derechos es que la legislación configure situaciones sociales en que se fomenten amplias oportunidades para que las mujeres alcancen sus derechos. Y esto sólo es posible en un ámbito social que permita la poligamia. (...) la sociedad occidental actual que no permite la poligamia relega a muchas mujeres, despojándolas de sus derechos fundamentales como son la maternidad, el matrimonio y la familia.”

Al igual que en el párrafo anterior, nos encontramos aquí en la misma situación respecto a la sociedad occidental, pues no nos cabe la menor duda de que cualquier mujer viuda o separada y con hijos, puede volver a casarse si así ella lo desea.

Por cuestiones ya argumentadas en el apartado anterior, es una realidad el hecho de que en nuestra sociedad son pocas las mujeres viudas con hijos menores. Pues la viudedad se presenta a edades ya avanzadas donde los hijos se han independizado del domicilio familiar. En nuestro caso, son las separadas con hijos las que están sustituyendo a la figura de la viuda joven con hijos. Pero en cuyo caso tampoco parecen existir muchos problemas a la hora de encontrar una nueva pareja que sustituya a la anterior como esposo y padre. Aunque el estudio de esta cuestión escapa al propósito del presente trabajo.

“La dificultad o disminución de las oportunidades con las que puede contar la mujer para contraer matrimonio no acarrea sólo la privación de sus derechos sino que produce como consecuencia, además, un efecto de menosprecio y humillación social.”

Ninguna mujer de nuestra sociedad actual aceptará la afirmación de que ser viuda con hijos pueda suponer un menosprecio social. Más bien al contrario, este tipo de mujeres son vistas con un coraje, valor y fuerza especiales, dignas de reconocimiento por ser capaces de afrontar una situación en la cual sus responsabilidades y dificultades se multiplican.

Hasta lo aquí tratado, tenemos la sensación de que los expertos en derecho islámico lo que hacen es extrapolar las situaciones del pasado al presente. Olvidando el principio de tiempo, lugar y gente. Hemos defendido en múltiples ocasiones la idea de que la descontextualización puede resultar muy peligrosa.

“No cabe duda que la poligamia, al igual que cualquier otra figura jurídica, tiene aspectos negativos. Pero estos no bastan para rechazarla, sino que debe exigirse que se regule y sea adoptada por el sistema de forma equilibrada, como alternativa natural y realista, y que sopese las ventaja y desventajas de la misma.”

En este párrafo estamos totalmente de acuerdo, pero nos quedamos con las ganas de que el autor hubiera descrito o cuanto menos enumerado, los aspectos negativos a los cuales se refiere.

Cabe citar en este punto las palabras de Mansur Escudero en una entrevista ofrecida a WebIslam el 4 de Febrero de 2005, en la que contesta cuestiones sobre la poligamia: “He de añadir que no estoy a favor de la poligamia como norma. La poligamia es excepcional, y puede practicarse y funcionar bien o mal, como pasa con la monogamia. Pero, para esos casos excepcionales, sería conveniente que hubiera una regulación legal que garantizara los derechos, especialmente, de las esposas.” Y continúa más adelante: “... la poligamia sólo puede practicarse en casos muy particulares, como medida excepcional para casos excepcionales, y que la regla es la monogamia.”

Queda pues meridianamente claro que para el Presidente de Junta Islámica, la poligamia es la excepción a la regla, a la norma. Haciendo así mismo hincapié en la particularidad de la práctica y no en la generalidad.

“A la llegada del Islam, la sociedad pre-islámica admitía las dos situaciones que hemos descrito antes –poligamia y hadina o situación de hecho, por lo que aplicando los nuevos principios fundamentales coránicos, que también hemos descrito antes, no pudo por menos que adoptarse la poligamia.”

Resulta obvio que no era posible una quiebra radical, total y absoluta de una práctica tan arraigada, pues esa ruptura consuetudinaria hubiera generado la ira e incomprensión y consiguiente rechazo por parte del pueblo. Lo que se hizo pues, fue limitar y regular su práctica para hacerle ganar derechos a la mujer.

“El sistema polígamos no contraviene el principio de igualdad y no discriminación entre los sexos, sino todo lo contrario, está en armonía con él, pues Islam establece desde su origen la igualdad entre los sexos, sin preferir a ninguno de ellos.”

No podemos entender como puede realizarse semejante afirmación, ya que a todas luces y desde una visión del derecho, la poligamia en el Islam solo permite la poliginia y no la poliandria, resulta así obvio que el principio de igualdad se ve fracturado en perjuicio de la mujer, ya que es un derecho que solo tiene el hombre.

“Y si además sabemos que la jurisprudencia islámica (fiqh) concede a la mujer el derecho a exigir ser la única esposa, con la posibilidad de pedir por propia iniciativa su divorcio si el marido se vuelve a casar, estableciendo para este supuesto dos principios:

1.- Que el marino que ha aceptado la condición monógama de su matrimonio está sujeto al cumplimiento de su compromiso ...”

2.- Que deja a la iniciativa o voluntad de la mujer la posibilidad de no aceptar la poligamia, autodivorciándose.

Por tanto, percibimos con claridad que la poligamia no contradice ni anula el principio general islámico de igualdad y no discriminación entre sexos, sino que lo apoya y lo desarrolla ...”

Nuevamente nos reiteramos en nuestro párrafo anterior. Además queda expresado tácitamente en las líneas precedentes que realmente lo que hace la ley es buscar una salida digna para la mujer que no está de acuerdo con que su marido se case con otra esposa, permitiéndole a aquella el divorcio. Pero eso no puede ser denominado trato de igualdad. Sino un intento de enmendar la patente desigualdad existente entre ambos sexos.

“De todo lo expuesto consideran que la poligamia no contradice el principio de justicia e igualdad entre los hombres y mujeres sino, por el contrario, la existencia de esta favorece la justicia, promoviendo las oportunidades y el clima social idóneo para que las mujeres puedan ejercer su derecho al matrimonio, a la maternidad y a la creación de una familia.”

Entendemos que, como ya hemos expresado, sí existe una discriminación de la mujer frente al hombre. Pues el momento actual de nuestra sociedad carece de elementos comunes a los de la sociedad que vio aparecer la poligamia. Incluso los propios conceptos de matrimonio y familia están cambiando y readaptándose continuamente a la realidad social del momento.

Hoy los matrimonios pueden ser entre personas del mismo sexo y hay mujeres que desean ejercer la maternidad sin la obligación de unirse a una pareja.

Quiere ello decir que aunque no se ejerza la poligamia, hoy la mujer occidental no se encuentra en desventaja frente a los conceptos de matrimonio, maternidad o familia, pues al abrirse el abanico de posibilidades aquella ha desaparecido.

CONCLUSIONES

Nuestra conclusión es que en contra de lo que en general se afirma, seguramente por nuestra parte más fruto del atrevimiento que del conocimiento, decíamos que en contra de lo que se suele opinar, el Islam es una religión monógama en términos generales y que únicamente en casos muy excepcionales permite el matrimonio con más de una mujer. Y que aún así llevar a la práctica dicha excepcionalidad es tan difícil, a la luz de las aleyas mencionadas, que no puede resultar posible mas que a aquellos hombres cuyo concepto y práctica de la justicia rozara lo sublime.

FUENTES CONSULTADAS

- Al Hussayyn, Sheij Saleh

Comentario legal sobre la poligamia en el Islam. Revista Verde Islam, nº 1 – 1995

- Asad Muhámmad

Traducción y comentarios de “El Corán”. Junta Islámica (Almodóvar del Río, 2001)

- Cabrera, Hashim

Entrevista realizada a Mansur Escudero. WebIslam 04-02-2005

- Candela Castillo, Jadicha

La poligamia en el Derecho islámico. WebIslam 22-03-2000

- Guidens, Anthony

Sociología. Alianza Universidad Textos (Madrid, 1991)

- Lévi-Strauss, Claude

Polémica sobre el origen y la universalidad de la familia. La familia. Cuadernos Anagrama (Barcelona, 1995)

- Universidad de Al-Azhar

Tafsir al Montajab. El Cairo.

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