webislam

Jueves 23 Enero 2020 | Al-Jamis 27 Jumada Al-Auwal 1441
843 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Artículos

?idt=4668

Los Ángeles: no somos invisibles

Me resulta incómodo que el mundo oficial mexicano se sienta cómodo porque nuestros trabajadores envían a México diecisiete mil millones de dólares, nuestra segunda fuente de divisas.

02/05/2006 - Autor: Carlos Fuentes - Fuente: reforma.com
  • 0me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación

Cientos de miles de mexicanos protestan en EU pidiendo justicia migratoria /New York Times
Cientos de miles de mexicanos protestan en EU pidiendo justicia migratoria /New York Times
Hoy, se han vuelto visibles. Son los indispensables obreros de la fuerza laboral post-industrial de los EE. UU. Cumplen los servicios de agricultura, servicios, fábrica, comunicaciones, en hoteles, restoranes, jardines, servicios domésticos, hospitales, cuidado de niños y ancianos, camiones, comercio al menudeo, construcción, que el trabajador norteamericano ya no quiere dar en una economía que ha entrado -sin la velocidad necesaria- a la era tecnológica post-industrial.

Es decir: si el trabajador migrante no cumple las tareas abandonadas, no lo hará nadie. Los EE. UU. necesitan -y seguirán necesitando- fuerza migratoria para encontrar su justo sitio en el mundo moderno post-industrial. Si los trabajadores no llegan de México, tendrán que ser importados de Polinesia. Si algún día México logra darle pleno empleo a su población, la necesidad de mano de obra extranjera perdurará como condición de salud para la economía de los EE. UU.

El 25 de abril, los trabajadores salieron de la sombra para oponerse a un proyecto jurídico -la Ley Sensenbrenner HR4437- que criminaliza a la migración laboral. Considerada hasta ahora una "ofensa", convertida en "delito" la inmigración sería objeto de persecución policial -crearía una pesadilla: doce millones de indocumentados y sus familias serían detenidos, encarcelados y deportados. Doce millones de personas encarceladas: cinco veces el número de norteamericanos que hoy purgan penas de prisión.

La monstruosidad de la ley ha obligado a los trabajadores a manifestarse en la calle. Sólo que la marcha del 25 de abril fue una protesta contra la ley. La del 1o. de mayo es un boycott económico. "Cero trabajo, cero escuela, cero comercio", entonarán los manifestantes angelinos. Se expondrán. Alegan: "si queremos ganar algo, hay que pagar el precio". Algunas empresas respaldan el paro. Los catorce mil empleados de Cargrill, la primera productora de carne de Norteamérica, no trabajarán. La empresa, en su propio interés, alega que llegó la hora de encontrar un nuevo proceso de migración. El actual sistema, dicen, se ha roto. Pero otras compañías desautorizarán a los trabajadores. Alegarán que el paro daña sustancialmente las ganancias de la empresa.

El Congreso de Sacramento declara el 1o. de mayo como día del gran boycott americano y compara el evento al "Boston Tea Party" que dio inicio a la revolución de independencia norteamericana en 1773, cuando los rebeldes (disfrazados de indios) tiraron al mar la mercancía británica. En cambio, la derecha norteamericana (sobre todo los comentaristas de televisión) pide la sanción contra los trabajadores, mayor vigilancia en la frontera y aun, algunos "vigilantes" el derecho a disparar contra lo inmigrantes. Un juego de feria para niños (y adultos infantiles) premia a quien logre "matar" a un mexicano. Si quien cae muerta cruzando el río es una mujer embarazada, el tirador gana puntos dobles...

Pero hoy habrá restoranes sin cocineros o servidores, camiones sin camioneros, empacadoras sin empacadores, jardines sin jardineros y comercios sin mercancía que ofrecer.

¿Lograrán los trabajadores detener la infame Ley Sensenbrenner, regresar al espíritu constructivo y conciliador de la Ley Kennedy-McCain y encontrar caminos legales y humanos para una migración laboral indispensable para el bienestar económico de Norteamérica?

Si ello depende en gran parte de Estados Unidos, depende en parte aún mayor de México. A lo largo de los últimos cien años, sea cual sea la población de México -quince millones en 1920, 110 millones hoy- la mitad de nuestros conciudadanos vive en diversos grados de la pobreza. Nosotros somos responsables de no darle empleo a millones de mexicanos. Abro los ojos con maravilla y la boca con asombro: México necesita caminos y carreteras, presas, escuelas, puentes, puertos, electricidad, renovación urbana, alcantarillados, educación extensa, extensión del crédito, asistencia técnica; y México tiene la fuerza de trabajo necesaria para construir la indispensable infraestructura sin la cual seremos siempre los socios menores -muy menores- de los ricos socios del TLC, Canadá y los EE. UU.

De suerte que hay un fracaso básico de México: el de no procurarle empleo a millones de hombres y mujeres que lo encuentran en los EE. UU. Acaso la falla sea inherente a un sistema mexicano que apoya a la mitad de la población a expensas de la otra mitad, olvidando que la prosperidad de la mitad más rica estará condenada sin la prosperidad de la mitad más pobre. "La pobreza no crea mercado", ha advertido una y otra vez Carlos Slim.

El fracaso mexicano no es ajeno a vicios enraizados: la violación del derecho, la ausencia de justicia local, los poderes arbitrarios, la inseguridad creciente. Me resulta incómodo que el mundo oficial mexicano se sienta cómodo porque nuestros trabajadores envían a México diecisiete mil millones de dólares, nuestra segunda fuente de divisas.

Esta no es razón para celebrar, sino motivo de honda preocupación. Algo anda mal si nuestro sistema no puede darle trabajo a los mexicanos a fin de construir desde abajo a un país de desesperada espera modernizadora.

Mientras tanto, en Los Ángeles, tres restoranes oaxaqueños cierran hoy sus puertas. Esos tres comederos son parte de una razón muy poderosa: los trabajadores migratorios, los "invitados implícitos" son directamente responsables de las únicas áreas de crecimiento económico neto regional en los EE. UU. Nosotros los perdemos. Ellos los ganan. Esto es motivo de preocupación crítica y a veces, de vergüenza
Anuncios



Escribir comentario

Debes iniciar sesión para escribir comentarios.

Si no estás registrado puedes registrarte en un minuto.

  • Esta es la opinión de los internautas, no de Webislam
  • No están permitidos comentarios discriminatorios, injuriantes o contrarios a la ley
  • Céntrate en el tema, escribe correctamente y no escribas todo en mayúsculas
  • Eliminaremos los comentarios fuera de tema, inapropiados o ilegibles

play
play
play
play
Colabora


 

Junta Islámica - Avda. Trassierra, 52 - 14011 - Córdoba - España - Teléfono: (+34) 957 634 071

 

Junta Islámica
https://www.webislam.co/articulos/29001-los_angeles_no_somos_invisibles.html