webislam

Viernes 29 Mayo 2020 | Al-Yuma 06 Shawwal 1441
3501 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Artículos

?idt=10316

Entrevista a Dan Ban Or, psicólogo israelí, profesor de conducta humana

Me avergüenzo de mis compatriotas

22/03/2006 - Autor: Núria Escur - Fuente: La Vanguardia
  • 0me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación

Pertenece a ese tipo de seres que no se prodigan hablando, no porque no tengan nada que decir, sino porque ya lo han visto todo. Hay algo de letargo en su
discurso, no es cansancio, sólo lo propio de quien ha guardado muchos secretos en su vida. Mantiene la distancia, aparentemente invulnerable, de aquellos que metabolizaron todo el dolor confesado por sus pacientes. Y me cuenta que, en
tiempo de guerra, a los alumnos de las escuelas sólo les llega una parte de la historia: la suya, que suponen verdadera. Para corregir ese error fundó, junto al palestino Sami Adwan, la ONG Prime. Seis profesores israelíes (él en la universidad Ben Gurion) y seis
palestinos han elaborado "Historia del otro" (Intermón Oxfam), un manual con la versión paralela de cada pueblo,
traducida 

Tengo 67 años, nací en Haifa y aún vivo en Israel. Mis padres llegaron de Hamburgo huyendo de la persecución de Hitler a los judíos. Estoy casado y tengo tres hijos, tres hijas y seis nietos. Soy socialista, de la izquierda israelí. En casa seguimos la religión judía sin ir siempre a la sinagoga. Soy crítico con los
ortodoxos 

- ¿Por qué se hizo psicólogo? 

- Porque quise ser biólogo y descubrí que era más interesante estudiar
hombres que plantas. 

- ¿Qué encontró trabajando en la clínica de un kibutz al sur de Israel? 

- Supervivientes adultos que durante el holocausto nazi fueron niños. 

- ¿Y qué descubrió? 

- Que seguían siendo niños. Sus problemas psicológicos eran inusuales. Una mujer me pidió que examinara a sus dos hijos. Lo hice. Estaban perfectamente bien. Decidí examinar a la madre y entendí que el problema era ella. Se martirizaba pensando que sus hijos pudieran sufrir... Les estaba trasladando un miedo heredado. 

- ¿Alguien puede llegar a suicidarse por algo que no ha hecho? 

- La culpabilidad pesa toneladas. El hermano de esta mujer de que la le estaba hablando no lo resistió más y se mató. Luego sólo vi suicidios de familiares directos de nazis... ¡Aunque ellos no habían hecho nada! 

- ¿Existe terapia preventiva contra eso? 

- Yo sólo utilicé la psicodinámica: escuchar, escuchar y escuchar. Vaciarles, arrancarles eso tan profundo que les duele. Aunque no quieran. Cuando empecé a tratar a supervivientes los psicólogos iban perdidos. En los 70 introdujeron terapias especiales.
 
- Escoja un rasgo común entre personas de distintos países en situación similar.
 
- Se niegan a hablar. Incluso a sus hijos. 

- Usted ha tratado a miles de supervivientes. Sabrá por qué actuaban así. 

- Primero: creen que así les ahorran dolor. Segundo: no consiguen verbalizar el horror, no encuentran palabras, se bloquean. Pero sólo logran levantar un muro infranqueable. 

- ¿Quiénes son los primeros en romperlo? 

- Los nietos. En España les ocurre lo mismo: sólo los nietos de republicanos y nacionales han sido capaces de preguntar directamente, limpiamente, puramente, al abuelo, por historias del pasado. 

- ¿Cuántas generaciones pasarán para que ocurra lo mismo en el conflicto árabe-israelí? 

- Más de tres. Y en un periodo sin guerra. En 1985 me fui a a Alemania y llevé a cabo un experimento curioso. Reuní a hijos de nazis e hijos de víctimas de nazis. Pasaron 90. Los fui sentando a unos delante de los otros. 

- Debió de ser un encuentro difícil. 

- Espectacular. Me topé otra vez con el síndrome: el síndrome del silencio. Por eso escribí La carga del silencio.Padres e hijos habían dejado pasar los años enmarañados en el equívoco de las medias palabras. 

- ¿Qué es lo que no les perdonaban? 

- Eso lo entendí diez años después. Escogí a nueve descendientes nazis y nueve supervivientes judíos. Pero para el judaísmo olvidar no es lo mismo que perdonar, como en el cristianismo. Les cuesta mucho. 

- ¿Nunca se reconciliaron? 

- No. Pero compartieron historias, tenían delante a alguien contra quien soltar miedos. ¡Han pasado los años y siguen viéndose! 

- Los hijos de nazis debieron de sentirse... 

-... Víctimas de una barbarie que no perpetraron ellos. Querían explicar a los otros que no era justo que heredaran tanta carga. 

- Historia del otro es una hermosa iniciativa. Pero todo manual de historia miente. 

- No sé si es mentira, es percepción unilateral. Piense en 1948. El manual israelí seguirá diciendo que los palestinos se fueron casi porque quisieron, atraídos por los árabes. El palestino, que fue expulsión. Las mentiras son compartidas. ¿Situación? 

- Punto muerto. 

- ¿Sabe por qué no se avanza? Porque unos y otros se han enquistado como víctimas. Cuando uno es víctima llega un momento en que se encuentra a gusto como tal, confortable en su rincón. Lo he visto muchas veces. Si eres víctima no puedes caer más abajo. Entonces, un día, dejas de asumir responsabilidades. ¡Hay que motivar a esa gente! 

- ¿Cree equitativo el balance victimista? 

- Los israelíes viven en el pasado. No ven que los tiempos cambian. Y los palestinos siguen viviendo de haber sido maltratados. 

- ¿Alguna vez se ha sentido avergonzado de la actitud de algunos de sus compatriotas? 

- Muchas, muchas veces... Ahora, de hecho, a menudo me siento más cerca de mi colega palestino, Sami, sabiendo que quieren construir un Estado en paz para todos, que de mis compatriotas. Me avergüenza que los israelíes sigan utilizando el holocausto como excusa para lo que están haciendo: cortan sus árboles, les dejan sin agua, todo lo que pueda imaginar para destruirlos... 

- Aconseje algo a la comunidad mundial. 

- Que apaguen la tele si una imagen agresiva no va acompañada de una reflexión. 

- ¿Y si ponen caricaturas de Mahoma? 

- ¡Eso ha sido una locura! No existe lógica ni sentimiento que justifique la que se ha armado. A ambos lados han utilizado posturas extremas, exactamente lo contrario de lo que yo intento hacer con mi trabajo. 

- Le acusarán de no ir a la sinagoga. 

- Creo que sigo más las tradiciones judías que los ortodoxos. Judaísmo es abrirse al mundo y el ortodoxo, encerrado en su burbuja, se aísla. Pienso lo mismo de cualquier fundamentalista, sea cristiano o islámico. 

- ¿Confía en vivir cuando llegue la paz? 

- De joven era muy escéptico sobre eso. Pero he visto tantas cosas que no esperaba - los acuerdos de Oslo- que probablemente la paz llegue antes de lo que yo imagino. 

- ¿Se hubiera casado con una mujer palestina si se hubiera enamorado de ella? 

- Probablemente. Conozco parejas mixtas: a pesar de sus crisis siguen juntos. Si un hijo mío quisiera casarse con alguien palestino le diría: ¡si tú lo ves, adelante! 

Anuncios
Relacionados

Ayudando a la escuela para hablar de lo sagrado

Artículos - 21/04/2006

El show israelí de Disney

Artículos - 24/10/1999

La derecha israelí apuesta por la guerra

Artículos - 09/02/2001



play
play
play
play
play
play
play
play

 

 

Junta Islámica
https://www.webislam.co/articulos/28705-entrevista_a_dan_ban_or_psicologo_israeli_profesor_de_conducta_humana.html