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Mansur Escudero: La enseñanza es el instrumento ideal para lograr un Islam democrático en España

Entrevista a Mansur Escudero, Secretario de la Comisión Islámica de España y Presidente de Junta Islámica

04/07/2004 - Autor: Redacción Webislam - Fuente: Webislam
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Mansur Escudero
Mansur Escudero

El pasado día 30, los dirigentes de la Comisión Islámica de España, Mansur Escudero y Ryad Tatary, se reunieron con el Ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar. Tras la entrevista, ofrecieron una rueda de prensa conjunta en la que el ministro anunció la intención del gobierno socialista de ofrecer financiación a los musulmanes y desarrollar la ley sobre la enseñanza del Islam en la escuela pública.

Dos medidas largamente esperadas por un colectivo de ciudadanos que se acerca al millón de personas, y que hasta el presente ha visto como algunos de sus derechos constitucionales eran una y otra vez negados.

La atención de los medios de comunicación se ha centrado, sobre todo, en la enseñanza islámica en la escuela pública. Este es un tema controvertido desde hace años en España. En una emisión del día 1, la Cadena COPE saludaba este hecho como algo positivo para la libertad religiosa. Sin embargo, y en referencia a la conocida discrepancia de interpretaciones entre los musulmanes, lanzaba la siguiente pregunta:

Resulta por ello de interés público, que nuestro Gobierno defina el tipo de enseñanza coránica que se impartirá en España, quiénes serán sus profesores y cuál su grado de aceptación de nuestras normas constitucionales.

Sobre este punto crucial gira la presente entrevista a Mansur Escudero, Secretario General de la Comisión Islámica de España en representación de la FEERI, y presidente de Junta Islámica.

Mansur Escudero; "la enseñanza es el instrumento ideal para lograr un Islam democrático en España." El ministro de Justicia ha anunciado la inclusión del Islam en la enseñanza. ¿Qué valoración haces de este anuncio?

Se trata de un paso decisivo en el largo camino de normalización de la práctica del Islam en España. El derecho a recibir la educación islámica está recogido en el Acuerdo de Cooperación firmado entre la Comisión Islámica de España y el Estado, una ley aprobada por el Parlamento, firmada por Su Majestad el Rey el año 1992, y que se desarrolla en 1996 con el Convenio de Régimen Económico de los Profesores en los Centros Docentes Públicos. Esta fue la situación legal que heredó al Partido Popular del último gobierno de Felipe González . Por desgracia, el gobierno de Aznar se opuso reiteradamente a satisfacer este derecho a los padres de alumnos. Así pues, el gobierno socialista apuesta por el cumplimiento de las leyes, acabando con una situación anómala. Es una gran noticia para la libertad religiosa.

La noticia ha sido bien recibida por los sindicatos de padres católicos mayoritarios. A pesar de ello, existen muchas reticencias entre amplios sectores de la sociedad.

Los que se oponen a la enseñanza del Islam en la escuela parecen olvidar que el sistema educativo es el instrumento más eficaz para lograr una adecuada integración de los ciudadanos, en este caso del colectivo de musulmanes en su conjunto, y muy especialmente los hijos de inmigrantes.

¿Cómo justificas ante una opinión pública reticente la enseñanza del Islam en las escuelas?

En primer lugar, se trata de un derecho constitucional. A estas alturas de la democracia, no creo necesario justificar el principio de igualdad jurídica de todas las confesiones religiosas. Por otro lado, los que se oponen a la enseñanza del Islam no se dan cuenta de que con ello la sociedad renuncia a uno de los instrumentos básicos de normalización e incidencia en el desarrollo del Islam en nuestro país. Desde mi punto de vista, se trata de un planteamiento equivocado, que tiende a dejar las cosas en manos de la inercia. Esto es muy peligroso, sobretodo porque deja el Islam en España a merced de cualquier predicador financiado desde fuera. Luego vendrán las quejas sobre los imames extremistas... Si queremos integrar, la enseñanza es imprescindible.

Uno de los peligros que se señalan es el de fragmentar la sociedad. Existe la experiencia de Francia e Inglaterra, la formación de guetos y las consiguientes tensiones sociales.

Precisamente, la experiencia de estos y otros países comunitarios abona nuestras tesis. Bajo la excusa del laicismo se ha dejado el control del Islam en manos de predicadores que, en muchos casos desconocían o ignoraban el marco legal, social y cultural en el que estaban desarrollando su labor. Cuando las instituciones desatienden una demanda social existente, lo normal es que se desarrolle por si misma. Tomando como marco la Constitución española, es importante recordar que ésta se refiere a la religión como un hecho positivo. El laicismo agresivo contra el hecho religioso puede ser más o menos respetado como corriente de opinión, pero queda fuera del ordenamiento jurídico existente.

Uno de los temas a debatir es el "tipo de Islam" que va a enseñarse. ¿Cuál es el planteamiento de Junta Islámica al respecto?

Es importante definir el modelo de educación religiosa que queremos en la escuela. No soy partidario de utilizar la escuela pública para adoctrinar o hacer proselitismo. Tampoco para enseñar los detalles de las prácticas rituales que se prescriben en el Islam. Estas deben ser aprendidas en el contexto familiar y de la mezquita. Los que piensan que las escuelas españolas se van a transformar en madrazas o escuelas coránicas están equivocados. La escuela pública, repito, es un instrumento de integración, y debe cumplir la función de integrar a las nuevas generaciones de inmigrantes de confesión musulmana, ofreciéndoles un modelo del Islam, genuino y fiel a sus fuentes, el Corán y el ejemplo de conducta del Profeta, pero acorde a la realidad en la que vivimos.

¿Habéis realizado alguna propuesta concreta al gobierno?

Hemos entregado a la Directora de Asuntos Religiosos Mercedes Rico un "Plan Integral para el Desarrollo del Acuerdo de Cooperación", uno de cuyos pilares es la enseñanza. Este plan ha sido elaborado por el equipo de Junta Islámica y cuenta con el apoyo de la FEERI. Pensamos en la necesidad de dotar de recursos a un Instituto Superior de Formación y Educación Islámica para capacitar adecuadamente a los líderes religiosos islámicos, imames, profesores de centros docentes públicos, y asistentes sociales islámicos en centros penitenciarios, hospitales y fuerzas armadas. Nuestro criterio es que este Instituto debe combinar la formación presencial con la a distancia, haciendo uso de las nuevas tecnologías, principalmente Internet. Ello permitiría reducir costes, se podría satisfacer más fácilmente una demanda muy dispersa geográficamente y habría un mejor control de los contenidos.

¿Hablas de la formación de líderes religiosos islámicos en España?

Es prioritario el hecho de que los líderes islámicos sean formados en España, de otro modo tendremos que asumir el control de otros países, cuyas prácticas democráticas dejan mucho que desear o son inexistentes. Esto es muy importante de cara al futuro del Islam en nuestro país. De hecho, incluso la Francia laica se ha dado cuenta de esta necesidad, y parece dispuesta a crear un centro como el que nosotros proponemos. Tal vez para ellos sea demasiado tarde, pero no es la realidad francesa la que nos ocupa, sino el evitar que se produzcan situaciones similares en España. Una vez más, no podemos dejar el Islam español en manos de predicadores o universidades extranjeras.

Este Instituto Superior de Formación y Educación Islámica, ¿qué relación tendría con la enseñanza del Islam en la escuela pública?

Existen en estos momentos muchas dificultades para la aplicación de la enseñanza del Islam en las escuelas. En primer lugar, está la falta de profesores, y la incertidumbre sobre el conocimiento de estos profesores. Consideramos prioritaria la formación de docentes con unos criterios adecuados. No podemos permitir que cualquiera enseñe el Islam, hacerlo así sería una grave falta de responsabilidad de cara a los padres de alumnos y a la sociedad en su conjunto. Lo cierto es que en estos momentos no tenemos un número de docentes con la cualificación necesaria, sobretodo con el conocimiento del sistema educativo español y que hayan realizado el curso que capacita para la docencia. Así pues, la formación de profesores es prioritaria. Mientras tanto, somos partidarios de empezar por un curso piloto de educación a distancia.

Háblanos de la educación a distancia. ¿Cómo podría encajarse esta propuesta con el sistema educativo?

La educación a distancia, desarrollada fundamentalmente a través de Internet, con todos los recursos multimedia que ofrece, es ideal para el tema que nos ocupa. Entre otras ventajas, es mucho más barata, más flexible en su aplicación, permite un mayor grado de colaboración, y es lo más adecuado, quizás la única forma posible, para llegar a sectores de la población geográficamente dispersos, como sucede con las comunidades musulmanas. Debemos pensar en la dificultad de que los alumnos de cualquier pueblo remoto que así lo deseen, puedan acceder a la enseñanza del Islam. ¿Va el Estado a designar un profesor para cada colegio donde exista una demanda? De renunciar a ello, estamos de nuevo cercenando los derechos de los musulmanes, tal y como están recogidos en el Convenio de Régimen Económico de los Profesores en los Centros Docentes Públicos. El sistema de educación a distancia, utilizando las nuevas tecnologías de la comunicación, soluciona este y otros problemas. Además, ello permitiría un mayor control de contenidos. Para los que se preocupan sobre los contenidos de la enseñanza islámica en España, la educación a distancia constituye una opción prioritaria.

¿Y contáis con la experiencia y los recursos para poder llevarla a cabo?

Llevamos muchos años madurando el sistema. Por otra parte, tenemos una enorme cantidad de contenidos digitalizados, que, por supuesto, habrá que adaptar, tanto a la plataforma virtual que utilicemos como a los diferentes niveles educativos a los que va dirigido. Algunos de nosotros hemos seguido el curso de experto universitario en e-learning que este año ha organizado la UNED. Ello, además de formarnos en los fundamentos científicos y las técnicas que actualmente se utilizan en esta modalidad de educación y aprendizaje, nos ha permitido entrar en contacto con los mejores expertos en la materia existentes en España. Como resultado de esta relación hemos llegado a establecer un convenio de colaboración con el equipo docente que ha dirigido el curso y que se agrupa en torno a la Agencia Española para la Difusión e Investigación de la Sociedad de la Información (AEDISI). Como decía, se trata de un magnífico equipo de profesionales que está dispuesto a asesorarnos y colaborar con nosotros en todas las tareas técnicas de diseño y desarrollo del sistema. Esperamos que el Ministerio de Educación le dé el visto bueno y proporcione los recursos para su implantación.

Un comentarista expresaba esta preocupación de un modo contundente: "¿acaso se va a enseñar la segregación de la mujer y la lapidación de los adúlteros en nuestras escuelas?"

Por supuesto, esta no es nuestra intención, sino la de ofrecer un currículo de enseñanza en la que no haya cabida para las interpretaciones integristas, por lo menos de cara a las segundas y terceras generaciones de inmigrantes. En el propio texto del convenio se dice que a través de la Enseñanza Religiosa Islámica, se pretende contribuir al desarrollo físico, intelectual, afectivo, social y moral de los alumnos, afirmando sus valores personales, familiares y sociales convirtiendo en normas de conducta la fraternidad, la solidaridad, la justicia y la libertad. El objetivo es guiar al niño, sin la menor coacción, en su búsqueda de conocimiento y en su investigación personal sobre lo espiritual . Es preciso cambiar una dinámica que favorece la propagación de actitudes sectarias entre los musulmanes, lo cual genera asimismo situaciones de rechazo. El ejemplo de Francia e Inglaterra son claros al respecto.

En Inglaterra, un reciente informe oficial admite que Gran Bretaña es "estructuralmente islamófoba" y anuncia brotes de violencia racista.

La situación de Inglaterra es dramática. Por un lado, la interpretación wahabi del Islam tiene allí un peso extraordinario. Por otra parte, existe un racismo estructural, que abarca todas las capas de la sociedad, como ha tenido que reconocer el gobierno. Otra cosa es las medidas que sea capaz de tomar al respecto... Los españoles, en todo caso, estamos a tiempo de atajar este proceso, evitar que lleguen a producirse situaciones de conflicto.

El número de musulmanes en España es muy inferior al de Inglaterra.

En este momento, existe cerca de un millón de musulmanes en España, aunque todo indica que en quince o veinte años habrá de cuatro a cinco millones de ciudadanos musulmanes, muchos de ellos hijos de inmigrantes con nacionalidad española. Esta situación requiere de una intervención decidida por parte de los líderes de las comunidades musulmanas, así como de los poderes públicos. No podemos permitir que en España se propague un Islam integrista, tendente a la formación de guetos. Por el contrario, debemos hacer todo lo que esta en nuestras manos para lograr la plena integración social de los musulmanes, sin que ello signifique ni su asimilación, ni la renuncia a ninguno de los principios que inspiran la práctica del Islam.

Has hablado de "incidir en el desarrollo del Islam". ¿Puedes ser más explícito?

Se trata de ofrecer a los niños y niñas musulmanes una visión del Islam acorde con los principios de la democracia y los valores que forman parte del patrimonio de todos los españoles. Teniendo bien claro que ello no significa reinterpretar o modificar el Islam sino profundizar en su conocimiento. En el mensaje del Corán y en la Sunna del profeta Muhámmad (s) no hay nada que contradiga los postulados que defienden los sistemas democráticos, como la libertad de culto y conciencia, la libertad de asociación y expresión, la igualdad de derechos de hombres y mujeres, la protección de las minorías o la elección de los gobernantes. Es imprescindible acabar con la percepción de que el Islam y la modernidad son incompatibles. El Islam no es un todo inamovible, como lo definen los orientalistas. Básicamente, es un sistema de creencias y valores que hay que aplicar, vivir aquí y ahora.

¿No estás defendiendo la ingerencia del Estado en disputas deben ser internas de los musulmanes? ¿Tiene el Estado derecho a apoyar una determinada corriente?

El Estado tiene la obligación de favorecer la integración, no dejando el Islam a merced de influencias de otros países, y potenciando todas aquellas corrientes que ofrezcan una solución a los problemas que la sociedad plantea. Si no se apoya a los musulmanes demócratas, el Islam en España será tarde o temprano controlado por los fundamentalitas. No defiendo la ingerencia del Estado. Estoy defendiendo el derecho de los musulmanes a recibir una enseñanza que posibilite su plena integración en la realidad española. Esto es lo único sensato en las circunstancias actuales.

¿Se trata de la famosa pugna entre "moderados e integristas"?

Se habla mucho de "moderados e integristas", términos de difícil precisión. Para mí, el Islam es moderado por naturaleza. Prefiero hablar de contenidos concretos, de la necesidad de superar lecturas sectarias y centrase en los principios generales, en aquello que compartimos con otras tradiciones. No somos en ningún caso partidarios de que en la escuela pública se lleve a cabo ningún tipo de adoctrinamiento, y mucho menos de propagar ideas contrarias al estado de derecho. Más bien se trata de lo contrario, de utilizar la educación para ayudar a los alumnos a reconocer los valores universales del Islam, a despertar en ellos el interés por la dimensión espiritual de todo ser humano, a fomentar actitudes de compresión y respeto hacia otras formas de entender la vida. Esta es la perspectiva desde la que se debe combatir el integrismo.

¿Debe pues el Estado apoyar el Islam democrático?

La defensa del Islam democrático es un deber de las instituciones democráticas. Aquí no vale apelar al principio del laicismo para no intervenir. Hay que tomar partido, de lo contrario estaremos dejando el terreno libre a los integristas. Desde hace años, todos nuestros esfuerzos se ha encaminado en esta dirección. Se trata de ofrecer a las nuevas generaciones de inmigrantes un modelo de Islam que les sea al mismo tiempo atractivo y necesario. Un modelo que les permita abandonar sin nostalgias algunas costumbres poco compatibles con la modernidad, que no son islámicos sino propios de las culturas de origen. Por paradójico que pueda parecer a algunos, el Islam como religión universal puede favorecer la integración, cuando se sitúa por encima de los particularismos culturales. Estamos por la diversidad cultural, pero siempre dentro de los límites que marca el estado de derecho. El Islam no va a romper España.

El concepto de diversidad también se haya en entredicho. En un reciente artículo, Fernando Savater despotricaba contra aquellos que hablan de la diversidad, olvidando que la modernidad se gesta a partir de la proclamación de la unidad del género humano, de una serie de valores universales como elemento de cohesión de una sociedad moderna.

Estoy básicamente de acuerdo con el análisis de Savater, en su opinión sobre el laicismo como el mecanismo que permite la convivencia entre los diferentes. El Corán se refiere a la humanidad como Banu Adám, los hijos de Adán. Todos los hombres son "el hombre", en la medida en que todos estamos sujetos a lo que Beckett llamaba "las condiciones eternas de la vida", más allá de nuestras diferencias culturales. No creo que Savater discuta el hecho de que la diversidad sea un bien, uno de los bienes inherentes a la sociedad abierta, frente a la cerrada y homogénea.

Savater afirma que la diversidad es un bien. Simplemente, pone por encima el consenso en torno a los derechos humanos, la igualdad jurídica de todos los ciudadanos ante la ley, entre otros.

Lo que debe quedar absolutamente claro es que la diversidad sólo es posible mediante la aceptación por parte de todos los diversos de unos determinados principios. Nos referimos, por supuesto, a los ejes de una sociedad moderna: gobierno del pueblo, justicia social, derechos humanos, igualdad de género... En el momento en que uno de los diversos pretende imponerse a los demás, se rompe el consenso y la sociedad se cierra. De ahí el laicismo agresivo contra el fenómeno religioso, como en Francia. Para nosotros, el laicismo no puede ser una religión, ni una apisonadora que niega la espiritualidad humana y aplica una "ingeniería social" homogeneizadora. Según lo hemos interpretado, el laicismo es aquella estructura que gestiona la diversidad. Repetimos: dentro de un consenso básico de ideas. Desde el momento en que estas ideas son universales, debemos confiar en que tarde o temprano serán aceptadas por parte de todos los colectivos que configuran nuestra sociedad.

¿Crees que la enseñanza del Islam en la escuela es el medio ideal para lograr estos objetivos?

Por supuesto. No estamos a favor de un multiculturalismo al margen del consenso ciudadano. Queremos un Islam europeo para España, realizar un trabajo de fondo de integración de cara a las segundas y terceras generaciones de inmigrantes, que les presente como algo atractivo y necesario un modelo de Islam diferenciado de algunas prácticas de origen. Un Islam que sea una opción digna y plenamente integrada dentro de la realidad española, luchando contra la formación de guetos y contra todas aquellas actitudes sectarias que dificultan el diálogo entre la sociedad y los colectivos musulmanes. No hay otro camino que este, y así esperamos que lo entiendan tanto las instituciones como el resto de las entidades islámicas que trabajan en España.

Un programa ambicioso...

Esto no se consigue de un día para otro, sino trabajando con seriedad y visión de futuro en diferentes frentes. La igualdad de la mujer, el fomentar la interacción entre los musulmanes y la sociedad civil, la emergencia de líderes que sepan explicar el Islam a partir de los llamados "valores de la modernidad", el fomentar el asociacionismo y la regulación de lugares de culto, la inclusión del Islam en la enseñanza oficial, la normalización de la alimentación halal, etc. Estoy convencido de que la mayoría de los musulmanes comparten los valores a los que hemos hecho referencia. Hay que dejar absolutamente claro a la sociedad española que estos valores no son contrarios a los principios del Islam, tal y como lo enseñó el profeta Muhámmad (s) en el siglo séptimo de la era cristiana.

Esta no es la imagen más divulgada del Islam.

No, pero para el bien de todos, esta es la imagen que debería divulgarse. Por desgracia, existe una tendencia en los medios de comunicación a fijarse en las lecturas más extremas del Islam, pues parece que son más llamativas. El problema es que con esto se tiende a dejar fuera a la mayoría de los musulmanes.

¿Crees que estos planteamientos coinciden con los de la mayoría de los musulmanes en España?

Estoy convencido de ello. Lo único que la mayoría de los musulmanes quiere es poder vivir el Islam con normalidad, como una opción espiritual más dentro del espacio laico. No podemos traicionar estas expectativas.

Estás hablando de potenciar un Islam democrático en España. ¿Es éste un planteamiento de la Comisión Islámica de España?

Hablo como presidente de Junta Islámica, entidad que ocupa en estos momentos la presidencia de la FEERI y una de los dos secretarías generales de la Comisión Islámica de España. En este punto, es importante acabar con un malentendido. La Comisión Islámica de España es un organismo político, cuya misión es representar ante el Estado a las comunidades que la componen, con el objetivo de hacer el seguimiento y desarrollo del Acuerdo de Cooperación. La CIE nació como una condición que posibilitase la negociación entre los musulmanes y el Estado, quien, lógicamente, exigía la presencia de un único interlocutor. Así pues, la UCIDE y la FEERI se unieron en la CIE y firmaron el Acuerdo. Esto no quiere decir que ambas federaciones tengan la misma ideología, ni que tengan que compartir los mismos proyectos, en la medida en que no sea necesario. En estas circunstancias, la única posibilidad para el desarrollo efectivo del Acuerdo de Cooperación es que sean las propias comunidades de base las que presenten o articulen los proyectos. Esto está recogido en el propio Acuerdo de Cooperación, y tiene que ver con la idiosincrasia del Islam como una religión no jerarquizada.

Es decir, que desde la FEERI sois partidarios de que sean las propias comunidades de base quienes articulen sus proyectos.

Esto es lo importante: la CIE no suple a las comunidades de base, sino que les ofrece una cobertura legal bajo la cual los musulmanes pueden plantear sus reivindicaciones. Una comparación con la Conferencia Episcopal puede ser ilustrativa. Señalamos primero los paralelismos: ambos organismos son la máxima representación de sus respectivas confesiones de cara al Estado. En este sentido, su cometido es parecido. Sin embargo, aquí se acaban las similitudes: la CIE no hace doctrina, no establece dogmas, no habla en nombre de todos los musulmanes, etc. Vamos, que lo que dice o no la CIE no es vinculante para el conjunto de los musulmanes. El modelo de financiación que defendemos pasa por financiar proyectos concretos que tiendan a lograr la normalización de la práctica del Islam.

En el mismo sentido, el ministro de Justicia ha hablado de financiar a "aquellas entidades islámicas que cumplen una función social". Pero, ¿no facilitaría las cosas una dotación directa a la CIE, y qué esta repartiera el dinero entre las comunidades?

Durante años, se trató de consensuar proyectos para el desarrollo de los Acuerdos de Cooperación. Este camino se ha demostrado estéril, fuente de discusiones a veces absurdas. A causa de esto, decidimos articular de forma autónoma nuestros proyectos, con un éxito considerable. Un ejemplo de ello es el Instituto Halal, generado por Junta Islámica como entidad concreta. Así pues, tenemos la experiencia de que la mejor forma de hacer cosas es dejar la iniciativa en manos de las comunidades. Son ellas las que conocen sus necesidades y sus prioridades. En todo caso, la CIE puede ayudar a potenciar el movimiento organizativo de los musulmanes en España y a ayudar a las comunidades a realizar u orientar los proyectos específicos. Esta es su función social más importante.

¿En qué medida no existen otros colectivos de musulmanes que sean partidarios de una educación del estilo de la que se imparte en la Universidad de al-Azahar u otras similares del mundo islámico?

Por supuesto, existen diferentes posibilidades en cuanto al desarrollo de la enseñanza islámica en España. Lo que nosotros pedimos es que el Estado considere que es lo más apropiado en las actuales circunstancias. Creo que este es un tema que requiere un análisis serio. Si pretendemos que la educación sea un instrumento positivo de integración, debemos afrontar un debate abierto sobre los diferentes modelos de educación posible. En otro caso, podemos encontrarnos con resultados contraproducentes.


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