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Los manuscritos andalusíes de la familia Kati en Tombuctú (Mali)

De los tres millares de manuscritos que componen la Biblioteca, 300 son de autores andaluces

04/08/2002 - Autor: Andalucia.cc - Fuente: Andalucia.cc
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Libro de Hadith. Fechado en 1419
Libro de Hadith. Fechado en 1419

1. Introducción

La expedición de veinte investigadores de la Universidad de Granada a Gao y Tombuctú en 1984 puso en valor entre la comunidad científica algunos aspectos relacionados con las relaciones de Andalucía-Níger que hasta entonces habían permanecido ocultos o habían atraído la mirada de eruditos como Emilio García Gómez ("Españoles en el Sudán", Revista de Occidente. Madrid 1935) o José Ortega y Gasset ("Las ideas de León Frobenius". El Sol 1924).

A partir de los años ochenta del pasado siglo ven la luz algunas obras de divulgación sobre estos temas que ayudan a hacer caer el velo del enigma y a encender el imán del interés. Así Ferrán Hiniesta publica en el nº 57 de la revista Historia 16 "Yuder Pachá, el andaluz que conquistó Tombuctú" (Ediciones Destino, Barcelona 1996).

Sea como fuere, queda mucho por hacer y todavía hoy hay que hablar de influencias entre la Península Ibérica y la Curva del Níger es hacerlo en aspectos poco conocidos y estudiados en nuestra Historia.

No obstante, las relaciones entre Andalucía y la Curva del Níger son milenarias. En tiempos del Califato de Córdoba ya había lazos históricos y culturales privilegiados. La coronación de los Reyes de Gao se hacía bajo los auspicios del Califa de Córdoba. La epigrafía nos muestra que las tumbas de estos reyes incluían epitafios traídos de Córdoba y Almería, sobre todo en el XI y XII.

De Córdoba venía igualmente la obra poética de Fazzazi, vigente desde el s. XIII en la cultura de la Curva del Níger. Y no sólo en Andalucía, sino toda la Península estaba presente. La primera vez que aparece en un mapa es el siglo XIV. El cartógrafo mallorquín Abraham Cresques lo dibuja en 1324 en un portulano del llamado "Atlas Catalán" a partir de informaciones recogidas de mercaderes judíos, dando noticia de su riqueza y despertando una codicia que duraría siglos,

En ese mismo siglo XIV, un andaluz de Granada, Es-Saheli, crea la llamada "arquitectura sudanesa" en la que aún hoy se siguen construyendo mezquitas desde Guinea a Sudán pasando por Burkina Faso. Algunos de los monumentos de este granadino han sido considerados por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.

En el sigo XV llega a la región Sidi Yaya, uno de los poetas místicos andalusíes más importantes, natural de Tudela. Hoy una de las principales mezquitas de Tombuctú recibe su nombre.

También en este siglo llegará Alí ben Ziyab al Kuti al-Andalusí. El hijo de éste, Mahmud Kati escribe una obra histórica que ha sido reconocida por la UNESCO como representativa de la Humanidad en su serie africana.

A principios del XVI vemos aparecer en el Níger al granadino Hassan ben Mohammed, más conocido como Juan León de Médecis o "León el Africano". Tras visitar Tombuctú, en 1506, éste andaluz dejaría escrito "...se venden muchos libros traídos de la Berbería y se saca más beneficio de estas ventas que del resto de la mercancía. Y es que en Tombuctú hay numerosos cadíes, imanes y alfaquíes, todos bien pagados por el rey, que honra mucho a los hombres de letras".

A finales del XVI irrumpe en escena Yuder Pachá, almeriense, que conquista la Curva del Níger con un ejército de moriscos y renegados cristianos en nombre del Sultán de Marrakech.

Como vemos, una presencia tan plural como interesante. Descendientes de todos ellos viven hoy en día en la curva del Níger bajo el nombre de "Armas" o "Laluyis".

2. La presencia de Andalucía en el Níger, aspectos sobresalientes: el arquitecto Es-Saheli, los Arma y la biblioteca de la famila Kati

La suma de influencias a los que nos hemos referido tiene en la obra de Es-Saheli, los Arma y el clan de los Kati sus elementos más elocuentes. Presentaremos brevemente cada uno de ellos.

Es-Saheli

El arquitecto granadino Abu Ishak Es-Saheli peregrina a La Meca en 1330, donde tiene la oportunidad de coincidir con el Emperador Mansa Mussa, cuyo periplo se convierte en mítico pues según la crónica de Al-Omari, "su prodigalidad fue tal que llega a hundir los precios del oro en diversas ciudades". Leyendas aparte, la realidad es que Mussa regresa al Níger con una corte de sabios y hombres de letras con los que quiere dar un cierto lustre a su imperio. Es el caso de Es-Saheli, poeta y arquitecto andaluz, a quien encarga la construcción de la Gran Mezquita de Tombuctú capital de un territorio recién incorporado.

Es-Saheli supo combinar de forma genial materiales pobres, la madera de acacia y el adobe característico de la región, de suerte que su obra es referente arquitectónico no sól de la Curva del Níger, sino en todo el Sahel hasta nuestros días.

Lo genial de Es-Saheli no es sólo la técnica para levantar estructuras con inmensas moles de barro, sino decorar el edificio haciendo aflorar las vigas de madera de la estructura consiguiendo una ingeniosa ornamentación que las sombras proyectadas por los rayos de sol a lo largo del día se encargan de realzar. Este estilo ha inspirado a arquitectos tan importantes como Le Corbusier quien decidió incorporarlo a sus propios proyectos.

Las mezquitas de Yenné y Yinguereber de Tombuctú están declaradas patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Los Arma

El final del siglo XVI es una etapa histórica excepcionalmente interesante: España se anexiona a Portugal (1580) y mantiene su pulso con Inglaterra para consolidar su papel como primera potencia. Entre tanto el Turco intentaba controlar todo el mediterráneo, Marruecos constituye una pieza excepcional en el punto de mira de todos ellos.

Una nueva dinastía irrumpe en el poder, unifica el pais, se reclama descendiente del profeta y fija su capital en Marrakech que, al cabo, pasará a darle nombre al pais entero. Las ambiciones de la nueva dinastía para entrar en el juego de las grandes potencias le lleva a intentar la conquista del Sudán, abriendo paso a la ruta comercial por la que hasta el XV habían subido oro, esclavos y especias camino de Europa.

En 1590 el sultán Al-Mansur le encarga a Yuder Pachá, un almeriense procedente de las Cuevas de Almanzora, la formación de un cuerpo de ejército que atraviese el Sahara y ponga la Curva del Níger en la órbita marroquí. Yuder que había demostrado su habilidad castrense en la batalla de Alcazarquivir, parte hacia el sur con un ejército de 3000 andaluces, 500 renegados europeos, 1500 lanceros moros, 1000 auxiliares y 8000 camellos. Llama la atención el hecho de que sea el castellano el idioma oficial de la variopinta expedición. Era la primera vez que un ejército de tales dimensiones, provisto de cañones y armas de fuego se disponía a cruzar el Sáhara. Yuder pierde dos tercios de sus efectivos en la travesía pero, no obstante, su artillería se impone a un ejército diez veces superior y el Níger cae tras la derrota del rey Ishak II en Tomdibi el 13 de marzo de 1591. A partir de ahí el ejército de Yuder Pachá entronca con las aristocracias locales y de ese encuentro surge una casta, los Arma, que controla la Curva del Níger hasta 1737 en que son vencidos por los tuareg en la batalla de Toya.

Aún hoy perviven 10.000 familias Arma en la franja que va de Gao a Tombuctú. Aunque hay diferencias entre las distintas facciones Arma, todos siguen manteniendo su orgullo, sus costumbres, incluso su propio vocabulario en el que no faltan palabras procedentes del castellano. La política de asimilación que Bamako pone en marcha desde la independencia de Mali en 1960 no ha conseguido acabar con los Arma.

Los Kati

Como los Arma, otros colectivos reclaman su origen en la Península Ibérica. Es el caso de los "Leluyi" o descendientes de los renegados llegados en diferentes etapas.

Un caso singular es el de los Kati. Se trata de un clan de descendientes de Alí ben Ziryab al-Kuti al-andalusí, originario de Toledo, quien abandona la ciudad con otros fugitivos el 22 de Mayo de 1468 y, tras su paso por Andalucía, acaba en Tombuctú. La familia tiene otros troncos secundarios en Carmona, Córdoba y Ronda.

Su historia se puede rastrear en las autobiografías, documentos notariales, actas de matrimonio y transmisiones hereditarias que se encuentran en la biblioteca familiar. Otra fuente interesante en este sentido son las anotaciones realizadas en los márgenes de algunos manuscritos en los que se hace una rememoranza de los hechos acacecidos a los miembros más insignes de la familia con abundante información de carácter cronístico o en la que se recogen resumidamente documentos de carácter contractual y comercial. Esta biblioteca se enriquece con las sucesivas aportaciones, sobre todo a partir de la boda de Alí ben Ziyad con una mujer de la casa real de los Askia.

Emparentar con la nobleza supone un cobijo para este clan exhausto de exilio, llamados entonces y todavía hoy "Laluyi" (renegados) al considerar los ortodoxos que su sangre estuvo mezclada en algún momento con cristianos y judíos.

El siglo XIX en Mali es difícil para todos aquellos que una vez entroncaron con una casa real que no fuera la preponderante de los peuhles. Los Kati distribuyen su biblioteca entre miembros dispersos de su clan y los manuscritos se esconden en aldeas perdidas, donde continuaron a salvo del expolio que el colonialismo francés sometió a otras bibliotecas.

A finales del pasado siglo, la tradición oral, tan arraigada en comunidades tribales, facilitó a Yayé Diadié, patriarca del clan, la reunificación de los manuscritos. Se habían salvado del hombre, pero no de los insectos, los incendios, las inundaciones y las inclemencias de una conservación precaria.

La historia de la familia Kati y la de su biblioteca se entrelazan y se confunden. Una y otros han sufrido convulsiones, saqueos y desastres. La biblioteca se ha reducido, pero cuenta hoy con unos 3000 manuscritos.

3. Los contenidos del fondo Kati

De los tres millares de manuscritos que componen la Biblioteca, 300 son de autores andaluces, 100 de renegados cristianos, 60 de comerciantes judíos y más de 2500 de variada temática árabe medieval. Todos los campos del saber están representados: Religión, Derecho, Teología, Mística, Historia, Medicina, Matemáticas, Lógica, Filosofía, Filología....Albrecht Hofheinz y John Hunwick de la Northwestern University de Illinois han estudiado la catalogación de los manuscritos.

En cuanto a la cronología hay que distinguir entre cronología de información y cronología de los soportes documentales. En el primer caso los límites habría que situarlos entre el s. XI y XIX. En el segundo caso serían XV y XIX los límites.

El actual conservador de la Biblioteca, Ismael Diadié Haidara defiende que pueden ser estudiados en esta Biblioteca temas tan importantes para nuestra historia como las migraciones judaicas de finales del XV y comienzo del XVI, la participación de los moriscos y renegados cristianos en los ejércitos de Al-Mansur que conquistaron el Imperio Songhay, así como las migraciones hispanomusulmanas en el último tercio del XV, a través de la propia familia Kati.

Además de todo ello, como queda reseñado, la Biblioteca contiene centenares de manuscritos, copias y comentarios de autores hispano musulmanes de los siglos X al XV.

El Arrayán de los Secretarios. Manuscrito original de Ibn al Jatib,(1313-1374), ministro del reino de Granada.

En los últimos años, el Fondo Kati, a través de su conservador, el Sr. Diadié Haidara, ha solicitado ayuda ante distintos entes para la salvación de la Biblioteca y, específicamente, para la reprografía por sistema analógico o digital, el repertoriado de los manuscritos, su restauración y la construcción de un edificio que albergue la Biblioteca con tres zonas de uso: depósito de manuscritos, área de trabajo y área de recepción de investigadores y difusión cultural.

El Sr. Haidara había realizado contactos con instituciones públicas europeas, norteamericanas y españoles a fin de recabar ayuda para la conservación del Fondo Kati. En España, el Ayuntamiento de Cuevas de Almanzora, la Diputación de Almería, la Junta de Andalucía, la Junta de Castilla-La Mancha, el Ministerio de Cultura y la Agencia Española de Cooperación.

También a nivel internacional Fondo Kati ha realizado diversas gestiones y, de hecho, ha recibido alguna oferta de la Northwestern University de Illinois, la Universidad de Oslo, la Fundación Al-Furqan-conocida como Islamic Heritage Foundation-de capital saudí, pero con sede en Wimblendon, UK, así como la Ford Foundation. Las ofertas citadas no han cristalizado por requerir en algunos casos la salida de los manuscritos de Mali y por suponer la pérdida del control de la Biblioteca. Aunque la propiedad es, legalmente de la Fundación, hay que tener en cuenta el papel de todo el clan en las vicisitudes de la Biblioteca, lo que añade una cierta complejidad al asunto. También pesa que los actuales gestores del Fondo prefieren concluir un acuerdo con alguna entidad española dada la vinculación histórica de la familia Kati con su país de origen y la relevancia de algunos documentos del Fondo Kati para la historia del exilio andalusí.

4. Manifiesto de los intelectuales

Después de que diversos periódicos de diferentes nacionalidades publicasen algunos reportajes sobre la cuestión, el 25 de Febrero de 2000, veía la luz un manifiesto de intelectuales por la salvación del Fondo Kati. Algunos de los firmantes era el Premio Nóbel de Literatura José Saramago, los escritores Juan Goytisolo, Antonio Muñoz Molina y el hispanista francés Bernard Vincent.

El manifiesto rezaba como sigue:

"Hoy tres mil manuscritos de una familia exiliada de Toledo, la Familia Kati están en peligro de destrucción en Tombuctú. El diario ABC de España, News and Events de la Northwestern Uiniversity de EEUU, el Boletín de la Saharan Studies Association de EEUU, y el 26 Mars de Mali llevan meses señalándolo en vano.

John Hunwick, de la Universidad de Evanston, EEUU, considera que esta Biblioteca hace comparable a la curva del Níger al Nilo y al Mar Muerto en lo que a manuscritos se refiere. Estamos de hecho, a nivel de documentos, ante el más importante legado andalusí fuera de las fronteras de España.

La familia Kati (Banú l-Qûtî), se exilió en Toledo en Mayo de 1468. Se instaló desde entonces en la Curva del Río Níger (Mali), donde se mestiza con la familia real de los Sylla (1470), los renegados portugueses (1591), y los comerciantes sefardíes de Fez (1766).

El más conocido de esta familia es Mahmûd Kati, cuya obra histórica, el Ta´rîkh el Fettaâsh fue reeditada bajo los auspicios de la UNESCO en su colección de obras representativas, Serie Africana. Los trabajos de Brun (Francia), Nehemia Levtozion (Israel), J. Hunwick (EEUU) Madina Ly Tall (Mali), Zakari Dramani Issofi (Benin), Adam Bâ Konaré (Mali) y Michael Timowsky (Polonia) muestran la importancia de esta obra de los Kati y su importancia en el nacimiento de la escritura de la historia en África.

En este Fondo existen documentos únicos sobre la penetración del Islam en España, el destino de las familias visigodas después de la caida del reino de Toledo, el exilio en África de miles de hombres de letras andalusíes como Es-Saheli de Granada y Sidi Yahya al Tudelí, el paso de León el Africano por la curva del Níger o la conquista del Imperio de Songhay por el almeriense Yawdar Pasha y su ejército de moriscos y renegados españoles y portugueses....así como varios centenares de manuscritos andalusíes.

Tememos la dispersión y desaparación de 5 siglos de historia de una familia ibérica en África.

Cada día que pasa, un documento puede destruirse y con cada manuscrito perdido desparece una porción de la historia de la humanidad.

Por tanto, sumamos nuestra voz a la del poeta José Angel Valente para que se salve urgentemente este tesoro hispano-portugués, único en África".

Firman el manifiesto:

José Saramago, Michel Abitbol, Seydou Badián Kouyaté, Alida Jaye Boye, Francisco Carrión, José Da Silva Horta, Ousmane Diadié Haidara, Gaussou Diawara, Antonio Díaz Farinha, Alfonso Domingo, Atilio Gaudio, Concepción García de la Torre, Mamamdou Gologo, Juan Goytisolo, John Hunwick, Ferrán Hiniesta, Antonio Llaguno, Rafael López de Guzmán, Vitorino Godinho Magalhaes, Antonio Muñoz Molina, Purificación Martos, Ulises Ramos, Alicia Relinque, Juan Manuel Riesgo, Dramamme Samoura, Pep Subirós, Sam Keïta, Sylla Abdoulaye, Manuel Villar Raso, Fidel Villar Ribot y Bernard Vicent.

5. La construcción de un continente para albergar fondo Kati

Teniendo presente la llamada del manifiesto de los intelectuales, la Consejería de Relaciones Institucionales de la Junta de Andalucía recibió en Mayo de 2.002 la solicitud de contribuir a poner fin al deterioro físico de los manuscritos. De acuerdo con el conservador de la Biblioteca, D. Ismael Diadié Haidara se concluyó que lo más urgente era la construcción de un continente, un edificio propio que albergara los manuscritos y que contase con oficinas, biblioteca, sala de lectura y caja fuerte para albergar los manuscritos más valiosos.

El 30 de Junio de 2.002, el Consejero de Relaciones Institucionales D. Juan Ortega Pèrez entregaba personalmente al conservador de la Biblioteca un documento en el que se comunicaba la iniciación del expediente administrativo para otorgar una subvención que permitiera acometer la construcción y equipamiento de la Biblioteca. El mismo documento expresaba que la subvención debía ajustarse a las siguientes claúsulas:

- Las obras deberán finalizar de forma que puedan ser certificadas con cargo al presente ejercicio presupuestario.

- La Biblioteca deberá albergar la totalidad de los manuscritos pertenecientes a la familia Kati, cualquiera que sea el lugar en el que se encuentren en la actualidad, y en especial los 300 manuscritos andalusíes, los 100 manuscritos d renegados cristianos, los 70 de comerciantes judíos y los manuscritos de curso árabe medieval.

- Una copia microfilamda de aquellos manuscritos en los que ésta Consejería tenga interés será depositada en la sede de Almería del Centro de Estudios Andaluces.

- El objetivo de esta subvención y la consiguiente construcción de la Biblioteca es salvar el Fondo Kati y sus manuscritos andalusíes, con el fin de que puedan ser accesibles a la pública investigación.

El texto concluía de la siguiente manera:

“Es nuestro deseo que la colaboración que ahora iniciamos se perpetúe a lo largo del tiempo y sirva para estrechar los lazos de Andalucía y los descendientes de sus hijos que un día emigraron a la Curva del Níger, mediante la realización de convenios anuales entre la Junta y el Fondo Kati”.

6. La Biblioteca Kati como vehículo de comunicación intergeneracional

- Conservación y digitalización como acciones pendientes

- Simposium sobre “La huella del Andalucía en el Níger y exposiciones itinerantes.

- Otras actividades de cooperación

Aunque exista un compromiso para poder disponer en Andalucía de una copia microfilmada de los manuscritos, esa labor debe ser llevada a efecto una vez haya concluido una ingente labor de restauración de los mismos dado el estado en el que se encuentran en la actualidad. Sobre todo si se tiene en cuenta que, aunque existen otros soportes como vitelas, la práctica totalidad de los documentos están sobre papel, ya sea fabricado en talleres árabes, como el de los manuscritos del XIV y el XV, ya sea papel europeo, soporte de los documentos a partir del XVI.

Las vicisitudes vividas por la Biblioteca han dañado gravemente algunos manuscritos, las inundaciones han borrado las escrituras de algunos, los incendios han calcinado otros en parte y las termitas han devorado otros. Existen manuscritos amputados a veces o destruidos por la mano poco inteligente del hombre.

Se hace necesario, pues, que previamente a los trabajos de reprografiado se realice una cuidadosa restauración de los manuscritos en la que iniciativa privada puede jugar un importante papel.

La Biblioteca ha sido diseminada y repartida para ser ocultada entre los “laluyi” en remotos lugares como Kirschamba y otras aldeas donde todavía hoy no ha llegado la luz eléctrica y su único acceso es por piragua tras varias horas de navegación desde Tombuctú a través del Níger. Los “laluyi” lo han hecho convencidos de que en la Biblioteca estaba una parte importante de su historia y de sus propios orígenes como colectivo. La Biblioteca supone para ellos una labor de comunicación entre generaciones que el Consejo de Familia, tan potente en su organización social, ha hecho ver a cada nueva generación transmitiéndole la importancia de conservar unos escritos en los que se relataba su origen.

También para nosotros constituye un vehículo de comunicación con nuestra propia historia, con los Arma y la gesta de Yuder Pachá, con el exilio andalusí, con las historias de judíos y renegados que se pueden rastrear en las marginalia.

Por último señalar que Mali es uno de los países más pobres del mundo.

El país, el más extenso de África Occidental, cuenta con 10 millones de habitantes, la mayoría de los cuales vive en la más extrema pobreza.

Periférica y distante casi 1.000 kilómetros de la capital del pais, Tombuctú, -a orillas del desierto y el Níger, con poco más de 5.000 habitantes estables, 3 mezquitas y algún hotel-, preside una extensísima región con los índices de pobreza más acusados de todo el país y la más absoluta falta de infraestructuras. Así las cosas, todo proyecto de cooperación que se ponga en marcha supone un respiradero para la endeble economía de la zona, condenada a la subsistencia y en condiciones muy difíciles. Es muy importante, pues, la sensibilización y los proyectos de desarrollo en ésta área.

El proyecto de la Biblioteca es una gota de agua en un mar de necesidades, pero su puesta en valor puede ser una caja de resonancia que alimente el interés por una zona tan deprimida.

La repercusión mediática de la iniciativa ha despertado interés por la zona. Baste con señalar, a título de ejemplo, que la aparición de una laluyi casi ciega en un reportaje de televisión con motivo de la primera piedra supuso de manera inmediata la aparición de asociaciones y colectivos dispuestos a facilitar su tratamiento médico, incluso si eso suponía traerla a Málaga. Han aparecido Ayuntamientos dispuestos a hermanarse con aldeas de población Arma o Laluyi para contribuir con sus partidas de cooperación para paliar carencias en sanidad o educación. En este sentido ha cristalizado el hermanamiento entre Kirschamba y Constantina pese al poco tiempo transcurrido, ya que los medios de comunicación dieron sus informaciones hace escasamente un mes, a raíz de la primera piedra de la Biblioteca.

Se hace necesario impulsar proyectos en este sentido, estamos seguros que de esta manera se contribuirá, no sólo a comunicar socialmente la recuperación de una parte ignorada de nuestra historia y nuestra cultura, sino a poner en marcha una importante labor social.

Miguel Camacho Ramírez. Consejería de Relaciones Institucionales. Junta de Andalucía.

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