webislam

Miercoles 20 Noviembre 2019 | Al-Arbia 22 Rabi al-Auwal 1441
1005 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Artículos

?idt=2331

Al Uns: la intimidad con allâh

15/04/2001 - Autor: Ali González - Fuente: Webislam
  • 1me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación

Allah
Allah

Los místicos del Islam, los sufis, no saben a ciencia cierta qué es la intimidad con Allâh. Ahí ya no hay palabras. Todo son contradicciones...

La intimidad con Allâh no es el miedo a las criaturas que nos recluye en jalwa (retiro temporal del mundo). La jalwa no es huida sino hábitat. El hábitat de una forma de encuentro, como lo fue para el Profeta en la Cueva de Hira. Alguno de los íntimos de Allâh han conseguido no oponer la idea de la intimidad con Allâh con la del miedo a las criaturas. Pues desde la sensorialidad islámica parece claro que toda intimidad con Allâh se le traduce al musulmán en intimidad con el mundo. Decía, por ejemplo, Abulabbas masruq: “El que encuentre intimidad con Allâh, encuentra intimidad con toda cosa buena, toda cara bella, toda voz agradable y toda buena fragancia”.

Nuestra extrañeza a la hora de encontrarnos con un planteamiento cristianizante del término uns radica en que Allâh no es “un otro” al mundo.

Y, siendo así, ¿es que hay alguna intimidad que no sea intimidad con Allâh? ¿Qué es la intimidad cuando no hay otra cosa que la intimidad? Porque, ¿qué es Allâh sino el Evidente, es decir, aquello que hay? El mero concepto de “intimidad” debería ser revisado puesto que la intimidad es cualquier cosa que sucede cuando Allâh no es “un otro” al mundo. No es posible no ser íntimo de Allâh; sólo nos es posible no ser conscientes de esa intimidad. Por ello el místico no tendrá que ir lejos a por esta intimidad ni realizar gestas heroicas; porque lo que busca lo lleva con él. Tendrá que desvelar esa intimidad con Allâh que ya tiene más que encontrarla. Y encontrará a su Señor cuando se encuentre a sí mismo. Nos dice nuestro sabio dîn : “Tienes lo que buscas”.

Lo que encuentras en esa intimidad con Allâh no es a Allâh, sino a ti mismo. Del mismo modo que el grado espiritual (makam) del miedo (jauf) te producía ausencia de ti; el makam del uns te produce presencia de ti. Con el uns te haces presente a ti mismo bil-lâh, por Allâh, en Allâh, gracias a Allâh. Y cobran significado los pequeños anudamientos que te trenzaron, desde el más pasado remoto hasta la actualidad. Nada te es extraño de lo que te rodea. La impresión misma de volver a la casa de la infancia, la alacena de la abuela, el olor de la mantequilla de cuando niños, las filas de hormigas en el patio del verano, la visión primera de los insectos... todo ello que es absolutamente íntimo a ti, te parece igual a lo nuevo que te rodea. Ese olor a corrales de mar al que perteneces no te es más cercano que los andamios de la iglesia que están restaurando frente a tu casa. Intimidad con el mundo.

La intimidad con Allâh se traduce en una sensación de que las cosas ocurren según lo previsto.

Quiero salir al paso de las posibles concomitancias y puntos de encuentro con otras realidades vistas hasta ahora: ni`ma, sakiná, uns.

La ni`ma es la fuerza de Allâh, la sakiná es el arraigo en Allâh y el uns la sensación de que tus días transcurren “dentro”. La intimidad es lo que crece a partir de la sakiná, de la sensación de hogar. Revestido por la sakiná estoy en mi hogar en cualquier parte y por eso puede empezar a tener lugar la intimidad. La sakiná abre la puerta del uns. Si la sakiná era “aquí estoy”, al uns es el resultado de estar “aquí” el tiempo suficiente. La sakiná te ubica aquí, al uns establece un modo de estar donde estás. La intimidad es lo que sucede dentro. La sakiná te hace sentirte en el lugar exacto de la calma y la protección; pero luego viene al uns y es lo que ocurre dentro del hogar. La sakiná desciende y estás en el lugar del milagro, dijimos, y nos callamos por miedo al escándalo que la shejiná hebrea –según el Zohar, que fue escrito en la España musulmana- es el aspecto femenino de Allâh que te llega para fecundarte. Al uns es lo que viene después. Ya tú no eres una parte y Allâh es una parte. Sino que eres lo que está gestándose. Comienzas a ocurrir con Allâh, que ya tampoco es lo que se ofreció a la unión. Esto es uns: el fruto de un encuentro entre la sakiná y el Moisés de tu corazón. Cada profeta es un enclave del camino: Moisés es el que se une con la shejiná según los textos judíos, pide el encuentro y le es dad transcurrir con Allâh. Al uns es lo que pasa de ti en Allâh. Y creces sin notar que creces, y cambias, y estableces nuevos vínculos, nuevas aperturas. Dejas de estar en tus manos. Lo que te ocurre ya no te pertenece. Estás en eso a lo que te has dado...

Retomamos el uns para los de estómago espiritual más delicado. Uns significa literalmente “intimidad, costumbre, familiaridad”. En un primer nivel interpretativo del uns diríamos que todo musulmán por el mero hecho de serlo tiene ya uns de Allâh. Que el uns es lo que sucede después de que decimos por primera vez “Allâh”, y que eso para muchos sucedió en la infancia, sin que tuviesen memoria del hecho, como dijeron “papá” o “mamá”. Para nosotros –los que aceptamos adultos el Islam- todo es más complejo, todo es el fruto de un esfuerzo pero por eso mismo nuestro Islam es una condecoración de nuestro ijlás (autenticidad de la acción). En uno y otro caso, el uns es nuestra biografía en Allâh. La biografía del musulmán. El musulmán es ese que pasa su vida "acostumbrándose a Allâh”, a su voluntad indómita y misteriosa de vida que nos llega en forma de Destino (qadar).

En un segundo nivel, al uns es el cariño por todo lo que te rodea... La curiosidad que muestras por tu mundo, la necesidad de salir a la calle o la de ordenar tu casa. El Establecimiento del orden de las cosas a las que estás vinculado. Fijaos qué fuerza la de esta frase: “las cosas a las que estás vinculado”. Las cosas tienen derechos sobre nosotros, es decir, tienen realidad en nuestra realidad. Parte fundamental del acostumbramiento a Allâh es la dedicación a los mil pequeños detalles en nuestra casa. Buscarle el sitio a las cosas, ordenar, fregar los platos, sacar la basura, la ubicación de los colores de las alfombras con su entorno... La relación con las cosas de la casa es parte esencial de nuestra intimidad con Allâh, porque Allâh no es un añadido a la realidad. Por eso el Profeta ponía nombres a sus cosas personales. Nos rodean las cosas y ellas son nuestro mundo. No existimos al margen de las cosas. La textura de los vasos, las servilletas, la mesa..., conforman una infinitud de pequeñas impresiones diarias que nos ubican y nos entretejen. Somos lo que resulta de nuestro entorno; y nuestro entorno son cosas. Por eso son esenciales en nuestra intimidad con Allâh. Si no nos duelen las dobleces de los libros o las alfombras al hacer salât, nuestra sabiduría o nuestro salât no conseguirán hacernos más sutiles. Seguiremos, entonces, en el universo del “uso de las cosas” y no en de la intimidad con Allâh a través de las cosas.

En un tercer nivel, al uns es el estado de compleción que sientes en cada una de las acciones de tu naturaleza. Intimidad con Allâh, entonces, es intimidad con tus funciones fisiológicas, con tu cuerpo. Ha habido poetas que se han dado cuenta del hecho prodigioso de cada una de nuestras funciones corporales. Obsérvese, por ejemplo, Santôka, el asombro que obtiene del hecho de comer su arroz, beber agua, lavarse o tenderse al sol:

Ochiba atatakaku Cálidas las hojas caídas...
kamishimeru Mastico la luminosidad
gohan no hikari del arroz hervido
Itadaite tarite Hoy he comido y satisfecho,
hitori no hashi o oku solo, depongo los palillos
Furusato no Beber el agua,
mizu o nomi lavarse con el agua
mizu o abi de mi aldea natal
Netai dake Solamente quiero dormir.
neta karada El cuerpo dormido se expansiona
yu ni nobasu en el agua caliente (del baño)
Arau to sono mama Me lavo y así mismo
kawara no ishi ni hosu me "pongo a secar" en una roca de la ribera

Nuestro cuerpo nos ha sido para que nos encontremos con Allâh en él. Y sus funciones son perfectas.

Hay un cuarto nivel de la intimidad con Allâh que se relaciona con nuestra vida en sociedad. No es por casualidad que en árabe el grado espiritual de que estamos hablando -uns (intimidad) con Allâh- pertenezca a la misma familia de palabras que el verbo “ser sociable”. De esto ya hemos hablado muchas veces. En el Islam Allâh no te separa de tu sociedad, como en otras espiritualidades en los que los más santos son los más apartados. En el Islam lo que eres sólo es verdadero si puedes compartirlo.

En el quinto nivel de interpretación del uns con Allâh nos detendremos un poco más... Cuando los místicos tratan de desnudar el sentimiento de uns como makam, hablan de placer, de dulzura. Dulzura en Allâh. Dulzura por Allâh que va a ser para nosotros manantial al que ir y volver, oasis... El hombre pasa su vida volviendo. No cesa de volver. Ante todo, porque la vuelta es vuelta al lugar sin miedo, al lugar protegido, al lugar caliente, y la ida es ida a lo desconocido, a aquello para lo que a veces no estamos preparados. Esa “vuelta” es lo que para mí es al uns: la impresión de “¡qué a gusto se está aquí dentro!”. Eso es lo que siente el místico. Pero le vemos y nos preguntamos “dentro... ¿de dónde?”. Si contestamos a la pregunta, ya no podemos acceder al universo que él vive, porque si dices “dentro de Allâh” es que Allâh tiene un fuera y un dentro y no es eso. Únicamente dentro. El místico, aún expuesto e indefenso en medio de la gran naturaleza, aún a la interperie, tiene el calor suficiente para quedarse amodorrado en Allâh. Digo tonterías porque es lo que me brota: “...amodorrado en Allâh”. Al uns es tumbarse a dormir en cualquier sitio, arroparte como puedas y sentirte como si estuvieras entre magníficos edredones... A gusto en Allâh es presencia de ti mismo. Cuando sólo eres tú. En la matriz sólo eras tú, en la cama junto a tu mujer sólo eres tú, tú indefenso, tú completo, tú auténtico. También en la tierra cuando mueres. Allí sólo hay intimidad, sólo uns de Allâh. La intimidad la tienes con el rabb de tu naturaleza: el fuego para el yinn y la baraka del agua para el hombre... Al uns es sentir el calor de la matriz de Allâh y cómo Allâh te gesta en tu universo.

Anuncios
Relacionados

Respuesta de Hashim Cabrera

Artículos - 20/01/2003

Los maestros desconcertantes

Biblioteca - 26/12/2011

Webislam en árabe e inglés

Noticias - 31/03/2012



Escribir comentario

Debes iniciar sesión para escribir comentarios.

Si no estás registrado puedes registrarte en un minuto.

  • Esta es la opinión de los internautas, no de Webislam
  • No están permitidos comentarios discriminatorios, injuriantes o contrarios a la ley
  • Céntrate en el tema, escribe correctamente y no escribas todo en mayúsculas
  • Eliminaremos los comentarios fuera de tema, inapropiados o ilegibles

play
play
play
play
Colabora


 

Junta Islámica - Avda. Trassierra, 52 - 14011 - Córdoba - España - Teléfono: (+34) 957 634 071

 

Junta Islámica
https://www.webislam.co/articulos/25590-al_uns_la_intimidad_con_allah.html