webislam

Martes 12 Noviembre 2019 | Az-Zulaza 14 Rabi al-Auwal 1441
509 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Artículos

?idt=3306

Sobre la Mujer

Exposición de la República de Platón

15/12/2000 - Autor: Ibn Rushd. Traducción de Miguel Cruz Hernández - Fuente: Verde Islam 15
  • 0me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación

mujeres web
mujeres web
Sabemos que la mujer, en tanto que es semejante al varón, debe participar necesariamente del fin último del hombre, aunque existan diferencias en más o en menos; esto es: el varón es más eficaz que la mujer en ciertas actividades humanas, pero no es imposible que la mujer llegue a ser más adecuada en algunas ocupaciones, sobre todo en las referentes a la práctica del arte musical. Por esto se dice que resulta mejor cuando el hombre compone las melodías y las mujeres las interpretan.(1)
Si la naturaleza del varón y de la mujer es la misma y toda constitución que es de un mismo tipo debe dirigirse a una concreta actividad social, resulta evidente que en dicha sociedad la mujer debe realizar las mismas labores que el varón, salvedad hecha de que son en general más débiles que él. Sin embargo, la mayor parte de las mujeres son más hábiles que los varones en actividades como el tejer, coser y otras artes, así como por su forma de organizar, tanto en el arte de la guerra como en el resto, y así se ha comprobado entre los habitantes del desierto y en la Ciudad de la Mujeres.(2)
Del mismo modo, cuando algunas mujeres han sido muy bien educadas y poseían disposiciones sobresalientes, no ha resultado imposible que lleguen a ser filósofos y gobernantes. Pero se cree que pocas veces se da este tipo en ellas, y algunas leyes religiosas impiden que las mujeres puedan acceder al sacerdocio; otras, por el contrario, sí reconocen que pueda existir, pero lo prohiben.(3)
Puede aclararse todo esto comparándolo con lo que conocemos de los animales, a saber: que existen hembras guerreras; nos referimos a los animales que antes hemos comparado con los guardianes. Así vemos que las hembras del perro cuidan lo mismo que guardan los machos, y espantan a las hienas al igual que éstos. A veces, en algunos casos, bien que raros, la naturaleza ha proporcionado a los machos instrumentos que no poseen las hembras, como en el caso del verraco. Pero, por lo común, en la mayor parte los instrumentos de lucha son comunes a los machos y a las hembras, lo que quiere decir que la hembra también realiza esta actividad combativa.
Sin embargo, en estas sociedades nuestras se desconocen las habilidades de las mujeres, porque en ellas sólo se utilizan para la procreación, estando por tanto destinadas al servicio de sus maridos y relegadas al cuidado de la prole, a su educación y crianza. Pero esto inutiliza sus otras posibles actividades. Como en estas comunidades las mujeres no se preparan para ninguna de las virtudes humanas, sucede que muchas veces se asemejan a las plantas en dichas sociedades, representando una carga para los hombres, lo cual es una de las razones de la pobreza de dichas comunidades, en la que llegan a duplicar en número a los varones, mientras que, al mismo tiempo y en tanto carecen de formación, no contribuyen a ninguna otra de las actividades necesarias, excepto en muy pocas, como son el hilar y el tejer, las cuales realizan la mayoría de las veces cuando necesitan fondos para subsistir.
Todo esto es evidente per se. Así las cosas, y en tanto que es evidente en el caso de las hembras que comparten con los machos la lucha y lo demás, conviene que a la hora de elegirlas busquemos las mismas condiciones naturales que consideramos en los varones, por lo que deben ser educadas del mismo modo por medio de la música y la gimnasia.
Notas.
1. Lo último parece ser una observación tomada de las costumbres islámicas, pero el tema del párrafo está en Platón: R.454.
2. Parece una referencia a Daguda, la mítica Ciudad de las Mujeres, que los autores árabes identifican con una isla atlántica (al-Idrisi), con Dagûr y otros múltiples lugares, entre ellos incluso el reino astur-leonés: ÿilliqiyyûn. La traducción latina simplifica el texto: “quae nonnullis in partibus Africae habitant”; y Rosenthal traduce “Habitantes del desierto y villas fronterizas”, que, pese a la autoridad de Baneth y Levi della Vida, no tiene ningún apoyo ni en los mss. hebreos ni en el texto latino.
3. El texto es difícil, pero creemos que su sentido correcto es el traducido. Literalmente agrega: “es decir, al alto sacerdocio”, que el texto latino traduce por “pontificiam dignitatem”. Ibn Rushd pudiera haber conocido la organización de la iglesia cristiana, pero en ese caso debería saber que la mujer no podía ser ordenada presbítero, ni obispo y, salvo la leyenda de la Papisa Juana, tampoco pontífice. Creo, pues, que se refiere a que la mujer puede pertenecer a organizaciones religiosas y ocupar cargos en ellas, pero sin recibir las órdenes sacramentales. Y naturalmente se refiere a los cristianos, en cuanto ni los judíos ni los musulmanes poseen una ordenación sacerdotal, y concretamente en el Islam no existe el sacerdocio.
Anuncios



Escribir comentario

Debes iniciar sesión para escribir comentarios.

Si no estás registrado puedes registrarte en un minuto.

  • Esta es la opinión de los internautas, no de Webislam
  • No están permitidos comentarios discriminatorios, injuriantes o contrarios a la ley
  • Céntrate en el tema, escribe correctamente y no escribas todo en mayúsculas
  • Eliminaremos los comentarios fuera de tema, inapropiados o ilegibles

play
play
play
play
Colabora


 

Junta Islámica - Avda. Trassierra, 52 - 14011 - Córdoba - España - Teléfono: (+34) 957 634 071

 

Junta Islámica
https://www.webislam.co/articulos/18619-sobre_la_mujer.html