webislam

Domingo 5 Abril 2020 | Al-Ajad 11 Shaban 1441
509 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Artículos

?idt=3489

Cinco Flechas hacia la Eternidad

El tiempo me enseñó su nombre: Rahma, misericordia a raudales inundando aquel recinto que en mi pequeña memoria quedo fijado como antesala de la eternidad.

15/06/1999 - Autor: Saleh Simón Pérez - Fuente: Verde Islam 10
  • 0me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación

Saleh Simon
Saleh Simon
Cuando me propongo escribir algo sobre Sabora Uribe, me asaltan posibilidades diversas pero siempre como ahora la cabeza se me dispara y hago un viaje en el tiempo: recuerdo la primera vez que te vi. Las manos de tu esposo sujetaban fuertemente las mías, durante la recitación de la formula ritual de mi Shahada, hasta tres veces. Reconocía que no hay mas Dios que Allah y que el profeta Muhammad es Su mensajero. 

Al fondo, embutida en un pañolón blanco, estabas tú, serena, pausada, hierática, esfinge del tiempo que deja de ser tiempo, recogiendo con una mirada llena de misericordia aquel minuto eterno. Supervisabas aquella emoción que subía por mi pecho a borbotones, cuando descubrí en tu cara aquella cosa tan nueva, tan inasible para mí en aquel minuto, el más decisivo de mi vida.

El tiempo me enseñó su nombre: Rahma, misericordia a raudales inundando aquel recinto que en mi pequeña memoria quedo fijado como antesala de la eternidad.

Te recuerdo compañera perfecta de Mansur, tu esposo, con tu inmensidad multiplicada al haber sabido replegarla a la mitad para que se instalará la segunda inmensidad: Kamila. La inmensidad completando la inmensidad.

Te recuerdo madre, la más amorosa, la más justa, la más sutil: Latifa, tu hija mayor; la sutileza.

Te recuerdo alegre, divertida, resolviendo los conflictos con tu mejor sonrisa plena de buenos augurios, reconfortante; La palabra justa en el momento justo, y después una sonrisa: Bashira, tu segunda hija, portadora de lo bueno, que anuncia lo bello.

Te recuerdo creyente, rebosante de fe, contagiando a quien se te acercaba, llenando la fe de fe, poniéndole su nombre: Hanif, tu primer hijo, el que cree, el que sabe.

Te recuerdo amiga, compañera, la más paciente, diluyendo el miedo de los demás con tu fortaleza. Perfecta consejera, asequible, sabia y cariñosa: Muhammad, tu segundo hijo, el modelo perfecto, el camino a seguir, la guía.

Te recuerdo seria, majestuosa hasta el limite de la majestad. Todo en su sitio, el trabajo bien hecho, la obra culminada. En primera línea de batalla, guerrera, con tu vida a disposición del Más Grande, preparada y alerta, entregada: Shahid tu tercer hijo: Mártir. Quien ha superado la muerte haciéndose presencia eterna con tu Señor, Allah, la presencia que nunca se desvanece y es inalterable.

Y tú, Sabora, la paciente, la que sabe esperar lo mejor, y lo mejor le llega, has sido la más impaciente por reunirte con tu Señor, o quizá sea Él, que celoso, Se ha apresurado a llevarte a Su Jardín. Que así sea, Amín.


Anuncios
Relacionados

El lugar de la alabanza

Artículos - 18/03/2002

Cinco categorías de paciencia

Artículos - 21/12/2004

La migración de Mevlana al Mundo de la Eternidad

Artículos - 19/01/2007



Escribir comentario

Debes iniciar sesión para escribir comentarios.

Si no estás registrado puedes registrarte en un minuto.

  • Esta es la opinión de los internautas, no de Webislam
  • No están permitidos comentarios discriminatorios, injuriantes o contrarios a la ley
  • Céntrate en el tema, escribe correctamente y no escribas todo en mayúsculas
  • Eliminaremos los comentarios fuera de tema, inapropiados o ilegibles

play
play
play
play
Colabora


 

Junta Islámica - Avda. Trassierra, 52 - 14011 - Córdoba - España - Teléfono: (+34) 957 634 071

 

Junta Islámica
https://www.webislam.co/articulos/18256-cinco_flechas_hacia_la_eternidad.html