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Los cinco pilares de Islam en relación a la educación del ego

31/03/2016 - Autor: Máximo Maciel Bo
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Yazd

Dijo el Profeta Muhammad a sus compañeros luego de volver victoriosos de una batalla “Regresamos de hacer un pequeño esfuerzo para adentrarnos en el gran esfuerzo”, uno de sus compañeros le preguntó “¿Profeta cuál es ese gran esfuerzo?”. El Profeta respondió “el esfuerzo contra tus propios deseos en la vida cotidiana”2.

Introducción.

La religión o estilo de vida islámico, denominado correctamente como  islam ha tenido mucha difusión en estos últimos años en función de los fenómenos políticos y sociales que lo circundan. También hay muchos intentos de explicar de qué se trata esta religión o estilo de vida que practican miles de millones de personas en el mundo.

El objetivo de este trabajo lejos de ser una descripción informativa de los cinco pilares fundamentales del islam o como se conoce en árabe al arkan al islami buscará explicarlos desde una perspectiva poco desarrollada desde el mundo académico. Islam significa literalmente “sumisión” y muslim (musulmán en árabe) significa “el que se somete” y en un contexto religioso se somete a la voluntad de Dios, de una fuerza superior, se somete a lo inefable, a lo absoluto, a lo que esta fuera de su alcance racional.

Muchas personas que no reconocen la existencia de un Dios o fuerza superior podrían preguntarse ¿Por qué es necesario someterse a algo? Pregunta que supone otra pregunta y es la que interroga por las condiciones de sometimiento del hombre en el mundo. No hay individuo en esta tierra que no esté sometido de una manera u otra a una entidad superior, desde el más ateo de los hombres a las leyes del Estado, hasta el más devoto trabajador a la autoridad y estructura de su empresa.

Al igual que casi todas las tradiciones espirituales, el islam propone que es justamente el ego la fuente de todos los conflictos y penurias que experimenta el hombre y la única forma de resolver estos desafíos es sometiéndolo, suprimiéndolo, educándolo y entrenándolo; y para lograr esto es necesaria una fuente externa, un punto de referencia que no esté determinado por la voluntad individual de las personas, sino por una voluntad que trascienda la individualidad, de lo contrario podría fácilmente nuestra voluntad caer bajo el dominio de nuestro ego sin advertirlo. Al igual que un enfermo confía en la prescripción de su doctor sin mucho cuestionamiento, los musulmanes confían en la prescripción de Alá y Muhammad ¿Qué paciente se dirige a su doctor diciéndole “yo voy a tomar el remedio cuando yo quiera y no cuando usted me diga”? seguramente este paciente no logre curarse de la mejor manera. Lejos de una mirada académica o dogmática voy a explicar cómo es que una persona que decide adoptar este camino, método y estilo de vida puede entender y aplicar los cinco pilares de la práctica islámica.

Los cinco pilares del Islam y su relación con el ego.

El islam está construido sobre tres estamentos a saber: el islam mismo, el iman y el ihsan. Cada estamento a su vez tiene una serie de pilares. En el primer caso de la práctica, en el segundo de las fuentes de certeza y en el tercero de la excelencia. Tal cual lo narra uno de los compañeros de Muhammad en el siguiente episodio de su vida:

Nos sentamos un día con el Mensajero de Alá, y un hombre en vestimenta blanca y pura se nos acercó. Nadie lo conocía y no tenía indicaciones de que había estado viajando. Se sentó ante el Profeta con sus rodillas tocando las rodillas del Profeta, descansando sus manos sobres su pies, y dijo “Muhammad, explícame sobre el islam”. El Profeta le contesto “Islam es aceptar/entender/reconocer que no existe otro Dios excepto Alá y que Muhammad es el mensajero de Alá, hacer el salat, dar el zakat, ayunar durante el mes de Ramadán, y hacer el hadj hacia la Kaaba…”. El desconocido dijo “Has dicho la verdad”. Nos sorprendimos que él preguntara y confirmara la respuesta. Después dijo “explícame sobre el iman”. El Profeta le respondió “el iman es encontrar seguridad en Alá, en sus ángeles, en los libros inspirados por él, en sus mensajeros, en el último día, y en el destino tanto en lo bueno como en lo malo del destino.” El desconocido dijo “Has dicho la verdad” y dijo “Ahora explícame sobre ihsan”. El Profeta le respondió “ihsan es concentrarte en Alá como si lo pudieras ver, y si no lo podes ver, sabe que el sí puede verte” (…) Luego el Profeta dijo “El desconocido era el ángel Gabriel, quien vino a enseñarte acerca de este modo de vida”3.

Me concentraré principalmente en los cinco pilares del islam en relación a la forma en cual se entienden y practican estas disciplinas o mandatos divinos con el fin de someter y educar el ego.

La Shahada

El primer pilar se denomina shahada o imprecisamente traducido como testimonio de fe. El mismo está compuesto por dos oraciones que cada musulmán debe pronunciar en diferentes momentos de su día. Es la frase que alguien que decide abrazar el islam debe decir tres veces frente a dos testigos para ser considerado musulmán a partir de ese momento. La primera hace referencia a la divinidad y la segunda a la forma de entender la divinidad.

اشهد أَنَّ لا إله إلا ألله واشهد أَنَ محمدا رسول الله
Ashadu anla ilaha ila Alá ua ashadu anna Muhammadan rasulul la

La traducción de la shahada presenta un verdadero desafió sin embargo seguiré una traducción acuñada por ciertas turuq at tasawuf . La primera parte dice “Acepto/reconozco/entiendo que nada existe en realidad excepto Alá”4 o “Atestiguo que no existe dios excepto Dios” o “Atestiguo que no hay mas divinidad que Alá”5. Cualquiera sea el caso es importante remarcar que está compuesta por una negación y luego una afirmación. Esta aparente contradicción presenta un primer desafío para nuestro intelecto y mas que nada para nuestro ego que con el fin de entenderlo todo intenta retorcer el significado tal vez gritando “si nada existe Dios no existe, solo existo yo que pienso”. Aquí se presenta la primera estocada para nuestro ego. No es posible entender a la divinidad y mucho menos su forma de existir, ya que como diría Immanuel Kant lo nouménico está fuera de la experiencia racional posible. Sin embargo para muchos seres humanos la necesidad de entender es apremiante y un fundamento absolutamente requerido para la aceptación de cualquier cosa. En estas personas el ego intentará enmarañarse en un laberinto intelectual que no lo conducirá a nada. Al igual que el Dios del antiguo testamento que dice “Yo soy el que Soy”6, tal vez respondiendo a la pregunta primordial de la filosofía acera de ¿Qué es el ser? Este primer movimiento pone al ego en una situación de acorralamiento, no es posible entender a primera vista la naturaleza de Alá, entonces ¿Cómo será posible comprender sus designios o mandatos? La segunda parte de la shahada es la respuesta pero que también presente una desafía para el ego que dice “y entiendo/reconozco/acepto que Muhammad es su mensajero/interprete/enviado” 7. La posibilidad de comprender a la divinidad entonces se abre por completo, pero de tal manera que el ego aún queda acorralado y mas aun excluido. La forma de entender a Alá no es a través de nuestra capacidades individuales las cuales pueden devenir en la arrogancia tan común del hombre culto e intelectual como dice el Corán, “son asnos cargando libros”8, la forma de entender es a través del otro, y en este caso de Muhammad, quien fue enviado para justamente trasmitir el mensaje divino a la humanidad, como dice Abdelmunin Aya “No podemos saber que es Alá, y no tiene sentido ni significado el que alguien pretenda saber que es Alá, pero si sabemos que hacia Muhammad” 9. Esto no implica que el ser humano no pueda desarrollar sus conocimientos y capacidades intelectuales, todo lo contrario, la búsqueda del conocimiento es algo enfáticamente recomendado, siempre y cuando sepamos poner al margen las ambiciones de nuestro ego y eso se logra siguiendo el ejemplo de Muhammad. Siguiendo a otro y no a uno mismo.

La shahada nos deja desprovistos de todos los artilugios que puede usar el ego para exaltarse. La shahada bien entendida nos incapacita para entender completamente su significado profundo a la sola luz de nuestra razón, vamos a necesitar recurrir humildemente a medios externos para poder avanzar hacia el siguiente pilar, estos medios son la divinidad en si misma y Muhammad abandonando la falsa creencia que con nuestro intelecto y capacidades vamos a poder explicar toda lo que nos acontece.

El Salat

El salat u oración ritual es la práctica cotidiana por excelencia de todo musulmán adulto. Ocurre en cinco momentos del día en cinco franjas horarias, a saber: fayr, duhur, asr, magrib e isha. Las franjas horarias se establecen según la posición del sol por lo tanto van cambiando con el trascurso de las estaciones del año y cada salat tiene sus particularidades y duración pero en líneas generales son muy similares. ¿Por qué son tantas y porque el salat debe llevarse a cabo todos los días de nuestra vida sin excepción? Hamza Yusuf, uno de los sabios más destacado de nuestra era lo explica con tanta profundidad como simpleza: “(…) la purificación es un proceso de toda la vida, no algo que se aplica una vez y luego se olvida. La pureza del corazón no sobrevive una actitud pasiva. Uno debe estar siempre en guardia” 10. El salat está compuesto también de dos aspectos, uno interior y otro exterior. El aspecto interior es una fuerte intención de concentración acompañada con recitaciones del Corán a veces en voz alta y otra en voz baja. El aspecto exterior es el que mejor refleja la forma en la cual el ego se presenta ante el mundo y su dinámica representa el proceso que finalmente lo lleva a la sumisión. 

Las primeras dos posiciones el takbir y el qiyyam, dicen "aquí estoy, este soy yo, de pie frente al mundo” Nuestro ego se expresa en su máximo esplendor, creyéndose capaz de enfrentarlo todo, firme. Sin embargo con la tercera posición, el ruku, tenemos que doblarnos, empezar el camino hacia la supresión del ego, que como ya dijimos antes, es la fuente de todos los conflictos que atañen al hombre. Para que algo se rompa tiene que doblarse, para romper el ego hay que doblar el cuerpo. La cuarta posición y tal vez la mas profunda, suyud, dice “aquí estoy, sin nada con que enfrentarme, mi cabeza en donde radican todas mis competencias intelectuales están en el piso y mi corazón se eleva sobre ellas”. Este es el único momento en la vida de cualquier persona que practica el salat en donde el corazón se encuentra físicamente por encima del cerebro. Finalmente el ego necesita respirar ya que nos guste o no el ego es parte de nosotros. La posición de yulus le da este respiro pero finalizando nuevamente con un nuevo suyud, para así evitar pensar “lo logré, logré suprimir mi ego” palabras que claramente provendrían del ego mismo que se vanagloria de sus logras especialmente de los individuales. Abu Hurayrah, uno de los compañeros de Muhammad narró que Muhammad dijo “el salat en comunidad es superior en veintisiete grados al salat en soledad” 11.  El salat en comunidad claramente nos presenta un reto mas para nuestro ego en donde hay que alinearse con otras personas tolerando su presencia, movimientos, distracciones, tal vez alinearnos junto a alguien que no nos cae bien o con quien tenemos algún resentimiento. El salat concluye con el tradicional saludo entre musulmanes que dice “la paz sea contigo” girando la cabeza hacia la derecha y luego hacia la izquierda para desearles la paz a las personas que están a los costados.


El Saum

El saum es el ayuno prescripto para el mes de Ramadán. Todo musulmán adolescente y adulto en buen estado de salud, hombre o mujer a excepción de las embarazadas y lactantes tienen la obligación de ayunar durante el sagrado mes de Ramadán desde que sale el sol y hasta el ocaso. Este ayuno no solo es de alimentos sólidos y líquidos, también de relaciones sexuales para los casados y para absolutamente todos un ayuno del corazón, en donde todo egoísmo debe ser dejando de lado. Esto que puede resultar un poco incomprensible a la mentalidad moderna o entendido como un sacrificio es todo lo contrario, el Ramadán es el mes de mayor alegría entre los musulmanes del mundo y que lejos de ser un sacrificio al estilo cristiano medieval se vive como un mes de regocijo, un mes para ponerse a prueba, para entrenarnos, para enfrentar a nuestro ego intensamente. Y para que el ego no se acostumbre a ayunar siempre en la misma época del año, haciendo de este una costumbre, el mes de Ramadan se va adelantando 14 días cada año como consecuencia del calendario islámico que es lunar. Esto genera que todo musulmán a lo largo de su vida haya tenido que ayudar en todas las estaciones del año experimentado distintas cantidad de horas de ayuno.

El ayuno es uno de los ejercicios espirituales mas fructíferos para desarrollar la voluntad, autoestima y empatía. Son muchos los caminos espirituales que proponen el ayuno y la abstinencia como parte de nuestro crecimiento. En el caso del islam el objetivo como ya dijimos es entrenar al ego, suprimirlo. A continuación mencionare tan solo tres formas en la cual el saum contribuye a la supresión del ego.

a) El ayuno nos obliga a ponernos en la piel del que realmente padece hambre sin posibilidad alguna de elección, una situación que golpea a miles de seres humanos en la tierra.
b) El ayuno nos enseña a valorizar los alimentos, a quienes los preparan y a ser conscientes de nuestra dependencia de los otros. Como dice Muzaffer Ozak “Alá nos informa con amor que somos todos uno” 12.
c) Mantenernos firmes durante un periodo de tiempo con el fin de cumplir el ayuno, es un ejercicio extraordinario para la voluntad, luego de haber cumplido con el ayuno del mes de Ramadán cualquier empresa difícil de afrontar parece ser sencilla.

Podría mencionar muchas mas virtudes del ayuno, sin embargo con estas tres queda evidenciado que el saum es una forma mas de educar a nuestro ego. Para concluir con esta explicación me gustaría citar a Muzaffer Ozak quien ha resumido hermosamente el espíritu del ayuno y su enfrentamiento con el ego:

(…) bien, si has mantenido el ayuno, has aprendido lo que significa pasar hambre. ¡Ahora deja tu fuego apagado durante un día y averigua como es para aquellos que no puede calentar su hogar! No uses zapatos un día; ¡camina descalzo por la nieve y el hielo para averiguar cómo es para aquellos que siempre van descalzos por el barro y el lodo! ¡Deja tus ventanas abiertas un día y comprende lo que es vivir en una casa sin ellas! ¡Sal a la calle sin tu abrigo un día frío de invierno, sólo para saber cómo es para aquellos que no tienen ningún abrigo! En tanto tengas la panza llena, no sabrás nada sobre la condición de los hambrientos; en tanto tu propia casa esté caliente, no entenderás las acciones de aquellos que viven sin calor; en tanto tus propios pies estén calzados, en tanto tengas gruesas ropas y un abrigo para usar, no tendrás la menor idea del estado de aquellos que van descalzos y desnudos 13.


El Zakat

Zakat o contribución social monetaria y/o en bienes. Desde un punto de vista islámico los bienes que cada uno posee no son propiedad de los individuos sino de Alá y en su defecto de la sociedad en su conjunto y es la divinidad la que los distribuye según su misterioso criterio. Este principio teológico obliga a todo musulmán a dar cuenta de la distribución que recibió pagando o entregando un porcentaje de sus bienes en forma anual para el bien y desarrollo de la sociedad. El pago del zakat en beneficio de los más necesitados ya sea en efectivo o, como lo recomiendan los sabios para evitar el mal uso del dinero, en bienes de consumo es una forma de reconocer que el mérito de lo que tenemos no es nuestro, sino del carenciado. Es su carencia la que permite que otros tengan en holgura. Bajo esta concepción de la pobreza el ego queda fulminado al enfrentarse a que todo lo que posee es en realidad gracias a lo poco que tienen otros. En todo corazón sano esto genera un sentimiento de dar sin esperar nada a cambio. Incluso nuestra salud necesita de los otros como médicos, nutricionistas, personas que preparan nuestros alimentos o los traen desde lejos a las ciudades.

Es interesante remarcar que en el momento de la entrega del zakat la persona que lo recibe no debe dar las gracias, sino al contrario. El que debe agradecer es el que da, porque el hecho que tenga que dar parte de sus bienes implica que ha sido beneficiado por Alá en su misteriosa distribución. También esto desarrolla conciencia al entender que todo lo que poseemos no es en realidad el esfuerzo propio sino el de una red de seres humanos que en su afán de vivir contribuyen de muchas maneras al desarrollo de la sociedad en su conjunto. Aquel musulmán que crea que lo que consiguió fue producto de su esfuerzo solamente comete una de las faltas mas grave, la de creerse autosuficiente. Solo Alá es autosuficiente, todos los demás necesitan de algo o de alguien mas para vivir y desarrollarnos.

El Hadj

Hadj o peregrinaje. En cualquier fenómeno de masa podemos decir que la individualidad del ser humano y su ego se dejan en segundo plano para pasar a ser parte de un solo acontecer humano junto a otros cientos, miles o millones de personas. Los fenómenos de masa en nuestra cultura posmoderna en general están relacionadas con el deporte, la política, el arte y en mayor medida el entretenimiento que muy a menudo están vacíos de contenido y que poco contribuyen al desarrollo de la sociedad, tal vez para olvidar el trajinar de la vida cotidiana. Esta situación tan común al ser humano es recuperada por el islam y al igual que en otras tradiciones religiosas resignificada en su marco específico para obtener provecho de la misma. La peregrinación que todo musulmán adulto, con recursos económicos y físicos debe hacer al menos una vez en el vida a la Kaaba  es un claro ejemplo de un fenómeno de masa recuperado con el fin de entrenar al ego. A esta peregrinación asisten al menos tres millones de personas anualmente y uno tiene la obligación de seguir una serie de ritos que lo aúnan hasta el colmo con todas las demás personas. Pobres y ricos deben vestirse igual con solo dos retazos de tela blanca uno ceñido a la cintura y otro sobre los hombros, hombres y mujeres deben rezar lado a lado, grandes y chicos tienen que recorrer las mismas distancias. No hay un yo individual en el hadj sino un yo colectivo que elimina intencionalmente todas las pretensiones de independencia y arrogancias de clase. Cada ser humano es exactamente igual al otro. Cualquier persona que lleve su ego a esta peregrinación sin duda tendrá un arduo peregrinaje y me atrevo a decir que hasta la pasara mal, y aun mas me atrevo a decir que tal vez eso era lo que necesitaba su ego, un fuertísimo mal trago.

Pocas serán las veces en la vida de un musulmán en la cual tenga que ejercer la empatía, tolerancia y paciencia como en el hadj. La alienación del yo es absoluta, no se puede experimentar el hadj llevando el yo en alto.

Conclusión

Esta manera de entender los cinco pilares nos permite entender al islam de otra manera, muy diferente a las explicaciones académicas que se encuentra en las cuales poco se profundiza en la espiritualidad de la práctica. Habitualmente encontramos explicaciones descriptivas de las practicas islámicas bajo una mirada dogmática, ritualista y hasta a veces carente de sentido. 

Para resumir lo previamente expuesto me gustaría transcribir un párrafo de unos de los discursos de Ali Ibn Abu Talib compilado en su libro “La cumbre de la elocuencia”:

Durante el salat ustedes se postran ante Alá con las cabezas sobre el piso y así la humildad y la sumisión son adquiridas por la mente en lugar de la vanidad y presunción. Mientras ayunan padecen hambre voluntariamente y obedeciendo las órdenes de Alá, experimentando los dolores del hambre y la sed puede que aprendan a sentir lo que son el hambre y la necesidad verdadera. Al pagar el zakat distribuyen las ganancias de la tierra y el dinero entre los pobres y desposeídos, y así en cierta medida alivian sus aflicciones y se relacionan con ellos. Traten de darse cuenta de cómo la obediencia a efectuar estas formas de devoción mejoran la mente y el intelecto, como eliminan el orgullo, la vanidad, la presunción y la soberbia de sus mentes y las reemplazan con humildad, mansedumbre y sentimientos de altruismo hacia los otros seres humanos 14.

Quisiera concluir el presente trabajo citando a dos de los poetas más destacados de la historia de la literatura, San Juan de La Cruz y Yalal Ad Din Rumi. El primero católico y el segundo musulmán que a pasar de sus diferencias teológicas seguramente hubieran estado de acuerdo que con el ego no se llega a ningún lado. En ambos textos vemos como la individualidad, el ego y lo que nos separa de lo otro y de los otros luego de un largo proceso de devoción termina extinguiéndose en una unión con la divinidad que trasciende al credo mismo, es decir la supresión del ego es total.

¡O noche que guiaste!
¡oh noche amable más que el alborada!
¡oh noche que juntaste
Amado con amada,
amada en el Amado transformada! 15

Vos vas gritando: Soy el Amante,
mas éstas son simples palabras.
Si ves como dos al Amado y al amante,
o ves doble, o bien no sabes contar 16.

 

NOTAS
1 YUSUF, Hamza. Purification of the Heart; Sings, Symptoms and Cures of the Spiritual Diseases of the Heart; Translation and Commentary of Imam Al Mawlud´s  Matharat al Qulub. Sandala. California, Estados Unidos de Norte América, 2012. Pp. 191. Traducción del inglés al español por el autor del presente trabajo.
2 AL NISABURI, Abi Al Husayn Muslim bin Al Hayyay bin Muslim Al Qushayri. Sahih Muslim, cap. al Yihad. Dar Us Salaam. Riyadh, Arabia Saudita, 2000. Texto original en árabe traducido por el autor del presente trabajo.
3 AL NISABURI, Abi Al Husayn Muslim bin Al Hayyay bin Muslim Al Qushayri. Sahih Muslim. Cap. Al Iman. Dar Us Salaam. Riyadh, Arabia Saudita, 2000. Texto original en árabe traducido por el autor del presente trabajo.
4 Traducción directa del árabe por el autor del presente trabajo.
5 ZINU, Muhammad Ibn Yamil. Los Pilares del Islam y la Fe, Lo Que Debería Saber El Musulmán Sobre Su Religión. International Islamic Publishing House. Riyadh, Arabia Saudita, 2003. Pp. 20.
6 La Biblia Latinoamericana. Verbo Divino. Éxodo 3, 14-15. Pp. 92.
7 Traducción directa del árabe por el autor del presente trabajo.
8 CORÁN. Tr. Julio Cortés. Herder. Barcelona, España, 2005. Sura 62, 5. Pp. 632.
9 AYA, Abdelmumin. El Islam No Es Lo Que Crees. Kairós. Barcelona, España, 2010. Pp. 96.
10 YUSUF, Hamza. Purification of the Heart; Sings, Symptoms and Cures of the Spiritual Diseases of the Heart; Translation and Commentary of Imam Al Mawlud´s  Matharat al Qulub. Sandala. California, Estados Unidos de Norte América, 2012. Pp. 11. Traducción del inglés al español por el autor del presente trabajo.
11 AL NISABURI, Abi Al Husayn Muslim Ibn Al Hayyay Al Qushayri. Sahih Muslim, Tomo II. Tr. Abdu Rahmán Colombo Al Yerrahi. Al Hikmah. Buenos Aires, Argentina, 1998. Pp. 133.
12 OZAK, Muzaffer. Irshad, Sabiduría de un maestro sufí. Tr. Liliana Sussmann. Yerrahi Argentina. Buenos Aires, Argentina, 2005. Pp. 118.
13 Op. cit. Pp. 233.
14 IBN ABI TALIB, Ali. Nahj Al Balaghah. The Cultural Center of Islamic Republic of Iran. Damascus, Syria, 2008. Sermón 197. Traducción directo del árabe por el autor del presente trabajo.
15 DE LA CRUZ, San Juan. Poseía completa y comentarios en prosa. Planeta, Barcelona, 2002.
16 RUMI, Yalal Ad Din Muhammad. En brazos del amado, antología de poesía mística. Edaf, Barcelona, 2001.
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