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Amar a Allah y a su mensajero

Todas las mercedes que os alcanzan provienen solo de Allah (Sura de La Abeja, aleya 53)

21/03/2016 - Autor: Sheij Muhammad Munaf - Fuente: Cciar
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El Corán, una guía para quienes están dotados de intelecto
El Corán, una guía para quienes están dotados de intelecto

Alabado sea Allah cuyo amor es el mayor de los propósitos y lo más sublime de las esperanzas. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único sin copartícipe alguno, El de más elevado rango y en cuyas manos está la vida y la muerte. Atestiguo que Muhammad es su Siervo y Mensajero, el mejor de toda la creación, la paz y bendiciones de Allah sean con él, sus familiares, compañeros y seguidores hasta el Día del Juicio Final.

Primera Jutba

¡Hermanos en la Fe! Temed a Allah y obedecedle dedicándole todo el amor y la exaltación, con la esperanza de ser recompensados y el temor a ser castigados. Pues, es Él a quien adoran los corazones con amor y veneración. Y siendo que las personas tienden por su naturaleza innata a amar aquien obra bondadosamente con ellas, se debe saber que toda excelencia y gracia encuentran su fuente en Allah, Glorificado y Alabado Sea: "Todas las mercedes que os alcanzan provienen solo de Allah" (Sura de La Abeja, aleya 53). Por lo tanto, es deber del siervo amar profundamente a su Señor y destinarle la exclusiva adoración sin asociarle a nadie.

El amor por Allah contiene innegables señales que lo demuestran. Dice, Exaltado Sea: "Di: (¡Oh, Muhammad!) Si verdaderamente decís que amáis a Allah, ¡seguidme! que Allah o samará y perdonará vuestras faltas. Él es Absolvedor y Compasivo" (Sura de La Familia de Imran, aleya 31). La auténtica muestra de amor que experimenta el siervo por Allah se traduce en el hecho de seguir fielmente a su Mensajero (sws); cumplir con lo que ha ordenado y apartarse de todo lo que ha vedado: "Di: (¡Oh, Muhammad!) Si verdaderamente decís que amáis a Allah, ¡seguidme!" (Sura de La Familia de Imran, aleya 31).

En cambio, aquel que alega amar a Allah y contradice a su Mensajero es considerado un falaz en su pretensión. Algunos predecesores piadosos comentan que: "Cierta gente pretendía sentir amor por Allah, y fue entonces cuando se reveló la siguiente aleya: "Di: (¡Oh, Muhammad!) Si verdaderamente decís que amáis a Allah, ¡seguidme! que Allah os amará y perdonará vuestras faltas. Allah es Absolvedor y Compasivo" (Sura de La Familia de Imran, aleya 31), en referencia al fruto y beneficio que trae consigo el amor por Allah; es decir que quién ama a Allah, Él le ama y le perdona sus errores".

Otro de los signos que reflejan la sinceridad del siervo en su amor por Allah está en hacer prevalecer lo que Allah ama por encima de lo que su ego o inclinación pasional y naturaleza puedan desear, tal como la riqueza, los lazos de parentesco y la Patria. Dice Allah, Enaltecido Sea: "Di: Si vuestros padres, hijos, hermanos, esposas y parientes, los bienes que hayáis adquirido, el negocio cuya ruina temáis y las moradas que poseáis y os agraden son más amados para vosotros que Allah, Su Mensajero y la lucha por Su causa, aguardad entonces a que os sobrevenga el castigo de Allah; y sabed que Allah no guía a gente descarriada." (Sura del Arrepentimiento, aleya 24). En su interpretación de esta aleya, dijo el Ibn Kazir, que Allah tenga misericordia de él: “Si todas estas cosas os son más queridas que Allah y su Mensajero, tened por seguro, pues, que seréis alcanzados por su castigo”.

Es por esta razón que los predecesores del Islam, entre los Emigrados y Ansar (Socorredores), amén de los que les seguían en el Bien, priorizaban el amor hacia Allah por sobre lo que ellos amaban, entregando, de este modo, sus bienes y a ellos mismos por la Causa de Allah a pesar de que ello acarreaba muertes y merma de riquezas. Los Emigrados abandonaron sus hogares, pertenencias e hijos y se desplazaron de su tierra natal rumbo a Medina: "en busca del favor y la complacencia de Allah"; sobre ellos, Allah (swt) dice: "Ésos son los sinceros" (Sura de La Concentración, aleya 8).

Comparad entonces, ¡siervos de Allah! entre la situación que vive la mayoría de entre nosotros, hoy en día, y la de aquella gente veraz. Muchos de nosotros priorizan el capricho que generan nuestras almas en detrimento de la obediencia a Allah. Cuando uno de nosotros es llamado a cumplir con el Salat en la mezquita, prefiere seguir durmiendo, descansar o divertirse y no responder al llamado del muecín. Así como también cuando es convocado al Salat, estando en el negocio o lugar de trabajo, da más prioridad a los asuntos mundanales que a los de la Otra Vida, descuida la observancia del rezo y desobedece el mandato de su Señor que dice: "¡Oh, Creyentes! Cuando se convoque a la oración del día viernes, acudid conprontitud al Recuerdo de Allah y abandonad el comercio" (Sura del Viernes, aleya 9); "En casas que Allah ha mandado que sean erigidas, se invoque en ellas Su nombre y Le glorifiquen mañana y tarde, hombres a los que ni el negocio ni la venta les distraen del constante recuerdo de Allah, de establecer el salat y de entregar el zakat. Temen un día en el que los corazones y las miradas se estremezcan." (Sura de La Luz, aleya 36-37). Asimismo, el comerciante que se enriquece de un modo ilícito valiéndose de la usura, el fraude y la mentira, lo que hace es mostrar amor por el dinero más que por Allah, al igual que el avaro que no paga el zakat ni dona en aras de Allah, olvidándose de la advertencia de su Señor, Exaltado Sea, cuando dice: "Que aquéllos que retienen con avaricia el favor que Allah les ha concedido no piensen que eso es bueno para ellos; porque, por el contrario, es un mal. Todo lo que escatimaron lo tendrán alrededor del cuello el Día del Levantamiento. Y la herencia de los cielos y la tierra pertenecen a Allah. Allah conoce lo más recóndito de vuestras acciones".(Sura de La Familia de Imran, 180).

Lo mismo ocurre con un padre cuando se le ordena obligar a sus hijos a observar la oración, llevarlos a la mezquita y salvarlos del fuego del Infierno, tal como advierte Allah (swt) en el Sagrado Corán:

"¡Oh, Creyentes! Guardaos a vosotros mismos y a vuestras familias de un Fuego cuyo alimentos erán los hombres y las piedras" (Sura de La Prohibición, aleya 6); o como se manifiesta en las palabras del Profeta (sws): "Ordenad a vuestros hijos hacer la oración a los siete años, y castigadles si es preciso para que la hagan cuando tengan diez". No obstante, este padre desatiende el mandato de Allah y de su Mensajero, en tanto que privilegia más el amor por sus hijos que el amor por su Creador.

Recordemos lo que sucedió con el Amado de Allah, Ibrahim (ra) cuando recibió la orden divina de sacrificar a su hijo que le había sido concedido después de alcanzar la ancianidad; se apresuró a acatar el mandato de su Señor y darle primacía al amor devocional por Allah más que al amor por el hijo. Y cuando se hizo manifiesta la sinceridad de su intención y el amor por su Señor, Allah le proveyó de un cordero para sacrificar en lugar de su hijo y le albrició con otro hijo, Isaac, al que luego sucedería Jacob. Todo gracias a la bendición que generó la obediencia a Allah y el hacer prevalecer, en primer lugar, el amor por Él.

¡Siervos de Allah! como es obligación profesar sincero amor hacia Allah, también lo es el amor debido a su Mensajero (sws), siendo inseparables ambas actitudes. Se refirió de Anas Ibn Malik (ra) que el Mensajero de Allah (sws) dijo: "Ninguno de vosotros creerá realmente hasta que yo sea más amado para él que su hijo, su padre y toda la humanidad" (Transmitido por Al Bujari y Muslim).

Reportó Al Bujari que 'Omar Ibn Al Jattab le dijo al Profeta (sws): "¡Mensajero de Allah! Tú eres más amado para mí que todas las cosas excepto mi propio ser'. Entonces, el Profeta (sws) replicó: 'Juro por Aquel por Quien mi alma está en sus Manos que no habrá de ser completa tu fe hasta que yo sea más amado para ti que tú mismo'. Dijo 'Omar: 'Ahora eres más amado para mí que yo mismo.'Y el Profeta sentenció: 'Ahora sí, Omar, se ha completado tu fe."

El Mensajero de Allah (sws) es quien nos indicó dónde se encuentra el Bien y nos guió por la senda de la salvación y de la felicidad. También nos advirtió del Mal y de la perdición. El amor profesado a su venerable persona requiere seguirle y obedecerle. Y quién alega amarle sin seguir sus pasos, aferrarse a su legado ni abandonar las innovaciones que contradicen a su Sunnah, entonces ha de saber que es un falaz en su intención. Dice, Exaltado Sea: "Quien obedezca al Mensajero habrá obedecido a Allah" (Sura de Las Mujeres, aleya 80).

De entre las muestras de amor devocional del siervo hacia Allah y su Mensajero es que se ame también a los seres queridos por Allah y su Mensajero. Pues, nuestro Creador ama a las personas excelentes, temerosas, arrepentidas y purificadas. En este sentido, el Sagrado Corán y la Sunna profética abundan en ejemplos de aquellos que son favorecidos por el amor de Allah, de entre sus siervos creyentes gracias a sus acciones, palabras y modales éticos.

El gran Sabio musulmán Ibn Al Qayyím ha enumerado los motivos que originan el amor de Allah(swt), siendo éstos diez:

1-Leer el Sagrado Corán y reflexionar sobre su contenido.

2-Acercarse a Allah a través de las obras voluntarias luego de haber cumplido con las obligatorias.

3-La perseverancia en la invocación de Allah a través del corazón, la lengua ylas obras.

4-Priorizar aquello que complace a Allah sobre las propias pasiones.

5-Meditar sobre los Nombres y Atributos de Allah y comprender profundamente su alcance.

6-Contemplar las gracias y bendiciones que Allah concede a sus siervos, tanto las manifiestas como las ocultas.

7-Emocionarse cuando se invoca a Allah.

8-Levantarse en el último tercio de la noche para adorar a Allah, recitar el Sagrado Corán y culminarlo con el ruego de ser perdonado.

9-Relacionarse con personas de conocimiento, piadosas y sinceras para aprender de ellos.

10-Alejarse de todo aquello que se interponga entre el corazón y Allah, Exaltado Sea.

Narró Anas Ibn Malik (ra) que el Mensajero de Allah (sws) dijo: "Tres cosas si uno las tiene, saboreará con ellas la dulzura de la Fe: que Allah y su Profeta sean más amados que ninguna otra cosa, que cuando ame a alguien no le ama sino por Allah y que tema volver a ser incrédulo como teme ser arrojado en el Fuego". Dice Allah (swt): "Allah es amigo de los que creen; los rescata de las tinieblas conduciéndoles a la luz. Pero los incrédulos tienen como amigos a los demonios que los sacan de la luz a las tinieblas; ésos son gente del Fuego y en él estarán eternamente." (Sura de La Vaca, aleya 257).

¡Quiera Allah bendecirnos con el Grandioso Corán y beneficiarnos con la sabiduría de sus aleyas! Pedid perdón a Allah por vuestras faltas y volved a Él arrepentidos; Él es Indulgente, Misericordioso.

Viernes 9 de Jumada Al Ajer de 1437 de la Hégira acorde al viernes 18 de Marzo de 2016
Traducción de la Jutba pronunciada por el Sheij Muhammad Munaf 
Mezquita del Centro Cultural Islámico "Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas" Rey Fahd en Argentina

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