Versos del Sur
Sabe que el Profeta construyó una Kaaba extema De arcilla y agua, Y una Kaaba interna en la vida y el corazón. En la senda de Dios Dos lugares de culto señalan los estados, El templo material, Y el templo del corazón, Procura adorar En el templo del corazón.
María dice el Sí que todo puede, dona la caridad de su mirada, de su caricia o lumbre desposada con todo lo que nace.
Pescadores de almas dignos emisarios del cielo recogerán mi vida entre sus redes con las perlas de tu conocimiento. El contacto con lo divino a través del conocimiento es una de las formas de trascendencia que el islam promueve para nuestras almas.
Pronto, el sueño extasiado se disuelve en la nada y sé que se acaba mi tiempo, la lenta sucesión de huellas en la mañana hacia el mediodía soñado.
Un sórdido poema de este asiduo colaborador de Webislam. En el mismo, hace un breve y lírico recorrido por la velocidad del tiempo, por el estremecedor y fugaz paso de las horas, aquellas que consumen nuestra existencia física.
e inmovil, la amada inmovil abre los labios // y en su giro sin fin, sin freno y sin aroma // los fines, los aromas, el lugar del fulgor // amanece
El mes de radamán está lleno de bendición y templanza, pues hace brotar el fervor espiritual en los corazones de los musulmanes, que por el día se privan del sustento para entrenar la conciencia y por la noche se mantienen en vilo, en señal de sometimiento al ser supremo.
Y una melodía evoca los escogidos para la gran conferencia de los pájaros…
Palestina sola / Por haber sido olvidada / Palestina sola / Que aún siendo tierra de profetas / Se muere de sus heridas, profundas y letales.
El recuerdo de tu rostro amado es el conforto de mi corazón y la separación de ti el fuego que me consume.
Germain Droogenbroodt es un poeta tardío que publica su primer libro a los cuarenta años. Desde entonces es un hombre que más parece una isla de clima bienhechor a la que rodea un mar a veces oscuro, otras de claridad luminosa y a cuyas orillas llegan las aguas propias y otras le lejanísimas. Es así como lo rodea el mar de la poesía de día y de noche. La propia y la ajena.
Jerusalén: Tú, ciudad de las penas. Lagrimón que deambulas por los párpados. ¿Quién podrá detener la agresión contra ti? ¡Ay, perla de las religiones! ¿Quién limpiará la sangre de los muros? ¿Quién salvará el Corán y el Evangelio? ¿Quién salvará al Mesías de los que le mataron? ¿Quién salvará al hombre?
Toda criatura alberga una tristeza, un vacío, la conciencia de su finitud, de su contingencia. Cuando la criatura asume su condición interior y su precariedad se dignifica, se libera, se lanza a la existencia sin miedo, con amor. Aunque puede cantar de esa nostalgia y sacar de su sentir una poesía, su silencio es siempre más elocuente, y su vacío es así más verdadero.
Aún nos queda la poesía / esa vagabunda manera de mirarnos / sin importar la hora / esa felicidad vacía / que parece llenarlo todo / y todo nos lo quita.
Cuando muere un poeta… se enluceran sus versos, renaciendo entre lauros su indeleble memoria y las arpas encumbran sus poemas al viento en honor a su nombre… y en honor a su gloria.
Vislumbren el arquero del Profeta. Su flecha cortando el aire recuerda los virtuosos que al sonar de las trompetas, las montañas han de temblar.
He dictado un decreto que dice: «En la Ley del amor,/la proclamación de la Gnosis por quienes razonan es una falsedad.» /Gracias al rapto, la perfección atrae a lo imperfecto,/quien no se ofende ante el que es imperfecto, es verdaderamente, un ser perfecto./El que anhela la orilla, es que no se ha engolfado en el mar del amor. No es un enamorado el que busca la orilla.
Su poesía está muy influenciada por los poetas orientales, influida por Abu Nuwas, que se confirmaría por su puesto de embajador en Bizancio del califa Abd al-Rahman II. Se cree que su origen fue Jaén. Muere en 864, a los 94 años.
Rosas de espino clavadas en mi corazón al verte partir en la lejanía.... Lentamente te alejas de mi hundiéndome en la nostalgia.
¡Oh Copera! Llena la copa sin cesar, porque el instante es una bendición, en las garras del tiempo y del espacio, el instante es una bendición. El firmamento gira y no concede tiempo a nadie, pasa de todos los eventos del mundo, porque el instante es una bendición.
Aunque estaba pronta a entregarse, me abstuve de ello y no obedecí la tentación que me ofrecía Satán. Apareció sin velo en la noche, y las tinieblas nocturnas, iluminadas por su rostro, también levantaron aquella vez sus velos. Mas puse al precepto divino que condena la lujuria, como chambelán que guardase las puertas de mi pasión, para que mi instinto no se rebelase contra la castidad.
Ellos caminan sin itinerario. Son una ciudad. Cantan algo que sus padres no cantaron. Son anónimos. Así empieza el poema que Saira Hussein les dedica a los niños de Bagdad.
El Amor en la Palestina, era un bosque de olivas verdes, verdes como es verde el cielo de los persas, recordaba el manto sagrado del profeta. El color se fue transmutando hasta llegar al gris. Así quedose el cielo, después las nubles lloraran y mi corazón se fue quedando distante.
En la senda de los enamorados de Dios, cada aliento es un retorno al origen, al Amado, un regreso amoroso que lleva al corazón del sufí gozo y felicidad. El maestro Dr. Javad Nurbakhsh resume así la esencia del sufismo.
Tienes que renunciar a otra alegría, saber cerrado el mundo a tu mirada. Tienes que comenzar por ver tu muerte como una maravilla, por ver el mar llorando tu mirada. Y el sol redondo y seco, como una marioneta reconoce el porque de la alegría. La inmediatez entrega su brillo inexplorado. Un día y otro día y otro día. Siempre entregando el ritmo de tu aliento a un aliento infinito. Siempre saliendo de ti mismo, muriendo de ti mismo, fluyendo de ti mismo. Sin ti mismo.
Todo en la modernidad tiene cara de abismo. La moda se interpone entre la hoz y el martillo, dando vida al terror como una marioneta.
En la fuente la gota languidece de sed de sed
A través de cuatro poemas místicos del Tratado del amor, Víctor Pallejà se adentra en el estudio del maqâm (grado espiritual) del amor místico en Ibn ‘Arabî. El alto lugar concedido a la poesía en la obra de nuestro autor se debe, sin duda, a su enorme capacidad de significación. La poesía, dice lbn ‘Arabî, es el medio adecuado para expresar lo ilimitado, dejando a la prosa el terreno de lo limitado 9. Esto sucede aun conociendo y empleando a fondo otros recursos para exponer sus
Junta Islámica - Apartado de Correos 2 - Almodóvar del Río - 14720 - Córdoba - España - Teléfono: (0034) 902 431 937
Certificados de calidad: XHTML, CSS, RSS, 508, TABLELESS, WCAG TAW