» Dosieres
Shirin Ebadi, (nacida el 21 de junio de 1947 en Hamadán, Irán), es una abogada y activista por los derechos humanos y por la democracia. El 10 de octubre de 2003 recibió el Premio Nobel de la Paz, convirtiéndose así en primera ciudadana iraní y la primera mujer musulmana en recibir este premio. En 1971, obtuvo una maestría en leyes de la Universidad de Tehran. En 1975, fue nombrada Presidente de la Corte de la Ciudad de Tehran, la primera jueza en Irán. Después de la Revolución de 1979 fue obligada a renunciar. En 1992, logró obtener una licencia para el ejercicio de la abogacía y estableció su propio estudio. Actualmente, aparte de su trabajo como abogada, Ebadi dicta conferencias sobre derecho en la Universidad de Tehran, y realiza campañas por los derechos humanos y para fortalecer el estado legal de mujeres y niños. Estableció dos organizaciones no gubernamentales en Irán, la Asociación para el Apoyo a los Derechos del Niño (1995) y el Centro de Defensa de Derechos Humanos (2001). Ha continuado su lucha a pesar de la detención, suspensión del ejercicio legal, y las repetidas amenazas a su seguridad. Ha realizado infinidad de publicaciones sobre leyes y temas de derechos humanos. Dos de sus libros se encuentran traducidos al idioma inglés: The Rights of the Child. A Study of Legal Aspects of Childrens Rights in Iran (1994) e History and Documentation of Human Rights in Iran (2000). En 2003, recibió el Premio Nobel de la Paz por su trabajo en la promoción de la democracia y los derechos humanos. (2000).
A pesar de su renombre y de ser ampliamente divulgados por la prensa occidental, los premios Nobel no gozan de mucha credibilidad en el mundo islámico. Es comprensible, ya que en los dos últimos años, los de literatura han recompensado la islamofóbia de Naipul y el sionismo de Kertész. Hay cuenta-cuentos de más calidad literaria que estos dos escritores en todas las plazas del Magreb.
Los musulmanes nuevamente resultamos agredidos desde Occidente, esta vez otorgando el Premio Nobel de la Paz a una supuesta luchadora por los Derechos Humanos, opositora al régimen islámico de Irán. En un año en que el hecho mundial más rotundo fue la invasión a Irak por parte de EEUU, cuando el mundo entero en Febrero del 2003 se movilizó contra la guerra y por la paz, el premio nobel debería haber sido para quienes organizaron esta gran movilización mundial
Tengo 59 años. Soy iraní y vivo en Teherán. Soy abogada desde 1969 y fui de las primeras mujeres jueces en Irán: presidí la Audiencia de Teherán hasta que choqué con Jomeiny en 1979. Estoy casada y tengo dos hijas, Negar (26) y Narges (23). He padecido cárcel por defender los derechos humanos en Irán: ésta es mi política. Soy musulmana. Esta es Shirin Ebadi.
Con esa definición, los gobiernos no solo obtienen su legitimidad por medio de las urnas y de la opinión del pueblo, sino también mediante el respeto de sus derechos. Cualquier excusa para obviarlos -ya sea la pertenencia cultural, religiosa o ideológica- es inaceptable, puesto que los derechos humanos son la esencia de las religiones y de las distintas civilizaciones y pueden vivir al unísono con cualquier cultura y civilización.
Los iraníes se oponen a cualquier tipo de ataque contra Irán, pero eso no significa que apoyen al Gobierno, advierte enseguida Shirín Ebadí (Hamedán, 1947). La Nobel de la Paz, primera iraní y primera musulmana en recibir el galardón, está convencida de que un ataque de Estados Unidos sólo empeoraría la situación, lo que no le impide mostrarse muy crítica con el gasto en el programa nuclear cuando los iraníes tienen necesidades más urgentes.
Las mujeres, en Irán, sufren leyes contrarias a su cultura, y por esta misma razón el movimiento feminista en ese país tiene un alcance y arraigo importantes. Es un movimiento que no tiene un líder, sino que su lugar está en el interior del hogar de todo iraní que cree en la igualdad de derechos. Este hecho ha fortalecido su causa, puesto que no hay un líder al que corromper para impedir que el movimiento cumpla sus objetivos, y ha impedido que el Gobierno iraní pudiera detener su progre
Hace poco más de un año, en Afganistán una familia casó a su hija de tres años por una dote de 2.000 euros. Según la Comisión de Derechos Humanos de Afganistán, se calcula que actualmente el 95% de los matrimonios son forzados. Las mujeres no pueden conducir, ni salir del país sin el permiso de su marido y si se divorcian pierden la custodia de los hijos y no reciben ninguna ayuda económica.
El trabajo en red consiste en repartir el trabajo, porque lo que me pasa a mí puede afectar a los valores de otra persona que no sufre directamente mi situación, explica Soraida M A Sawah, activista palestina.
La Premio Nobel de la Paz Shirín Ebadi opina en esta entrevista a IPS que Irán debería dejar de enriquecer uranio, acatando las resoluciones de la ONU, con la finalidad de recuperar la confianza de la comunidad internacional.Además, sostuvo que un eventual ataque militar preventivo de Estados Unidos contra Irán constituiría una violación del derecho internacional.
Como mujeres Laureadas del Premio Nóbel de la Paz, Betty Williams y Mairead Corrigan Maguire, ambas de Irlanda, Rigoberta Menchú Tum, de Guatemala, Jody Williams, de USA, Shirin Ebadi, de Iran y Wangari Maathai, de Kenya, se declaran esperanzadas por la oportunidad que representa el Foro Social de las Américas (celebrado en Guatemala del 7 a 12 de Octubre de 2008) para lograr un mayor compromiso de los movimientos sociales y ciudadanos con los derechos de las mujeres y la igualdad de género.
El Parlamente adoptó en septiembre las grandes líneas del nuevo código, aprobado por el poder judicial, que es una versión modificada de la ley islámica aplicada en Irán desde 1982. Veinticinco años después, repetimos los mismos errores, dijo Ebadi durante una conferencia de prensa. Las leyes penales adoptadas después de la revolución (de 1979, ndlr) han ocultado por desgracia la humanidad que le corresponde a la mujer y han hecho de ella un ser de segunda clase, incapaz y mentalment
Desde Polonia hasta Irán, de Shangri-La a Zimbawe, las mujeres trabajan, crean, construyen estrategias, enfrentan a sus gobiernos y defienden los derechos de las mujeres: desde el aborto hasta el derecho a vivir sin esposos, sin dejar de ser personas. Ante un auditorio de mil 500 mujeres de distintas lenguas, colores, culturas, en el sur de Sudáfrica, estas mujeres compartieron sus testimonios, sus estrategias, para transformar su vida y la de otras mujeres...
Las autoridades iraníes cerraron la oficina de un grupo de derechos humanos dirigido por la ganadora del premio Nobel de la Paz Shirin Ebadi, mientras el grupo se disponía a premiar a un activista político que pasó 17 años en prisión en la república islámica. Las autoridades iraníes prohibieron el año pasado el Centro para la Protección de Derechos Humanos, de Ebadi, pero la organización había continuado operando desde una oficina en el norte de Teherán.
La conferencia Violencia, derechos humanos y el islam de Shirin Ebadi inaugurará la tercera edición del Ciclo de Conferencias Los retos del S: XXI: Otro mundo es necesario organizado por La Casa Encendida de Obra Social Caja Madrid y coordinada por IC Iniciativas. El próximo 17 de febrero La Casa Encendida de Obra Social Caja Madrid inicia por tercer año consecutivo el Ciclo de Conferencias Los retos del siglo XXI: Otro mundo es necesario con la ponencia de Shirin Ebadi...
La fe en la justicia de la Premio Nobel de la Paz iraní Shirin Ebadi parece inquebrantable. Desde su despacho de Teherán esta abogada mantiene una lucha titánica con el poder para cambiar todas las leyes injustas: la que impide que en Irán se celebren elecciones libres, las que discriminan legalmente a la mujer o las que permiten encarcelar a los que disienten. Invitada a Madrid por la Casa Encendida para inaugurar este martes el Ciclo Los retos del siglo XXI: Otro mundo es necesario...
La trayectoria vital de la iraní Shirin Ebadi es el perfecto ejemplo del David contra Goliat. Desde que la Revolución Islámica en 1979 la retiró de la judicatura, esta jurista se puso en pie de guerra contra la interpretación injusta del Islam que desdeña los derechos humanos en países como el suyo. Abogada y defensora de los derechos civiles y ganadora del Premio Nobel de la Paz en 2003, Ebadi afirma sin ambages que hombres y mujeres ejercen la abogacía sin desigualdades en Irán.
Aunque resulte paradójico, treinta años después del triunfo de la revolución islámica en Irán las mujeres están ahora más presentes en la sociedad iraní, decididas a seguir con la lucha para lograr sus derechos. Responsables oficiales y miembros de los grupos de oposición y de defensa de los derechos humanos coinciden en un punto, aunque con diversos matices.
Conocida en Occidente como la conciencia de Irán, Shirin Ebadi (premio Nobel de la Paz en 2003) fue también la primera jueza de Teherán hasta que en 1979 fue obligada a dimitir precisamente por su condición de mujer. Convencida de que otro Irán es posible, ha concentrado sus esfuerzos en defender una nueva interpretación de la ley islámica compatible con derechos humanos fundamentales como la democracia y la igualdad de todas las personas sin distinción de género.
La abogada y jueza, que en 2003 se convirtió en la primera iraní, y la primera musulmana en recibir un Nobel, el de la Paz, pronunciará el próximo día 12 de junio una conferencia en el Club de Opinión Diario de Mallorca. La ponencia de Ebadi, una mujer valiente, de hierro, que sigue viviendo en Irán a pesar de las amenazas se centrará en la promoción de los derechos humanos, en especial de las mujeres y la infancia.
A menudo preguntas sencillas encierran el corazón de un gran dilema. Con una de ellas –¿el gobierno elegido por el pueblo garantiza la democracia?–, inició ayer su diálogo la premio Nobel de la Paz en 2003, la jueza Shirin Ebadi, una luchadora incansable por los derechos humanos en un país, Irán, donde son conculcados a diario bajo el maquillaje de una cierta democracia.
Guillermo Almeyra ( Irán y la prensa venenosa ) acusa al Tudeh de haber combatido contra Irán en la guerra entre Irán e Irak. Fueron los muyajedín que por una serie de factores internos a la lucha de clases y el oportunismo político después del 79 se fueron a Irak donde estaban aún cuando EEUU invadió Irak. El Partido Tudeh se opuso a la continuación de la guerra después que Irán había recuperado los territorios invadidos por Irak. Sus directivas fueron ejecutados o puestos en prisi
Si no podéis eliminar la injusticia, por lo menos contádsela a todo el mundo. Esta cita del sociólogo iraní Alí Shariati es el lema de La jaula de oro (lea el primer capítulo), la primera novela de la Premio Nobel de la Paz en 2003 Shirin Ebadi, publicada en España por La Esfera de los Libros. Y eso es precisamente lo que ha hecho la abogada, juez y profesora en la Universidad de Teherán en su libro: narrar una historia llena de injusticias y de enfrentamiento ideológico...
La lucha de Shirin Ebadi fue conocida mundialmente a raíz de la consecución del Premio Nobel de la Paz en 2003. Sin embargo, esta juez reconvertida en abogada por obligación llevaba ya entonces muchas décadas luchando por los derechos humanos, especialmente de mujeres y niños, y por la libertad. Convencida islamista reformista, no se cansa de proclamar que Islam y democracia son compatibles.
Shirin Ebadi, premio Nobel de la Paz 2003, pelo corto, casi nada de maquillaje, tacos bajos, conjunto sobrio verde -el color de la protesta iraní contra el régimen de Mahmoud Ahmadinejad-, habla muy rápido en farsi. Sin pelos en la lengua, reclama que Occidente, obsesionado por la cuestión nuclear iraní, ponga también en su agenda la dramática cuestión de los derechos de las mujeres y de la democracia en Irán, asuntos, según ella, olvidados.
El gobierno de Irán intensificó en los últimos días su presión a activistas políticos y defensores de los derechos humanos, arrestando a importantes figuras e incluso a sus familiares. El 27 de diciembre, al menos ocho personas que participaban de una manifestación durante el día sagrado musulmán chiita de Ashura murieron al ser reprimidos por las autoridades.
La Premio Nóbel iraní Shirin Ebadi va a demandar al gobierno de EEUU por bloquear la publicación de sus memorias en dicho país.
Con la ceremonia que tuvo lugar el miércoles 10 en el Ayuntamiento de Oslo, la iraní Shirín Ebadi se convirtió en la primera mujer musulmana en recibir un premio Nobel de la Paz.
La premio Nobel de la Paz 2003, Shirin Ebadi, manifestó hoy aquí, al referirse al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), que la gente debe decidir qué es lo que desea, y no debe ser la fuerza de la guerrilla ni el poder de las armas las que designen el futuro de una nación.
La iraní Shirin Evadi, alfaquí de 56 años, ha sido galardonada con el Nobel de la Paz. En su comunicado, el Comité Noruego ha destacado su papel de mujer musulmana y defensora de los derechos humanos: Es un placer para nosotros conceder el premio de la Paz a una mujer que es parte del mundo musulmán, y de la que este mundo puede sentirse orgulloso. En el presente artículo, el director de Webislam analiza su dedicación a la defensa de los derechos de los niños y de las mujeres, en el marc
La iraní Shirin Ebadi, laureada con el premio Nobel de la Paz de 2003, reclamó la liberación de todos los presos políticos de su país a su llegada al aeropuerto de Teherán, donde fue recibida por miles de personas.
Shirin Ebadi ha afirmado en el Foro Social Mundial que la política de Estados Unidos en Oriente Medio ha causado una radicalización del islamismo y que una intervención contra Irán sólo empeorará las cosas. La política estadounidense está equivocada: apoyan a países como Arabia Saudí, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, cuyas poblaciones no creen en sus gobiernos, por lo que, al final, el que lleva la pancarta con el mensaje muerte a América se convierte en un héroe.
La abogada iraní y premio Nobel de la Paz en 2003, Shirin Ebadi, ha denunciado haber recibido amenazas de muerte por no cuidar sus palabras, en una aparente alusión a sus críticas a la situación de los derechos humanos en Irán y al programa nuclear de este país. Ebadi ha informado a las autoridades iraníes de las amenazas que pesan sobre ella y sobre los miembros de su familia en una carta a la que Efe tuvo acceso hoy.
Dos ganadores del premio Nobel de Irán y Nigeria condenaron el miércoles a los líderes de línea dura que rigen algunos países musulmanes y a gobernantes de los últimos estados comunistas del mundo por sus abusos a los derechos humanos, durante un foro de Naciones Unidas. La abogada iraní Shirin Ebadi y el escritor nigeriano Wole Soyinka insistieron además en que los derechos humanos, tal como fueron expuestos en la Declaración Universal de Naciones Unidas en 1948, son universales...
Human Rights Watch (HRW) pidió ayer al Gobierno de Teherán que ponga fin de inmediato a su campaña de persecución contra la Premio Nobel de la Paz iraní Shirin Ebadi, quien, según la organización, ha sido acosada con amenazas y actos de violencia en su casa.
Shirin Ebadin, galardonada con el premio Nobel de la Paz, denunció que las autoridades de Irán arrestaron a una secretaria que había trabajado en la oficina de su grupo de defensa de los derechos humanos. Ebadi dijo que la mujer fue arrestada el miércoles.
La doctora iraní Shirin Ebadi, Premio Nobel de la Paz 2003, defendio hoy que el Islam es compatible con los derechos humanos y la democracia, todo ello frente a las personas que no lo observan así porque ven sus intereses en las guerras. En rueda de prensa en Sevilla, Shirin Ebadi subrayó que aquellos que presentan el Islam como algo oscuro lo hacen con el objetivo de intentar justificar las guerras de Oriente Medio.
En una carta también firmada por los grupos Federación Internacional por los Derechos Humanos y la Liga Iraní de Defensa de los Derechos Humanos, Ebadi pidió a Ban que nombre a un enviado encargado para abordar los abusos en Irán tras las disputadas elecciones presidenciales de junio. Un portavoz de Ban dijo que la carta había sido recibida por su despacho. Ban se encuentra en un viaje a Myanmar en un esfuerzo para que la junta militar libere a los prisioneros políticos...
La Premio Nobel iraní Shirin Ebadi pidió el lunes la liberación de todos los detenidos en las manifestaciones post-electorales en Irán y llamó a intensificar la presión internacional sobre su país, en declaraciones a la prensa surcoreana.
Efectivos de los servicios de inteligencia iraníes han detenido a la hermana de la premio Nobel de la Paz iraní Shirín Ebadí, ha denunciado este lunes la propia activista, que enmarca el arresto en un intento de Teherán de interrumpir su labor como defensora de la democracia y los Derechos Humanos.
El exprimer ministro y líder del movimiento reformista iraní Mirhusein Musavi reapareció ayer a través de internet para doblar la apuesta de su desafío al régimen, al que advirtió de que no cesará en su lucha por lograr las «demandas legítimas» del pueblo. «No temo ser uno de los mártires que pierden su vida en la lucha» escribió Musavi en su página web Kaleme. «Mi sangre no es diferente a la de otros mártires», añade.
En la conferencia titulada La situación actual en Irán, celebrada en el paraninfo de la Universidad de Sevilla, esta abogada, que recibió el Premio Nobel de la Paz en 2003, ha declarado que el Gobierno de Irán mantiene una discriminación permanente de la población en razón de género, raza y religión.
La premio Nobel de la Paz 2003, la iraní Shirin Ebadi, pidió hoy a los ciudadanos españoles que presionen a sus gobernantes y a sus legisladores para que el principio de justicia universal vuelva a aplicarse sin limitaciones y así puedan sentir orgullo de las leyes españolas.
La abogada y Premio Nobel de la Paz iraní Shirin Ebadi y otros activistas pro derechos humanos denunciaron hoy la peor etapa de represión en Irán, los ocho meses transcurridos desde las contestadas elecciones presidenciales, y pidieron que la comunidad internacional ayude a llevar la democracia al país. Tanto Ebadi como la ONG Amnistía Internacional se opusieron, sin embargo, a que Occidente imponga nuevas sanciones económicas a la República Islámica...
Conversations host Harry Kreisler welcomes Nobel Laureate Shirin Ebadi for a discussion of her remarkable odyssey as a human rights lawyer in Iran under the rule of the mullahs. She discusses the effects of revolutionary change in Iran, on her career as a lawyer, her role as a mother, and her work as an advocate and crusader for the rights of children, women, and victims of political oppression and religious intolerance. The interview was conducted in English and Farsi. The interpreter is Banafs
Dos brillantes ensayistas islamicas, Shirin Ebadi, jueza de Teherán y premio nobel de la paz, y Fátima Mernissi, socióloga marroquí y premio Príncipe de Asturias, analizan la situación de la mujer musulmana a la luz de los últimos estudios.
Junta Islámica - Apartado de Correos 2 - Almodóvar del Río - 14720 - Córdoba - España - Teléfono: (0034) 902 431 937
Certificados de calidad: XHTML, CSS, RSS, 508, TABLELESS, WCAG TAW