Tu forma, tu apariencia física, tu comportamiento, tus acciones, primero se manifiestan en lo que quieres y deseas. El ego desea lo que quiere el cuerpo; el corazón lo que Allah quiere. Estos deseos se manifiestan en la voluntad de uno.
Una de las cuestiones más difíciles en lo que concierne a la manifestación del sufismo en la historia islámica es su relación con el shiísmo. Al discutir esta intrincada y algo compleja relación, en principio y en esencia, o a la luz de su realidad metahistórica, así como en el tiempo y la historia, no tenemos por qué preocuparnos de la crítica demasiado a menudo repetida por ciertos orientalistas que ponen en duda el carácter islámico y coránico tanto del shiísmo como del sufismo.
El ser humano comprende sólo aquello que es capaz de encerrar en sí, lo que es capaz de percibir por sus medios sensibles e integrarlo en su conocimiento: aquello que puede controlar y representar en una imagen ya sea física o mental. Pero, por definición, conocer a Dios -a Allah- escapa a esta posibilidad.
el mito de las razas superiores y razas inferiores. Unos nacieron para dominar y otros, para ser dominados. Basan su hipótesis en el desarrollo actual de los pueblos, olvidándose que todos han tenido su inicio, desarrollo, apogeo y decadencia.
Di: ¡Oh Sustentador mío! ¡Juzga Tú con la verdad! -y di: ¡Nuestro Sustentador es el Más Misericordioso, Aquel cuya ayuda debe buscarse frente a todos vuestros intentos por definir a Dios!
La Sharîa es la representación de la Voluntad de Al-lâh enseñada, aprendida y aprehendida para todo aquel que acepte asumir el desafío del Islam.
El día 10 del mes de Muharram se celebra el Día de Ashura. Cuando el Mensajero de Al-lâh llegó a Medina, encontró que los judíos estaban ayunando. Les preguntó el motivo y le respondieron que estaban celebrando el día en que el Profeta Moisés y su pueblo cruzaron el Mar Rojo, huyendo de la tiranía de Faraón. Al oír esto, el Profeta Muhámmad se sintió identificado con el motivo del ayuno y les dijo: Entonces, nosotros tenemos aún mas derecho a ayunar que vosotros.
Fue Ali (RA) un guía en la jurisprudencia islámica y una autoridad suficiente como para emitir dictámenes legales (fatwa); la prueba de ello es que Omar Ibn Al Jattab (RA) lo consultaba en muchos casos que sucedían
Nací en el seno de una familia fervientemente católica. Aún en mis primeros días de vida, mi padre me llevaba con él cuando iba a predicar, estaba bien claro que quería que siguiera los pasos de su profesión. Cuando llegué al último año de bachillerato, podía predicar los Evangelios a mi manera. En la universidad, solía reunirme con mis compañeros protestantes y discutíamos las diferencias entre nuestros credos y la manera de llevar a cabo los rituales.
ordenó Uzman (RA) a los Sahabas reunirse y les consultó sobre este importante tema. Ordenó que se escribiera el Corán en una sola tipografía para que coincidieran los musulmanes de esa época y para siempre, en una única forma de lectura. Le solicitó esto a Zaid Ibn Zabit (RA), quien era uno de los escribas de la revelación y recopilador del Mensaje en épocas de Abu Bakr.
Es extraño encontrar personas con el corazón lleno de odio, acusando al Profeta Muhammad (la paz sea con él) de violencia y crueldad, o que haya propagado la religión del Islam con la espada. Pero la verdad fue dicha por grandes hombres del conocimiento, de la ciencia y de la sabiduría. Ellos respondieron y rechazaron estas falsas acusaciones.
Nació Omar Ibn Al Jattab (RA) trece años después del Profeta (PYB) y vivió también trece años después de la muerte del Mensajero (PYB), murió (como mártir) a los sesenta y tres años, tal la edad del Enviado (PYB) y la de su compañero Abu Bakr (RA), siendo sepultado junto a ellos. Desde pequeño le inculcaron la valentía, la pujanza, y la audacia. Fue un hombre fuerte que jamás temió de nadie, tal como lo describieron.
Alguna gente no ve nada de malo en mentir para ocultar un error que han cometido, sacar partido de algo, salir de una situación difícil o para que otros hagan lo que ellos quieren. A pesar de que saben que lo que hicieron está mal y que se puede descubrir su mentira en cualquier momento, recurren a este reprochable comportamiento. No recuerdan que darán cuenta de todo lo que hagan o digan en el Día del Juicio Final.
En Sahih Muslin se transmitió que el Mensajero de Allah (sws) dijo: ¡Cumpliréis con los derechos de sus legítimos dueños el Día de la Resurrección, hasta tal punto que al carnero sin cuernos se le restituirá del que los tenga!. Esto indica que también los animales serán congregados el Último Día, según lo dicho por Abu Dar, Abu Huraira, Al-Hasan y otros; como dice el Corán: Los animales sean congregados para ser juzgados Corán 81:5
El Zakat es el acto de purificar los bienes que hemos ganado honradamente, dando gracias por ellos a La Providencia y compartiendo de lo que tenemos con quienes han sido menos afortunados. Pues en el Islam de la promulgación, único que nos interesa, el concepto de solidaridad está tan firmemente arraigado que no es posible considerarse musulmán sin sentirse solidario.
Un célebre hadiz que suele aparecer en las recopilaciones de dichos más relevantes del Profeta (s.a.s.) enuncia que todo ser humano es pastor (râ‘î) y es ‘responsable’ (mas’ûl) de su rebaño. En realidad, podría traducirse de diferentes maneras, pero la idea está clara. Quiere decir que cada uno de nosotros tiene un ámbito que está a su cuidado y por el que ha de responder.
La solución comienza con el saneamiento de uno mismo y la revisión de nuestra concepción del mundo a la luz de la enseñanza coránica, de la enseñanza de la escuela del Profeta (PBd) y de los miembros de su Familia (P). Esto nos permitirá que salgan nuestras ideas y nuestros sentimientos de la estrecha cárcel del sectarismo. Solamente a partir de esta condición nos será posible iniciar un auténtico cambio de la realidad.
Nuestro amado Profeta, a quien Dios presentó como ejemplo a la humanidad, se había casado, formado una familia; y había establecido ejemplos sobre los comportamientos respecto a ser un miembro de la vida familiar, como desempeñar el papel de padre, abuelo, cónyuge, suegro o cuñado.
Quiero avanzar. Quiero escoger la bondad. Quiero escoger lo mejor. Quiero abandonarme a Allah subhana wa ta ala. Quiero perder peso. Lo que no me sirve. Casi todo. Quiero saber llorar, aunque sea sin lágrimas, como el adolescente que fui. Que me dejen en paz los que quieren la desconcentración, el barullo, las palabras huecas. Estoy harto de ruido. Estoy harto de fiesta. Quiero la palabra sincera, la verdad, el amor, párate ahí, détente un punto.
No traicionéis ni engañéis, no cometáis actos reprobables, ni mutiléis, no matéis niños, ancianos ni mujeres; no destruyáis ni dañéis las palmeras y tampoco las queméis. No cortéis árboles frutales, no degolléis corderos, vacas ni camellos. Pasaréis por pueblos que acostumbran recluirse en sus conventos, invitadlos al Islam, pero no los obliguéis a retirarse de allí.
Abu Hurarira reportó que el Profeta (s.a.s) dijo: El Todopoderoso dice: ¡Oh hijo de Adán! Si ofreces un tiempo a Mi servicio Yo llenaré tu corazón con felicidad y quitaré tu pobreza; y si no empleas el tiempo a Mi servicio, Mantendré tus manos ocupadas en el trabajo y no quitaré tu pobreza.
Hay tres factores, que suelen pasar inapropiadamente desapercibidos, y que son como el vehículo de cohesión de los cinco pilares, y el indicativo de haber entendido Islam. Son de tal importancia que, sin ellos, la práctica y correcto entendimiento de la Ibadat no sería posible. Estos tres factores de comprensión y práctica imprescindible son: la tolerancia, la sencillez y la búsqueda de la sabiduría. Los tres repetidos, insistentemente y hasta la saciedad, en las enseñanzas del Profeta.
El ser humano es dueño del universo y ha sido escogido por Allah (swt) para dirigirlo gracias a los recursos y a las potencialidades que Allah ha depositado en él y que le son necesarias para llevar a cabo esta función. Se puede deducir esto de aquel famoso diálogo que tuvo lugar entre Allah y los ángeles sobre la creación de Adam (P), cuando Allah les dijo: «Voy a designar un jalifa sobre la Tierra» (Suratal Baqarah, 30) y les explicó que le había enseñado lo que ellos no sabían.
Quien estudia –aunque sea en forma fugaz- lo que se ha transmitido a este respecto en la ciencia del tafsîr o exégesis coránica y en el fiqh o jurisprudencia islámica, reconoce con claridad que la taqîiah conforma uno de los principios islámicos, y que no es posible ignorar las dos aleyas mencionadas anteriormente, ni negar la actitud del creyente de la familia del Faraón al ocultar su fe y rechazar completamente la taqîiah.
El Tawhid, ese concepto central en la ‘aqidah islámica, permite a la humanidad que se abre al Único, Omniscente, Poderoso, Sabio, Rahman, Rahim, reencontrar la quietud espiritual, el reposo psíquico y la apertura mental y, al mismo tiempo, expulsar de su vida las manifestaciones de la confusión, de la perplejidad y de la desorientación.
Para los nuevos musulmanes dedico algunas palabras respecto de los dos Testimonios del Islam, Ash-hadu an la Ilaha illa Allah(u) y Ash-hadu anna Muhammad Rasulu-l-Lah. Lo hago conociendo las dificultades que pueden presentárseles si ellos creen que se trata meramente de una fórmula verbal, no siendo así, en realidad. Por ello, me preocupa que conozcan el sentido interior y profundo de lo que dicen, sin el cual el Islam se confundiría con una doctrina religiosa más, lo cual también es erró
La relación con el enfermo dentro de la espiritualidad islámica forma parte de un concepto más amplio dentro de lslam, concepto denominado Adab. El Adab se define como la actitud o el comportamiento que se requiere del musulmán en cada circunstancia. El Adab se basa en el ejemplo del comportamiento del profeta Muhammad en cada circunstancia, que se erige como modelo de perfección humana.
El ayuno tiene grandes beneficios tanto sociales como individuales que siempre es bueno mencionarlos, en especial para las personas que están alejadas de cosmovisiones espirituales y que viven sumergidos en concepciones materialistas ajenas a las necesidades del hombre y, por lo tanto, perdidas en los múltiples senderos de lo insignificante. Desde el ámbito más personal, el musulmán se entrega a la Voluntad de Dios al poder contrariar sus pasiones.
El Corán afirma que Dios escucha las peticiones, «Y si te preguntan mis siervos sobre mí, estoy muy cerca de ellos, complazco a los que me imploran, que me escuchen y crean en mí». No obstante, en algunos casos rogamos sin obtener respuesta, y nos preguntamos ¿cómo puede ocurrir esto sabiendo que Dios cumple su promesa? Dios dice: «Cumplo las peticiones de aquellos que me imploran». Dios, en principio, escucha todas las peticiones, pero cumplirlas o no, eso depende de ciertas condicione
en una religión acósmica, como la de la India posterior al budismo, la abertura hacia el plano superior no expresa ya el tránsito de la condición humana a la sobrehumana, sino la trascendencia, la abolición del Cosmos, la absoluta libertad. La diferencia es enorme entre la significación filosófica del «huevo roto» por Buda o del «techo» fracturado por los arhats y el simbolismo arcaico del paso de la tierra al cielo a lo largo del Axis mundi o por el agujero del humo.
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