La victoria de la oposición islamista en las pasadas elecciones de febrero ha supuesto que la política kuwaití se esté centrando en propuestas legislativas de carácter religioso para endurecer la legislación, particularmente en lo que se refiere a la libertad religiosa.
De entre las múltiples esquizofrenias que venimos desarrollando en estas sociedades cada vez más liberales y menos libres, es la de celebrar acontecimientos en función de los títulos y no de los contenidos.
Para entender el voluntariado internacional, en un contexto de creciente precariedad, es útil recordar la anécdota que narra Heinrich Böll en Más allá de la literatura, cuando acude ante un editor a presentarle un manuscrito arrugado que contenía un cuento. Tenía el autor alemán un trabajo digno que le permitía vivir y que, al menos, no odiaba. “Entonces, ¿por qué lo hace?”, insistió el editor. “¿Por qué siente la necesidad de escribir?”.
De siempre, en Europa hemos pecado de un gran etnocentrismo. Cuando analizamos la historia, no sólo la del derecho, la analizamos desde nuestro punto de vista europeo y occidental, dando poquísima importancia a otras culturas milenarias. El pecado es aún mayor cuando observamos qué poco sabemos acerca de una cultura que convivió con nosotros, durante siglos y siglos. Una cultura que, es cierto, ha tenido sus altibajos, pero nunca ha dejado de estar presente. Hablo de la cultura islámica.
Así como en todos los campos Dios se opone al mito, de igual modo a la violencia mítica se opone la divina. La violencia divina constituye en todos los puntos la antítesis de la violencia mítica. Si la violencia mítica funda el derecho, la divina lo destruye; si aquélla establece limites y confines, esta destruye sin limites, si la violencia mítica culpa y castiga, la divina exculpa; si aquélla es tonante, ésta es fulmínea; si aquélla es sangrienta, ésta es letal sin derramar sangre.
Mientras que la coacción es ley, la religión acaba siendo privatizada, identitaria, los pueblos sucumben a la instrumentalización de la religión por el poder, cuando es obvio que el islam es una religión de progreso que debería ir contra el poder y el dinero, por su propia naturaleza.
Hasta febrero de este año parecía que el hombre fuerte de Libia era Muamar el Gadafi, el guía de la Gran Yamahiriya Árabe Libia Popular Socialista, nombre oficial del Estado de Libia, que había logrado superar los embates de las revoluciones árabes en el norte de África y en Oriente Medio que derribaron a dos viejos dictadores pseudo-democráticos: Ben Ali de Túnez y Hosni Mubarak de Egipto ambos apoyados por los EE.UU. y Europa en Túnez y Egipto respectivame
Raimundo Kabchi, abogado y analista internacional, defendió con su vida la revolución liderada por Muammar Gaddafi en Libia hace 42 años (lo consideró el sucesor de Gamal Abdel Nasser), pero después se convirtió en uno de sus críticos porque considera que en los últimos 10 años cedió al chantaje de Europa y Estados Unidos. Sin embargo, Kabchi reitera que no hay nada que legitime el ataque de las potencias occidentales contra la nación norafricana.
En su discurso, tras la nueva victoria del Partido por la Justicia y el Desarrollo en las elecciones legislativas del 12 de junio pasado, el primer ministro turco, había prometido trabajar por todos los ciudadanos de su país, de todas las religiones y todos los estilos de vida. Y parece que, en Ankara, se quiere hacer en serio. El gobierno Erdogan ha aprobado, de hecho, un decreto ley para la restitución a las minorías cristianas y judía las propiedades confiscadas desde 1936 en adelante.
Ilham Hasnouni es una joven marroquí de 21 años, considerada como la presa política más joven del país vecino, Marruecos. Poco ha trascendido en la comunidad internacional, la denuncia que su entorno ha venido proclamando a lo largo de estos meses acerca de la forma en cómo se produjo la detención y la situación de tortura a la que fue sometida durante los interrogatorios.
Cualquier programa para implantar en un régimen autoritario el respeto a los derechos fundamentales nos parecerá lento e insuficiente. Para acabar con la tortura, las penas de muerte o mutilación, el terror de estado... cualquier fecha está demasiado lejos. A nuestros ojos no caben plazos para hablar del final del horror o de la barbarie. Sin embargo, a pesar de ello, podemos albergar algo de esperanza cuando se atisba una voluntad de cambio.
Las autoridades saudíes han redactado un nuevo anteproyecto de ley antiterrorista que convierte la disidencia política en delito penal y que permitiría al gobierno encarcelar durante un mínimo de diez años a cualquiera que ponga en entredicho la integridad del rey o del príncipe heredero.
A la vista del bloqueo impuesto a todos los ciudadanos libres marroquíes, no era sorprendente que el régimen desarrollara y perfeccionara sus métodos represivos basados en acosos, detenciones ilegales, torturas, asesinatos, todo tipo de vejaciones y ultrajes con el fin de exasperar los ánimos y humillar al pueblo marroquí.
Todas las escuelas de derecho coinciden en que el matrimonio se efectúa mediante la celebración del contrato respectivo, que consiste en un ofrecimiento de matrimonio (iÿâb) hecha por la novia o su representante (nâ’ib) o tutor (wakîl), y la correspondiente aceptación (qabûl) realizada por el novio o su representante. Un mero acuerdo sin la pronunciación del ofrecimiento y la aceptación no equivale al matrimonio.
El internamiento de inmigrantes sin papeles, previsto en la Ley de Extranjería y que tiene lugar en los CIE (Centros de Internamiento para Extranjeros), es una de las realidades que más tensiona los principios básicos del Estado de Derecho, pues permite la privación de libertad de quienes tan sólo han cometido una infracción administrativa.
El análisis de esta doctrina conduce a una reflexión acerca de tres cuestiones: 1) la escasez de referencias a la aplicación del castigo de lapidación en el período pre-moderno, 2) la actitud contradictoria de los juristas, los cuales sostienen la vigencia del castigo pero insisten en el respeto escrupuloso de una doctrina que hace prácticamente imposible aplicarlo y 3) la vigencia del corpus de opiniones de estos juristas en los debates contemporáneos acerca de la lapidación.
El pasado 14 de enero de 2011 el pueblo de Túnez logró hacer caer a Ben Alí, el dictador que les había oprimido durante los últimos 23 años. No obstante, a su caída Túnez afronta una deuda externa pública en torno a los 10.000 millones de euros, de los cuales 157 millones están contraídos con el Estado español.La deuda que la Administración española reclama a Túnez proviene de los recientemente desaparecidos créditos FAD, que se concedieron al dictador hasta el último momento.
El pleno del Parlamento Europeo ha aprobado el llamado permiso único para los inmigrantes legales, la directiva (ley-marco) que facilitará y agilizará la obtención de papeles de trabajo y residencia en los Veintisiete a través de una sola solicitud. La Eurocámara ha respaldado la polémica propuesta por un apretado resultado de 311 y 216 en contra.
El Tribunal Supremo ha absuelto a los cinco ciudadanos detenidos en enero de 2006 en Vilanova i la Geltrú (Barcelona), en la operación chacal, acusados de reclutar combatientes para ser enviados a Irak. Esta sentencia anula la anterior sentencia condenatoria de la Audiencia Nacional, considerada como una anomalía por las numerosas irregularidades, incluyendo la total ausencia de pruebas, los malos tratos a los detenidos y el entorpecimiento de la actuación de la defensa por la fiscalía.
Si se concibe Europa como una comunidad jurídica, y se resuelven los problemas dentro de un discurso jurídico interno, surgirá una crisis de legitimación que puede frustrar todos los esfuerzos de integración. Por tanto se debe prestar más atención a las dimensiones culturales y conductuales en la investigación sobre la integración europea. Hasta ahora la sociología jurídica no ha proporcionado mucho conocimiento de la cultura jurídica europea.
La palabra Fatwa se deriva de la raíz fata, que incluye en su campo semántico los significados de juventud, novedad, aclaración, explanación. Una visión general de la historia de la fatwa sugiere tres diferentes conceptos asociados con el término: gestión de la información sobre la religión del islam en general, proporcionar asesoramiento a los tribunales de justicia y la interpretación de la ley islámica.
No podemos ser cómplices con nuestro silencio. Muchas leyes no nos obligan porque son injustas, aunque legales. Cada día más personas toman conciencia de que es absurdo, además de injusto, que unos tengan tanto y otros no alcancen lo necesario. Es una aberración que va contra los derechos fundamentales de los seres humanos y de toda la naturaleza.
A lo largo de los últimos veinte años, muchos musulmanes han pedido la reinstauración de la sharia, término árabe que designa la ley religiosa islámica. El mercado editorial islámico está lleno de libros y folletos que tratan de la aplicación de la sharia, que, para los musulmanes, es una condición fundamental de la práctica religiosa en su verdadera y auténtica dimensión.
El informe dictamina que el asalto violó de forma flagrante las leyes de derechos humanos y humanitarios y que la conducta irracional de Israel no encuentra justificación. Lieberman respondió que el texto es tendencioso.
El Corán es una de las principales fuentes de Derecho en el mundo islámico, junto a los hadices. Este articulo analiza su contenido jurídico, su metodología para comunicar las normas, su diferencia con otros libros religiosos y jurídicos y su lugar dentro de las fuentes jurídicas del Islam.
Un sistema judicial es una necesidad para la prosperidad y el desarrollo de las naciones. Es necesario para asegurar la felicidad de las personas, proteger los derechos de los oprimidos y restringir al opresor. Es la forma de resolver disputas y asegurar los derechos humanos. Facilita ordenar lo que es correcto, prohibir lo que está mal y poner freno a la conducta inmoral.
A la llegada de los colonizadores europeos a América, se encontraron frente a culturas muy distintas a las de ellos. En América existían una gran cantidad de pueblos diferentes, muchos de los cuales no tenían contacto entre si. Hasta la llegada del hombre blanco y la empresa colonizadora, estos pueblos vivían en armonía con el medioambiente, con su propia cultura, practicando sus respectivas religiones, con sus tradiciones y manteniendo diferentes concepciones de vida y del cosmos.
Una vez más los medios de comunicación se hacen eco de una sentencia de lapidación en un país de mayoría musulmana. En este caso se trata de la condena de Sakineh Mohammadi Ashtiani, una mujer iraní. Ante casos como este creo que los musulmanes españoles debemos hacer un esfuerzo de clarificación y mostrar claramente cuál es nuestra postura. La lapidación es una práctica que no aparece en el Corán ni se justifica por el ejemplo del Profeta, pues él mostró su desaprobación.
La palabra emir proviene del árabe amir, el que ordena, palabra a su vez derivada de la raíz ´amr (mandar). Eran los gobernadores de cada una de las provincias. El título de emir ha variado de significado a lo largo de la historia. Si bien al principio de la hégira designaba al jefe del mundo musulmán, tras crearse los títulos de sultán y rey (malik) el título de emir quedó desplazado para designar a dignidades menores u oficiales.
Los debates, como las lluvias, aparecen a veces en momentos inapropiados. Pero, una vez que se encarnan, deben abordarse con razones y argumentos para evitar que se malogren con prejuicios y tópicos. La repentina aparición del debate sobre la prohibición del velo integral (burkas y niqabs) en la agenda política de varios Ayuntamientos ha sido a mi juicio inoportuna. Lo lógico es que un debate surja para arrojar luz sobre un problema que se ha de resolver.
Junta Islámica - Apartado de Correos 2 - Almodóvar del Río - 14720 - Córdoba - España - Teléfono: (0034) 902 431 937
Certificados de calidad: XHTML, CSS, RSS, 508, TABLELESS, WCAG TAW