webislam

Sabado 29 Abril 2017 | Al-Ajad 03 Shaban 1438
1459 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Artículos

?idt=19971

Los dictadores sirios y la historia del hermano malo y el hermano bueno

Bashar y Maher Al-Assad ceden día a día tras seguir los pasos de su padre y su tío, Hafez y Rifaat Al-Assad, jugando al hermano malo y el hermano bueno

11/07/2011 - Autor: Abdurrahman Adlbi Sibai - Fuente: Webislam
  • 87me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación

Imagen de la matanza de Hama llevada a cabo en el año 1982 por la aviación siria, una matanza autorizada y supervisada por Rifaat y Hafez Al-Assad.
Imagen de la matanza de Hama llevada a cabo en el año 1982 por la aviación siria, una matanza autorizada y supervisada por Rifaat y Hafez Al-Assad.

La bipolaridad del gobierno sirio es un bien que ya no se les puede vender a los sirios, la máscara ha caído. Bashar Al-Assad ha intentado utilizar las mismas cartas que jugó su padre en el pasado, pero la historia del hermano bueno y el hermano malo ya no es creíble.

Hafez y Rifaat Al-Assad nacieron y crecieron en una humilde familia del pueblo de Qardaha en la provincia Siria de Latakia, ambos al pertenecer a una familia humilde y tener grandes ambiciones ingresaron en la academia militar de Homs, huyendo de su vida de campesinos, y tuvieron éxito, fueron promocionados por sus habilidades y gracias a sus contactos con hombres de su círculo social que ostentaban poder. Juntos extendieron sus redes tanto en el ámbito militar como en el político e ingresaron en el partido de Al-Baaz, de corte nacionalista. Pronto Hafez fue nombrado jefe de las fuerzas aéreas, las cuales perdió deshonrosamente en la guerra de los seis días y que restableció rápidamente mediante sus recursos políticos, mientras que Rifaat fue ascendido a comandante de las fuerzas especiales, las cuales pasaron de responder solamente ante el comité militar sirio, a responder exclusivamente ante él y su hermano.

Así, poco a poco, las ambiciones de estos dos hermanos fueron tomando forma, hasta su culminación el 8 de Marzo de 1963, día en el que llevaron a cabo un tajante golpe de estado que marcaría el inicio de una etapa sangrienta que sigue en pie hasta nuestros días. Este golpe de estado fue el undécimo desde la expulsión de los colonos franceses por parte del pueblo sirio en el año 1946. Así, la maltrecha Siria, tras la colonización francesa y once golpes de estado, consiguió “estabilizarse” políticamente bajo el yugo de este feroz “Dúo Terminal” que conseguiría destruir no solamente la sociedad, la política y la economía del país que fue en sus tiempos la cuna de las civilizaciones, sino la dignidad de un pueblo, que ha demostrado con la Revolución del 15 de marzo de 2011, que esta afirmación no es del todo acertada.

De esta manera violenta e ilegítima, Hafez y Rifaaz se cuidaron de añadir en la nueva constitución siria que ellos mismos establecieron, el “maldito” octavo artículo que reza: “El partido Baaz Árabe Socialista es el partido dirigente de la sociedad y el estado”. Es en esta frase donde se encuentra el misterio de que el presidente de este partido gane siempre las elecciones con un 99,999999% de votos a favor del “único” partido “dirigente” de la sociedad. Y es también este artículo el que ha dado lugar a tristes chistes populares como el siguiente:

Estamos en Siria. Hoy es el día de las elecciones presidenciales. Me dirijo a votar y estoy decidido/a a elegir libremente, y me encuentro conque solamente puedo votar a Al-Assad. Así que voto en blanco. Tras echar la papeleta miro hacia arriba, y me encuentro a dos agente de la seguridad secreta siria colgados del techo y controlando las votaciones, entonces exclamo: ¡lo siento, me he equivocado, ahora mismo cambio mi voto a favor del Assad!, entonces me contestan ambos: “no te preocupes, es una equivocación común entre los sirios/as, además, ya te lo hemos cambiado…

¿Cómo pudieron éstos dos hermanos estabilizar un país que acababa de expulsar a los franceses y había salido ileso pero frágil de once golpes de estado? Es una pregunta que cualquier sirio te sabría responder pero que pocos se atreverían a hacerlo, aunque esto ya ha cambiado tras la magnífica Revolución del 15 de marzo de 2011.

Los hermanos Assad, además de prevenir próximos golpes de estado mediante la aniquilación de la clase política siria, y la imposición de un estado de emergencia, así como la puesta en marcha de una caza y captura de los distintos líderes sociales, tanto de izquierdas como religiosos, idearon una inteligente estrategia con el fin de perpetuarse en el poder, pero nada es para siempre. Y comenzaron su actuación.

En 1983, de repente y sin previo aviso, la férrea salud del presidente Hafez flaqueó, y se nos dijo que le había dado un grave ataque al corazón que lo mantuvo en coma unos días durante los cuáles extrañamente, su hermano con el que compartía objetivos y trayectoria militar intentó un golpe de estado, desplegando a más de 55000 miembros de sus fuerzas privadas por las calles de Damasco y sacando a relucir tanques y artillería pesada. Así comenzó una batalla campal entre los leales a dos males similares, Rifaat y Hafez, y justo en el momento en el que se temía una guerra civil, el segundo se recuperó de su tediosa y supuesta dolencia y salió a “salvar” al pueblo sirio. Ante el pueblo, “el salvador”, mantuvo a raya a su hermano y detuvo la sangría otorgándole el puesto de vicepresidente del gobierno. Una actuación un tanto extraña para los ingenuos, pero totalmente lógica para los más observadores, puesto que así el plan de los hermanos Assad estaría culminado. Con esto lograron recrear la fábula del hermano malo y el hermano bueno, hicieron de Rifaat un villano y de Hafez un héroe que siempre estaría ahí para salvar al pueblo sirio. Esta quimera tenía otro soporte: la política exterior del Baaz, caracterizada por cambiar de aliados de forma continua, así como por glamurosos discursos sobre sus inexistentes logros, dando un aire de poder y soberanía ilusorios a la familia Al-Assad.

¿Qué esperaban los hermanos Assad de este plan?Sin duda arrancar de raíz la revuelta popular que sabían que tarde o temprano llegaría. En los años ochenta comenzó la primera revolución siria contra Al-Assad padre, de la que se sabe poco; el régimen estaba más que preparado para defenderse y la aplastó mediáticamente primero y militarmente después. Por entonces, el pueblo carecía de métodos tan eficaces y poderosos como el Facebook y los teléfonos móviles con cámara. Cierto es que tenían otros medios como la Radio de Londres, pero no eran tan efectivos. Hoy, cada ciudadano y ciudadana, se han convertido en periodistas, en nuestros ojos y oídos, para contarnos las atrocidades que está cometiendo el régimen genocida de Bashar Al-Assad. El padre y el tío de éste, estudiaron en profundidad al pueblo que llevaban diecisiete años gobernando ilegítimamente y comenzaron a reprimir las manifestaciones y a soltar a sus mercenarios de forma extraordinariamente similar a la represión que hoy en día está llevando a cabo su prole. Así, pronto la Revolución pacífica del 15 de marzo de 2011, se ha convertido en una sangría y las matanzas y violaciones que se están llevando a cabo todo los días sin falta por los servicios militares y secretos de esta curiosa república hereditaria, dejaron de ser justificables para la nueva sociedad siria, bastante diferente de aquella de entonces de los años ochenta, cuyos revolucionarios según sus distintas procedencias e ideologías comenzaron a agruparse y decidieron defenderse. Por ese entonces, la revolución fue dirigida principalmente por los Hermanos Musulmanes, una asociación que nació con vocación fundamentalmente social, y acabó ramificándose en diversas y distintas corrientes, incluso algunas de ellas contradictorias entre sí. Este movimiento cayó en la trampa del régimen sirio y decidió convertir en resistencia armada la lucha contra este régimen ilegítimo, y dejó atrás la opción de soportar pacíficamente la represión brutal del mismo.

Entonces Hafez y Rifaat jugaron sus cartas proclamando que la revolución era un movimiento fundamentalista violento y agresivo que querían acabar con las minorías de la sociedad siria, y así dividieron la calle etiquetando a los manifestantes según sus pertenencias religiosas, ideológicas y/o étnicas, algo de lo cual, por supuesto, se hicieron eco en Europa y Estados Unidos.

De este modo, se justificó que en el año 1982 Rifaat Al-Assad, como jefe de las fuerzas especiales sirias ordenara y supervisara el bombardeo sobre la ciudad de Hama, la ciudad mártir, donde se suponía que estaba el nido de los violentos revolucionarios, que dejó cerca de 40000 víctimas civiles. Este acto dio por finalizada la primera revolución siria, sin saciar la sed de libertad y dignidad del pueblo sirio y el régimen de Al-Assad dio su golpe maestro culpando de la masacre de Hama al hermano malo, Rifaat, como si éste no fuera parte del régimen, y fue castigado por el hermano bueno, Hafez, que llevó a cabo un pequeño bombardeo sobre las residencias de su hermano en Siria y sobre sus aeropuertos privados y lo desterró a España (aunque en la actualidad activistas pacifistas confirman que se encuentra en Inglaterra), concretamente a una mansión en Marbella donde disfruta de la vida que se costea con el dinero del pueblo sirio. Y mientras, su hijo, es decir, el primero de Bashar, escribe artículos en Al Jazeera, criticando a su primo, e intentando así, legitimarse un puesto de poder en el futuro de Siria.

Es bueno saber que el tiempo pasa y que todo cambia, bueno, todo no. El actual régimen sirio de Bashar Al-Assad, oftalmólogo (una licencia que compró, al igual que el hijo del Gaddafi) heredó Siria, literalmente, de su padre Hafez Al-Assad, ya que el hijo mayor, destinado a gobernar, falleció en un accidente de coche, rompiendo todos los planes de la saga. Entonces, Bashar fue llamado desde Londres, para venir a gobernar el país, y ahora está llevando a cabo la misma estrategia que su padre, reprimiendo salvajemente la segunda revolución siria contra Al-Assad. Pero no le está saliendo tan bien como a su padre y a su tío por dos razones; primero, por su visible incompetencia como dirigente, y segundo, por la ya extendida concienciación del pueblo, que desde el principio de la revolución no ha dejado que nadie la divida ni por su religión, ni por su etnia, ni por su ideología. Aún así, el régimen vende continuamente la misma historia del hermano malo y el hermano bueno, ahora Bashar y Maher, general de la cuarta división del ejército sirio, conocida por su brutalidad ilimitada contra mujeres, niños y ancianos.

Anuncios
Relacionados

¿Qué es ser de izquierda?

Artículos - 11/06/2011

Protestas interrumpidas frente a la embajada siria en Madrid

Artículos - 15/06/2011

Fe…en tiempos revueltos

Artículos - 09/12/2011



Escribir comentario

Debes iniciar sesión para escribir comentarios.

Si no estás registrado puedes registrarte en un minuto.

  • Esta es la opinión de los internautas, no de Webislam
  • No están permitidos comentarios discriminatorios, injuriantes o contrarios a la ley
  • Céntrate en el tema, escribe correctamente y no escribas todo en mayúsculas
  • Eliminaremos los comentarios fuera de tema, inapropiados o ilegibles

play
play
play
play
Colabora


 

Junta Islámica - Avda. Trassierra, 52 - 14011 - Córdoba - España - Teléfono: (+34) 957 634 071

 

Junta Islámica
http://www.webislam.com/articulos/61998-los_dictadores_sirios_y_la_historia_del_hermano_malo_y_el_hermano_bueno.html