El Club de Opinión de este rotativo reunió a Javier Aranguren y al islamista Francisco Jiménez para hablar de fe en la sociedad actual.
Tenebroso para algunos, etéreo para muchos, el concepto de fe resulta demasiado resbaladizo para el común de los mortales como para ofrecer siquiera una mera definición. Dos estudiosos de la materia, Javier Aranguren y Francisco Jiménez, recogieron anoche el guante lanzado por Diario de Mallorca y se atrevieron, cada uno desde su doctrina, a dedicar hora y media a tratar de dotarla de sentido en el contexto actual en una concurrida mesa redonda del Club de este rotativo que tuvo lugar en el Centre de Cultura Sa Nostra de Palma, moderada por el sociólogo Carlos Ramos.
Desde la orilla cristiana, el doctor en Filosofía y escritor Javier Aranguren presentó la fe como la única senda con la que llegar a Jesús en una religión en la que, sostuvo, "la esencia no es tanto un concepto como una persona concreta".
"No es la cristiana una religión de contenidos generales, sino un quién concreto en una relación de intimidad", abundó el filósofo, quien matizó no obstante que "la fe cristiana no es sólo un encuentro privado sino el cuidado del prójimo", y lamentó que se haya convertido "en un cumplimiento de actos externos sin creer en la religión fundada en una persona".
Antes de esbozar el sentido de la fe cristina en la actualidad, que dibujó con los trazos del "descubrimiento de un modo muy intenso de vida, lleno de esperanza", la distancia más corta hacia la excelencia y el lazo de sangre con el júbilo, se propuso desmontar la asociación entre fe y negación. "Vivir los mandamientos no es vivir en el no, sino fomentar lo que te hace vivir en el sí", apuntó Aranguren, quien ejemplificó que, "frente al ´no matarás´, hay mil maneras de fomentar la vida".
Tomó luego la palabra Francisco Jiménez, presidente de la Plataforma Islámica de Balears, quien partió de la constatación que la fe no es hoy más que una presunta inocente. "Parece que los avances tecnológicos que nos han permitido subir a la Luna o descubrir los secretos de la célula nos han hecho creer que los humanos hemos llegado a lo más alto, cuando el hombre sigue teniendo la misma realidad de todos los hombres de cualquier tiempo", aseguró Jiménez, para materializar luego ese denominador común en el origen -"somos seres creados, sin que hayamos podido elegir"-, la certeza de la muerte y, la posibilidad, inherente en todo ser humano, de creer en la existencia de Dios. "Incluso el que niega su existencia lo busca cuando la vida lo pone en una situación dramática", explicó el representante de la cuota islámica en la mesa, para el que la vigencia de la fe se explica en que "la inquietud interna por buscar el sentido de la vida no ha desaparecido porque hayamos ido a la Luna", tarea para la que la fe resulta del todo imprescindible.
Entre las consecuencias de la creencia está a su parecer la desaparición de los prejuicios. "Es todo lo contrario de lo que se nos dice, pero nadie puede tener prejuicios de algo que viene de su mismo creador", afirmó Jiménez, poco amigo de las medias tintas. "El ser humano está hecho con predisposición a adorar, y o adoras a Dios o te desvías y adoras otras cosas", aseguró.
Coincidieron ambos ponentes en las consecuencias sociológicas de la fe. "Supone estar comprometido con una sociedad mejor", dijo Aranguren. "Los valores éticos y morales siempre han venido de la mano de la religión", anejó Jiménez, inquirido entre el público sobre la economía islámica, entorno a la cual, aseveró, "hay mucha confusión". También Aranguren debió enfrentarse a una cuestión peliaguda, esta relacionada con la película Camino. "Eso no es ser católico", afirmó en su respuesta tras distinguir entre fe y fundamentalismo.
Debes iniciar sesión para escribir comentarios.
Si no estás registrado puedes registrarte en un minuto.
Junta Islámica - Apartado de Correos 2 - Almodóvar del Río - 14720 - Córdoba - España - Teléfono: (0034) 902 431 937
Certificados de calidad: XHTML, CSS, RSS, 508, TABLELESS, WCAG TAW